{"id":261534,"date":"2021-01-02T03:11:54","date_gmt":"2021-01-02T03:11:54","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=261534"},"modified":"2021-01-31T00:53:54","modified_gmt":"2021-01-31T04:53:54","slug":"convulsiones-historicas-en-haiti-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261534","title":{"rendered":"CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (III)"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/localhost:8080\/img3\/Convulsiones-Historicas-En-Haiti-III-Fabre-Nicolas-Geffrard-Jean-Pierre-Boyer.jpg\" \/><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\"> Diariodominicano.com<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (III).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">BOYER Y GEFFRARD<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Cuando Francia y Espa\u00f1a firmaron el llamado Segundo Tratado de San Ildefonso, en el a\u00f1o 1796, en el que acordaron llevar a cabo una pol\u00edtica<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">militar conjunta frente al entonces Imperio Brit\u00e1nico, \u00e9ste intensific\u00f3 sus acciones en el Mar Caribe y las islas que en \u00e9l est\u00e1n situadas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Pocos a\u00f1os despu\u00e9s de dicho acuerdo, y tal vez conectado con el mismo, las luchas de los esclavos que en Hait\u00ed se alzaron con justos motivos contra los esclavistas, a finales del siglo 18 y principios del 19, provocaron oleadas de emigraciones hacia otros lugares.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Por las graves convulsiones de entonces decenas de familias francesas que viv\u00edan en Hait\u00ed fueron a establecerse a Hig\u00fcey, otrora la m\u00e1s oriental poblaci\u00f3n dominicana<\/span><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">El jurista y ensayista Luis Juli\u00e1n P\u00e9rez lo narra as\u00ed en su libro Santo Domingo frente al Destino:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">\u00abAlgunos de los franceses que lograron salvarse, vinieron a refugiarse a territorio dominicano y no se sintieron seguros sino hasta alcanzar el \u00faltimo rinc\u00f3n, el m\u00e1s lejano de aquel escenario de muerte y de tragedia; muchos de ellos fueron a parar a Hig\u00fcey, el lugar m\u00e1s remoto desde la frontera&#8230;<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Aquello era el comienzo de dram\u00e1ticos acontecimientos que se producir\u00edan desde entonces hasta el presente en el pa\u00eds m\u00e1s cercano a nosotros.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En los primeros d\u00edas del a\u00f1o 1801 Hait\u00ed estaba viviendo una de sus m\u00e1s notorias convulsiones hist\u00f3ricas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Pasado el ecuador del mes de enero del referido a\u00f1o, bajo el pretexto de una interpretaci\u00f3n antojadiza del tratado de Basilea firmado entre Francia y Espa\u00f1a, los jefes militares rebeldes haitianos Toussaint Louverture, Jean- Jacques Dessalines, Henri Christophe y otros cometieron grandes matanzas en<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">la ciudad de Santo Domingo y otras que forman el paisaje topon\u00edmico dominicano.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Esa incursi\u00f3n armada fue, sin quiz\u00e1s, una de las primeras manifestaciones demostrativas del gran da\u00f1o que siempre han causado las conmociones sociales haitianas al territorio y a los habitantes que desde el 1844 forman la Rep\u00fablica Dominicana.<\/span><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">Un hecho de gran trascendencia para el futuro de Hait\u00ed ocurri\u00f3 cuando el h\u00e1bil general Jean Pierre Boyer decidi\u00f3 unificar ese pa\u00eds, el cual estaba dividido en dos gobiernos desde el magnicidio de Jean Jacques Dessaline, ocurrido en el extrarradio de Puerto Pr\u00edncipe el 17 de octubre del 1806.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Con motivo de la muerte por enfermedad, el 29 de marzo de 1818, del presidente que dirig\u00eda la parte Sur de Hait\u00ed (que incluye su capital, Puerto Pr\u00edncipe) Alexandre P\u00e9tion, el Senado haitiano escogi\u00f3 al relativamente joven Boyer en lugar del general Jer\u00f3nimo Borgell\u00e1, que era el favorito de la \u00e9lite<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">mulata gobernante; incluso preferido del mismo difunto P\u00e9tion. Fue una designaci\u00f3n contra todo pron\u00f3stico.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Al suicidarse el emperador Henri I, el 8 de octubre del 1820, en su palacio de Sans Souci, en Milot, al norte monta\u00f1oso de ese pa\u00eds, el general Boyer decidi\u00f3 unificar Hait\u00ed bajo su mando, para lo cual utiliz\u00f3 la mezcla de inteligencia, agudeza, mordacidad y eficacia que lo caracterizaban.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Al margen de la elevada astucia utilizada por esa mente brillante que fue Boyer, no fueron pocas las rebeliones que se llevaron a cabo en varios lugares del septentri\u00f3n del pa\u00eds vecino. En esa convulsa etapa corri\u00f3 mucha sangre en pueblos como Cabo Haitiano, Port- de-Paix, Fort- Libert\u00e9, Gonaives,<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Mermelade, Trou-du Nord y otros.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Pero ese acontecimiento, que tuvo categor\u00eda de terremoto pol\u00edtico, social y econ\u00f3mico en Hait\u00ed, desemboc\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s, 1822, en la ocupaci\u00f3n del territorio oriental de la isla de Santo Domingo, la cual se prolongar\u00eda por m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, hasta que el 27 de febrero de 1844 los intrusos haitianos fueron expulsados por los dominicanos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La ocupaci\u00f3n del territorio del entonces Santo Domingo espa\u00f1ol por parte de Hait\u00ed, que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en la historia latinoamericana, fue para algunos historiadores haitianos (Thomas Madiou, Beaubrun Ardouin, Jean Price Mars, etc.) un acto de complacencia ante supuestas peticiones hechas<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">dizque por figuras relevantes de la vida p\u00fablica de la parte oriental de la isla de Santo Domingo; mientras que historiadores dominicanos del calibre de Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda enarbolan, con toda la raz\u00f3n, que ese hecho de barbarie se trat\u00f3 de una imposici\u00f3n, aunque para ello Boyer utiliz\u00f3 todo su arsenal persuasivo para captar simpat\u00edas envolviendo sus designios en promesas de bienestar colectivo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Jean Pierre Boyer, un mulato nacido en Puerto Pr\u00edncipe que nunca fue esclavo, gobern\u00f3 la Rep\u00fablica de Hait\u00ed del Sur desde el 30 de marzo de 1818 hasta el 9 de febrero de 1822, y con la unificaci\u00f3n que luego hizo de la parte Norte se mantuvo en el poder durante 25 a\u00f1os (hasta el 13 de marzo1843) cuando fue obligado por sus enemigos a exiliarse.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Desde el a\u00f1o 1822 dirigi\u00f3 con pu\u00f1o de hierro la isla de Santo Domingo completa, desde J\u00e9r\u00e9mie, en la punta m\u00e1s al suroeste de Hait\u00ed hasta Cabo Enga\u00f1o, en el extremo m\u00e1s al oriente de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Boyer luch\u00f3 junto Louverture contra los franceses, luego estuvo al lado del general Leclerc combatiendo a su antiguo socio. En medio del fragor de los combates, tal vez al observar que la suerte de las armas no era favorable a los colonialistas, se pas\u00f3 al bando de los rebeldes bajo las \u00f3rdenes de P\u00e9tion, en cuyo gobierno desempe\u00f1\u00f3 con eficiencia varias funciones y finalmente lo sustituy\u00f3 con motivo de su muerte, v\u00edctima de la fiebre amarilla.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La agitaci\u00f3n que en el a\u00f1o 1843 vivi\u00f3 la vida p\u00fablica haitiana fue vinculada por la potencia colonial que entonces era Francia con el destino de lo que meses despu\u00e9s ser\u00eda la Rep\u00fablica Dominicana.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">As\u00ed se comprueba al examinar la correspondencia de Juchereau de Saint- Denis, a la saz\u00f3n c\u00f3nsul franc\u00e9s en Santo Domingo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Al analizar las comunicaciones enviadas y recibidas por dicho representante consular se observa que quien para la \u00e9poca controlaba las operaciones gubernamentales de Francia, el h\u00e1bil pol\u00edtico y minucioso historiador Francois Guizot, tem\u00eda que si Hait\u00ed perd\u00eda el territorio que usurpaba en la parte oriental de la isla de Santo Domingo corr\u00eda peligro el pago de la deuda que se le hab\u00eda impuesto por independizarse de Francia en el 1804.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Guizot ve\u00eda el asunto desde un \u00e1ngulo exclusivamente cremat\u00edstico. El ten\u00eda informaciones precisas sobre los grandes beneficios que recib\u00eda Hait\u00ed del expolio que hac\u00edan sus dirigentes en el territorio dominicano.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Guizot no era cualquier persona, pues adem\u00e1s de Ministro de Negocios Extranjeros en la realidad suplant\u00f3 en el mando al monarca de formaci\u00f3n jacobina Luis Felipe I, llamado \u00abel rey de las barricadas\u00bb, que estaba dedicado a muchas otras cosas, menos a ejercer sus tareas como s\u00edmbolo de la Unidad de Francia.<\/span><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">Era un caldo bien pesado el que se mov\u00eda entonces en esta \u00e1rea del mundo. En su comunicaci\u00f3n del 25 de enero de 1843 el c\u00f3nsul de Francia en Hait\u00ed, Auguste Levasseur (creador de un plan que lleva su apellido, mediante el cual buscaba la incorporaci\u00f3n de nuestro pa\u00eds al suyo), hizo una descripci\u00f3n amplia de lo que estaba ocurriendo en t\u00e9rminos de convulsiones econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales en Hait\u00ed, pero con una extrapolaci\u00f3n hacia lo que un a\u00f1o despu\u00e9s ser\u00eda la Rep\u00fablica Dominicana.2<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El conjunto de las opiniones de Guizot, Levasseur y Juchereau de Saint- Denis demuestra que era de grandes dimensiones, y con notorias divergencias el laborantismo previo a la independencia dominicana. La recopilaci\u00f3n de ellas permite analizar la multiplicidad de intereses que conflu\u00edan en esta zona caliente del Caribe insular.3<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El traspaso hacia la Rep\u00fablica Dominicana de las convulsiones hist\u00f3ricas que se produjeron en cascada en Hait\u00ed en el a\u00f1o clave de 1845 tal vez estuvo estimulado en parte por la visi\u00f3n que de los dominicanos se formaron gente como Rafael Ar\u00edstegui V\u00e9lez, mejor conocido como el Conde Mirasol (el<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">mismo que orden\u00f3 construir ese a\u00f1o el famoso fuerte de la isla Vieques que lleva su t\u00edtulo nobiliario), quien desde Puerto Rico, donde ejerci\u00f3 como gobernador colonial durante los a\u00f1os 1843-1847, envi\u00f3 sus opiniones negativas a la corona espa\u00f1ola sobre la viabilidad de la independencia dominicana:<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\u00abEl Gobierno de Santo Domingo es gobierno porque lleva el nombre de tal, pero que su cimiento es costal de plumas que espera el viento para llevarlo a puerto de salvaci\u00f3n&#8230;\u00bb4<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ha habido etapas en la agitada vida p\u00fablica de Hait\u00ed que algunos de sus dirigentes hasta han proyectado desde all\u00ed una suerte de solidaridad hacia los intereses del pueblo dominicano, siendo eso una falsedad total.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">As\u00ed lo hizo, por ejemplo, en los tiempos de la nefasta Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a, uno de los presidentes declarados vitalicios de ese pa\u00eds, Fabre Nicolas Geffrard, tambi\u00e9n conocido como el Duque de Tabara, quien con un comportamiento ambivalente (al estilo de los flamencos con sus levantamientos indistintos de patas) fing\u00eda defender con sinceridad la causa de los restauradores dominicanos, pero en cada ocasi\u00f3n esa proclamada solidaridad se iba deslavazando hasta que qued\u00f3 al descubierto su verdadero objetivo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El historiador estadounidense Charles Christian Hauch, conocedor de los entresijos de la pol\u00edtica caribe\u00f1a, en su calidad de jefe que fue de la divisi\u00f3n de Asuntos Centroamericanos y del Caribe de los EE.UU., explica muy bien el trasvase de las convulsiones haitianas hacia la Rep\u00fablica Dominicana.<\/span><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">En su sexto discurso al Congreso el presidente estadounidense James Monroe proclam\u00f3 en el 1823 la Doctrina que lleva su apellido, elaborada por el Secretario de Estado de su administraci\u00f3n, y futuro presidente John Quincy Adams, la cual consideraba hostil cualquier intervenci\u00f3n de una potencia de Europa en Am\u00e9rica y permit\u00eda la represalia militar de su poderoso pa\u00eds. Era la famosa consigna de \u00abAm\u00e9rica para los americanos.\u00bb<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Empalmado con lo anterior, y aunque parezca a simple vista una exageraci\u00f3n, el referido se\u00f1or Hauch escribi\u00f3 en el 1942, para su tesis doctoral en la Universidad de Chicago, que con relaci\u00f3n a nuestro pa\u00eds Hait\u00ed ha tenido como parte de la estrategia para su propia existencia una especie de \u00abDoctrina de Monroe en miniatura.\u00bb5<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Del presidente haitiano Fabre Nicolas Geffrard, dotado de gran inteligencia y un buen bagaje intelectual, hay que decir que todav\u00eda hay algunas personas que creen que apoy\u00f3 con sinceridad a los restauradores dominicanos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La verdad fue que su \u00fanico objetivo era impedir que Hait\u00ed fuera fagocitado por la otrora potencia colonial espa\u00f1ola, cuya soldadesca hab\u00eda vuelto a imponer sus poderes en la parte oriental de la isla de Santo Domingo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Lo anterior dicho al margen de que Geffrard hasta lleg\u00f3 a proclamarse partidario de una confederaci\u00f3n antillana, varios a\u00f1os antes de que Eugenio Mar\u00eda de Hostos popularizara esa idea de unidad caribe\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Es oportuno precisar que el gran educador puertorrique\u00f1o Hostos estaba imbuido de un sentimiento de amor colectivo para todos los antillanos, muy diferente a los prop\u00f3sitos que se anidaban en la mente maquinadora del gobernante haitiano.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El gobernador anexionista espa\u00f1ol Jos\u00e9 de la G\u00e1ndara Navarro (31 de marzo de 1864-11 de julio de 1865) incluso describe al presidente Geffrard con vocaci\u00f3n de ser un gran l\u00edder antillano fusionando la Rep\u00fablica Dominicana con Hait\u00ed y en una segunda fase aspiraba a formar una confederaci\u00f3n con<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Puerto Rico, Cuba y otras islas cercanas. Obviamente bajo su direcci\u00f3n.6<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La realidad es el crisol de la verdad. La abundante documentaci\u00f3n relacionada con el gobierno de Geffrard, as\u00ed como los partes militares de los anexionistas espa\u00f1oles y de los restauradores dominicanos demuestran m\u00e1s all\u00e1 de toda duda razonable que no pocas veces \u00e9l hizo creer que estaba a favor de la restauraci\u00f3n de la soberan\u00eda de la Rep\u00fablica Dominicana, dando apoyo con armas y alimentos a los insurgentes, pero al mismo tiempo se entend\u00eda con los jefes pol\u00edticos y militares ocupantes.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Geffrard naci\u00f3 en la aldea de Anse-\u00e1-Veau, cercana a la ciudad de Miragoane, en el suroeste de Hait\u00ed. Form\u00f3 parte de la corte del emperador de opereta Faustino I, pero luego particip\u00f3 en una conjura en su contra que dio al traste con sus \u00edmpetus imperiales. Devolvi\u00f3 al gobierno haitiano sus \u00f3rganos<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">republicanos y se proclam\u00f3 jefe supremo e indiscutible.<\/span><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">Geffrard se mantuvo en el poder en Hait\u00ed, a t\u00edtulo de presidente vitalicio, desde el 15 de enero de 1859 hasta el 13 de marzo de 1867, cuando sali\u00f3 exiliado a Jamaica, donde muri\u00f3 el 31 de diciembre de 1878.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Frente a las constantes derrotas que a partir de febrero de 1844 sufrieron los haitianos de parte de los gloriosos combatientes independentistas dominicanos los dirigentes militares, pol\u00edticos y econ\u00f3micos del pa\u00eds vecino comprendieron que era imposible para Hait\u00ed volver a controlar a la Rep\u00fablica Dominicana y por lo tanto se impon\u00eda buscar otras f\u00f3rmulas que les permitieran mantener abierta esa especie de v\u00e1lvula de escape vital para ellos no asfixiarse.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En su rol de investigador de la historia de las relaciones dom\u00ednico-haitianas Joaqu\u00edn Balaguer se\u00f1ala en su obra La isla al rev\u00e9s, Hait\u00ed y el destino dominicano, que \u00ab&#8230;el fracaso de las invasiones organizadas por Soulouque, convencieron a los gobernantes haitianos de que Santo Domingo no pod\u00eda ya ser dominado por la fuerza, y que era forzoso recurrir a otros medios&#8230;La t\u00e1ctica de los gobiernos de Hait\u00ed consisti\u00f3 entonces en favorecer la penetraci\u00f3n pac\u00edfica del territorio dominicano y adue\u00f1arse paulatinamente de zonas enteras del territorio fronterizo&#8230;\u00bb7<\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"9XdjVM5zEg\"><p><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261574\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (I)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261574&#038;embed=true#?secret=C2lDLROdG2#?secret=9XdjVM5zEg\" data-secret=\"9XdjVM5zEg\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"mmJa635mFn\"><p><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261562\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (II). EL CASO SALNAVE<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (II). EL CASO SALNAVE\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261562&#038;embed=true#?secret=mjFfghW2WD#?secret=mmJa635mFn\" data-secret=\"mmJa635mFn\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"DTwpAiagLh\"><p><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261534\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (III)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (III)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261534&#038;embed=true#?secret=UGdcc9OykB#?secret=DTwpAiagLh\" data-secret=\"DTwpAiagLh\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"x0ZB7tdQa7\"><p><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261592\">CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (IV) SOULOUQUE Y PIERROT<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (IV) SOULOUQUE Y PIERROT\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=261592&#038;embed=true#?secret=bDQLhbGKpZ#?secret=x0ZB7tdQa7\" data-secret=\"x0ZB7tdQa7\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"dM1uyFroS7\"><p><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=262229\">Convulsiones Hist\u00f3ricas En Hait\u00ed (Y V)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abConvulsiones Hist\u00f3ricas En Hait\u00ed (Y V)\u00bb \u2014 Diario Dominicano\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=262229&#038;embed=true#?secret=CLiP81gGkl#?secret=dM1uyFroS7\" data-secret=\"dM1uyFroS7\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p><strong><span class=\"text1noticias\">Bibliograf\u00eda:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">1-Santo Domingo frente al Destino. Fundaci\u00f3n Universitaria Dominicana, 1990. P134. Luis Juli\u00e1n P\u00e9rez.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">2-Comunicaci\u00f3n de Auguste Levasseur a Francois Guizot. 25 de enero de 1843.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">3-Correspondencia del c\u00f3nsul de Francia en Santo Domingo (1844-1846).<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">AGN, 1944. Editor Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">4-Relaciones dom\u00ednico-espa\u00f1ola.ADH,1955.P40.Recopiladores Emilio<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Rodr\u00edguez Demorizi y otros.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">5-La Rep\u00fablica Dominicana y sus relaciones exteriores 1844-1882. Editado<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">por la Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos, 1996. Charles Christian Hauch.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">6- Anexi\u00f3n y guerra de Santo Domingo. Vol. I.Pp402 y siguientes. Jos\u00e9 de la<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">G\u00e1ndara Navarro.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">7- La isla al rev\u00e9s, Hait\u00ed y el destino dominicano. Editora Corripio, 1984.P31.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Joaqu\u00edn Balaguer.<\/span><\/p>\n<h6>2021-01-02 03:11:54<\/h6>\n<p><!--\n \t \t<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n \t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=26'>Previous<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a href='?page_no=25'>25<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a href='?page_no=26'>26<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li class='active'><a>27<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a href='?page_no=28'>28<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a href='?page_no=29'>29<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a href='?page_no=110'>110<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a href='?page_no=111'>111<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=28'>Next<\/a><\/li>\n\n\n \t\n\n<li><a href='?page_no=111'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n\n<\/ul>\n\n\n--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diariodominicano.com CONVULSIONES HIST\u00d3RICAS EN HAIT\u00cd (III). BOYER Y GEFFRARD POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Cuando Francia y Espa\u00f1a firmaron el llamado Segundo Tratado de San Ildefonso, en el a\u00f1o 1796, en el que acordaron llevar a cabo una pol\u00edtica militar conjunta frente al entonces Imperio Brit\u00e1nico, \u00e9ste intensific\u00f3 sus acciones en el Mar Caribe y las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":262299,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-261534","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/261534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=261534"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/261534\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":262379,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/261534\/revisions\/262379"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/262299"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=261534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=261534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=261534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}