{"id":262229,"date":"2021-01-29T22:47:14","date_gmt":"2021-01-30T02:47:14","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=262229"},"modified":"2021-01-31T01:17:44","modified_gmt":"2021-01-31T05:17:44","slug":"convulsiones-historicas-en-haiti-y-v","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=262229","title":{"rendered":"Convulsiones Hist\u00f3ricas En Hait\u00ed (Y V)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Los Duvalier, Fignol\u00e9, Vilbrun Sam y Rosalvo Bobo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Te\u00f3filo Lappot Robles<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esclavitud e invasiones en Hait\u00ed<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las convulsiones que ha sufrido Hait\u00ed durante siglos est\u00e1n vinculadas de manera indisoluble a la actuaci\u00f3n en su contra de pa\u00edses poderosos, corporaciones de negocios e individuos extranjeros, adem\u00e1s del componente local, que incluye creencias y mitos poderosamente entrelazados en gran parte de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La esclavitud, el sistema de plantaciones (ca\u00f1a de az\u00facar, caf\u00e9, cacao, tabaco y otros productos llamados de lujo), el intervencionismo directo e indirecto de botas militares extranjeras, y en las \u00faltimas d\u00e9cadas organismos civiles internacionales; la insensibilidad de sus \u00e9lites, que han hecho del latrocinio y del aprovechamiento econ\u00f3mico su leitmotiv; el dominio ideol\u00f3gico y religioso, as\u00ed como la escasa escolaridad de la poblaci\u00f3n, etc. han sido una especie de tuberculosis larvada en la sociedad haitiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Francia tiene una responsabilidad hist\u00f3rica en las convulsiones que a trav\u00e9s del tiempo han estremecido al pueblo haitiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa poderosa naci\u00f3n europea comenz\u00f3 la colonizaci\u00f3n y la esclavitud en Hait\u00ed en el a\u00f1o 1623, teniendo como punto de entrada de sus tropas la isla de la Tortuga, ubicada en el noroeste de ese pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>El otrora poder imperial franc\u00e9s se mantuvo181 a\u00f1os acogotando a los esclavos, quienes despu\u00e9s de varios a\u00f1os de revueltas lograron en el 1804 proclamar la independencia de Hait\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El 17 de abril de 1825, por una ordenanza del inefable rey franc\u00e9s Carlos X, Hait\u00ed fue obligado a pagar 150 millones de francos, en cinco cuotas, como liquidaci\u00f3n por las secuelas de su proceso independentista.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la primera amortizaci\u00f3n de dicha deuda impuesta el Estado haitiano tom\u00f3 un pr\u00e9stamo a un banco franc\u00e9s que para otorgarlo cobr\u00f3 6 millones de francos por comisiones y otros gastos. En el 1830, ante la imposibilidad de pagos del empobrecido pa\u00eds caribe\u00f1o, la ex potencia colonial rebaj\u00f3 el monto inicial a la mitad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hait\u00ed termin\u00f3 de pagar esa deuda en el 1947; es decir 122 a\u00f1os despu\u00e9s de ser impuesta por Francia. En un ejercicio de indexaci\u00f3n ese dinero superar\u00eda ahora los 20 mil millones de d\u00f3lares estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>La explosiva amalgama de factores que envuelve la historia del pueblo haitiano permite escribir extensamente sobre la misma. Por m\u00e1s datos y opiniones que se hayan divulgado al respecto siempre se podr\u00e1n hacer nuevos hallazgos sobre la mir\u00edada de cr\u00edmenes y abusos padecidos por los esclavos africanos y sus descendientes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los mitos en Hait\u00ed<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los mitos, desde su perspectiva de creaciones m\u00e1gicas, siempre est\u00e1n presentes en la vida de todos los pueblos, con sus diversas matizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En Hait\u00ed los mitos est\u00e1n muy poderosamente presentes, m\u00e1s all\u00e1 incluso de una simple visi\u00f3n antropol\u00f3gica. Tal vez es as\u00ed debido a que la inmensa mayor\u00eda de sus habitantes han asimilado sus tradiciones como parte de sus mitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior es algo complejo a simple vista, pero que fluye casi de manera natural en el diario vivir de los haitianos. Cualquier observador perspicaz lo capta en poco tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa simbiosis de mitos, creencias y el recuerdo de los ancestros va m\u00e1s all\u00e1 de lo que trajeron a Am\u00e9rica los esclavos de esa \u00c1frica antigua que en su parte norte, espec\u00edficamente en el noreste del Magreb, y no muy lejos del mar Rojo, produjo hace m\u00e1s de 1600 a\u00f1os al docto y conceptista san Agust\u00edn de Hipona.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que ha vivido Hait\u00ed desde el siglo XVII, con todo y sus muchos mitos, nada tiene que ver con aquel mundo on\u00edrico de los mitos de la Grecia Antigua que describi\u00f3 Homero en la Il\u00edada, hace m\u00e1s de 3,200 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo aqueo descrito en la Il\u00edada, a pesar de la violencia de la guerra, seguramente no sufri\u00f3 los aguijones del hambre que d\u00eda y noche sufren los est\u00f3magos de la inmensa mayor\u00eda de los haitianos. Lo se\u00f1alado por Homero, en su poema pre hel\u00e9nico, se reduce a una carga inmensa de met\u00e1foras.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso que una parte considerable de la obra literaria y ensay\u00edstica sobre Hait\u00ed, partiendo desde los antepasados capturados en Ben\u00edn, Ghana, Camer\u00fan, Gab\u00f3n, Nigeria y otros pueblos del golfo de Guinea, hasta el presente, se reduce a simple propaganda y a puro faroleo de algunos autores.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de los escritos aludidos chocan con la cruda realidad de ese pueblo haitiano que en sus barrios carenciados y en sus campos desamparados tiene un tiempo sagrado para sus mitos y creencias (especialmente con la complicidad de la penumbra) y un tiempo profano para sus otros quehaceres.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s bien encajan en la visi\u00f3n que Jorge Luis Borges proclama en el tercer p\u00e1rrafo del pr\u00f3logo de su libro El informe de Brodie: \u201cMis cuentos\u2026.quieren distraer y conmover y no persuadir\u2026\u201d1<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La gen\u00e9tica y otras cosas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A prop\u00f3sito de lo mucho que se escribe sobre la singularidad del pueblo haitiano como parte de las Antillas Mayores, es pertinente decir que desde que el pionero austriaco Gregor Mendel, un sabio monje Agustino quien pasada la mitad del siglo XIX cre\u00f3 un conjunto de reglas sobre la gen\u00e9tica, los expertos en la materia han comprobado que ella tiene un origen n\u00f3mada.<\/p>\n\n\n\n<p>La importancia de la gen\u00e9tica es considerable al momento de profundizar en el comportamiento de individuos y pueblos enteros. Los genes constituyen uno de los componentes vitales de toda acci\u00f3n de los seres vivos del universo.<\/p>\n\n\n\n<p>A ese prop\u00f3sito se\u00f1alo, por la amplia vinculaci\u00f3n gen\u00e9tica de Hait\u00ed con \u00c1frica, que el gran historiador medievalista, poeta y catedr\u00e1tico en varias universidades francesas&nbsp; Zakari Dramani-Issifou de Cewelxa ha tratado con profundidad el tema de las migraciones, partiendo de los mitos, creencias, historia y realidades que forman parte de la existencia de los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>El ilustre acad\u00e9mico africano nacido en Ben\u00edn sostiene en su obra titulada \u00c1frica Genitrix que: \u201c\u2026el \u00c1frica es, gracias a estas migraciones, la fuente fecunda de donde brot\u00f3 la conciencia de los hombres y un crisol generador de su pensamiento.\u201d2<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay que puntualizar que por ignorancia o mala fe muchos opinantes mal venden la idea de que Hait\u00ed es un pedazo de \u00c1frica en Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una visi\u00f3n reduccionista de su historia pretender atar a ese pueblo a un simple fen\u00f3meno psicosocial de las tribus africanas. La realidad es otra. Las convulsiones hist\u00f3ricas de ese pa\u00eds caribe\u00f1o son el producto de su accidentada formaci\u00f3n, sin que ella sea de origen lineal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Militares y pol\u00edticos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en su totalidad los haitianos que han llegado a la c\u00faspide del poder, o han estado en sus proximidades, est\u00e1n en una escala de valoraci\u00f3n negativa, a la luz de las convulsiones hist\u00f3ricas de su pa\u00eds: Los Duvalier, Daniel Fignol\u00e9, Vilbrun Sam y Rosalvo Bobo son algunos ejemplos de los muchos dirigentes pol\u00edticos y militares que han contribuido al hundimiento en que se mantiene ese pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Dessalines hasta Jean Claude Duvalier, Hait\u00ed ha tenido 9 presidentes vitalicios. Dos de ellos tambi\u00e9n se encasquetaron el t\u00edtulo de emperadores y uno de rey. Si se escarba m\u00e1s en el pasado aparecer\u00e1n otros hechos ins\u00f3litos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por m\u00e1s que se quieran encubrir los hechos nadie discute que los diferentes gobernantes que ha tenido ese pa\u00eds representan una sima de gran calado que pesa como un grueso lastre en ese pueblo, que al d\u00eda de hoy, y luego de muchos avatares, se asemeja a una nave desvencijada, m\u00e1s que por el tiempo por las magulladuras que ha sufrido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un falso emperador gringo en Hait\u00ed<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1925, en el golfo de Guanaba, en el oeste haitiano, donde est\u00e1 enclavada&nbsp; la Isla Gon\u00e1ve, una caplata (jefa vud\u00fa) del lugar se puso de acuerdo con el encargado militar estadounidense de la zona para designarlo como el emperador Faustino II, con cuya pompa se movi\u00f3 durante 4 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El motivo de esa \u201ccoronaci\u00f3n\u201d fue surrealista: el tipo aludido ten\u00eda por nombre&nbsp; Faustin Wirkus. Eso bast\u00f3 para que se difundiera la idea de que \u00e9l era la reencarnaci\u00f3n de su tocayo el general Faustino Soulouque, quien luego de ser presidente vitalicio de Hait\u00ed&nbsp; se declar\u00f3 el 26 de agosto de 1849 emperador, con el nombre de Faustino I.<\/p>\n\n\n\n<p>La bruja conocida como Ti Memenne, tal vez rodeada por arp\u00edas en su altarejo en un altozano de la Gon\u00e1ve, consider\u00f3 que ese gringo de origen polaco ten\u00eda que ser emperador de esa \u00ednsula monta\u00f1osa y suelo rocoso, con casi 800 kil\u00f3metros cuadrados de tama\u00f1o. As\u00ed pas\u00f3 a la historia haitiana. Una absurdidad m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez sea una an\u00e9cdota de Garc\u00eda M\u00e1rquez, o una p\u00edldora m\u00e1s de la realidad haitiana, pero \u00e9l narra en el libro El Olor de la Guayaba, escrito al alim\u00f3n con Plinio Apuleyo Mendoza, lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl doctor Duvalier, de Hait\u00ed, \u201cPapa Doc\u201d. Hizo exterminar todos los perros negros que hab\u00eda en el pa\u00eds porque uno de sus enemigos, para no ser detenido y asesinado, se hab\u00eda convertido en perro. Un perro negro.\u201d3<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los indolentes en las convulsiones de Hait\u00ed<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las continuas convulsiones de las \u00faltimas d\u00e9cadas en Hait\u00ed son reflejos directo de lo que ya en el siglo antepasado expres\u00f3 el gran pensador haitiano Beaubrun Ardouin, cuando se refer\u00eda a la efervescencia pol\u00edtica y social que viv\u00eda entonces su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de palpar las primeras seis d\u00e9cadas del siglo XIX, comprobar el comportamiento de grupos e individuos, y de analizar detalles intr\u00ednsecos de su tierra natal, Ardouin proyect\u00f3 sus reflexiones hacia el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar del rechazo que han tenido muchas de las opiniones que dej\u00f3 Ardouin en su larga serie de notas recogidas en 11 vol\u00famenes bajo el t\u00edtulo de Estudios sobre la historia haitiana, nadie puede negar que en lo anterior acert\u00f3 en la diana.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante los m\u00faltiples problemas que se van acumulando en Hait\u00ed hay personajes de plastilina que s\u00f3lo hacen declaraciones y nada m\u00e1s. Algunos viven agazapados en las llamadas organizaciones no gubernamentales (ongs), creadas como tapadera para sacar beneficios econ\u00f3micos sobre la miseria cada vez m\u00e1s profunda de ese pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Se calcula que al d\u00eda de hoy hay varios millones de habitantes de Hait\u00ed que&nbsp; subsisten con permanente falta de alimentos, inclin\u00e1ndose su calamitosa situaci\u00f3n hacia una emergencia catastr\u00f3fica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Los que dentro y fuera de Hait\u00ed no ayudan a paliar la miseria de la mayor\u00eda de su poblaci\u00f3n hacen recordar las reflexiones del sabio espa\u00f1ol Miguel de Unamuno cuando se refer\u00eda a los sujetos pensantes que temerosos de mirar el rostro de la esfinge prefer\u00edan contarles los pelos del rabo.<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a lo anterior, una cosa es la creaci\u00f3n fantasmag\u00f3rica del demonio de destrucci\u00f3n que en la mitolog\u00eda griega se le atribuy\u00f3 en principio a Hes\u00edodo, y que dicho sea de paso el escritor y miliciano romano apodado Plinio el Viejo la caracteriz\u00f3 con un pelaje pardo en las profundidades del reino de Abisinia. Otra cosa muy diferente es el destino de millones de seres humanos con una existencia precaria, destinados a vivir y morir en condiciones de extrema adversidad, como es la realidad de Hait\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La invasi\u00f3n americana en Hait\u00ed (1915-1934)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las convulsiones haitianas del primer lustro de la segunda d\u00e9cada del siglo pasado, protagonizadas por personajes como Cincinnatus Leconte (objeto de magnicidio como su bisabuelo Dessalines), los hermanos Zamor, Jean Vilbrun Guillaume Sam, Rosalvo Bobo y otros, fueron la excusa invocada en el 1915 por el presidente estadounidense Woodrow Wilson para ordenar al contralmirante William Banks Caperton que dispusiera que tropas a bordo del portaaviones US Washington ocuparan Hait\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed se quedaron durante 19 a\u00f1os. Designaron presidentes t\u00edteres como Philippe Sudre Dartiguenave, Louis Borno, Louis Eugene Roy y St\u00e9nio Vincent, pero los&nbsp; reales gobernantes de aquel pa\u00eds eran los comandantes militares estadounidenses de turno.<\/p>\n\n\n\n<p>Poderosos grupos empresariales de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica obtuvieron grandes beneficios durante la ocupaci\u00f3n de Hait\u00ed, empobreciendo a\u00fan m\u00e1s a su poblaci\u00f3n y dejando secuelas negativas de tipo militar y una larga estela de cr\u00edmenes a mansalva, tal y como est\u00e1 comprobado en documentos.<\/p>\n\n\n\n<p>El 10 de julio del a\u00f1o 1920 Herber J. Seligman, entonces Secretario Ejecutivo de La Asociaci\u00f3n Nacional para el Progreso de las Personas de Color (fundada en EE.UU. en el 1909), public\u00f3 en el famoso semanario estadounidense The Nation una denuncia que nunca pudo ser desmentida por los acusados:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe han construido campamentos militares por toda la isla. Se ha incautado la propiedad de los ind\u00edgenas para uso militar. Durante un tiempo, se dispar\u00f3 sin previo aviso contra cualquier haitiano visto con arma de fuego. Se dispar\u00f3 con ametralladora contra multitudes de nativos desarmados\u2026\u201d4<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La historiadora haitiana Suzy Castor hizo una amplia radiograf\u00eda sobre lo que ha significado, en t\u00e9rminos negativos para su pa\u00eds, el per\u00edodo de ocupaci\u00f3n estadounidense que abarc\u00f3 del 1915 al 1934, y que ella le atribuye ser 23 a\u00f1os despu\u00e9s la conexi\u00f3n directa con el surgimiento de la larga dictadura de los declarados presidentes vitalicios Duvalier, padre e hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>En su obra titulada La ocupaci\u00f3n norteamericana de Hait\u00ed y sus consecuencias (1915-1934) la profesora Suzy Castor plantea, entre muchas otras cosas, que esa ocupaci\u00f3n dej\u00f3 en Hait\u00ed: \u201c\u2026estructuras de dependencia, un reacondicionamiento de las fuerzas sociopol\u00edticas y la implementaci\u00f3n de un sistema bastardo de \u201cdemocracia representativa.\u201d5<\/p>\n\n\n\n<p>La historia corrobora que los hechos aparejados con esa invasi\u00f3n han sido la principal fuente generadora de muchas de las desgracias que ha sufrido el pueblo haitiano en los \u00faltimos 105 a\u00f1os de su existencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Manuel Rueda y Makandal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queda mucho que decir sobre Hait\u00ed. Ahora es v\u00e1lido citar al poeta dominicano Manuel Rueda, quien en su libro titulado Las metamorfosis de Makandal, al evocar a ese valiente esclavo cimarr\u00f3n que se alz\u00f3 varias veces en las monta\u00f1as del noroeste haitiano, escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cPero ah\u00ed est\u00e1n los llantos\/y las planicies desoladas\/con su capa de polvo\/y sus miserias. Ver\u00e9is la muerte oculta\/en tantas carnazones que revientan\/ aguas de las galeras volcadas en las costas\/ que esperan su dolor\/ la cosecha del dolor en surcos que se ahondan\/ todos sangre y dolor\/dolor y sol\/en mediod\u00edas que no acaban.\u201d6<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aim\u00e9 C\u00e9saire habl\u00f3 muy claro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dicho lo anterior es pertinente se\u00f1alar (por su vinculaci\u00f3n con las convulsiones hist\u00f3ricas en Hait\u00ed) que el poeta, pol\u00edtico y escritor martinique\u00f1o Aim\u00e9 C\u00e9saire tron\u00f3 en el 1950, en un l\u00facido ensayo que contiene una cr\u00edtica al nefasto sistema colonial implantado en el Caribe insular por varios pa\u00edses europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e9saire se refiere en ese escrito de antolog\u00eda a un tal reverendo Barde quien desde un p\u00falpito con ornamentos de fementido cristianismo (y obviamente con alma de ofidio y sin haber le\u00eddo el Serm\u00f3n que en el 1511 pronunci\u00f3 en la ciudad de Santo Domingo el valiente sacerdote Fray Ant\u00f3n de Montesinos) inculcaba a sus idiotizados feligreses que si los bienes de este mundo \u201cpermanecieran indefinidamente repartidos, como ocurrir\u00eda caso de no haber colonizaci\u00f3n, no responder\u00edan ni a los designios de Dios, ni a las justas exigencias de la colectividad humana.\u201d7<\/p>\n\n\n\n<p>Esta serie de 5 cr\u00f3nicas sobre las convulsiones hist\u00f3ricas de Hait\u00ed es s\u00f3lo un simple aporte. Por ello me acojo para cerrarla al criterio del historiador y soci\u00f3logo holand\u00e9s Harry Hoetink, quien en su ensayado titulado \u00c1frica y el Caribe: Los v\u00ednculos culturales, expone que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa exploraci\u00f3n de los v\u00ednculos culturales entre el \u00e1rea del Caribe y \u00c1frica durante el per\u00edodo 1600 a 1850, exige una destreza en el arte de sintetizar que acaso supere mis posibilidades\u2026\u201d8<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-diario-dominicano wp-block-embed-diario-dominicano\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"22x9FAovpp\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261574\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261574&#038;embed=true#?secret=zNzAiI82uA#?secret=22x9FAovpp\" data-secret=\"22x9FAovpp\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-diario-dominicano wp-block-embed-diario-dominicano\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"WgZSRceIks\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261562\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (II). EL CASO SALNAVE<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (II). EL CASO SALNAVE\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261562&#038;embed=true#?secret=fIMWDdltJa#?secret=WgZSRceIks\" data-secret=\"WgZSRceIks\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-diario-dominicano wp-block-embed-diario-dominicano\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"d7MGzRIBfq\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261534\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (III)<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (III)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261534&#038;embed=true#?secret=m0P0LHn2BJ#?secret=d7MGzRIBfq\" data-secret=\"d7MGzRIBfq\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-diario-dominicano wp-block-embed-diario-dominicano\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"22x9FAovpp\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261574\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261574&#038;embed=true#?secret=zNzAiI82uA#?secret=22x9FAovpp\" data-secret=\"22x9FAovpp\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-diario-dominicano wp-block-embed-diario-dominicano\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"xkiuIPFql3\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=262229\">Convulsiones Hist\u00f3ricas En Hait\u00ed (Y V)<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abConvulsiones Hist\u00f3ricas En Hait\u00ed (Y V)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=262229&#038;embed=true#?secret=ApKMHYv7Fp#?secret=xkiuIPFql3\" data-secret=\"xkiuIPFql3\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1-El informe de Brodie. Editorial Emec\u00e9, 1970. Jorge Luis Borges.<\/p>\n\n\n\n<p>2-\u00c1frica Genitrix.AGN. Volumen&nbsp; 238. P76.Editora B\u00faho, 2015. Zakari Dramani-Issifou de Cewelxa.<\/p>\n\n\n\n<p>3-El olor de la guayaba. Editorial Bruguera, 1982. P85. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y Plinio Apuleyo Mendoza.<\/p>\n\n\n\n<p>4- Semanario The Nation, New York, EE.UU., 10 de julio de 1920. Herber J. Seligman.<\/p>\n\n\n\n<p>5-La ocupaci\u00f3n norteamericana de Hait\u00ed y sus consecuencias (1915-1934). Siglo Veintiuno Editores, 1971.P199. Suzy Castor.<\/p>\n\n\n\n<p>6-Las metamorfosis de Makandal. Ediciones BCRD. Segunda edici\u00f3n,1999.P18. Manuel Rueda.<\/p>\n\n\n\n<p>7-Fragmento del discurso sobre el colonialismo, pronunciado en el 1950. Aim\u00e9 Ces\u00e1ire.<\/p>\n\n\n\n<p>8-Santo Domingo y el Caribe.SDB. Editora Serigraf,2011.P129.Harry Hoetink.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Duvalier, Fignol\u00e9, Vilbrun Sam y Rosalvo Bobo. Por Te\u00f3filo Lappot Robles Esclavitud e invasiones en Hait\u00ed Las convulsiones que ha sufrido Hait\u00ed durante siglos est\u00e1n vinculadas de manera indisoluble a la actuaci\u00f3n en su contra de pa\u00edses poderosos, corporaciones de negocios e individuos extranjeros, adem\u00e1s del componente local, que incluye creencias y mitos poderosamente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":262244,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-262229","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/262229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=262229"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/262229\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":262388,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/262229\/revisions\/262388"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/262244"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=262229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=262229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=262229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}