{"id":234834,"date":"2017-08-08T00:41:41","date_gmt":"2017-08-08T00:41:41","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=234834"},"modified":"2017-08-08T00:41:41","modified_gmt":"2017-08-08T00:41:41","slug":"como-3-000-huerfanos-chinos-sobrevivieron-al-hambre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=234834","title":{"rendered":"C\u00f3mo 3.000 hu\u00e9rfanos chinos sobrevivieron al hambre"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>   Por Lou Chen, Li Renhu, Zhang Lina<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>   HOHHOT, 7 ago (Xinhua) &#8212;<\/strong> Hace m\u00e1s de medio siglo, Huang Zhigang era un hu\u00e9rfano que pasaba hambre en Shanghai. Junto con otros 3.000 ni\u00f1os en su misma situaci\u00f3n, solo pudo salvarse al ser llevado a Mongolia Interior.<\/p>\n<\/p>\n<p>   No es costumbre que los mongoles tengan l\u00e1pidas, pero Huang y sus hermanos pusieron una para sus padres adoptivos, Dowge y Zhang Fengxian, en la bandera de Xianghuang, en la regi\u00f3n aut\u00f3noma de Mongolia Interior, en el norte de China.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Cada julio, Huang, quien se ha jubilado de su puesto en el gobierno, y su esposa visitan la tumba para rendir homenaje a sus padres fallecidos y llevan melocotones, licor y flores.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abSi no fuera por mis padres, me habr\u00eda muerto de hambre durante los tres a\u00f1os de dificultades\u00bb, destac\u00f3 Huang arrodill\u00e1ndose ante el monumento.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Desde 1959 hasta 1961, los desastres naturales y hambre se cobraron un gran n\u00famero de v\u00edctimas en China. En Shanghai, los orfanatos estaban repletos y las instituciones sociales no pod\u00edan alimentar al enorme n\u00famero de ni\u00f1os.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Zhou Enlai, el entonces primer ministro chino, se reuni\u00f3 con Ulanhu, secretario del Comit\u00e9 del Partido Comunista de China en Mongolia Interior y decidieron enviar a los ni\u00f1os a las praderas, donde hab\u00eda suficiente leche y carne para alimentarlos.<\/p>\n<\/p>\n<p>   A partir de 1959, m\u00e1s de 3.000 hu\u00e9rfanos procedentes de Anhui, Jiangsu, Shanghai y Zhejiang fueron metidos en trenes y llevados en un viaje de 1.400 kil\u00f3metros a Mongolia Interior.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abNo ten\u00edamos nombre cuando salimos de Shanghai. Cada uno de nosotros llevaba un pedazo de tela cosida a la ropa con un n\u00famero\u00bb, explic\u00f3 Huang Zhigang, quien ten\u00eda cinco a\u00f1os cuando lleg\u00f3 a la bandera de Xianghuang.<\/p>\n<\/p>\n<p>   La tasa de natalidad en Mongolia Interior era baja en los a\u00f1os 60 del siglo pasado. Muchas parejas mongolas quer\u00edan adoptar ni\u00f1os, se\u00f1al\u00f3 Yun Shubi, hija de Ulanhu, quien tambi\u00e9n particip\u00f3 en el gran plan de ayuda.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abMi padre dec\u00eda que a los pastores les gustan ni\u00f1os, sin importar de d\u00f3nde vienen\u00bb, relat\u00f3 Yun a Xinhua antes del 70 aniversario de la regi\u00f3n aut\u00f3noma. Ulanhu prometi\u00f3 a Zhou que tomar\u00eda las medidas necesarias para realizar el traslado masivo de los hu\u00e9rfanos.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Como norma, el gobierno permiti\u00f3 que cada pareja adoptase a un solo ni\u00f1o. Muchos reci\u00e9n casados e incluso abuelas mayores recorrieron en bicicleta o a pie cientos de kil\u00f3metros con el objetivo de solicitar adoptar a un ni\u00f1o, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Algunos, que presentaban muy mal estado de salud, fueron ingresados en cl\u00ednicas antes de darlos en adopci\u00f3n, dijo Yun.<\/p>\n<\/p>\n<p>LA T\u00cdA CON LA CARA COLORADA<\/p>\n<\/p>\n<p>   En 1961, Zhang Fengxian era enfermera en una comunidad de la bandera de Xianghuang. Seis hu\u00e9rfanos de Shanghai, entre ellos Huang Zhigang, estaban alojados en una escuela vecina.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abTen\u00edamos casi la misma edad, cuatro o cinco a\u00f1os en aquel entonces. Nos llam\u00e1bamos entre nosotros hermanos o hermanas y nos neg\u00e1bamos a separarnos. Cuando ven\u00edan nuestros futuros padres adoptivos, nos escond\u00edamos para que no nos encontraran\u00bb, record\u00f3 Huang.<\/p>\n<\/p>\n<p>   A Zhang le gustaban los ni\u00f1os. \u00abElla llevaba ropa de color caqui, parec\u00eda sencilla y agradable. Ven\u00eda de al lado para visitarnos, ayudarnos a lavarnos la cara y el pelo. Algunas veces nos tra\u00eda caramelos. Nos fue gustando poco a poco\u00bb, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Los ni\u00f1os la llamaron \u00abla t\u00eda de cara colorada\u00bb, puesto que ten\u00eda el rostro bronceado debido a la exposici\u00f3n al sol. Los peque\u00f1os, cuatro ni\u00f1os y dos ni\u00f1as, se quedaron meses en la escuela, pero al llegar el invierno deb\u00edan irse a casas privadas con estufas.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Zhang no ten\u00eda hijos y, cuando se ofreci\u00f3 a adoptar a los seis juntos, el gobierno lo permiti\u00f3 porque su esposo y ella ten\u00edan trabajos estables.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Cri\u00f3 a los ni\u00f1os con su marido, Dowge, pero ella falleci\u00f3 en 1991. Uno de los hijos muri\u00f3 cuando estaba en el servicio militar. El resto fueron a la universidad y encontraron empleos en el gobierno.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abMam\u00e1 nos dio nombres diferentes. Me llam\u00f3 con el nombre de la bandera, y mi nombre de pila significa &#8216;mente firme&#8217;. A uno de mis hermanos le llam\u00f3 Mao, &#8216;gatito&#8217;, porque era fr\u00e1gil. Los otros tres tienen nombres mongoles\u00bb, indic\u00f3.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Una de las hermanas, Gaowa, trabaja ahora en Beijing. Su hermano Mao Shiyong, quien sol\u00eda ser llamado &#8216;gatito&#8217;, trabaja en Shanghai, donde su hijo asiste a la universidad, mientras que los dem\u00e1s se quedaron en Mongolia Interior.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Mao Shiyong recuerda que una vez su madre se enoj\u00f3 mucho: \u00abLos cuatro chicos empujamos un recipiente de alimentaci\u00f3n para las vacas al lago. Mam\u00e1 nos agarr\u00f3 y nos dio un azote. Gritaba: &#8216;El lago es muy profundo. \u00bfY si os hubieseis ahogado? \u00bfY si os hubieseis ahogado todos?'\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abElla se preocup\u00f3 por nuestra seguridad toda su vida. Dec\u00eda que \u00e9ramos sus hijos, pero tambi\u00e9n una misi\u00f3n del Estado para ella\u00bb, rememor\u00f3 Mao.<\/p>\n<\/p>\n<p>LOS NI\u00d1OS DEL ESTADO<\/p>\n<\/p>\n<p>   Aunque es dif\u00edcil localizar a los 3.000 ni\u00f1os, la mayor\u00eda de ellos han sobrevivido, seg\u00fan Yun Shubi.<\/p>\n<\/p>\n<p>   En los a\u00f1os 60 del siglo pasado, el gobierno dio pagas de bienestar a las familias que hab\u00edan adoptado ni\u00f1os. Cuando el pa\u00eds atravesaba una extrema escasez de alimentos, el gobierno regional dio 2,5 kilogramos de arroz por cada ni\u00f1o, quienes recibieron dinero para la subsistencia hasta que asistieron a la universidad.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Doguima, de 75 a\u00f1os, una mujer muy venerada en Mongolia Interior, es una de los pocos cuidadores de los hu\u00e9rfanos que sobreviven. Ella cri\u00f3 a 28 ni\u00f1os, de hasta seis a\u00f1os, antes de que fueran llevados por sus padres adoptivos. Todav\u00eda en la actualidad, los hu\u00e9rfanos que ella cuid\u00f3 hace 50 a\u00f1os la visitan con frecuencia.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abNo sab\u00eda nada sobre ser madre a la edad de 19 a\u00f1os, en 1961, cuando recib\u00ed a los hu\u00e9rfanos. Recuerdo que uno de los peque\u00f1os, Huhe, vino y me llam\u00f3 mam\u00e1. Me toc\u00f3 el coraz\u00f3n y se me puso la cara roja. Lo tom\u00e9 en mis brazos y lo abrac\u00e9 hasta que se durmi\u00f3\u00bb, dijo la mujer.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abYo cuidaba a los ni\u00f1os hasta que estaban suficientemente fuertes para ser dados en adopci\u00f3n. Se fueron uno tras uno, pero yo creo que estaban en buenas manos\u00bb, manifest\u00f3.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Cuando China atraves\u00f3 la Revoluci\u00f3n Cultural, la dedicaci\u00f3n y un incesante sentido de responsabilidad unieron a los ni\u00f1os y sus nuevos padres, ayud\u00e1ndoles a sobrevivir a las dificultades m\u00e1s duras.<\/p>\n<\/p>\n<p>    Aogen ya ten\u00eda una hija de seis a\u00f1os cuando adopt\u00f3 a Chakto, quien ten\u00eda tres a\u00f1os cuando fue llevado a Xilingol en el invierno de 1960. El ni\u00f1o ten\u00eda poliomielitis.<\/p>\n<\/p>\n<p>   El a\u00f1o 1969 fue el m\u00e1s dif\u00edcil de todos para Aogen. Durante el d\u00eda ten\u00eda que encargarse de tareas pesadas y llevar piedras para construir una acequia. Por la noche, l\u00edderes de la lucha de clases le rega\u00f1aban y la maltrataban, relat\u00f3 Narilato, un oficial local cercano a la familia. Tanto Aogen como Chakto han fallecido ya.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abUn d\u00eda, Aogen no pudo soportarlo m\u00e1s, tom\u00f3 un cuchillo y sali\u00f3 de la yurta. Se desmay\u00f3 antes de poder intentar suicidarse. Cuando se despert\u00f3, Chakto estaba tratando de romper el cuchillo con una roca. Ella se dio cuenta de que nunca podr\u00eda dejar ir su propia vida o la del ni\u00f1o\u00bb, prosigui\u00f3 el vecino.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Los hu\u00e9rfanos del sur de China no ten\u00edan linaje mongol, pero a\u00f1os de vida en los pastizales los han unido con la tierra y la gente.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Tongalaga, una hu\u00e9rfana de Shanghai de unos 60 a\u00f1os, tiene una tienda de trajes mongoles. \u00abMi madre quer\u00eda que aprendiera mandar\u00edn. Dec\u00eda que un d\u00eda podr\u00eda querer regresar a Shanghai para buscar a mis padres biol\u00f3gicos. Yo le dije que no ten\u00eda sentido hacer eso. Aprend\u00ed mongol y me quedar\u00e9 en la pradera para siempre\u00bb, afirm\u00f3<\/p>\n<\/p>\n<p>   El hu\u00e9rfano de Shanghai Danlaga creci\u00f3 y trabaj\u00f3 como empleado del municipio. Se cas\u00f3 con una mujer mongola y mantuvo el credo de sus padres adoptivos de las buenas acciones. Cuid\u00f3 de una vecina anciana por 10 a\u00f1os antes de que ella muriese.<\/p>\n<\/p>\n<p>   En 2002, una decena de los hu\u00e9rfanos regresaron al orfanato de la ciudad de Shanghai. \u00abEl tren hacia Mongolia Interior hace 56 a\u00f1os cambi\u00f3 el destino para miles de nosotros, pero solo a mejor\u00bb, declar\u00f3 Chagan Chaolu, uno de los ni\u00f1os adoptados.<\/p>\n<\/p>\n<p>   Arrojaron sal de Mongolia Interior al r\u00edo Huangpu y se llevaron agua embotellada de Shanghai a su casa.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abNunca olvidaremos c\u00f3mo salimos de Shanghai, ni olvidaremos a las personas y la tierra que nos criaron para llegar a ser quienes somos hoy\u00bb, manifest\u00f3 Huang. Fin<\/p>\n<h6> 2017-08-08 00:41:41 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=14105'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=14104'>14104<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=14105'>14105<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>14106<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=14107'>14107<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=14108'>14108<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=51012'>51012<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=51013'>51013<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=14107'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=51013'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lou Chen, Li Renhu, Zhang Lina HOHHOT, 7 ago (Xinhua) &#8212; Hace m\u00e1s de medio siglo, Huang Zhigang era un hu\u00e9rfano que pasaba hambre en Shanghai. 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