{"id":191782,"date":"2007-12-26T03:52:15","date_gmt":"2007-12-26T03:52:15","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=191782"},"modified":"2007-12-26T03:52:15","modified_gmt":"2007-12-26T03:52:15","slug":"ahora-no-podran-con-nosotros-porque-estamos-juntos-y-estaremos-juntos-para-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=191782","title":{"rendered":"Ahora no podr\u00e1n con nosotros, porque estamos juntos y estaremos juntos para siempre"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p align=\"justify\"><span class=\"titulogrande1\"><strong>Ahora no podr\u00e1n con nosotros, porque estamos juntos y  estaremos juntos para siempre<\/strong><\/span><strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <\/strong>\u2022 <strong>Intervenci\u00f3n de Hugo Ch\u00e1vez Fr\u00edas,  Presidente de la   Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela, en la firma de acuerdos  entre los gobiernos de la   Rep\u00fablica de Cuba y la Rep\u00fablica Bolivariana  de Venezuela, como parte de la Alternativa Bolivariana  para las Am\u00e9ricas, efectuada en el sal\u00f3n Sierra Maestra del hotel  Meli\u00e1-Santiago. Santiago de Cuba, 22 de diciembre de 2007, \u00abA\u00f1o 49 de la Revoluci\u00f3n\u00bb.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>(Versiones Taquigr\u00e1ficas \u2013Consejo de  Estado)<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <span class=\"text1noticias\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/localhost:8080\/pictures\/hugo chavez2.jpg\" width=\"269\" height=\"189\" hspace=\"4\" align=\"left\" \/>Yo no s\u00e9 ni qu\u00e9 voy a decir, de tantas  cosas que quisiera decir.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Primero que todo, pues, muy buenas tardes; buenas  noches, querido Comandante Ra\u00fal, Presidente \u2014\u00bfc\u00f3mo fue que te dije anoche?\u2014  encargado (Ra\u00fal aclara que le dijo otra cosa).<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Querido Comandante en Jefe Fidel, desde  aqu\u00ed un saludo a Fidel que, como dec\u00eda Carlos Lage, anda por todo esto y andar\u00e1  siempre por todo esto; dem\u00e1s compa\u00f1eros, compa\u00f1eras, camaradas, amigas y  amigos:<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En verdad, yo estoy ahora mismo desbordado  de sentimientos, inundado, estoy como inundado, como un embalse as\u00ed, cuando  est\u00e1 desbordado, y por eso no s\u00e9 por d\u00f3nde comenzar a hilar; pero, primero que  todo, muchas gracias, muchas gracias a Cuba, y en este caso, especialmente,  muchas gracias a Santiago de Cuba. Lleg\u00f3 el d\u00eda, lleg\u00f3 el d\u00eda de llegar a  Santiago.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Hac\u00eda tiempo que est\u00e1bamos hablando de  venir a Santiago. Siempre me dec\u00eda Germ\u00e1n, se\u00f1or embajador y amigo, aqu\u00ed y en  Caracas; Fidel me lo dijo varias veces, me lo ha dicho, Carlos: \u00abTienes  que ir a Santiago, la cuna de la   Revoluci\u00f3n, la Ciudad H\u00e9roe, y alguien me dec\u00eda esta ma\u00f1ana  all\u00e1, cuando nos bajamos, que yo me aguant\u00e9 la presi\u00f3n del afecto, y le dije a  Ra\u00fal: \u00abRa\u00fal, si no paras el carro, yo me voy a lanzar por la puerta; me  lanzo, yo tengo que caminar aunque sea una cuadra, una calle, una  esquina\u00bb, al final caminamos unos metros nada m\u00e1s y la avalancha de  pueblo, de gente; avalancha de amor, porque es amor, es amor, amor del bueno,  como dice la canci\u00f3n. Y me comentaba alguien, alg\u00fan compa\u00f1ero me comentaba que  el que no viene a Santiago no conoce a Cuba, expresi\u00f3n profunda, de orgullo, de  los santiagueros y las santiagueras. Y yo recordaba algo que o\u00ed por all\u00e1, por  el coraz\u00f3n de Persia Al\u00ed, t\u00fa debes recordar cuando fuimos a Isfahan, una bella  ciudad al sur de Teher\u00e1n, el coraz\u00f3n de esa inmensa naci\u00f3n persa, Ir\u00e1n\u2014,  expresi\u00f3n que, seg\u00fan me explicaron, tiene muchos a\u00f1os, miles de a\u00f1os:  \u00abQuien no conoce a Isfahan\u00bb \u2014dicen los persas\u2014 \u00abno conoce la  mitad del mundo.\u00bb Habr\u00e1 que decir: \u00abQuien no conoce a Santiago de  Cuba, no conoce la mitad del mundo.\u00bb He conocido hoy la otra mitad del  mundo (Aplausos).<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Bueno, Ra\u00fal, Carlos, Misael, Yadira,  Rolando, Felipe, Marta, Mar\u00eda del Carmen, Alfonso, Germ\u00e1n; se\u00f1oras, se\u00f1ores del  Partido e instituciones de la provincia de Santiago; compatriotas, compa\u00f1eros y  compatriotas venezolanos, Canciller, ministros, ministras, embajadores y dem\u00e1s  compa\u00f1eros; amigas y amigos; se\u00f1ores de los medios de comunicaci\u00f3n, que  transmiten en vivo en todas partes, uno est\u00e1 hablando cualquier cosa y est\u00e1n  transmitiendo, de ah\u00ed que Fidel, que nos anda vigilando&#8230; Fidel nos anda  vigilando, \u00e9l est\u00e1 pendiente de todo lo que pasa y de lo que no pasa, y llama  cada 10 minutos. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Yo estoy, adem\u00e1s, muy emocionado al  recibir la R\u00e9plica  del Machete del Tit\u00e1n de Bronce, Antonio Maceo, y mientras le\u00edas t\u00fa esas  generosas palabras, m\u00e1s bien poema profundo, recordaba \u2014porque es pura patria  esto, es patria pura\u2014 la generosidad de la presidenta argentina, la presidenta  Cristina Fern\u00e1ndez, hace apenas unos d\u00edas, la v\u00edspera de la toma de posesi\u00f3n en  Buenos Aires, cuando firmamos el Banco del Sur, despu\u00e9s de casi 10 a\u00f1os de  estar luchando por esa idea, y, por fin siete presidentes firmamos la creaci\u00f3n  del Banco del Sur; tambi\u00e9n hemos creado el Banco del ALBA.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ella tom\u00f3 la palabra, su esposo \u2014el  Presidente que entregaba al d\u00eda siguiente\u2014 le pide que hable, y ella, en unas  muy generosas palabras, que encendieron unas luces en Washington, porque el  imperio ven\u00eda jugando, muy inteligentemente, a que con el cambio de gobierno en  Buenos Aires iba a comenzar un distanciamiento entre Caracas y Buenos Aires;  pero cuando oyen a la   Presidenta electa, apenas a unas horas de asumir, decir lo  que dijo, de manera tan generosa, tan firme, tan clara, cuando refiri\u00e9ndose a  este soldado, que es lo que yo soy, dijo: \u00abUsted, presidente Ch\u00e1vez\u00bb  \u2014algo as\u00ed dijo\u2014, \u00abes un soldado, es un patriota\u00bb&#8230; Y en verdad,  Cristina Fern\u00e1ndez tiene raz\u00f3n, yo lo que soy es un soldado patriota, de las  huestes de Antonio Maceo, de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, de esos grandes titanes, de oro, de  bronce, de granito, de Miranda, de Sucre, ellos son.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Soldado me siento, dec\u00eda esta ma\u00f1ana, y en  verdad lo siento, no crean que es b\u00fasqueda de ret\u00f3rica para adornar una palabra  o una respuesta a alguien, no. Yo ve\u00eda la Sierra Maestra, le  dije a Nicol\u00e1s, ven\u00edamos aterrizando: \u00abNicol\u00e1s, \u00a1mira la Sierra Maestra!\u00bb  Y uno hubiese querido ser soldado raso de la Sierra Maestra, de  las tropas de Fidel Castro, de la guerrilla revolucionaria de Fidel (Aplausos).<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ahora me entregan ustedes la R\u00e9plica del Machete de  Antonio Maceo, y cuando t\u00fa le\u00edas recordaba yo a Cristina Fern\u00e1ndez y recordaba  lo que soy, yendo a mis ra\u00edces, como nos recomienda siempre Mart\u00ed; siempre las  ra\u00edces. Seamos radicales, porque siempre debemos estar ah\u00ed, en nuestras ra\u00edces y  volver sobre ellas. Y esa es quiz\u00e1s mi ra\u00edz existencial esencial, soy un  soldado patriota.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Recordaba a Cristina y recordaba a otro  soldado, del cual ahora casi no hablo, quiz\u00e1s por las din\u00e1micas en las que uno  entra; pero durante muchos a\u00f1os habl\u00e9 de \u00e9l, convertido en poes\u00eda, y fue  instrumento de batalla revolucionaria en los cuarteles de Venezuela.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Anoche, Felipe, despu\u00e9s de la cena all\u00e1 en  Cienfuegos, despu\u00e9s del buf\u00e9 \u2014como t\u00fa bien corregiste\u2014 y aquellas  conversaciones tan bonitas en aquel balc\u00f3n, fresco, mirando la bah\u00eda; despu\u00e9s  de la jornada de ayer, dura, hermosa; despu\u00e9s de la refiner\u00eda Petrocaribe,  Felipe, cuando nos vamos despidiendo, entramos al sal\u00f3n donde estaba lo bueno,  y yo me quej\u00e9 y dije: Bueno, Ra\u00fal nos ten\u00eda all\u00e1 en un balc\u00f3n, pero mirando la  luna y mirando todo; pero aqu\u00ed estaba la m\u00fasica y estaba cantando Omara, y  Omara me invita, yo voy a darle un beso a Omara, c\u00f3mo no le voy a dar un beso  yo. Est\u00e1bamos en el balc\u00f3n y se o\u00eda, y yo digo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n canta? \u00bfEs en  vivo?\u00bb Y me dice Ra\u00fal algo impresionante: \u00abEsa mujer tiene no s\u00e9  cu\u00e1ntos a\u00f1os.\u00bb No digamos los a\u00f1os.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  (Ra\u00fal expresa que fue elogi\u00e1ndola por la  voz tan bonita que tiene.)<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Claro, pero por eso, elogi\u00e1ndola; tiene no  s\u00e9 cu\u00e1ntos a\u00f1os pero oye la voz, una voz de muchacha. Despu\u00e9s llegu\u00e9 hasta  all\u00e1, donde estaba el conjunto, y ella me invita a cantar y yo canto muy mal,  Fidel canta mejor que yo (Risas). Fidel canta mejor que yo, yo lo que hago es  hacer bulla. Pero ella me dice: \u00abNo, yo a usted lo he o\u00eddo, \u00bfqu\u00e9  cantamos?\u00bb Y me puso a cantar, cantamos una canci\u00f3n de amor ah\u00ed.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Luego Felipe se me acerca, ya cuando me  desped\u00eda, y me dice: \u00abOye, declama Maisanta.\u00bb Como Maisanta es un  poema muy largo y ah\u00ed estaban bailando, y hab\u00eda como otro ambiente, as\u00ed lo  percib\u00ed, le dije: \u00abFelipe, otro d\u00eda, porque es largo ese poema y la gente  seguramente quiere seguir bailando y disfrutando, mejor uno se va.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me dio pena, porque Felipe me ha o\u00eddo y ha  vibrado con ese poema que uno carga por dentro, y durante muchos a\u00f1os, en  alguna \u00e9poca, incluso, mis compa\u00f1eros en el ej\u00e9rcito me dec\u00edan Maisanta, hasta  los superiores, y no hab\u00eda fiesta en un cuartel donde yo estuviera en que no  terminara declamando el poema que escribi\u00f3 Andr\u00e9s Eloy Blanco, otro gran poeta  venezolano. Le escribi\u00f3 a mi abuelo ese poema, uno corrido de caballer\u00eda. Yo no  lo voy a declamar completo aqu\u00ed, no; pero se lo dedico a Felipe P\u00e9rez Roque,  que anoche me lo solicitaba, y le dedico uno o dos versos nada m\u00e1s al Tit\u00e1n de  Bronce, Antonio Maceo, y a su machete libertario, y a Santiago de Cuba, a las santiagueras,  a los santiagueros (Aplausos), porque fueron los \u00faltimos hombres de a caballo.  As\u00ed se llama una novela escrita sobre la vida de mi abuelo, por un digno  barin\u00e9s, llanero, de Barinas, de mi tierra chica \u2014que muri\u00f3 hace poco, por  cierto, y no pude ir a despedirlo f\u00edsicamente; yo lo quise mucho y lo querr\u00e9  mucho siempre\u2014, que era m\u00e9dico, de esos m\u00e9dicos que no les cobraban a los  pobres, Ra\u00fal. Un d\u00eda me enter\u00e9: Hay un m\u00e9dico aqu\u00ed en Barinas que no les cobra  a los pobres; y quise conocerlo, yo era subteniente, y fui a conocer al doctor  Jos\u00e9 Le\u00f3n Tapia, m\u00e9dico, pero hurgador de la historia y de las conciencias.  Escribi\u00f3 muchos libros, novelas, producto de sus investigaciones hist\u00f3ricas, de  lo que \u00e9l llamaba la historia popular, la que se consigue all\u00e1 en los caminos,  all\u00e1 en los campos, en la memoria del pueblo; \u00e9l recogi\u00f3 la memoria del pueblo  y escribi\u00f3, entre otros, aquel hermoso libro <strong>Por aqu\u00ed pas\u00f3 Zamora<\/strong>, y el  otro <strong>Maisanta, el \u00faltimo hombre a caballo<\/strong>.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pero en alguna ocasi\u00f3n, pensando y  pensando y d\u00e1ndome cuenta de la historia, debo decirte, Ra\u00fal, que yo cuando  ni\u00f1o ten\u00eda como un complejo; porque una vez o\u00ed, detr\u00e1s de la pared de ca\u00f1a  brava de la cocina grande de la bisabuela Martha Fr\u00edas, que en paz descanse, a  Martha Fr\u00edas rega\u00f1ando a mi madre \u2014\u00e9ramos ni\u00f1os de andar jugando con un  caballito de palo, corriendo por all\u00e1, o tumbando mangos y mamones en el patio  de los rastrojos, all\u00e1, al sur de Venezuela, entre los montes donde nacimos y  crecimos, entre maizales, topochales, pobreza y miseria, pero grandeza de un  pueblo heroico, el venezolano, igual que el cubano.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Yo o\u00ed un d\u00eda que la abuela Martha, abuela  de mi madre Elena, le dijo, rega\u00f1\u00e1ndola por alguna discusi\u00f3n en la cocina \u2014mi  madre era muy joven, tendr\u00eda unos 25, menos de 30 a\u00f1os ten\u00eda en ese tiempo,  casi 30 a\u00f1os seguramente\u2014, yo tendr\u00eda unos 8 \u00f3 9, y andaba con Ad\u00e1n jugando y  otros primos, muchos ni\u00f1os jugando, corriendo, y lo o\u00ed clarito: \u00abT\u00fa eres  as\u00ed, alzada, porque t\u00fa est\u00e1s enrazada\u00bb \u2014enrazada, dijo\u2014 \u00abde ese  asesino. Ese, el abuelo tuyo, era un asesino\u00bb, y ella hablaba, y otra que  acu\u00f1aba: \u00abS\u00ed, es verdad: mat\u00f3 a un tal Palacio, lo amarr\u00f3 a la pata de un  mango y lo fusil\u00f3\u00bb, un ni\u00f1o, yo me estremec\u00eda, un abuelo asesino.  \u00abPor all\u00e1 lleg\u00f3 y machete\u00f3 a 20.\u00bb \u00ab\u00a1Uh, machete\u00f3 a veinte,  Ad\u00e1n!\u00bb \u00abLes cort\u00f3 el cuello a no s\u00e9 cu\u00e1ntos en Puerto Nutrias, que  asaltaron Puerto Nutrias.\u00bb Y en la casa no se hablaba de aquel se\u00f1or, no  se hablaba, era como prohibido hablar de aquel se\u00f1or. Pero a m\u00ed me qued\u00f3 la  semilla de la duda.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ya hombre, ya soldado, pero todav\u00eda adolescente,  empiezo a darme cuenta de cosas, y es cuando Jos\u00e9 Le\u00f3n saca el libro, y yo ya,  devorador de libros, impulsado entre otros por mi maestro, aquel que est\u00e1 all\u00e1,  mi general Jacinto P\u00e9rez Arcay, bolivariano hasta la m\u00e9dula, patriota hasta la  m\u00e9dula, forjador de generaciones de soldados revolucionarios en Venezuela  (Aplausos); empujado por lo que una vez me dijo mi general, me consigui\u00f3  buscando libros y yo le pregunto \u2014usted no era general todav\u00eda, era coronel\u2014,  me dio no s\u00e9 cu\u00e1ntos libros, 10, 20 libros, y todav\u00eda me da 10, 20 libros;  libro que sale, me lo busca. Me dijo esa vez mi General: \u00abTe ha pasado  algo muy bueno, Ch\u00e1vez, te invadi\u00f3 la ansiedad del conocimiento y esa nunca te  va a abandonar; d\u00e9jate llevar por ella, la ansiedad de conocer.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Por ah\u00ed es que uno consigue, a trav\u00e9s del  conocimiento y la b\u00fasqueda, la conciencia, porque la conciencia no es sino el  conocimiento, y en este caso de la historia, de la verdadera historia de  nuestros pueblos. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  As\u00ed que sale Jos\u00e9 Le\u00f3n Tapia y escribe <strong>El  \u00faltimo hombre a caballo<\/strong>, por all\u00e1 por 1975; sale Crist\u00f3bal Jim\u00e9nez, uno de  nuestros cantores, y graba un corrido, un corrido sobre la vida de aquel  abuelo, un corrido de arpa, cuatro y maracas, fundament\u00e1ndose en la novela de <strong>El  \u00faltimo hombre a caballo<\/strong>, y el corrido se llama as\u00ed.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Yo veo el libro y veo las fotos, y  recuerdo que en alguna ocasi\u00f3n vi una vieja foto de otro primo hermano m\u00edo,  Fortul, a quien yo ve\u00eda de cuando en cuando, que viv\u00eda en Guanare, pero una vez  \u00e9l llev\u00f3 una foto del abuelo y me la mostr\u00f3 as\u00ed: \u00abPero no hablemos de  \u00e9l\u00bb, me dec\u00eda. \u00c9l ten\u00eda alg\u00fan problema, porque le daban epilepsias, pero  iba de vez en cuando a Sabaneta; era descendiente de Maisanta por v\u00eda de  padres, no por v\u00eda de madres, \u00abprimo lejano\u00bb, dec\u00edan, pero yo quise  mucho a Fortul. \u00c9l desvariaba, pero me hablaba mucho, ya era un hombre, yo era  un ni\u00f1o adolescente, y \u00e9l me dijo: \u00abMira, aqu\u00ed est\u00e1.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Un d\u00eda me dijo Fortul \u2014que de repente m\u00e1s  nunca regres\u00f3 y yo pregunt\u00e9: \u00ab\u00bfY Fortul?\u00bb, parece que lo mat\u00f3 un  carro, porque \u00e9l se iba de la casa, caminaba, desvariaba, ten\u00eda alg\u00fan problema  mental, pero era muy inteligente Fortul, m\u00e1s nunca volvi\u00f3\u2014 , me dijo: \u00abVen  ac\u00e1, Huguito, yo veo que t\u00fa lees, t\u00fa andas pendiente: Mira, este es el abuelo;  no era asesino, no era ning\u00fan asesino; pero chito, que no oigan las mujeres. No  era asesino.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Cuando yo leo ese libro, me voy a Barinas  y busco a mi madre y le digo: \u00abMam\u00e1, \u00bfeste era tu abuelo?\u00bb, y le  muestro el libro y las fotos, se puso a llorar mi madre Elena, y entonces me  cont\u00f3 algunas cosas. Pero ella tambi\u00e9n ten\u00eda una gran confusi\u00f3n. \u00abNo, era  un bandolero.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Entonces, Ra\u00fal, yo dije: \u00abYo voy a  investigar qui\u00e9n era este hombre.\u00bb Y yo estuve hasta preso en Colombia;  siendo militar hasta Colombia fui a parar investigando, entrevistando viejitos,  sobre todo, y viejitas, hombres de aquella \u00e9poca, y orientado por Jos\u00e9 Le\u00f3n,  que me orientaba, porque yo quer\u00eda investigar mucho m\u00e1s a fondo la historia y  me consigo un paso caliente todav\u00eda, una huella viva todav\u00eda, una revoluci\u00f3n  viva todav\u00eda, y consegu\u00ed el poema de Andr\u00e9s Eloy Blanco, porque Andr\u00e9s Eloy  estuvo preso. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Andr\u00e9s Eloy era poeta como Mart\u00ed, no fue  soldado, mi abuelo soldado; pero coincidieron en las prisiones de G\u00f3mez.  Entonces yo comenc\u00e9 a entender lo que hab\u00eda pasado y a entender al \u00faltimo  hombre a caballo; pero que no fue el \u00faltimo hombre a caballo, fueron los  \u00faltimos hombres de a caballo, entre ellos Antonio Maceo (Aplausos). Los \u00faltimos  hombres de a caballo, entre ellos Jos\u00e9 Mart\u00ed, que sin ser soldado, soldado,  muri\u00f3 como soldado, \u00a1a caballo, a caballo, con un machete en la mano!  (Aplausos.)<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Entre ellos, un poquito despu\u00e9s, pero en  la misma \u00e9poca, terminaba el siglo XIX \u2014siglo tormentoso, siglo de grandes  esperanzas; pero, al mismo tiempo, de grandes frustraciones, comenzaba el  siglo XX, un poquito, un poquitico despu\u00e9s: Emiliano Zapata, Francisco Villa,  fueron los \u00faltimos hombres a caballo; un poquito despu\u00e9s, Augusto C\u00e9sar  Sandino. Los \u00faltimos hombres a caballo fueron ellos. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Este machete me recuerda a Maisanta. Yo  cargo aqu\u00ed su escapulario, el mismo que us\u00f3 (Lo muestra). Este escapulario  tiene m\u00e1s de 100 a\u00f1os, bordado de la mano de su madre que, cuando \u00e9l a los 15  a\u00f1os se fue a la guerra, se lo hizo para que lo protegiera, la Virgen del Carmen, virgen  de los soldados, seg\u00fan la leyenda; muri\u00f3 con \u00e9l, muri\u00f3 preso. Cuentan que  cuando sent\u00eda que mor\u00eda, se quit\u00f3 el escapulario que lo acompa\u00f1\u00f3 toda su vida,  lo lanz\u00f3 contra la pared de la celda del Castillo Libertador, ah\u00ed en Puerto  Cabello y dijo: \u00ab\u00a1Maisanta pudo m\u00e1s, G\u00f3mez!\u00bb, G\u00f3mez el traidor; G\u00f3mez,  el que entreg\u00f3 la patria a los gringos. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Son procesos simult\u00e1neos los nuestros:  1902, coment\u00e1bamos all\u00e1, frente a las cenizas sagradas de Mart\u00ed; 1902 aqu\u00ed,  intervenci\u00f3n; 1902 all\u00e1, aqu\u00ed mismo, en el Caribe, Venezuela, Venezuela  bloqueada, intervenci\u00f3n de los gringos con los europeos; 1908, la otra  intervenci\u00f3n; 1908, all\u00e1, derrocan a Castro. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Mi abuelo era castrista, y G\u00f3mez,  vicepresidente, traiciona a Castro, da un golpe de Estado apoyado por los  gringos. A los dos d\u00edas llegan unos barcos gringos a las costas venezolanas, y  al mes siguiente, Juan Vicente G\u00f3mez firm\u00f3 lo que no quiso firmar Cipriano  Castro durante nueve a\u00f1os, en los cuales le hicieron guerra interna, bloqueo,  sabotaje; las concesiones petroleras, Al\u00ed, por 50 a\u00f1os, y Juan Vicente G\u00f3mez le  entreg\u00f3 el petr\u00f3leo al imperio norteamericano, y con el petr\u00f3leo la vida del  pa\u00eds, el alma del pa\u00eds, desde 1908 hasta 1998 cuando lleg\u00f3, por elecciones, v\u00eda  no cl\u00e1sica, pero v\u00eda v\u00e1lida tambi\u00e9n, el impulso revolucionario a Venezuela.  \u00a1Noventa a\u00f1os como colonia petrolera, colonia econ\u00f3mica, colonial cultural! <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a1C\u00f3mo nos ha costado y nos costar\u00e1 salir  definitivamente del coloniaje, pero lo haremos y, ahora, adem\u00e1s, con el machete  de Antonio Maceo! (Aplausos.)<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEste poema puede ser para Maceo tambi\u00e9n.  Es para todos ellos, y ellas, porque tambi\u00e9n, por supuesto, las mujeres. Rindo  tributo a las mujeres santiagueras; rindo tributo a Vilma Esp\u00edn, hero\u00edna de  esta Revoluci\u00f3n (Aplausos), y a todas las mujeres que con ella, y como ustedes,  hicieron este portento de Revoluci\u00f3n, Ra\u00fal, Fidel (Aplausos).<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nUnos lo llaman Maisanta y otros el  Americano&#8230; Le dec\u00edan el Americano, porque era un hombre alto \u2014as\u00ed lo dice el  poema\u2014, blanco; catire decimos en Venezuela.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nUnos lo llaman Maisanta y otros el  Americano,\/Americano lo mientan porque es buen mozo el catire\/entre bayo y  alazano.\/Sali\u00f3 de la Chiricoa  \u2014estos son puntos del llano\u2014 con 40 de a caballo\/rumbeando hacia Menore\u00f1a va  Pedro P\u00e9rez Delgado ese era su nombre,\/en fila india por la oscura  sabana,\/meciendo el fr\u00edo en chinchorros\/de canta va la guerrilla  revolucionaria.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nImag\u00ednense usted&#13;<br \/>\nes al subteniente Hugo  Ch\u00e1vez declamando esto delante de 100 soldados, de 500 soldados, de 20  subtenientes y tenientes, y yo le pon\u00eda picante adem\u00e1s. Eso fue un instrumento  revolucionario, ese poema.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEn fila india por la oscura  sabana,\/meciendo el fr\u00edo en chinchorros\/de canta va la guerrilla  revolucionaria,\/con el cogollo, la manta,\/cobija con pelo\u2019 eguama, 45 y  canana.\/Nube de tabaco y nube,\/relincho y susto de garza\/madrugadita de leche  bajo la noche orde\u00f1ada.\/Llanero alza\u2019o, canto, silencio y canto\/el guerrillero  va delante cantando\/rumbo de asombro los 40 caballos\/cabalga al frente Pedro  P\u00e9rez Delgado\/unos lo llaman Maisanta y otros el Americano.\/No hay quien le  pique adelante,\/no hay quien le aguante la carga,\/no hay guerrillero en Los  Llanos que le eche la colcha al agua.\/Catire con dientes de oro y con espuelas  de planta,\/bueno de cola y de soga,\/bueno de tierra y de agua,\/escapulario  cocido con una virgen pintada\/pelo\u2019 eguama con borlitas\/flequillo en las  alpargatas\/y al hombro una manta azul\/con la vuelta colorada.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nAhora les contar\u00e9 por qu\u00e9 lo llaman  Maisanta. \u00bfPor qu\u00e9 lo llaman Maisanta, Ra\u00fal? Porque cuando pelea Pedro P\u00e9rez  Delgado, en el momento de trabar la pelea y antes de que salga de la funda el machete,  arma los aires con su grito de guerra, y as\u00ed en la carga va gritando el  guerrillero: \u00abMaisanta, virgen del Socorro de Valencia\u00bb madre Santa,  dice la gente; pero Maisanta dice: \u2018Maisanta\u2019 y las maneras de los hombres los  hombres deben respetarlas.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nYa Pedro P\u00e9rez Delgado no tiene madre ni  patria, ni un retrato de la madre, ni un retrato de la patria; lo cruzan madres  con sed, lo surca una patria tostada, pero tiene el coraz\u00f3n como tapiz de  sabana y junta madre con virgen, y junta virgen con patria, y cuando va a la  pelea pone a las tres en el anca.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEl Socorro de Valencia la llaman los que  la llaman, Valencia la del Socorro, Valencia de las naranjas. Cuando el plomo  est\u00e1 cerrado y es pareja la batalla, y unos van que a que te mato y otros que a  no que me matas.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nHay un momento de pronto en que se arrugan  las almas, con un rumor de joropo viene llegando la carga, tendido en el  paraulato un jinete la comanda, y cuando llega el enemigo en los estribos se  alza. Tiene la melena rubia entre baya y alazana y un grito que es un machete  con filo punta y tarama, y es Pedro P\u00e9rez Delgado que va gritando: \u00a1Maisanta!<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEl grito del guerrillero se lo sabe la  sabana, no hay quien no lo haya escucha\u2019o en la noche o la ma\u00f1ana. Corre,  corre, corre el r\u00edo hasta que le suda el agua, y grita: Corran lagunas, que  est\u00e1 cargando Maisanta. Y la   Virgen del Socorro viene con \u00e9l en el anca con espinas de  lim\u00f3n y palabras de naranjas.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nHay un verso que habla, precisamente, de  la carga de caballer\u00eda, ese que dice: \u00abUnos van que a que te mato y otros  que a que no me matas. Con un rumor de joropo viene llegando la carga. De los  turbios horizontes brotan muertes ensilladas, vienen 40 jinetes con muertes  desenvainadas.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de una narraci\u00f3n en poema sobre  la leyenda de la Virgen  del Socorro, al final, el poeta vuelve sobre el guerrillero y dice: \u00abYa  Pedro P\u00e9rez Delgado no tiene madre ni patria, ni un retrato de la madre, ni un  retrato de la patria. Lo cruzan madres con sed, lo cruza una patria tostada;  pero siente el paraulato aquel viejo caballo metido entre sus batatas y empina  su viejo grito en los estribos del alma, y su grito es un machete con filo  punta y tarama y es Pedro P\u00e9rez Delgado que a\u00fan muriendo sigue gritando:  \u00a1Maisanta!\u00bb \u2014estaba en prisi\u00f3n ya\u2014, \u00abel grito del guerrillero sobre  la muerte resbala y salta del calabozo y navega y desembarca y se encabrita en  los riscos del cerro de Guacamaya. Toda la sed de esta tierra se va en una fuga  espantada, la laguna de Valencia se esconde bajo su falda.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abCorre, corre, corre el r\u00edo hasta que  le suda el agua y grita: Corran lagunas, que est\u00e1 muriendo Maisanta y la Virgen del Socorro se va  con \u00e9l en el anca, con espinas de lim\u00f3n y palabras de naranja.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nY ya saben, compa\u00f1eros, c\u00f3mo fue que se  muri\u00f3 Maisanta.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 viva Antonio Maceo! (Exclamaciones  de: \u00ab\u00a1Viva!\u00bb)<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 vivan los \u00faltimos hombres de a  caballo! (Exclamaciones de: \u00ab\u00a1Viva!\u00bb)<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Gral. de Ej\u00e9rcito Ra\u00fal Castro<\/strong>.\u2014\u00a1Qu\u00e9 viva Maisanta! <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Recuerda que tiene filo (Se refiere a la R\u00e9plica del Machete de  Antonio Maceo que le fue entregada).<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Hugo Ch\u00e1vez<\/strong>.\u2014Tiene filo de verdad, no se equivoque nadie  conmigo, no crean que esto es un cuentico aqu\u00ed (Risas).<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 viva Maisanta! (Aplausos y  exclamaciones de: \u00ab\u00a1Viva!\u00bb)<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nAhora, vean ustedes, yo ando&#8230; Yo no s\u00e9  cu\u00e1nto tiempo voy a hablar aqu\u00ed; adem\u00e1s, como Ra\u00fal me recomend\u00f3 que hablara  desde aqu\u00ed, porque tengo muchos papeles&#8230;<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Gral. de Ej\u00e9rcito Ra\u00fal Castro<\/strong>.\u2014Hoy puedes hablar lo que quieras. \u00bfEst\u00e1n de  acuerdo ustedes? (Exclamaciones de: \u00ab\u00a1S\u00ed!\u00bb) \u00bfMa\u00f1ana no es domingo?  (Exclamaciones de: \u00ab\u00a1S\u00ed!\u00bb) Pues que hable hasta ma\u00f1ana (Risas).<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Hugo Ch\u00e1vez<\/strong>.\u2014Tengo tantas cosas en el alma, en verdad, muchas,  muchas cosas; y, adem\u00e1s, lo que aqu\u00ed ha ocurrido esta tarde&#8230; Bueno, ese  recibimiento esta ma\u00f1ana, lo de ayer en Cienfuegos; pero lo de esta ma\u00f1ana fue  una cosa apote\u00f3sica, de verdad lo que provoca es lanzarse del veh\u00edculo y  caminar y abrazar y llorar y re\u00edr y cantar por estas calles de la Ciudad Heroica, con  este pueblo heroico.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Yo le dec\u00eda a Ra\u00fal: \u00abRa\u00fal, me faltan  ojos, me faltan manos\u00bb, porque uno quisiera ver a cada uno, a cada uno, y  uno se da cuenta de que no vio all\u00e1 a un grupo y voltea y quiere alargar la  mano para pas\u00e1rsela por aqu\u00ed aunque fuera.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Record\u00e9, \u00bfsabes a qui\u00e9n?, a Eduardo  Galeano, en uno de sus cuentos. Dice Galeano que un padre se llev\u00f3 a su hijo  hacia el mar \u2014el ni\u00f1o no conoc\u00eda el mar\u2014 y caminaron, caminaron y despu\u00e9s de  una loma llegan a la loma y ven el mar y el ni\u00f1o se queda mudo, estupefacto, y  el padre lo abraza y lo levanta, y lo \u00fanico que dice el ni\u00f1o es: \u00ab\u00a1Padre,  ay\u00fadame a mirar!\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  As\u00ed me provoc\u00f3 decirte a ti, bueno, te  dije: \u00abRa\u00fal, ay\u00fadame a mirar\u00bb, ay\u00fadame a mirar ese recibimiento, ese  contacto de amor at\u00f3mico \u2014se me ocurri\u00f3 decir por ah\u00ed\u2014, un amor at\u00f3mico es  esto; quiz\u00e1s at\u00f3mico \u2014no se asusten los gringos\u2014, amor at\u00f3mico, porque uno habla  de at\u00f3mico y se asustan, empiezan a temblar; amor at\u00f3mico, porque ese amor sale  y llega hasta el \u00faltimo \u00e1tomo de todas las c\u00e9lulas. Es at\u00f3mico el amor entre  nosotros.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Y luego el homenaje a Jos\u00e9 Mart\u00ed all\u00ed  donde reposan sus restos, y a todos los m\u00e1rtires de la Revoluci\u00f3n Cubana,  desde Mart\u00ed hasta Frank Pa\u00eds, y o\u00edr de los cuentos del propio Ra\u00fal. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me hiciste recordar esta ma\u00f1ana una  leyenda, una historia, una an\u00e9cdota \u2014como se quiera llamar\u2014, cuando te o\u00eda  contando a ti mismo, all\u00e1 en la Granjita Siboney, o all\u00e1 en el Moncada me  contaste, cuando entraste, que te llevaron preso, hasta d\u00f3nde lleg\u00f3 el ataque,  despu\u00e9s te trajeron preso, y cinco a\u00f1os, cinco meses y cinco d\u00edas despu\u00e9s  entraste a rendir al coronel y a hablarles a las tropas. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Mirando el escenario y oyendo al mism\u00edsimo  Ra\u00fal cont\u00e1ndolo, record\u00e9, mi general, la an\u00e9cdota aquella del campo de  Carabobo. A\u00f1os despu\u00e9s de Carabobo, del 24 de junio de 1821, volvieron a  Carabobo a firmar un acuerdo de paz para poner fin a la guerra federal; la  guerra federal que revent\u00f3 en Venezuela casi 30 a\u00f1os despu\u00e9s de muerto Bol\u00edvar  y muerto el sue\u00f1o con \u00e9l y enterrado el proyecto de uni\u00f3n, y traicionado el  pueblo que durante m\u00e1s de 15 a\u00f1os se fue desde el Caribe hasta la Patagonia casi, a pie, a  caballo, con sus machetes y sus viejos fusiles, a romper las cadenas del  imperio espa\u00f1ol de 300 a\u00f1os. Y despu\u00e9s de todo aquello, como dijo Bol\u00edvar,  hemos arado en el mar, un nuevo coloniaje legaremos a la posteridad. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Y Bol\u00edvar muri\u00f3 en Santa Marta, Ra\u00fal,  seg\u00fan cuenta, con magistral y profunda idea, el Gabo Garc\u00eda M\u00e1rquez en <strong>El  general en su laberinto<\/strong>; pero es cierto, Bol\u00edvar muri\u00f3 en la hacienda de un  espa\u00f1ol oyendo el salve cantado por los esclavos. Imag\u00ednate, despu\u00e9s de tantos  a\u00f1os, morir en una hacienda esclavista. \u00bfC\u00f3mo se sentir\u00eda aquel hombre?<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Un d\u00eda yo le le\u00eda a Fidel por tel\u00e9fono&#8230;  Ven\u00edamos de \u00c1frica, Felipe nos acompa\u00f1aba, y est\u00e1bamos estrenando el avi\u00f3n  nuevo nuestro, que ya no es tan nuevo, el Airbus, que tiene tel\u00e9fono, y le digo  yo a Felipe: \u00abFelipe, vamos a llamar a Fidel.\u00bb Ven\u00edamos hablando all\u00ed  y leyendo unas cosas, y cay\u00f3 la llamada: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 Fidel!\u00bb;  ven\u00edamos no s\u00e9 a cu\u00e1ntos miles de pies de altura cruzando el Atl\u00e1ntico, y Fidel  nos pregunta: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n ustedes?\u00bb \u00abEn el avi\u00f3n.\u00bb  \u00ab\u00a1C\u00f3mo!\u00bb, me dice. \u00abAqu\u00ed, estamos volando, vamos para all\u00e1\u00bb  \u2014\u00e9l no sab\u00eda que ven\u00edamos para ac\u00e1. \u00abEsp\u00e9ranos, llegaremos a tal  hora.\u00bb Entonces me dice: \u00abSolo Bush y t\u00fa tienen ese privilegio de  tener&#8230;\u00bb Le dije: \u00abMira, no me ofendas, no te pases\u00bb (Risas).  \u00abNo es para tanto.\u00bb \u00abSolo t\u00fa y Bush tienen ese privilegio de  llamar por tel\u00e9fono.\u00bb Pero luego comenzamos a conversar y a preguntarnos:  c\u00f3mo era el avi\u00f3n, cu\u00e1nto med\u00eda, a qu\u00e9 velocidad iba, cu\u00e1l seguridad ten\u00edamos,  qui\u00e9n nos cuidaba en el aire. De todo nos pregunt\u00f3. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Entonces, le digo: \u00abFidel, oye esta  carta de Bol\u00edvar.\u00bb Bol\u00edvar pocos d\u00edas antes de morir escribe las \u00faltimas  cartas, y, entre otras cosas, dice: Muero proscrito, no tengo patria, mis  enemigos me quitaron la patria, no tengo patria a la cual hacer el sacrificio.  \u00a1Qu\u00e9 puede un solo y pobre hombre contra el mundo! <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ese es Bol\u00edvar. Fidel me o\u00eda en silencio,  oyendo la lectura, y despu\u00e9s que termino, \u00e9l se queda como unos segundos y me  dice: \u00abCh\u00e1vez, eso es muy duro, eso es muy duro, yo no pens\u00e9 que Bol\u00edvar  hab\u00eda escrito eso alguna vez, o alguien.\u00bb Le dije: \u00abS\u00ed, Bol\u00edvar,  Fidel.\u00bb \u00c9l no conoc\u00eda la carta, despu\u00e9s yo le mand\u00e9 ese libro, que son los  libros que la oligarqu\u00eda escondi\u00f3, son los documentos que la oligarqu\u00eda  escondi\u00f3 y ahora est\u00e1n brotando, la verdad hist\u00f3rica est\u00e1 brotando.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ahora, Fidel me dijo aquel d\u00eda, Ra\u00fal, algo  que se convierte para nosotros en un reto. Me dice Fidel: \u00abCh\u00e1vez, eso es  muy duro, como muri\u00f3 Bol\u00edvar.\u00bb Pero entonces me dice: \u00abCh\u00e1vez, ni t\u00fa  ni yo moriremos as\u00ed. Nosotros moriremos vencedores cuando nos toque morir\u00bb  (Aplausos). Y as\u00ed, moriremos cuando nos toque morir: vencedores, Fidel.  Venceremos, Fidel, cu\u00e9stenos lo que nos cueste, con el machete de Maceo o con  lo que haya que luchar, nosotros venceremos (Aplausos). Ten la seguridad,  Fidel, que venceremos y que no moriremos, como muri\u00f3 Bol\u00edvar, sin patria y  oyendo el canto de los esclavos. \u00a1Llorando muri\u00f3 Bol\u00edvar! (Aplausos.)<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Cuando yo o\u00eda a Lage ahora con su discurso  memorable, profundo, encendido, tambi\u00e9n me llegaron a la mente muchas cosas, y  ahora con el cuadro que me han regalado de Frometa, el pintor Frometa, tres  ojos, una misma mirada. Ah\u00ed est\u00e1 la explicaci\u00f3n, Frometa, \u00bfde d\u00f3nde viene este  amor at\u00f3mico? Claro, ya s\u00e9 de d\u00f3nde viene. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Anoche yo recordaba este discurso y hoy me  lo consiguieron los muchachos. Me lleg\u00f3 por dos v\u00edas: la ayudant\u00eda m\u00eda y la  ayudant\u00eda de Fidel, que es la misma de Ra\u00fal. Me lleg\u00f3: \u00abAqu\u00ed est\u00e1 el  discurso que usted anoche estaba recordando\u00bb. S\u00ed, fue un 28 de octubre en  1893, un homenaje a Bol\u00edvar en la Sociedad Literaria Hispanoamericana en Nueva York,  all\u00e1 estaba Jos\u00e9 Mart\u00ed; 1893, es decir, Mart\u00ed ya estar\u00eda haciendo equipo para  venirse, al poco tiempo se vino para ac\u00e1, o sea que ya andaba, como estuvo toda  su vida, estuvo todo su vida encendido de patria Jos\u00e9 Mart\u00ed; pero estaba a  punto de venirse, porque \u00e9l muri\u00f3 en 1895. Es decir, a\u00f1o y medio despu\u00e9s; esto  fue 28 de octubre, que es el d\u00eda de San Sim\u00f3n, y entonces ese d\u00eda le hicieron  el homenaje.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El discurso es largo como el poema o m\u00e1s  que el poema, pero hay aqu\u00ed unas frases que son memorables. \u00bfY saben qu\u00e9? Yo me  consegu\u00ed este discurso hace muchos a\u00f1os, de antes de ser soldado, en la  biblioteca de un buen amigo comunista \u2014muri\u00f3 tambi\u00e9n hace poco\u2014, camarada Jos\u00e9  Esteban Ruiz Guevara. Estuvo tambi\u00e9n en la monta\u00f1a en los a\u00f1os sesenta, Al\u00ed lo  conoci\u00f3 muy bien, Douglas Bravo, la guerrilla venezolana de los sesenta. Fue  Ruiz Guevara un patriota, un intelectual, un investigador. En su biblioteca yo  consegu\u00ed un d\u00eda un libro, \u00e9l me lo prest\u00f3, <strong>Discursos de Jos\u00e9 Mart\u00ed<\/strong>, uno  de tantos libros que se han editado, y yo consegu\u00ed ah\u00ed este discurso de Mart\u00ed.<br \/>&#13;<br \/>\n<\/span><span class=\"text1noticias\"><br \/>&#13;<br \/>\n\u00abSe\u00f1oras, se\u00f1ores&#8230;\u00bb, y lo  le\u00edmos, y lo le\u00edamos en los cuarteles, y hay que seguirlo leyendo. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nCreo,  incluso, que habr\u00e1 que editar por millones este discurso de Jos\u00e9 Mart\u00ed, y que  lo lean y lo leamos con nuestros hijos, nuestros nietos, en las escuelas, los  pioneros, los precursores, los trabajadores, las mujeres, todos, los obreros,  los ind\u00edgenas, los soldados. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abSe\u00f1oras, se\u00f1ores: <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abCon la frente contrita de los  americanos que no han podido entrar a\u00fan en Am\u00e9rica; con el sereno conocimiento  del puesto y valer reales del gran caraque\u00f1o en la obra espont\u00e1nea y m\u00faltiple  de la emancipaci\u00f3n americana; con el asombro y reverencia de quien ve a\u00fan ante  s\u00ed, demand\u00e1ndole la cuota, a aquel que fue como el sam\u00e1n de sus llanuras, en la  pompa y generosidad, y como los r\u00edos que caen atormentados de las cumbres, y  como los pe\u00f1ascos que vienen ardiendo, con luz y fragor, de las entra\u00f1as de la Tierra, traigo el homenaje  infeliz de mis palabras, menos profundo y elocuente que el de mi silencio, al  que desclav\u00f3 del Cuzco el gonfal\u00f3n de Pizarro.\u00bb <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nPorque s\u00ed, Bol\u00edvar lleg\u00f3 hasta el Cuzco y  all\u00e1 le entregaron como trofeo el gonfal\u00f3n de Francisco Pizarro.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nSigo leyendo: \u00abPor sobre tachas y  cargos, por sobre la pasi\u00f3n del elogio y la del denuesto, por sobre las  flaquezas mismas, \u00e1pice negro en el plum\u00f3n del c\u00f3ndor, de aquel pr\u00edncipe de la  libertad, surge radioso el hombre verdadero. Quema, y arroba. Pensar en \u00e9l,  asomarse a su vida, leerle una arenga, verlo deshecho y jadeante en una carta  de amores, es como sentirse orlado de oro el pensamiento. Su ardor fue el de  nuestra redenci\u00f3n, su lenguaje fue el de nuestra naturaleza, su c\u00faspide fue la  de nuestro continente: su ca\u00edda, para el coraz\u00f3n. D\u00edcese Bol\u00edvar, y ya se ve  delante el monte a que, m\u00e1s que la nieve, sirve el encapotado jinete de corona,  ya el pantano en que se revuelven, con tres rep\u00fablicas en el morral, los  libertadores que van a rematar la redenci\u00f3n de un mundo. \u00a1Oh, no! En calma no  se puede hablar de aquel que no vivi\u00f3 jam\u00e1s en ella: \u00a1de Bol\u00edvar se puede  hablar con una monta\u00f1a por tribuna, o entre rel\u00e1mpagos y rayos, o con un manojo  de pueblos libres en el pu\u00f1o, y la tiran\u00eda descabezada a los pies&#8230;!\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nJos\u00e9 Mart\u00ed, vean. De aqu\u00ed viene todo este  amor entre estos dos pueblos nuestros, que en el fondo somos uno solo, el de  Mart\u00ed, el de Bol\u00edvar, el de Maceo, el de Maisanta, somos el mismo pueblo, somos  el mismito pueblo (Aplausos).<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nM\u00e1s adelante dice \u2014pasando p\u00e1rrafos y  par\u00e1ndome en algunos\u2014: \u00ab&#8230;Hombre fue aquel en realidad extraordinario.  Vivi\u00f3 como entre llamas, y lo era. Ama, y lo que dice es como flor\u00f3n de fuego.  Amigo. Se le muere el hombre honrado a quien quer\u00eda y manda a que todo cese a  su alrededor. Enclenque, en lo que anda el posta m\u00e1s ligero barre con un  ej\u00e9rcito naciente todo lo que hay de Tenerife a C\u00facuta. Pelea, y en lo m\u00e1s  afligido del combate, cuando se le vuelven suplicantes todos los ojos, manda  que le desensillen el caballo. Escribe, y es como cuando en lo alto de una  cordillera se coge y cierra de s\u00fabito la tormenta, y es bruma y es lobreguez el  valle todo; y a tajos abre la luz celeste la cerraz\u00f3n, y cuelgan de un lado y  otro las nubes por los picos, mientras en lo hondo luce el valle fresco con el  primor de todos sus colores. Como los montes era \u00e9l ancho en la base, con las  ra\u00edces en las del mundo, y por la cumbre enhiesto y afilado, como para penetrar  mejor en el cielo rebelde. Se le ve golpeando, con el sable de pu\u00f1o de oro, en  las puertas de la gloria. Cree en el cielo, en los dioses, en los inmortales,  en el Dios de Colombia, en el genio de Am\u00e9rica, y en su destino. Su gloria lo  circunda, inflama y arrebata. Vencer \u00bfno es el sello de la divinidad? \u00bfvencer a  los hombres, a los r\u00edos hinchados, a los volcanes, a los siglos, a la  naturaleza? Siglos. \u00bfc\u00f3mo los deshar\u00eda, si no pudiera hacerlos? \u00bfNo desata  razas, no desencanta el continente, no evoca pueblos, no ha recorrido con las  banderas de la redenci\u00f3n m\u00e1s mundos que ning\u00fan conquistador con las de la  tiran\u00eda, no habla desde el Chimborazo con la eternidad y tiene a sus plantas en  el Potos\u00ed, bajo el pabell\u00f3n de Colombia picado de c\u00f3ndores, una de las obras  m\u00e1s b\u00e1rbaras y tenaces de la historia humana? \u00bfno le acatan las ciudades, y los  poderes de esta vida, y los \u00e9mulos enamorados o sumisos, y los genios del orbe  nuevo, y las hermosuras? Como el sol llega a creerse, por lo que deshiela y  fecunda, y por lo que ilumina y abrasa. Hay senado en el cielo, y \u00e9l ser\u00e1, sin  duda, de \u00e9l. Ya ve el mundo all\u00e1 arriba, \u00e1ureo de sol cuajado, y los asientos  de la roca de la creaci\u00f3n, y el piso de las nubes y el techo de centellas que  le recuerden, en el cruzarse y chispear, los reflejos del mediod\u00eda de Apure en  los rejones de sus lanzas: y descienden de aquella altura, como dispensaci\u00f3n  paterna, la dicha y el orden sobre los humanos\u00bb. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nY m\u00e1s adelante lanza la frase de la que  habl\u00e1bamos all\u00e1, Ra\u00fal, la que yo me aprend\u00ed de memoria y recitaba un d\u00eda en un  discurso un 17 de diciembre, esta: <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00ab\u00a1Pero as\u00ed est\u00e1 Bol\u00edvar en el cielo  de Am\u00e9rica, vigilante y ce\u00f1udo, sentado a\u00fan en la roca de crear, con el inca al  lado y el haz de banderas a los pies; as\u00ed est\u00e1 \u00e9l, calzadas a\u00fan las botas de  campa\u00f1a, porque lo que \u00e9l no dej\u00f3 hecho, sin hacer est\u00e1 hasta hoy: porque  Bol\u00edvar tiene que hacer en Am\u00e9rica todav\u00eda!\u00bb (Aplausos).<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n  Esto es, como alguien dijo, demasiado  bello, demasiada luz que ciega, demasiado bello que estremece, como cuando uno  lee <strong>Los Miserables<\/strong>, o aquel buen libro que t\u00fa me regalaste, <strong>La guerra  y la paz<\/strong>, demasiado bello.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00abAm\u00e9rica herv\u00eda\u00bb \u2014sigue  diciendo\u2014, \u00aba principios del siglo, y \u00e9l fue como su horno. A\u00fan cabecea y  fermenta, como los gusanos bajo la costra de las viejas ra\u00edces, la Am\u00e9rica de entonces, larva  enorme y confusa. Bajo las sotanas de los can\u00f3nigos y en la mente de los  viajeros pr\u00f3ceres ven\u00eda de Francia y de Norteam\u00e9rica el libro revolucionario, a  avivar el descontento del criollo de decoro y letras, mandando desde allende a  horca y tributo; y esta revoluci\u00f3n de lo alto, m\u00e1s la levadura rebelde y en  cierto modo democr\u00e1tica del espa\u00f1ol segund\u00f3n y desheredado, iba a la par  creciendo, con la c\u00f3lera baja, la del gaucho y el roto y el cholo y el llanero,  todos tocados en su punto de hombre: en el sordo oleaje, surcado de l\u00e1grimas el  rostro inerme, vagaban con el consuelo de la guerra por el bosque las majadas  de ind\u00edgenas, como fuegos errantes sobre una colosal sepultura\u00bb. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a1Como fuegos errantes sobre una colosal  sepultura! Hoy creo que est\u00e1 ocurriendo lo mismo, 200 a\u00f1os despu\u00e9s Am\u00e9rica  hierve a principios de este siglo y \u00e9l sigue siendo el horno, como Mart\u00ed.  Estamos de nuevo en la hora de los hornos (Aplausos).<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nVamos a ver c\u00f3mo termina, debe terminar  sublime. As\u00ed termina:<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl Potos\u00ed aparece al fin, ro\u00eddo y  ensangrentado: los cinco pabellones de los pueblos nuevos, con verdaderas  llamas, flameaban en la c\u00faspide de la Am\u00e9rica resucitada: estallan los morteros a  anunciar al h\u00e9roe, y sobre las cabezas, descubiertas de respeto y espanto, rod\u00f3  por largo tiempo el estampido con que de cumbre en cumbre respond\u00edan,  salud\u00e1ndolo, los montes. \u00a1As\u00ed\u00bb \u2014as\u00ed termina\u2014, \u00abde hijo en hijo\u00bb  \u2014as\u00ed, de hijo en hijo\u2014, \u00abmientras la Am\u00e9rica viva, el eco de su nombre resonar\u00e1 en lo  m\u00e1s viril y honrado de nuestras entra\u00f1as!\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a1Viva Bol\u00edvar! (Exclamaciones de:  \u00ab\u00a1Viva!\u00bb)<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a1Viva Mart\u00ed! (Exclamaciones de:  \u00ab\u00a1Viva!\u00bb)<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nDe ah\u00ed venimos, Lage, de ah\u00ed es que  venimos. Yo creo que no hay explicaci\u00f3n mejor para conseguir que esta; para  explicar, valga la redundancia, o para entender esto que hoy est\u00e1 pasando, el  amor at\u00f3mico: Santiago de Cuba, Cienfuegos; y entender, adem\u00e1s, el amor que  ustedes saben siente el pueblo venezolano por el pueblo cubano, el amor  infinito, at\u00f3mico, que siente nuestro pueblo por Fidel, por todos ustedes,  Ra\u00fal; pero, bueno, especialmente Fidel encarna a todos ustedes. Porque esa es  la explicaci\u00f3n tambi\u00e9n, lo dijo Mart\u00ed igual: \u00abHay hombres que resumen en  s\u00ed el decoro de muchos hombres\u00bb. Y uno pudiera decir con Mart\u00ed: Hay  hombres que encarnan en su simple carne, en sus simples huesos, la patria de  millones de hombres, de millones de mujeres. Fidel, t\u00fa nos encarnas a nosotros,  tus hijos (Aplausos).<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nLage dijo que Fidel estuvo aqu\u00ed y es  verdad, est\u00e1 y estar\u00e1 siempre; sin embargo, uno no deja de a\u00f1orar la presencia  f\u00edsica de Fidel, \u00bfverdad?, no deja uno de a\u00f1orarla, todos nosotros. Yo no  pierdo la esperanza, as\u00ed lo digo aqu\u00ed en Santiago.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nFidel, t\u00fa que est\u00e1s all\u00e1 vigil\u00e1ndonos&#8230;  \u00bfC\u00f3mo es la cosa del fusil, que t\u00fa preguntaste? Y Fidel est\u00e1 caz\u00e1ndonos all\u00e1  cualquier cosa, est\u00e1 caz\u00e1ndonos all\u00e1.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Gral. de Ej\u00e9rcito Ra\u00fal Castro<\/strong>.\u2014Pregunt\u00e9 en el museo del Moncada: \u00ab\u00bfNo le  han mostrado al presidente Ch\u00e1vez el fusil de Fidel?\u00bb. Y \u00e9l lo vio, yo no s\u00e9  si por Venezolana, que estaba transmitiendo en vivo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Hugo Ch\u00e1vez<\/strong>.\u2014Est\u00e1n transmitiendo todo en vivo, lo que uno  habla por ah\u00ed; es peligroso, le transmiten a uno todo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Gral. de Ej\u00e9rcito Ra\u00fal Castro<\/strong>.\u2014Y empez\u00f3 a indagar que por qu\u00e9 no le mostraron el  fusil; pero el fusil est\u00e1 ah\u00ed, como est\u00e1 presente Fidel, como dijo Ch\u00e1vez y  como dijo Lage. Al final de tus palabras, no importa cu\u00e1nto sea, porque es muy  interesante lo que est\u00e1s diciendo, te lo mostraremos; no te lo podr\u00e9 regalar,  pero te regalo el s\u00edmbolo que representa ese fusil. No hubo combate en la Sierra Maestra  importante o batalla decisiva, como la derrota de la ofensiva de verano de la  tiran\u00eda de Batista, que no empezara con un disparo de ese fusil, porque era el  primero en abrir fuego.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Hugo Ch\u00e1vez<\/strong>.\u2014La bala trazadora.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Gral. de Ej\u00e9rcito Ra\u00fal Castro<\/strong>.\u2014Trazadora o normal.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Hugo Ch\u00e1vez<\/strong>.\u2014Me cont\u00f3 una vez eso, de c\u00f3mo \u00e9l dirig\u00eda con el  fuego, la disciplina de fuego; porque no hab\u00eda mucha munici\u00f3n, adem\u00e1s. Y as\u00ed  debe ser la guerrilla, \u00bfno? Si alguna fuerza requiere mucha disciplina para ser  victoriosa es una guerrilla. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ahora, yo dec\u00eda que recordaba hace un  rato, oyendo tus explicaciones en el Moncada, por d\u00f3nde te trajeron preso, por  d\u00f3nde volviste cinco a\u00f1os, cinco meses y cinco d\u00edas despu\u00e9s a rendir al coronel  aquel, que despu\u00e9s nombraron ustedes jefe del ej\u00e9rcito un tiempo (Rego Rubido,  aclara Ra\u00fal), que fue a la monta\u00f1a a hablar con Fidel, y que estaban los  soldados en el patio y t\u00fa les hablabas a capela, no hab\u00eda micr\u00f3fonos, en pleno  proceso, en plena efervescencia, el pueblo en las calles, Primero de Enero, \u00bfa  qu\u00e9 hora en la ma\u00f1ana? Amaneciste aqu\u00ed (Le dice que fue por la tarde). Por la  tarde. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Lo que iba a decir lo voy a terminar,  recordando los fines de la guerra federal. Cuando fueron al campo de Carabobo,  34 a\u00f1os despu\u00e9s de muerto Bol\u00edvar, a firmar el fin de la guerra, un  representante de las fuerzas federales rebeldes y el mism\u00edsimo Jos\u00e9 Antonio  P\u00e1ez, que era el jefe caudillo que entreg\u00f3 al pa\u00eds a las fuerzas conservadoras,  traicionando a Bol\u00edvar. Hay que decirlo con dolor, porque fue P\u00e1ez, sin duda,  uno de los m\u00e1s grandes guerreros; y, por cierto, P\u00e1ez era uno de los que  Bol\u00edvar ten\u00eda misionado para venir aqu\u00ed a liberar a Cuba, junto al pueblo  cubano, del imperio espa\u00f1ol, porque P\u00e1ez era un gran guerrero, yo me quito el  sombrero. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pablo Morillo, el mejor general espa\u00f1ol  que a Venezuela vino o que a Suram\u00e9rica vino, el mismo Rey lo envi\u00f3, porque  Pablo Morillo ten\u00eda experiencia en las luchas contra Napole\u00f3n y hab\u00eda salido  victorioso en las luchas contra los franceses, lo mandaron con el ej\u00e9rcito  \u00abpacificador\u00bb de Suram\u00e9rica; no pudo pacificar nada, pero fue un  ej\u00e9rcito, el m\u00e1s armado, el m\u00e1s equipado, el m\u00e1s moderno y el m\u00e1s disciplinado  que arrib\u00f3 a Venezuela, por all\u00e1, por 1816, estaba el pa\u00eds encendido en la  guerra \u2014pacificador llamaban a Pablo Morillo, el Pacificador\u2014, un gran general  espa\u00f1ol. Al final, despu\u00e9s de seis a\u00f1os de guerra, Morillo acepta entrevistarse  con Bol\u00edvar \u2014en 1820, el abrazo de Bol\u00edvar y Morillo, se entrevistan\u2014, y  Morillo, adem\u00e1s, escrib\u00eda mucho \u2014escrib\u00eda cartas, memorias, al Rey\u2014, era un  buen escritor; adem\u00e1s, buen narrador.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Hay una batalla donde los llaneros de P\u00e1ez  lo acosan, lo acosan y lo acosan, y le prendieron candela a la sabana y lo  llevaron contra un r\u00edo, y muchos mor\u00edan ahogados y los hostigaban, y Morillo le  escribe al Rey una carta, despu\u00e9s de la batalla, lo derrotaron; eso fue all\u00e1 en  las sabanas de Apure \u2014P\u00e1ez era el caudillo de los llaneros. Bol\u00edvar dec\u00eda:  \u00abEllos son nuestros cosacos\u00bb. Y P\u00e1ez: \u00abcosacos\u00bb, las tropas  de caballer\u00eda de P\u00e1ez, los bravos de P\u00e1ez o los bravos de Apure\u2014, entonces,  Morillo escribe aquella carta memorable y le dice al Rey: \u00abCatorce cargas  de caballer\u00eda consecutivas sobre mis cansados batallones me demostraron que  estos hombres est\u00e1n resueltos a ser libres\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  P\u00e1ez, adem\u00e1s, una astucia: Las Queseras  del Medio. Bol\u00edvar estaba all\u00e1 dirigiendo la guerra en Apure y ve el r\u00edo Arauca  crecido y los espa\u00f1oles al otro lado, y Bol\u00edvar pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n tuviera  una caballer\u00eda de agua?\u00bb. Y P\u00e1ez le dice: \u00ab\u00bfUsted quiere, quiere  verla?\u00bb, porque Bol\u00edvar era caraque\u00f1o, buen jinete y buen guerrero, pero  no hab\u00eda peleado en el llano como peleaban los llaneros.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Escoge P\u00e1ez 150 hombres, se lanzan al  Arauca, r\u00edo que hoy d\u00eda yo lo conozco bastante, lleno de pira\u00f1as, de caimanes y  con una fuerza el Arauca vibrador, Alma llanera, \u00abyo nac\u00ed en esta ribera  del Arauca vibrador\u00bb, el Arauca, legendario ese r\u00edo. Bueno, cruzaron a  caballo el r\u00edo, atacaron al puesto de comando del mism\u00edsimo Morillo, que nunca  se lo esperaban, ellos se sent\u00edan protegidos por el r\u00edo; le destrozaron la  artiller\u00eda.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  P\u00e1ez mand\u00f3 a hacer \u2014es famoso en la  historia de la guerra en los llanos\u2014 la lanza apure\u00f1a, porque era una lanza  larga, una lanza muy larga, y eran unos maestros manejando la lanza.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/> &#13;<br \/>\n  Dice  Morillo que P\u00e1ez les calcul\u00f3 el tiempo en que ellos tardaban en recargar los  ca\u00f1ones y de repente les pon\u00eda caballer\u00edas en las matas, los hac\u00eda disparar, y  por un flanco ven\u00edan unos caballos, como demonios, con unas lanzas largas y,  antes de que tuvieran tiempo de recargar los ca\u00f1ones, ya los caballos les  pasaban por encima y las lanzas y destrozaban la artiller\u00eda.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Dice Morillo, \u00abcuando est\u00e1bamos toda  la noche en vela, porque cre\u00edamos que nos iban a atacar, silencio; cuando  dorm\u00edamos pensando que estaban lejos, la carga de caballer\u00eda a  medianoche\u00bb, la emboscada, la guerra asim\u00e9trica. Era un maestro de la  guerra Jos\u00e9 Antonio P\u00e1ez.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pues Morillo cuenta en sus memorias que  cuando lleg\u00f3 a Espa\u00f1a, despu\u00e9s del abrazo con Bol\u00edvar y firm\u00f3 el armisticio, el  Rey le reclama y lo llama a presencia y le dice: \u00abExpl\u00edqueme c\u00f3mo es que  usted, que triunf\u00f3 contra los franceses, contra las tropas de Napole\u00f3n  Bonaparte, llega aqu\u00ed derrotado por unos salvajes\u00bb. Y es famosa la frase  de Morillo: \u00abSu Majestad, si usted me da un P\u00e1ez y 100 000 llaneros de  Apure, le pongo toda Europa a sus pies\u00bb. Fue la frase de Morillo: Toda  Europa se la pongo a sus pies, con un P\u00e1ez y 100 000 llaneros de aquellos de  all\u00e1. \u00c9l se vino admir\u00e1ndolo, pues, admir\u00e1ndolo, Pablo Morillo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pero P\u00e1ez es el ejemplo del buen soldado  sin conciencia patriota, y mucho m\u00e1s all\u00e1, conciencia revolucionaria,  conciencia social, y termin\u00f3 enriquecido, se lo gan\u00f3 la oligarqu\u00eda: aprendi\u00f3 a  tomar buen vino; aprendi\u00f3 a tocar piano \u2014cosa que no es mala, pero se  oligarquiz\u00f3\u2014, viol\u00edn; aprendi\u00f3 el ingl\u00e9s, <em>how are you?<\/em>; lo rode\u00f3 la  oligarqu\u00eda de Valencia, los ricos. Y mientras Bol\u00edvar se fue al Potos\u00ed, como lo  dice aqu\u00ed el inmortal Mart\u00ed, P\u00e1ez se ali\u00f3 con la oligarqu\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 tragedia!<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Lo mismo hizo Santander en Bogot\u00e1. Peor  Santander, porque P\u00e1ez no quiso matar a Bol\u00edvar o mandarlo a matar; se lo  propusieron.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Cuando Bol\u00edvar volvi\u00f3, en 1827, por \u00faltima  vez a Caracas, a tratar de salvar la uni\u00f3n, incluso le regal\u00f3 su espada a P\u00e1ez  tratando de ganarse al Centauro \u2014as\u00ed lo llamaban\u2014 o al Taita, era el caudillo  ya de Venezuela.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  A P\u00e1ez le proponen fusilar a Bol\u00edvar,  acusarlo de traidor. Lo acusan de que tiene un proyecto para coronarse rey y  para traer un pr\u00edncipe europeo y que eso era traici\u00f3n, por lo cual hab\u00eda que  fusilarlo. Inventaron hasta un documento falso.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El decreto de fusilamiento de Bol\u00edvar  qued\u00f3 redactado, P\u00e1ez no se atrevi\u00f3 a tanto y dijo: \u00abLo prefiero en el  exilio\u00bb. Y as\u00ed termin\u00f3 Bol\u00edvar, exiliado y con prohibici\u00f3n de regresar a  Venezuela. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Por eso es que \u00e9l escribe aquella carta que yo le le\u00ed a Fidel desde  el avi\u00f3n: \u00abNo tengo patria, mis enemigos me quitaron mi patria. \u00bfQu\u00e9 puede  un pobre y solo hombre contra el mundo?\u00bb. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Lo obligaron a licenciar al  Ej\u00e9rcito Libertador, a sus soldados, lo obligaron por una ley.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En Bogot\u00e1, Santander lleg\u00f3 a m\u00e1s:  Santander lo mand\u00f3 a matar la noche aquella de septiembre de 1828. Llegaron a  la puerta, mataron al edec\u00e1n, hirieron a los soldados; sali\u00f3 Manuela S\u00e1enz  espada en mano, coronela como era, ascendida como ella dijo un d\u00eda en una carta  memorable: \u00abNo ascend\u00ed&#8230;\u00bb. No, fue Bol\u00edvar quien lo dijo, porque  cuando Manuela S\u00e1enz asciende o es ascendida a coronela, ella era capitana del  ej\u00e9rcito de San Mart\u00edn, ya ten\u00eda el t\u00edtulo de capitana.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Record\u00e9 esta ma\u00f1ana a Manuela, cuando t\u00fa  me contabas y nuestro historiador&#8230; \u00bfC\u00f3mo se llama el amigo historiador? (Le  dicen algo). No, all\u00e1, en el monumento a Mart\u00ed, el historiador.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Gral. de Ej\u00e9rcito Ra\u00fal Castro<\/strong>.\u2014El de la ciudad.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Hugo Ch\u00e1vez<\/strong>.\u2014El conservador de la ciudad, Omar, que est\u00e1 por  ah\u00ed a lo mejor.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Omar, cuando t\u00fa estabas habl\u00e1ndonos de  Mart\u00ed, cuando se fue a caballo, que el joven aquel no pudo retenerlo, De la  guardia, record\u00e9 a Manuela, aun cuando Manuela no tuvo el triste final, aun  cuando morir por la patria es vivir; pero no muri\u00f3 ella ah\u00ed en ese momento.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Quiz\u00e1s fue m\u00e1s triste despu\u00e9s lo que le  toc\u00f3 vivir a Manuela. S\u00ed; mejor es morir en batalla, sin duda, que ver morir la  patria, sin duda.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Manuela, en Ayacucho; Bol\u00edvar estaba en  Lima, ya en conflictos con Santander, que era el vicepresidente en Bogot\u00e1 de la Gran Colombia, y  Bol\u00edvar, presidente, pero en campa\u00f1a y estaba por all\u00e1 liberando a otros  pueblos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Hasta los argentinos le mandaron a Bol\u00edvar  unos emisarios al Per\u00fa a pedirle protecci\u00f3n, porque Brasil estaba invadiendo a  Argentina. Era Brasil un imperio, recordemos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  A Bol\u00edvar lo llaman y lo nombran, desde  Buenos Aires, Protector de las provincias del R\u00edo de la Plata. Casi que  Bol\u00edvar llega al mism\u00edsimo Buenos Aires; un poquito m\u00e1s, no lo dejaron llegar.  Santander elabora una ley, y el Congreso la aprueba, orden\u00e1ndole a Bol\u00edvar que  no pod\u00eda seguir comandando ej\u00e9rcitos extranjeros, y es cuando Bol\u00edvar se ve  obligado a entregarle el mando a Sucre.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Por eso es que Bol\u00edvar no est\u00e1 en  Ayacucho, \u00e9l se queda en Lima; pero es Sucre entonces quien toma el mando y se  llena de gloria con aquel pueblo unido, hecho Ej\u00e9rcito Libertador, en la pampa  de la Quinuaya,  a 3 000 metros  sobre el nivel del mar, en un cerro que se llama Condorcunca o Rinc\u00f3n de los  Muertos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Santander comienza a frenar el impulso de  Bol\u00edvar, le niega tropas. Bol\u00edvar pide m\u00e1s tropas, Santander empieza a decir  que no hay recursos, que no alcanzan los recursos, que Colombia es pobre, que  c\u00f3mo \u00e9l va a seguir yendo a otros mundos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Santander, cuando Bol\u00edvar env\u00eda las cartas  ordenando desde aqu\u00ed, desde el Per\u00fa, desde Bolivia, la liberaci\u00f3n de Cuba, una  expedici\u00f3n sobre Cuba, sobre Puerto Rico, \u00bfy saben algo m\u00e1s?, ustedes lo deben  saber. Incluso, dijo Bol\u00edvar: \u00abHasta la misma Espa\u00f1a llegaremos nosotros  con nuestras tropas\u00bb. No ten\u00eda l\u00edmites aquel hombre, en sus sue\u00f1os, en su  impulso libertario: \u00abSi hubiera que llegar hasta la misma Espa\u00f1a, a la  misma Espa\u00f1a llegaremos\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Entonces, \u00e9l comienza a emitir \u00f3rdenes, a  P\u00e1ez que se prepare y dice: \u00abP\u00e1ez con Sucre ir\u00edan a Cuba\u00bb. Empieza \u00e9l  a elaborar y a organizar ya el futuro ej\u00e9rcito caribe\u00f1o a Puerto Rico, a  Dominicana, y ordena empezar a construir barcos, caballos y a ir haciendo las  provisiones, la log\u00edstica; pero cuando \u00e9l regresa ya, estaba partida la patria.  Se vino abajo el piso, las columnas centrales y termin\u00f3 expulsado.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ahora, \u00bfP\u00e1ez? P\u00e1ez fue, s\u00ed, el gran  guerrero; pero muri\u00f3 anciano en Nueva York. Despu\u00e9s de la guerra federal, P\u00e1ez  sigue combatiendo y va al terreno, va a la batalla, a defender ahora a la  oligarqu\u00eda. \u00bfY qui\u00e9nes estaban all\u00e1, en el otro bando contrario? Muchos de los  mismos que lo siguieron en la guerra de independencia, las guerras civiles,  pues. La tragedia de Venezuela, la tragedia de todos nuestros pueblos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Al final el ej\u00e9rcito de P\u00e1ez, la  oligarqu\u00eda es derrotada en la guerra federal, aun cuando tampoco hubo despu\u00e9s  una revoluci\u00f3n, porque quiz\u00e1s el \u00fanico l\u00edder verdaderamente revolucionario de  los federales fue asesinado en plena guerra: el gran Zamora, Ezequiel Zamora,  aquel que gritaba, cantaba: \u00ab\u00a1Tierras y hombres libres; elecciones  populares y horror a la oligarqu\u00eda!\u00bb. Y donde llegaba, ciudad que tomaba  Zamora \u2014era 1859, 1860, lo mataron el 10 de enero, comenzando el a\u00f1o 1860\u2014, una  de las primeras cosas que mandaba a hacer era quemar los t\u00edtulos de tierra,  porque \u00e9l dec\u00eda: \u00abEsos t\u00edtulos todos son forjados despu\u00e9s que muri\u00f3  Bol\u00edvar\u00bb, y se repartieron las tierras, les negaron las tierras a los  pobres; los esclavos segu\u00edan siendo esclavos. Nada, en verdad, hab\u00eda cambiado. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  De ah\u00ed que nace la guerra federal, los  pobres contra los ricos, la lucha de clases.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el campo de Carabobo entonces se ven el  enviado de Falc\u00f3n, que era el jefe revolucionario \u2014despu\u00e9s lleg\u00f3 a presidente,  no hizo ninguna revoluci\u00f3n, pero, bueno, hicieron la guerra federal, al menos  mantuvieron la llama de la revoluci\u00f3n encendida, y relanzaron la idea de  Bol\u00edvar, sobre todo Zamora\u2014; manda Falc\u00f3n, o no s\u00e9 si el mismo Falc\u00f3n estaba en  Carabobo, pero P\u00e1ez estaba y un enviado de los revolucionarios, uno de los  generales revolucionarios, y andaba con ellos un historiador que tomaba notas,  los escribanos aquellos, Eduardo Blanco, que era un jovencito \u2014Eduardo Blanco,  historiador, despu\u00e9s escribi\u00f3 aquel libro <strong>La Venezuela heroica<\/strong>. Eduardo Blanco recoge aquello y narra, as\u00ed en ese mismo estilo  heroico, parecido al de Mart\u00ed, a ese estilo, dice y narra que estaban en el  campo de Carabobo y cabalgaba P\u00e1ez, canoso ya, y Falc\u00f3n \u2014no estoy seguro de si  era Falc\u00f3n; era Falc\u00f3<\/p>\n<h6> 2007-12-26 03:52:15 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=34529'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=34528'>34528<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=34529'>34529<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>34530<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=34531'>34531<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=34532'>34532<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=36999'>36999<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=37000'>37000<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=34531'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=37000'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora no podr\u00e1n con nosotros, porque estamos juntos y estaremos juntos para siempre&#13; &#13; \u2022 Intervenci\u00f3n de Hugo Ch\u00e1vez Fr\u00edas, Presidente de la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela, en la firma de acuerdos entre los gobiernos de la Rep\u00fablica de Cuba y la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela, como parte de la Alternativa Bolivariana para las Am\u00e9ricas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-191782","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/191782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=191782"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/191782\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=191782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=191782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=191782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}