{"id":261574,"date":"2020-12-19T00:57:07","date_gmt":"2020-12-19T00:57:07","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=261574"},"modified":"2021-01-31T01:14:24","modified_gmt":"2021-01-31T05:14:24","slug":"convulsiones-historicas-en-haiti-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261574","title":{"rendered":"CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/localhost:8080\/img3\/Convulsiones Historicas En Haiti I.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/localhost:8080\/img3\/Jean-Jacques-Dessalines.jpg\" \/><\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<p><strong>El historiador haitiano Patrick Bellegarde-Smith<\/strong><\/p>\n<p><strong>CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)<\/strong><\/p>\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p>En eso de grandes convulsiones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas la Rep\u00fablica de Hait\u00ed no es la excepci\u00f3n entre muchos de los pa\u00edses situados al sur del R\u00edo Bravo, el coloso acu\u00e1tico que sirve de frontera parcial entre M\u00e9xico y Estados Unidos de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Sin embargo, nadie puede ocultar que en el marco de los muchos hechos que forman la historia de ese pa\u00eds fronterizo con la Rep\u00fablica Dominicana hay un rengl\u00f3n de primer\u00edsima importancia relacionado con la desaparici\u00f3n violenta de varios de sus presidentes y de dos de sus tres emperadores de opereta.<\/p>\n<p>La historia de Hait\u00ed es rica, amplia y variada, lo que ha dado margen para que all\u00ed hayan ocurrido hechos paradojales que oscilan entre lo elevado y lo rid\u00edculo.<\/p>\n<p>Tal vez lo anterior est\u00e9 directamente vinculado con la realidad inocultable de que fue en el hoy territorio haitiano de Fort Libert\u00e9 donde los espa\u00f1oles formaron en el llamado Nuevo Continente su primer asentamiento con el nombre de Bayaj\u00e1, tambi\u00e9n conocido como La Navidad, dando inicio as\u00ed a un conjunto de acontecimientos que llevaron al sabio colombiano Germ\u00e1n Arciniegas a referirse a esta parte del mundo como Am\u00e9rica Ladina.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n las grandes convulsiones haitianas pueden estar conectadas con el hecho de que all\u00ed fueron llevados en calidad de esclavos cientos de miles de africanos que proced\u00edan de tribus con ciertos niveles de riqueza, que les hab\u00edan permitido a sus miembros tener algunas habilidades en las artes y desarrollar otras aptitudes que ser\u00edan el germen de las futuras rebeliones que protagonizaron.<\/p>\n<p>Est\u00e1 comprobado que durante los siglos 15 hasta el 18 se vivi\u00f3 una etapa de esplendor de la denominada civilizaci\u00f3n africana en zonas escogidas para capturar personas y convertirlas en esclavas para trabajar en plantaciones y hatos ganaderos de muchos lugares de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Un conjunto de factores, que se han clasificado desde diferentes \u00e1ngulos, determinaron que al producirse la independencia haitiana, hace ahora 216 a\u00f1os, m\u00e1s de la mitad de su poblaci\u00f3n no hab\u00eda nacido en Hait\u00ed, sino en diferentes lugares de \u00c1frica.<\/p>\n<p>Me suscribo a la tesis del profesor del Departamento de Africolog\u00eda de la Universidad de Wisconsin-Milwakee, el eminente historiador haitiano Patrick Bellegarde-Smith, quien en su obra Hait\u00ed la Ciudadela Vulnerada plantea lo anterior desde la siguiente \u00f3ptica:<\/p>\n<p>\u00abEl hecho de que m\u00e1s de la mitad de los esclavos en el momento de la independencia hubiera nacido en \u00c1frica, indica que era muy corriente el mal trato y la muerte prematura en ese grupo social. Desde el momento de su captura, la esperanza de vida de los esclavos era s\u00f3lo de siete a\u00f1os.\u00bb1<\/p>\n<p><strong>La rebeld\u00eda de los haitianos de finales del siglo 18 y principios del siglo 19, llevada a niveles extremos, fruto de la esclavitud a que eran sometidos, se conjugaba con la memoria de sus vidas pasadas en su tierra de origen, donde viv\u00edan en situaciones al menos ajustadas a su condici\u00f3n humana.<\/strong><\/p>\n<p>Diversos estudios sobre esa \u00e9poca de la historia de Hait\u00ed apuntan a que muchos de los hechos ocurridos en aldeas y bosques del oeste de la entonces colonia francesa de Saint- Domingue estaban vinculados al atavismo que manten\u00eda a los esclavos con un hilo de comunicaci\u00f3n espiritual con sus ancestros.<\/p>\n<p>Vale decir que, a pesar de los avatares de su existencia, los esclavos que en el monta\u00f1oso territorio de Hait\u00ed sufr\u00edan el azote de los esclavistas segu\u00edan recordando con a\u00f1oranza lo que antes fueron en su tierra natal. Eran dos tipos de situaciones muy diferentes.<\/p>\n<p>Ese pensamiento se fue transmitiendo de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, tal vez m\u00e1s all\u00e1 de los propios planteamientos que sobre la herencia gen\u00e9tica hizo el naturalista y fraile agustino Johann Mendel.<\/p>\n<p>En el primer a\u00f1o de la vida independiente de Hait\u00ed se les hac\u00eda muy cuesta arriba a determinados jerarcas de las grandes potencias que entonces dominaban el mundo aceptar la realidad de un pueblo que les hab\u00eda causado humillaci\u00f3n a su orgullo imperial.<\/p>\n<p>El famoso pol\u00edtico, obispo y diplom\u00e1tico franc\u00e9s Charles-Maurice de Talleyrand (que le sirvi\u00f3 al rey Luis XVI, pero tambi\u00e9n a la Revoluci\u00f3n francesa, al Imperio de Napole\u00f3n y a otros gobiernos), en su calidad de ministro de Relaciones Exteriores de Francia, le escribi\u00f3 en el 1805 una comunicaci\u00f3n a quien a la saz\u00f3n era el secretario de Estado de Estados Unidos, James Madison, quien 4 a\u00f1os despu\u00e9s ser\u00eda el 4to. Presidente de ese pa\u00eds, en la cual le expresaba sobre Hait\u00ed lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abLa existencia de un pueblo negro en armas, ocupando un pa\u00eds que ha manchado con las acciones m\u00e1s criminales, es un espect\u00e1culo horrible para todas las naciones blancas.\u00bb2<\/p>\n<p>Siguiendo esa visi\u00f3n sobre Hait\u00ed est\u00e1 documentado que el gobierno de los Estados Unidos de Am\u00e9rica decidi\u00f3 en el 1806 no tener ning\u00fan intercambio comercial con Hait\u00ed, actitud que se mantuvo por varios a\u00f1os m\u00e1s, incluso ya siendo el referido Madison Presidente de esa poderosa naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la posici\u00f3n anti haitiana, especialmente en los EE.UU., permaneci\u00f3 por muchos a\u00f1os m\u00e1s, al extremo de que para que ese pa\u00eds participara en el primer congreso interamericano efectuado en Panam\u00e1, en el 1826, se tuvo que prohibir la participaci\u00f3n de Hait\u00ed.<\/p>\n<p>En la referida fecha, con una pat\u00e9tica demostraci\u00f3n de ignorancia, el se\u00f1or Robert Y. Hayne, quien ostentaba la representaci\u00f3n de Carolina de Sur en el Senado de los EE.UU., se asombraba de que en Hait\u00ed: \u00abPod\u00e9is encontrar hombres de color al frente de sus ej\u00e9rcitos, en sus Salones Legislativos, y en sus Departamentos Ejecutivos&#8230;\u00bb As\u00ed lo resumi\u00f3 en el 1928 el historiador Andrew N. Cleven, en uno de sus interesantes ensayos sobre la historia de los negros.3<\/p>\n<p>Al penetrar con ojo escrutador en el pasado de Hait\u00ed se puede observar que en sus constantes convulsiones ha habido de todo, lo cual ha dado oportunidad para que se esparzan opiniones abigarradas por las cuales se han colado verdades, mentiras fruto de prejuicios y la falacia de las llamadas verdades a medias.<\/p>\n<p>La mara\u00f1a de dificultades que ha sufrido ese pa\u00eds tiene un alto componente de abusos de potencias extranjeras que en diferentes \u00e9pocas se han aprovechado para llevar a los haitianos a incre\u00edbles niveles de indefensi\u00f3n. A eso se agregan unas \u00e9lites del mismo Hait\u00ed que antes y ahora han sido indolentes y que siempre se han cebado de ese pueblo fam\u00e9lico.<\/p>\n<p><strong>Lo que ocurri\u00f3 en la Isla de La Tortuga en el siglo 17 (que no fue el primero ni el \u00fanico caso de incidencia en el devenir de Hait\u00ed) basta para tener nociones sobre muchas de las cosas negativas que a trav\u00e9s del tiempo se han ido sucediendo en cascada en el pa\u00eds que ocupa un poquito m\u00e1s de la tercera parte de la isla de Santo Domingo.<\/strong><\/p>\n<p>Como no es el tema tratar en con extensi\u00f3n ese caso me limito a decir que en el a\u00f1o 1951 el entonces embajador de Espa\u00f1a en la Rep\u00fablica Dominicana, Manuel Aznar Zubigaray, al escribir el pr\u00f3logo de la obra La Isla de la Tortuga, de Manuel A. Pe\u00f1a Batlle, se\u00f1al\u00f3, aunque con sesgo interesado, lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;se cometi\u00f3 el crimen de permitir que bucaneros y filibusteros, mandados por unos cuantos hombres de presa, y manejados por la compleja pol\u00edtica de Europa, se quedaran permanentemente en la Isla de la Tortuga.\u00bb4<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s de que la Isla La Tortuga se convirtiera en un escenario de fechor\u00edas se produjo la sublevaci\u00f3n de los esclavos haitianos, quienes en el 1791 comenzaron un proceso de lucha que culminar\u00eda con la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed, luego de la derrota all\u00ed de decenas de miles de soldados del poderoso ej\u00e9rcito napole\u00f3nico cuya misi\u00f3n era garantizar los intereses de los franceses, sin importar las consecuencias en t\u00e9rminos de sacrificios humanos.<\/p>\n<p>Muchas p\u00e1ginas de la historia de Hait\u00ed, descritas por varios autores haitianos y extranjeros, recogen episodios realmente espeluznantes entre esclavos y esclavistas.<\/p>\n<p>Se ha escrito que los esclavos en lucha destripaban a los blancos sin importar sexos o edades y que los blancos arrancaban girones de piel a los negros y machacaban sus esqueletos mientras estos agonizaban. A no pocos esclavos los blancos les llenaban los o\u00eddos de brea o aceite caliente para hacerles m\u00e1s torturantes sus \u00faltimos instantes de vida.<\/p>\n<p>No resulta abundante decir que en Hait\u00ed nunca se aplic\u00f3 en favor de los esclavos el C\u00f3digo Negro que en el 1685 puso en vigor el rey franc\u00e9s Luis XIV para suavizar los rigores de la esclavitud en las colonias ultramarinas de Francia.<\/p>\n<p>Tal vez dicho monarca propici\u00f3 ese texto de ley no por cuestiones humanitarias, sino para mantener un mejor control de sus intereses, con escalas menos rigurosas en el trato a los esclavos. Se puede decir que el susodicho C\u00f3digo Negro fue una especie de antecedente de lo que en la segunda mitad del siglo 20 se conoci\u00f3 en el mundo como el gatopardismo.<\/p>\n<p>De un poco de todas esas y otras realidades fue que surgieron en Hait\u00ed personalidades como Jean-Jacques Dessalines, quienes dejaron pesadas huellas en la larga y sangrienta existencia de ese pueblo vecino al nuestro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong> Dessalines<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jean-Jacques Dessalines naci\u00f3 el 20 de septiembre de 1758 en la plantaci\u00f3n de Cormier, situada en la zona llamada Grande- Riviere-du-Nord, en la parte norte-centro de Hait\u00ed.<\/p>\n<p>Fue uno de los m\u00e1s sobresalientes luchadores por la independencia de su pa\u00eds. Demostr\u00f3 tener cualidades guerreras extraordinarias. Por eso tom\u00f3 de manera autom\u00e1tica el primer puesto dirigencial luego de que en el a\u00f1o 1802 Toussaint Louverture fue capturado y enviado a morir a una c\u00e1rcel de las monta\u00f1as del Jura, en la fr\u00eda frontera franco-suiza.<\/p>\n<p>Al proclamarse la Independencia de Hait\u00ed, el primero de enero de 1804, fue investido como presidente de ese pa\u00eds. Con ese t\u00edtulo gobern\u00f3 unos meses.<\/p>\n<p>A Dessalines le toc\u00f3 ser el primer presidente de Am\u00e9rica Latina, pues en el continente llamado Am\u00e9rica entonces s\u00f3lo los EE.UU. hab\u00edan declarado su independencia.<\/p>\n<p>Para esa designaci\u00f3n se tomaron en cuenta sus m\u00e9ritos militares, especialmente su airoso desempe\u00f1o en la Batalla de Verti\u00e9res, librada el 18 de noviembre de 1803 (en la cual puso a morder el polvo de la derrota a las tropas francesas que hab\u00eda comandado hasta su muerte, por fiebre amarilla, el 2 de noviembre de 1802, el general treinta\u00f1ero Charles-Victoire Leclerc); as\u00ed como el ascendiente que ten\u00eda entre los generales y dem\u00e1s oficiales que con sus tropas hambrientas, descalzas y mal armadas hab\u00edan vencido a un poderoso ej\u00e9rcito imperial.<\/p>\n<p>El 2 de septiembre del referido 1804, en complicidad con el cuerpo de generales que controlaban el naciente Estado, Dessalines fue coronado como Emperador de Hait\u00ed, con el pomposo nombre de Jacques I.<\/p>\n<p>As\u00ed se etiquet\u00f3 hasta su magnicidio (incluido el descuartizamiento de su cuerpo, con desprendimiento de cabeza, brazos, piernas y \u00f3rganos genitales) el 17 de octubre de 1806, por una muchedumbre enfurecida que hace recordar, con matices caribe\u00f1os, a la violencia propia de un antiguo pogromo ruso.<\/p>\n<p>Ese hecho sangriento se produjo en el llamado Puente Rojo, en el extrarradio de Puerto Pr\u00edncipe, por soldados a su servicio y por una turbamulta que se agreg\u00f3 s\u00fabitamente a la conjura.<\/p>\n<p>Cuando lo mataron ten\u00eda dos a\u00f1os y unos meses dirigiendo el gobierno, primero como presidente y despu\u00e9s como emperador.<\/p>\n<p>Su muerte violenta, a los 48 a\u00f1os de edad, se dio luego de que \u00e9l implantara un r\u00e9gimen de terror contra ciudadanos blancos, negros y mulatos. Hab\u00eda desatendido las tareas de gobierno, disipando el tiempo con decenas de mujeres que le brindaban placer, mucha comida, bebidas y permanente diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los que participaron en el magnicidio de Dessalines estaba el entonces jovenc\u00edsimo soldado Pierre Rivere Garat, quien cumpli\u00f3 la misi\u00f3n se hacer saltar los sesos del d\u00e9spota con un certero balazo en la nuca. En realidad el planificador de ese hecho fue el general P\u00e9tion, quien de inmediato proclam\u00f3 la necesidad de que Hait\u00ed tuviera una democracia del tipo liberal.<\/p>\n<p>El principal autor material del magnicidio de Dessalines lleg\u00f3 a ser general del Ej\u00e9rcito de Hait\u00ed. Con ese rango, y el ostentoso t\u00edtulo nobiliario de Duque de Leogane, Pierre Rivere Garat muri\u00f3 en las cercan\u00edas de Neiba el 22 de diciembre de 1855, cuando los patriotas dominicanos encabezados por el bizarro general Francisco Sosa vencieron a los invasores haitianos en la c\u00e9lebre Batalla de Cambronal.<\/p>\n<p>Es oportuna la ocasi\u00f3n para decir que en el 1805 Dessalines cometi\u00f3 muchos cr\u00edmenes en el hoy territorio dominicano (Santiago, Puerto Plata, La Vega, Moca, Montecristi, etc.) haciendo aqu\u00ed algo semejante a lo que hizo en Hait\u00ed el a\u00f1o anterior contra los blancos, cuando le orden\u00f3 a sus soldados \u00abque cada uno empape su mano de sangre&#8230;\u00bb, agregando lo siguiente: \u00abHay mucha crueldad en lo que estamos haciendo&#8230;Qu\u00e9 me importa el juicio de la posteridad sobre semejante medida&#8230;\u00bbAs\u00ed lo describi\u00f3 el historiador haitiano Thomas Madiou, y lo reprodujo Jean Price-Mars en su obra La Rep\u00fablica De Hait\u00ed y la Rep\u00fablica Dominicana.5<\/p>\n<p>Acompa\u00f1\u00e1ndolo en tareas de gobierno estuvieron, entre otros, los generales P\u00e9tion, Crist\u00f3bal, Geffrard, Vernel, Gabart y Cherveaux, quienes como gobernadores regionales controlaban todo el territorio de la naciente Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>La muerte de Dessalines cre\u00f3 un caos grand\u00edsimo en Hait\u00ed, con una lucha feroz entre negros y mulatos, lo que provoc\u00f3 que unos meses despu\u00e9s ese pa\u00eds se dividiera en dos rep\u00fablicas.<\/p>\n<p>En gran parte del Norte, cuya poblaci\u00f3n era mayoritariamente negra, el presidente era el feroz general Enrique Crist\u00f3bal (Henri Christophe), quien a partir de marzo de 1811 se convirti\u00f3 en rey con el soberano nombre de Enrique I.<\/p>\n<p>Se hizo construir palacios y fortalezas y mediante disposici\u00f3n propia form\u00f3 una corte de opereta con la reina Mar\u00eda Luisa, pr\u00edncipes, duques, condes, vizcondes, marqueses, barones y se\u00f1ores.<\/p>\n<p>En el Sur, incluyendo la ciudad de Puerto Pr\u00edncipe, gobern\u00f3 hasta su muerte ocurrida el 29 de marzo de 1818, por ataque de fiebre amarilla, cuando ten\u00eda 47 a\u00f1os de edad, el ya mencionado general Alexandre Sab\u00e9s P\u00e9tion, un mulato dotado de gran cultura y a cuyo pensamiento no eran ajenos los principios que inspiraron la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789.<\/p>\n<p><blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"baiKeML5IO\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261574\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261574&#038;embed=true#?secret=3q4GJUPAAe#?secret=baiKeML5IO\" data-secret=\"baiKeML5IO\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p><blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"3t1JItVG4h\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261562\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (II). EL CASO SALNAVE<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (II). EL CASO SALNAVE\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261562&#038;embed=true#?secret=Z7AsDPSCyv#?secret=3t1JItVG4h\" data-secret=\"3t1JItVG4h\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p><blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"QccXVikYFS\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261534\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (III)<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (III)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261534&#038;embed=true#?secret=UpFp2oyKUm#?secret=QccXVikYFS\" data-secret=\"QccXVikYFS\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p><blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"yjhbpiQDhg\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261592\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (IV) SOULOUQUE Y PIERROT<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (IV) SOULOUQUE Y PIERROT\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261592&#038;embed=true#?secret=gLAaI6t19R#?secret=yjhbpiQDhg\" data-secret=\"yjhbpiQDhg\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p><blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"dAgQUyXrs4\"><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=262229\">Convulsiones Hist\u00f3ricas En Hait\u00ed (Y V)<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abConvulsiones Hist\u00f3ricas En Hait\u00ed (Y V)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=262229&#038;embed=true#?secret=GBM3Sxnx6u#?secret=dAgQUyXrs4\" data-secret=\"dAgQUyXrs4\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n<p>1-Hait\u00ed la Ciudadela Vulnerada. Segunda edici\u00f3n. Editorial Oriente, Cuba, 2004.P61. Patrick Bellegarde-Smith.<\/p>\n<p>2-Revista de estudios interamericanos.Vol.10, No.2, abril del 1968.P282.Maurice A. Lubin.<\/p>\n<p>3-Journal of negro history 13, No.3, 1928.P240. Andrew N. Cleven.<\/p>\n<p>4-La Isla de La Tortuga. Edici\u00f3n facsimilar. Editora de Santo Domingo, 1974.P10. Manuel Arturo Pe\u00f1a Batlle.<\/p>\n<p>5-La Rep\u00fablica de Hait\u00ed y la Rep\u00fablica Dominicana. Editora Taller, cuarta edici\u00f3n facsimilar, 2000.P99. Jean Price-Mars.<\/p>\n<h6>2020-12-19 00:57:07<\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n\n\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n\n\n\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=62'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n\n\n\n\n       \n    \n\n\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li><a href='?page_no=61'>61<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li><a href='?page_no=62'>62<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li class='active'><a>63<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li><a href='?page_no=64'>64<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li><a href='?page_no=65'>65<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li><a href='?page_no=110'>110<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n<li><a href='?page_no=111'>111<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n    \n\t\n\n\n\n\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=64'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n\n\n\n\n    \n\n\n\n\n\n<li><a href='?page_no=111'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n\n\n\n\n<\/ul>\n\n\n\n\n\n\n--><\/p>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Diariodominicano.com El historiador haitiano Patrick Bellegarde-Smith CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I) POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES En eso de grandes convulsiones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas la Rep\u00fablica de Hait\u00ed no es la excepci\u00f3n entre muchos de los pa\u00edses situados al sur del R\u00edo Bravo, el coloso acu\u00e1tico que sirve de frontera parcial entre M\u00e9xico y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":262298,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-261574","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/261574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=261574"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/261574\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":262425,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/261574\/revisions\/262425"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/262298"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=261574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=261574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=261574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}