{"id":252192,"date":"2015-12-02T12:46:37","date_gmt":"2015-12-02T12:46:37","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=252192"},"modified":"2015-12-02T12:46:37","modified_gmt":"2015-12-02T12:46:37","slug":"el-cambio-climatico-un-azote-para-las-ballenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=252192","title":{"rendered":"El cambio clim\u00e1tico, un azote para las ballenas"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/cfb87666f6b609eb4bed95be506f025fb8d15ef2.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/ce057d1815026a2292ceeb21caf1dd51dce0b1a6.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/25a3e130128bc7941aeed7b1e2d96bf929d17f8d_0.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>02 DIC 2015<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong>AFP \/ Cris Bouroncle<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>La cola de una ballena jorobada en Cabo Blanco, norte de Per\u00fa, el 1 de octubre de 2015<\/p>\n<p>Flacas y con par\u00e1sitos, extenuadas por \u00e9xodos m\u00e1s largos para reproducirse y con los ciclos migratorios alterados por el aumento de temperatura de la aguas: las ballenas, clave para el ecosistema marino, tambi\u00e9n sufren el impacto del calentamiento global.<\/p>\n<p>\u00abSe les ven los huesos, enfermas, con par\u00e1sitos, y eso antes nunca lo ve\u00edamos\u00bb, dijo a la AFP la bi\u00f3loga ecuatoriana Cristina Castro, mientras observa el ed\u00e9n de estos mam\u00edferos, los m\u00e1s grandes del mundo, frente a Puerto L\u00f3pez, 295 km al suroeste de Quito.<\/p>\n<p>A este punto del tr\u00f3pico, las ballenas llegan desde la Ant\u00e1rtida para tener sus cr\u00edas.<\/p>\n<p>Los rituales de apareamiento se repiten en otras zonas costeras de Latinoam\u00e9rica, como en Cabo Blanco en Per\u00fa o Bah\u00eda M\u00e1laga en Colombia, y tambi\u00e9n en Puerto Pir\u00e1mides, en el Atl\u00e1ntico argentino. En todos se nota el impacto del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>AFP \/ Omar Torres<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Una ballena gris en las aguas de la laguna Ojo de Liebre, Pac\u00edfico, el 3 de marzo de 2015 en el estado de Baja California Sur<\/p>\n<p>Con aguas m\u00e1s calientes, disminuyen las fuentes de alimentaci\u00f3n, lo cual las hace menos propensas a reproducirse. La mayor temperatura del oc\u00e9ano tambi\u00e9n las confunde, modificando la duraci\u00f3n y alcance de sus migraciones.<\/p>\n<p>\u00abAl afectarse la alimentaci\u00f3n de las ballenas en la zona ant\u00e1rtica, est\u00e1n cambiando sus ciclos de migraci\u00f3n. Antes aqu\u00ed llegaban en julio y ya se las observa en mayo\u00bb, se\u00f1ala Castro, quien desde hace 18 a\u00f1os estudia las ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, ya no llegan solamente hasta la l\u00ednea ecuatorial como antes, sino que avanzan incluso hasta Costa Rica, explica la experta, que estima entre 8.000 y 10.000 la poblaci\u00f3n de jorobadas en las \u00e1reas de reproducci\u00f3n en el Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>Castro, directora de investigaci\u00f3n de la ONG estadounidense Pacific Whale Foundation (PWF) en Ecuador, menciona tambi\u00e9n cambios en el Atl\u00e1ntico. \u00abHemos detectado migraciones de m\u00e1s de 10.000 km al pasar de la pen\u00ednsula Ant\u00e1rtica hacia \u00e1reas de alimentaci\u00f3n de Brasil y posiblemente de \u00c1frica\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; Menos kril, menos ballenatos &#8211;<\/p>\n<p>La acidificaci\u00f3n de los oc\u00e9anos por el aumento de di\u00f3xido de carbono (CO2) en la atm\u00f3sfera tambi\u00e9n afecta a las ballenas, porque reduce el plancton con que se nutren.<\/p>\n<\/p>\n<p>AFP \/ Gustavo Iz\u00fas, Anella Reta, Esther Poveda<\/p>\n<\/p>\n<p>Ballena jorobada o yubarta<\/p>\n<p>\u00abLas hembras dan a luz s\u00f3lo cuando las condiciones para alimentar a sus cr\u00edas son favorables\u00bb, se\u00f1ala el cient\u00edfico estadounidense Roger Payne, que ha dedicado 45 a\u00f1os a observar a estos animales en la Patagonia argentina.<\/p>\n<p>\u00abNada es tan importante como la amenaza que plantea ese efecto\u00bb, alerta en di\u00e1logo con la AFP este zo\u00f3logo, famoso por descubrir el canto de las ballenas jorobadas.<\/p>\n<p>Desde Pen\u00ednsula de Vald\u00e9s, donde trabaja con Payne, el argentino Mariano Sironi afirma que \u00abtodo est\u00e1 encadenado\u00bb: cuando en la Ant\u00e1rtida falta kril, el crust\u00e1ceo fundamental en la dieta de las ballenas, el apareamiento baja en los santuarios de cet\u00e1ceos a miles de kil\u00f3metros de distancia.<\/p>\n<\/p>\n<p>AFP \/ Gustavo Iz\u00fas, Anella Reta, Esther Poveda<\/p>\n<\/p>\n<p>Tipos de ballenas<\/p>\n<p>\u00abCuando hay menos kril registramos un n\u00famero menor de cr\u00edas, o a veces tambi\u00e9n es posible que afecte el nivel de supervivencia de las cr\u00edas nacidas\u00bb, explica este especialista en la especie franca austral (Eubalaena australis).<\/p>\n<p>Las ballenas deben ingerir varias toneladas de kril al d\u00eda para ganar peso con miras a sus traves\u00edas y tener las reservas suficientes para gestar.<\/p>\n<p>\u00abUna madre mal alimentada genera una leche de peor calidad y esto tambi\u00e9n se traduce en un ballenato peor alimentado\u00bb, anota a su vez Florencia Vilches, coordinadora del Programa de Adopci\u00f3n de Ballena Franca Austral en Pen\u00ednsula Vald\u00e9s.<\/p>\n<p>&#8211; El Ni\u00f1o, amenaza creciente &#8211;<\/p>\n<p>Las ballenas y sus cr\u00edas retozan en Puerto L\u00f3pez, en un asombroso espect\u00e1culo convertido en atracci\u00f3n tur\u00edstica en el que los riesgos que supone El Ni\u00f1o, un fen\u00f3meno meteorol\u00f3gico agravado por el calentamiento global, parecen lejanos.<\/p>\n<\/p>\n<p>AFP \/ Juan Mabromata<\/p>\n<\/p>\n<p>Una ballena franca austral y su cr\u00eda albinos en Puerto Pir\u00e1mides, Patagonia argentina, el 30 de septiembre de 2015<\/p>\n<p>Sin embargo, seg\u00fan los expertos, es muy probable que se repliquen en las ballenas los \u00abdevastadores\u00bb efectos dejados por El Ni\u00f1o en las especies marinas de las Islas Gal\u00e1pagos, ubicadas a 1.000 km de la costa de Ecuador.<\/p>\n<p>El Ni\u00f1o, resultante de la interacci\u00f3n entre el oc\u00e9ano y la atm\u00f3sfera en las zonas oriental y central del Pac\u00edfico ecuatorial, ya provoc\u00f3 la desaparici\u00f3n del 90% de las iguanas marinas, del 50% de los lobos marinos, del 75% de los ping\u00fcinos y de casi todas las cr\u00edas menores de tres a\u00f1os de las focas de Gal\u00e1pagos.<\/p>\n<p>\u00abDesafortunadamente se espera que los efectos globales del cambio clim\u00e1tico reflejen en gran medida los causados por El Ni\u00f1o\u00bb con sus eventos de 1982-83 y 1997-98, dos de los tres m\u00e1s fuertes desde 1950, advirti\u00f3 en un reciente informe el Parque Nacional Gal\u00e1pagos.<\/p>\n<\/p>\n<p>AFP \/ Rodrigo Buend\u00eda<\/p>\n<\/p>\n<p>Una ballena jorobada en Puerto L\u00f3pez, Ecuador, el 21 de octubre de 2015<\/p>\n<p>Ese parque protegido cuenta con una reserva marina de 138.000 km2 en la que se avistan ballenas jorobadas, orcas (Orcinus orca), ballenas piloto (Globicephala), de Bryde (Balaenoptera brydei) y azules (Balaenoptera musculus).<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n de estas \u00faltimas, sin embargo, genera preocupaci\u00f3n. \u00abNo muestra signos de aumento\u00bb, dice a la AFP la presidente del Centro de Conservaci\u00f3n Cet\u00e1cea de Chile, B\u00e1rbara Galletti, tras 15 a\u00f1os de monitoreo de ese mam\u00edfero.<\/p>\n<p>&#8211; A salvar las heces &#8211;<\/p>\n<p>El cambio clim\u00e1tico golpea en particular a las ballenas, que parad\u00f3jicamente parecen tener la llave para detenerlo, ya que sus heces colaboran con el crecimiento de la mayor\u00eda de las plantas que absorben CO2.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las grandes cantidades de hierro que contienen los excrementos de las ballenas impulsan el crecimiento de algas microsc\u00f3picas, fundamentales para el equilibrio del ecosistema marino.<\/p>\n<p>\u00abEse aspecto mantiene el resto del oc\u00e9ano vivo\u00bb, indica Payne, al explicar c\u00f3mo las ballenas buscan el alimento en las profundidades del mar, pero comen y defecan en la superficie, permitiendo la circulaci\u00f3n de nutrientes.<\/p>\n<h6> 2015-12-02 12:46:37 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=21836'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=21835'>21835<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=21836'>21836<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>21837<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=21838'>21838<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=21839'>21839<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=51012'>51012<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=51013'>51013<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=21838'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=51013'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>02 DIC 2015 AFP \/ Cris Bouroncle La cola de una ballena jorobada en Cabo Blanco, norte de Per\u00fa, el 1 de octubre de 2015 Flacas y con par\u00e1sitos, extenuadas por \u00e9xodos m\u00e1s largos para reproducirse y con los ciclos migratorios alterados por el aumento de temperatura de la aguas: las ballenas, clave para el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-252192","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/252192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=252192"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/252192\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=252192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=252192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=252192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}