{"id":191743,"date":"2008-01-02T04:14:33","date_gmt":"2008-01-02T04:14:33","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=191743"},"modified":"2008-01-02T04:14:33","modified_gmt":"2008-01-02T04:14:33","slug":"si-coges-preso-a-fidel-quemalo-que-el-aire-se-lleve-sus-cenizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=191743","title":{"rendered":"Si coges preso a Fidel, \u00a1qu\u00e9malo!, que el aire se lleve sus cenizas"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Orden de Batista:<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <\/strong><span class=\"titulogrande1\"><strong>Si coges preso  a Fidel, \u00a1qu\u00e9malo!, que el aire se lleve sus cenizas<\/strong><\/span><strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <\/strong>\u2022 <strong>Esta entrevista a Jos\u00e9 Su\u00e1rez  N\u00fa\u00f1ez, \u00edntimo colaborador del dictador Fulgencio Batista, fue realizada en  Caracas, Venezuela, en 1989 y forma parte del libro Los que se fueron y Los que  se quedaron, ambos ampliados, reproducidos en un solo tomo y que ser\u00e1  presentado por la casa editora Abril en la pr\u00f3xima Feria del Libro de La Habana<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>POR LUIS B\u00c1EZ <\/strong><strong> <\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <span class=\"text1noticias\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/localhost:8080\/pictures\/orden de batista.jpg\" width=\"269\" height=\"737\" hspace=\"4\" align=\"left\" \/>De reportero sensacionalista a periodista m\u00e1s  reposado se vio en la obligaci\u00f3n, por circunstancias, de adentrarse en temas  que no eran los suyos. En los comienzos del exilio aspir\u00f3 al estrellato en la  profesi\u00f3n y no lo alcanz\u00f3, a diferencia de otros menos brillantes que \u00e9l, pero  con mejor suerte.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  No fue f\u00e1cil localizarlo, se encontraba en  constante movimiento, propio de sus tareas como especialista en cuestiones  petroleras del Diario de Caracas. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Cuando di con \u00e9l se mostr\u00f3 abierto al  di\u00e1logo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Nos citamos para el centro comercial  Chaca\u00edto. Fue una conversaci\u00f3n de tanteo. Al principio estuvo de acuerdo con la  entrevista, pero me pidi\u00f3 que lo dejara pensar bien antes de darme una  respuesta definitiva, porque el tema era delicado.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Lo mejor de su juventud lo dedic\u00f3 a  defender al r\u00e9gimen de Fulgencio Batista, desde el 10 de marzo de 1952, y se  desplom\u00f3 con este, el 1ro. de enero de 1959.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\nEstudi\u00f3 la ense\u00f1anza primaria en el  colegio jesu\u00edta de Bel\u00e9n y el bachillerato en el Instituto de La Habana, donde lleg\u00f3 a ser  presidente de la Asociaci\u00f3n  de Estudiantes, en 1950.<\/span><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<div align=\"justify\">&#13;<\/p>\n<table width=\"1%\" border=\"0\" align=\"right\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\">&#13;<\/p>\n<tr>&#13;<\/p>\n<td width=\"100%\">\u00a0<\/td>\n<p>&#13;<br \/>\n    <\/tr>\n<p>&#13;<br \/>\n  <\/table>\n<p>&#13;<br \/>\n  <span class=\"text1noticias\">Fue secretario de la Juventud Acci\u00f3n  Progresista y presidente de la Juventud Uni\u00f3n Radical hasta 1954. Ambos partidos  respond\u00edan a los intereses de Batista.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Viaj\u00f3 con las tropas del ej\u00e9rcito que  fueron enviadas a la   Sierra Maestra a combatir a los expedicionarios del Granma  como corresponsal de la revista Gente, de la cual era el director.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Uno de los principales voceros del r\u00e9gimen  y enlace de Batista con los propietarios de los peri\u00f3dicos, revistas, emisoras  de radio y televisi\u00f3n que integraban el bloque cubano de prensa.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  A finales de 1959 se fue para los Estados  Unidos y trabaj\u00f3 en el diario La   Prensa y en la revista Temas, que se editaba en Nueva York.  Tambi\u00e9n fue corresponsal del peri\u00f3dico colombiano Occidente y de la revista  \u00c9lite, de Venezuela. En 1963 se radic\u00f3 definitivamente en Caracas.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Para darse a conocer en el diarismo  venezolano se disfraz\u00f3 de m\u00e9dico y public\u00f3 diversos reportajes que mostraban  las deficiencias e irregularidades del hospital psiqui\u00e1trico de Caracas.  Tambi\u00e9n acompa\u00f1\u00f3 a buscadores de oro y diamantes en las selvas de la Guayana.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En la soledad del exilio escribi\u00f3 un libro  pol\u00e9mico: <strong>El gran culpable<\/strong>.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ah\u00ed relata crudamente los pormenores del  gobierno del hombre al que durante muchos a\u00f1os mantuvo en un pedestal.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  D\u00edas despu\u00e9s me dej\u00f3 un recado en el  hotel. En la fecha acordada, Jos\u00e9 Su\u00e1rez N\u00fa\u00f1ez pas\u00f3 a recogerme temprano en la  ma\u00f1ana y fuimos a una peque\u00f1a oficina que tiene en las afueras de la ciudad.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Habl\u00f3 ampliamente. Es una persona  inquieta. No permanec\u00eda sentado m\u00e1s de cinco minutos. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me percat\u00e9 de que estaba  frente a un hombre que la vida hab\u00eda golpeado duramente, pese a sus esfuerzos  por no reflejar ese dolor.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En aquel entonces, con 60 a\u00f1os, Jos\u00e9  Su\u00e1rez N\u00fa\u00f1ez parec\u00eda enfrascado en permanente lucha contra una gran frustraci\u00f3n  que lentamente lo fue consumiendo, como si estuviera invadido por un virus  incurable. Su enfermedad era tan mortal como el SIDA: padec\u00eda el mal del  exilio.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfC\u00f3mo se produjo su salida de Cuba?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\nHan pasado 30 a\u00f1os de aquellos  acontecimientos. Me tengo que ir porque estoy enfrentado al movimiento revolucionario  castrista.<\/span><\/div>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Trabaj\u00e9 muy cerca de Fulgencio Batista. Al  caer este no me quedaba m\u00e1s remedio que huir.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El 31 de diciembre de 1958 regreso a La Habana, despu\u00e9s de un  recorrido que hice por Santa Clara con el prop\u00f3sito de conocer la situaci\u00f3n  militar que all\u00ed exist\u00eda.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Por todo lo que observ\u00e9, volv\u00ed muy  preocupado y ten\u00eda la intenci\u00f3n de coment\u00e1rselo a Batista en la fiesta de A\u00f1o  Nuevo.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Cuando llego a mi casa, mi esposa me  informa que no hab\u00eda fiesta en Columbia. Aquello me extra\u00f1\u00f3 mucho, pero me  acost\u00e9 a dormir, pues la preocupaci\u00f3n no pudo m\u00e1s que el cansancio que tra\u00eda.  Como a la 1:30 de la madrugada me llam\u00f3 por tel\u00e9fono un ayudante de Batista,  quien me comunic\u00f3 que el presidente hab\u00eda renunciado. Que por \u00f3rdenes expresas  de \u00e9l, en los aviones que estaban listos para partir, se hab\u00edan separado dos  asientos: uno para Luis Manuel Mart\u00ednez y otro para m\u00ed.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me pareci\u00f3 de muy mal gusto salir  corriendo enseguida. Esper\u00e9 a que amaneciera. Llam\u00e9 a varios militares. Trat\u00e9,  incluso, hasta de hablar con el general Eulogio Cantillo. Fue entonces que un  coronel amigo me aconsej\u00f3: \u00abJosel\u00edn, lo mejor es que te marches\u00bb.  Alrededor de las 6:00 de la ma\u00f1ana salgo a la calle y veo una efervescencia  castrista inmensa. Aquel s\u00edmbolo rojo y negro estaba en todas partes.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me percato de que la situaci\u00f3n es  sumamente dif\u00edcil. Pienso que es m\u00e1s f\u00e1cil llegar a una embajada que a  Columbia. Voy al Consulado dominicano, pero me tiran las puertas. En la misi\u00f3n  diplom\u00e1tica de Argentina tampoco me dejan entrar.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Desesperado, decido regresar a casa. No  sab\u00eda qu\u00e9 hacer. Mi esposa se pone una falda negra y una blusa roja y salimos  nuevamente a la calle.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Nos tropezamos con una multitud que ven\u00eda  por la Avenida  23 y que gritaba: \u00abFidel, Fidel\u00bb. Era impresionante. Sin saber c\u00f3mo,  me veo dentro de la manifestaci\u00f3n. No olvidar\u00e9 que de repente alguien me  pregunt\u00f3 por qu\u00e9 estaba tan callado y solo atin\u00e9 a responder: La emoci\u00f3n, la  emoci\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Al pasar frente a la cafeter\u00eda El Carmelo,  me introduje en la misma. Ah\u00ed me encontr\u00e9 con un amigo y le ped\u00ed que me llevara  al aeropuerto militar de Columbia. Me hizo el favor, pero al llegar la posta no  me deja pasar. Le dije que el oficial de guardia me esperaba. Insisto. Al fin,  logro entrar, con la buena suerte de que en esos momentos iba a salir el \u00faltimo  de los aviones hacia Santo Domingo. Eran alrededor de las 10:00 de la ma\u00f1ana.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El capit\u00e1n de la nave ten\u00eda \u00f3rdenes de aterrizar  en Oriente a recoger a un alto oficial de la Marina de Guerra. No recuerdo su nombre. De  pronto, a la vista de Santiago de Cuba, un militar le pone al piloto la pistola  en la nuca, a la vez que le dice: \u00abSi aterrizas, nos morimos todos\u00bb.  Como comprender\u00e1s, seguimos directo hacia Santo Domingo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfQui\u00e9nes iban en ese avi\u00f3n?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Adem\u00e1s de mi mujer y yo, algunos ayudantes  de militares allegados a Batista.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfPor qu\u00e9 Batista decide ir a Rep\u00fablica  Dominicana y no a los Estados Unidos?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Eso nunca me lo he podido explicar. Seg\u00fan  me contaron, esa decisi\u00f3n la toma en el vuelo a \u00faltima hora. Cuando el avi\u00f3n  sali\u00f3 iba para los Estados Unidos. A la media hora le orden\u00f3 al piloto que  desviara el rumbo hacia Santo Domingo. Todos los dem\u00e1s aviones siguieron a la Florida. La nave era  un DC-6 de Aerov\u00edas Q, empresa de la cual Batista pose\u00eda todas las acciones. El  vuelo era el 638.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Batista consideraba que como hab\u00eda tenido  muy buenas relaciones con los Estados Unidos y hab\u00eda sido fiel a todos sus  intereses deb\u00eda ser recibido con los honores que correspond\u00eda a su jerarqu\u00eda de  ex presidente. Aspiraba a que le dieran residencia, pero los norteamericanos se  la negaron. Pienso que si hubiera decidido llegar a territorio estadounidense  lo hubieran aceptado al igual que ocurri\u00f3 con el resto de los batistianos. A  esa hora no lo iban a rechazar.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ya en Santo Domingo, m\u00e1s de una vez me  coment\u00f3, amargado, adolorido, que despu\u00e9s de haber sido toda una vida aliado  incondicional de los norteamericanos, estos lo hab\u00edan abandonado en los momentos  dif\u00edciles.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfC\u00f3mo se produjo su encuentro con  Batista en Rep\u00fablica Dominicana?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Tan pronto llegu\u00e9 me dicen que Batista  quiere verme. Encontr\u00e9 a un hombre destruido, aislado. Comenc\u00e9 a trabajar  directamente con \u00e9l. Le mecanografiaba sus escritos. En la pr\u00e1ctica, me  convert\u00ed en su secretario particular.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Recuerdo que en una ocasi\u00f3n, durante las  primeras semanas, le dije a Batista: Presidente, hay que hacer cualquier cosa  para recuperar el poder. Airado, me respondi\u00f3: \u00abNo, no, no se trata de  hacer cualquier cosa, hay que hacer cosas, pero hasta que por lo menos no pasen  10 a\u00f1os, no se puede pensar en combatir a Castro. El pa\u00eds se ha enamorado de  \u00e9l. Todo lo que se haga ahora es inoportuno\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Cuando comentaba estas expresiones con los  dem\u00e1s exiliados, me dec\u00edan que Batista estaba loco, que era un cobarde. Todos  esos adjetivos que la gente le lanza a los derrotados. Y no han pasado 10 sino  30, y Castro sigue ah\u00ed.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfQu\u00e9 papel desempe\u00f1\u00f3 Batista en la  conspiraci\u00f3n trujillista contra Cuba?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Batista, presionado por Trujillo, hizo  grandes aportes econ\u00f3micos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pero la verdad hist\u00f3rica es que \u00e9l era uno  de los pocos que estaba convencido de que dicha invasi\u00f3n no ten\u00eda posibilidades  de triunfar. Yo mismo estaba muy entusiasmado.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Trujillo hab\u00eda contratado mercenarios  franceses, yugoeslavos, checos, h\u00fangaros, espa\u00f1oles, escapados de la Legi\u00f3n Francesa.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Tambi\u00e9n cubanos que hab\u00edan pertenecido a  los cuerpos represivos de Batista. Al frente de lo que se denomin\u00f3 Legi\u00f3n  Anticomunista del Caribe se encontraba el general batistiano Jos\u00e9 Eleuterio  Pedraza.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Como es conocido, los complotados dentro  de Cuba fueron detenidos por fuerzas de la Seguridad y el avi\u00f3n con el primer env\u00edo de  mercenarios fue capturado por tropas del Ej\u00e9rcito Rebelde a su llegada a la  ciudad de Trinidad, el 13 de agosto de 1959.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El plan de Trujillo era desembarcar, al  siguiente d\u00eda, 5 000 hombres en las provincias orientales. Todo se les vino  abajo cuando las autoridades cubanas denunciaron p\u00fablicamente los planes de  agresi\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfLas relaciones entre Batista y  Trujillo eran tirantes?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Siempre lo fueron. F\u00edjate que Trujillo  estaba deseoso de visitar Cuba, de ser recibido con todos los honores y Batista  nunca se decidi\u00f3 a cursarle una invitaci\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ya en Santo Domingo las discrepancias se  agudizaron cuando Batista no se quiere meter en ninguna acci\u00f3n contra Cuba. Lo  primero que le dice Trujillo es que tiene 5 000 soldados dominicanos listos  para desembarcar en Oriente, pues es necesario impedir que Castro llegue a La Habana.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEn una semana lo instauro nuevamente  en el poder\u00bb, planteaba Trujillo, a la vez que tambi\u00e9n le dec\u00eda: \u00abSi  usted pone dos millones de d\u00f3lares, yo pongo cuatro. Tenga presente que  necesito impedir que Castro se consolide en el poder, pues eso ser\u00eda muy  peligroso para m\u00ed\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nBatista no cedi\u00f3 ante ninguno de esos  argumentos. Estaba seguro de que cualquier acci\u00f3n contra Castro era una locura,  y si adem\u00e1s ten\u00eda que soltar dinero, no hab\u00eda quien lo convenciera.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>A Batista no le faltaba dinero.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Fue uno de los gobernantes que m\u00e1s dinero  le sac\u00f3 al Tesoro Nacional.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En todos los negocios que se hac\u00edan hab\u00eda  que darle una comisi\u00f3n del 30% y en otros casos del 40%. Hasta el \u00faltimo  momento estuvo enviando dinero a bancos de Nueva York. Incluso, a finales de  diciembre del 58, su albacea, Manuel P\u00e9rez Benitoa, llev\u00f3 43 000 000, de los  cuales deposit\u00f3 42, pues se qued\u00f3 con uno. La fortuna de Batista estaba  calculada en cientos de millones de d\u00f3lares.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Era un hombre muy taca\u00f1o. En una ocasi\u00f3n,  le pidi\u00f3 una cita urgente a Trujillo y este se la concedi\u00f3, pues pens\u00f3 que era  algo relacionado con los planes contra Castro. Cu\u00e1l no ser\u00eda su sorpresa cuando  Batista le dijo que ven\u00eda a solicitarle que influyera en el administrador del  hotel Jaragua para que le redujera los precios de habitaci\u00f3n y comida.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bf\u00c9l trat\u00f3 de irse de Santo Domingo con  rapidez?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  S\u00ed. Enseguida comenz\u00f3 a hacer gestiones  para marcharse, ya que Trujillo le estaba sacando mucho dinero. El problema era  que nadie le quer\u00eda otorgar visa. \u00c9l insist\u00eda en ir a Daytona Beach, en la Florida, donde ten\u00eda una  residencia.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Despu\u00e9s de soltar miles de d\u00f3lares,  consigui\u00f3 que los portugueses lo admitieran en la isla de Madeira. Exactamente  a los 8 meses y 22 d\u00edas pudo salir de Rep\u00fablica Dominicana. Solamente lo  acompa\u00f1amos 22 de sus amigos. La aventura con Trujillo le cost\u00f3 unos cinco millones  de d\u00f3lares.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Han pasado tres d\u00e9cadas. Ser\u00eda  interesante que contara algunas cosas de la intimidad del r\u00e9gimen de Batista.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 no? Adem\u00e1s, no tengo nada que  ocultar. Muchas de estas cuestiones ya las publiqu\u00e9 en el libro que edit\u00e9 en  1963 y que lleva por t\u00edtulo <strong>El gran culpable<\/strong>. Como comprender\u00e1s, el gran  culpable es Batista.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nAll\u00ed relato numerosas experiencias de las  cuales puedo referirte algunas. Por ejemplo, cuando Batista recibi\u00f3 la  informaci\u00f3n del desembarco de Castro, el 2 de diciembre de 1956, lo calific\u00f3 de  \u00abaventura local sin importancia\u00bb, y trat\u00f3 de aparentar que la noticia  no lo hab\u00eda perturbado en lo m\u00e1s m\u00ednimo. Sigui\u00f3 jugando canasta durante horas  sin hacer la m\u00e1s leve alusi\u00f3n al respecto. Estaba en casa de Jorge Garc\u00eda  Montes, entonces primer ministro, y cuando se va lo \u00fanico que coment\u00f3 fue que  Castro ten\u00eda los d\u00edas contados.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nA las pocas semanas, se celebr\u00f3 una  reuni\u00f3n en Columbia. El coronel Pedro Barreras, a quien hab\u00eda designado jefe de  operaciones de la zona de la   Sierra Maestra, dio toda la informaci\u00f3n sobre la situaci\u00f3n  existente y explic\u00f3 ante los mapas el plan que propon\u00eda. En el transcurso de la  conversaci\u00f3n, Barreras le pregunta al presidente qu\u00e9 deb\u00eda hacer con Castro si  este no mor\u00eda en combate, y Batista le respondi\u00f3 r\u00e1pidamente, lo recuerdo muy  bien: <strong>\u00abQu\u00e9malo, que el aire se lleve sus cenizas y nadie sepa d\u00f3nde  est\u00e1 su tumba. No quiero otro Guiteras\u00bb.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nAquello hizo que todos nos mir\u00e1ramos los  unos a los otros, cada cual con sus propios pensamientos.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfUsted qu\u00e9 pens\u00f3?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Bueno, no podr\u00eda decirte. Creo que poco a  poco me fui dando cuenta de que aquello era algo m\u00e1s que una simple  \u00abaventura local\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ve\u00eda muchas cosas. Ve\u00eda c\u00f3mo Batista hac\u00eda  los partes militares y despu\u00e9s de mecanografiados los modificaba tres, cuatro  veces. No ten\u00eda l\u00edmites. Era muy eg\u00f3latra y jam\u00e1s quiso reconocer las derrotas  del ej\u00e9rcito a manos de las fuerzas rebeldes. Los despachos sal\u00edan firmados por  el comandante Boix Comas, quien en muchas ocasiones se enteraba de los mismos  cuando le\u00eda los diarios de la ma\u00f1ana. Algo parecido le sucedi\u00f3 a Santiago  Verdeja.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfEl ministro de Defensa?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  S\u00ed. Resulta que cuando el New York Times  publica la entrevista de Herbert Matthews a Castro, en la Sierra Maestra,  esto provoc\u00f3 un revuelo que t\u00fa no eres capaz de imaginar. Nadie en el gobierno  lo quer\u00eda creer y Batista mucho menos. Inmediatamente convoc\u00f3 a una reuni\u00f3n en  Palacio.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Entre todos los presentes examinaron la  foto publicada por el Times en la que se ve\u00eda a Matthews y al jefe guerrillero  conversando pl\u00e1cidamente. Bast\u00f3 que alguien dijera que no se le parec\u00eda a  Castro para que Batista, acto seguido, diera por sentado que se trataba de un  montaje fotogr\u00e1fico y dictara una declaraci\u00f3n en la que calificaba la  entrevista de ap\u00f3crifa y de mentiroso a su autor.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  A la ma\u00f1ana siguiente, todos los  peri\u00f3dicos habaneros reproduc\u00edan en primera plana las acusaciones de Batista,  pero no estaban firmadas por este, sino por Verdeja, quien se sorprendi\u00f3 al ver  esas declaraciones suyas en los diarios y no pudo evadir el inmenso rid\u00edculo  que cay\u00f3 sobre \u00e9l cuando, al otro d\u00eda, el New York Times respond\u00eda con la  publicaci\u00f3n de varias fotos en las que aparec\u00eda Castro en distintas posiciones  que no dejaban lugar a duda de la veracidad de la informaci\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfQu\u00e9 tiempo permaneci\u00f3 en Portugal al  lado de Batista?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pocas semanas. Batista me dio un pasaje y  algunos d\u00f3lares. Viajo a los Estados Unidos, donde tengo que entrar  clandestino, pues no me daban visa. Despu\u00e9s de legalizar mi situaci\u00f3n, comienzo  a editar en Miami un periodiquito llamado Patria. Durante varios meses, me  mand\u00f3 75 d\u00f3lares semanales.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Lleg\u00f3 un momento en que me siento mal,  porque se hab\u00eda ido incorporando al peri\u00f3dico un grupo de personas a las que no  conoc\u00eda y que no eran ni periodistas. Decid\u00ed abandonar aquella empresa. No  estaba de acuerdo con esa gente, no porque fueran malos o buenos. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Tampoco  difer\u00eda de sus puntos de vista, sino c\u00f3mo llevarlos a cabo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfDe qu\u00e9 vivi\u00f3 en Miami?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Vend\u00ed televisores, aparatos de aire  acondicionado, refrigeradores; realmente, me fue muy dif\u00edcil. Ya estaban all\u00ed  los nuevos ricos que hab\u00edan comprado grandes residencias. Los ricos, como  siempre, viviendo bien. La otra parte del exilio, sudando la camisa.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me sent\u00eda muy mal. Lo que ganaba no me  alcanzaba para vivir. Decid\u00ed irme a Nueva York.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfTrabaj\u00f3 duro en Nueva York?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  S\u00ed. Durante mucho tiempo tuve que estar  lavando platos en diferentes restaurantes. Eso es algo importante para el  exiliado pobre, pues de esa manera tienes tambi\u00e9n asegurados el almuerzo y la  comida. Viv\u00eda en un cuartico muy modesto. Posteriormente, trabaj\u00e9 en una  f\u00e1brica de pl\u00e1stico.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Abandono los Estados Unidos en 1963 y  viajo a Caracas donde me radico definitivamente. En Venezuela, aunque pas\u00e9  dificultades, la vida no me fue tan dif\u00edcil como en Norteam\u00e9rica.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfSus amigos batistianos lo ayudaron?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  No, hombre, no. All\u00ed nadie ayuda a nadie.  Los propios batistianos adinerados te ve\u00edan y no te conoc\u00edan. El exilio le  ense\u00f1a a uno muchas cosas. Es una gran escuela. La primera ley que aprendes es  que uno solamente es amigo de s\u00ed mismo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfPerteneci\u00f3 a alguna organizaci\u00f3n  contrarrevolucionaria?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Con el embullo de los primeros a\u00f1os me  inscrib\u00ed, a finales del 60, en un ej\u00e9rcito expedicionario que se estaba  formando para invadir a Cuba y que m\u00e1s tarde result\u00f3 el desembarco por Bah\u00eda de  Cochinos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  No me llamaron. Me hicieron un gran favor.  Pude haber muerto o ca\u00eddo preso como todos los que fueron. Despu\u00e9s no me  incorpor\u00e9 a ninguna de las organizaciones contrarrevolucionarias.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me desilusion\u00e9 mucho.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Porque como era batistiano, supuestamente  esbirro, entonces lo vetaban a uno.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me hice el siguiente an\u00e1lisis: C\u00f3nchale,  quiero cooperar porque no me gusta el castrismo, pero si esto es tan costoso  que me van a hacer un cubano de segunda, no, porque al menos yo no puse a  Castro. Al contrario, lo combat\u00ed.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me dije: \u00bfPor qu\u00e9 tengo que mendigar la  posibilidad de que me incorporen a alguna actividad? \u00bfAcaso para lo \u00fanico que  sirvo es para cargarles los fusiles a los revolucionarios puros? Era un  problema de \u00e9tica, de decisi\u00f3n personal. Me alej\u00e9 de todo. Adem\u00e1s, me sent\u00ed  postergado, discriminado. Dije: All\u00e1 ellos, que saquen a Castro si es que  pueden. Como no vivo del negocio de hacer revoluciones ni tengo ning\u00fan cheque  de la CIA, he  tenido que trabajar muy duro para poder vivir decentemente. No estoy dentro del  esquema de los exiliados de Miami.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfQu\u00e9 piensa de ese exilio?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El exilio de Miami no cuenta con un punto  de vista profundo de la realidad cubana. Los exiliados est\u00e1n divididos en  islas. Todos se consideran jefes, l\u00edderes; pero ninguno es ni jefe ni l\u00edder.  Son islas, s\u00ed; pero sin mar.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Adem\u00e1s, surgi\u00f3 un grupo de gente al cual  califico como los industriales del exilio, especialmente en Miami. En Cuba  sonaban dos cohetes y enseguida comenzaban a recolectar dinero con el pretexto  de que era para los luchadores por la libertad, cuando en verdad todo iba a  parar a sus bolsillos. De esa manera han vivido sin trabajar todos estos a\u00f1os.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Hay muchos que no han cambiado la hoja del  almanaque. Se tropiezan con un cubano revolucionario y le huyen. Se creen que  los van a contaminar. Saben que son los perdedores y tienen miedo al choque.  Llevan en su vida 30 a\u00f1os de retraso.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre el exilio  de Miami y el de Venezuela?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Estados Unidos es el pa\u00eds que m\u00e1s ha  estimulado al exilio. La pol\u00edtica norteamericana es de completa hostilidad  hacia Cuba.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Un se\u00f1or que se va para all\u00e1, por lo menos  siente un clima de mayor felicidad, porque este en un pa\u00eds adversario del que  se ha ido y hay, por tanto, un ambiente espiritual m\u00e1s accesible. Se siente  amparado por el t\u00edo Sam.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En Venezuela, al igual que en otros pa\u00edses  sudamericanos, es m\u00e1s dif\u00edcil la actividad. En estas naciones hay gentes que  son enemigas de los norteamericanos. Existe un clima antigringo. En los Estados  Unidos, si un exiliado critica la pol\u00edtica norteamericana, tiene problemas. Si  en Venezuela un cubano critica a los Estados Unidos, no pasa absolutamente  nada.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El exiliado de Miami y el de Venezuela ven  desde un prisma distinto la situaci\u00f3n en Cuba. All\u00ed en los Estados Unidos hay  m\u00e1s militancia anticastrista. Aqu\u00ed uno tiene que trabajar para poder subsistir.  Adem\u00e1s, en Latinoam\u00e9rica hay simpat\u00edas por la Revoluci\u00f3n Cubana.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En Venezuela no existe una Calle 8, como  en Miami, donde se pasan el d\u00eda anunciando que ma\u00f1ana regresaremos a Cuba. Aqu\u00ed  no podemos convertir nuestro problema personal en una cuesti\u00f3n de Estado.  Tenemos que respetar las leyes de este pa\u00eds.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Los gobiernos de Venezuela y Cuba tienen  relaciones y tenemos que respetar esa decisi\u00f3n, g\u00fastenos o no el r\u00e9gimen de La Habana. Son cosas que  no podemos discutir.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En lo que no existe diferencia es en la  a\u00f1oranza. En cualquier lugar del mundo en que te encuentras con un cubano, lo  primero que est\u00e1 presente es el recuerdo del pa\u00eds.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Hay mucha nostalgia, aunque no quieras.  Cuando te tomas un caf\u00e9 o fumas un tabaco, cuando escuchas m\u00fasica cubana. La  nostalgia est\u00e1 siempre presente, siempre.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Su participaci\u00f3n en el Di\u00e1logo entre el  Gobierno cubano y los representantes de la comunidad cubana en el exterior,  celebrado en La Habana  los d\u00edas 20 y 21 de noviembre de 1978, \u00bfle cre\u00f3 problemas con algunos  exiliados?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Fui atacado por algunos sectores del  exilio, pero eso no me quit\u00f3 el sue\u00f1o ni me caus\u00f3 la mayor preocupaci\u00f3n. Vi un  poco de cinismo en algunas de esas gentes. Tal es el caso de Salvador Roman\u00ed,  quien me pidi\u00f3 que le llevara algunas cosas a sus padres, que se hab\u00edan quedado  en Cuba. Le hice el favor y probablemente me combati\u00f3 para no tener que darme  las gracias.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Por otra parte, el Di\u00e1logo fue muy  positivo. Es un proceso que habr\u00e1 que perfeccionar. Cre\u00ed y creo que el Di\u00e1logo  es el \u00fanico camino de acercamiento entre los que estamos fuera y los de  adentro. Si se produce un nuevo encuentro de este tipo, estoy seguro de que se  incorporar\u00e1n muchas m\u00e1s gentes que en el primero. La palabra de Castro es la  m\u00e1s importante garant\u00eda, pues todos sabemos que siempre que la da, la cumple.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Todo el mundo est\u00e1 consciente de que  derribar a Castro a trav\u00e9s de las armas es muy dif\u00edcil. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Los cubanos se han  preparado muy bien militarmente a lo largo de estos 30 a\u00f1os, y los  norteamericanos lo saben.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfTodav\u00eda hay sectores del exilio que  mantienen el odio y el rencor hacia la   Cuba revolucionaria?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En la d\u00e9cada del 60 s\u00ed, pero te puedo  decir que hoy la mayor\u00eda de los cubanos que estamos en el exilio nos hemos  acostumbrado a ver la   Revoluci\u00f3n como una realidad. Los a\u00f1os han ido dejando atr\u00e1s  la amargura de los primeros tiempos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El almanaque es un proceso interesante,  uno va mirando las cosas ha medida que pasa el tiempo con una perspectiva  distinta.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El ser humano tiene un mecanismo que est\u00e1  en constante transformaci\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Te confieso que nunca les he tenido ni  odio ni rencor a ustedes.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Es m\u00e1s, cuando un deportista cubano  obtiene un triunfo, lo disfruto.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Muchas veces corr\u00ed al lado de Juantorena o  pele\u00e9 junto a Te\u00f3filo Stevenson.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Nac\u00ed en Cuba. Jam\u00e1s estar\u00eda de acuerdo en  que para cambiar el sistema tiraran una bomba at\u00f3mica o hicieran un ensayo  nuclear all\u00ed, como algunos han deseado. Eso ser\u00eda un crimen y una estupidez.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00bfQu\u00e9 tiempo de vida le daba a la Revoluci\u00f3n?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Cuando m\u00e1s, una d\u00e9cada. Nunca tanto  tiempo. Al principio ataqu\u00e9 fuertemente a Castro por su alianza con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Con el paso del tiempo, he llegado al  convencimiento de que se movi\u00f3 magistralmente, porque si no hace eso los  Estados Unidos hubieran hecho mucho m\u00e1s dif\u00edcil el desarrollo de la Revoluci\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Castro logr\u00f3 que renglones tan importantes  de la econom\u00eda como el abastecimiento de petr\u00f3leo y otras important\u00edsimas  materias fueran suministradas por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica cuando los Estados Unidos  decretaron el boicot econ\u00f3mico.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Igualmente, el env\u00edo de armamentos fue  esencial para que los cubanos pudieran enfrentarse al gobierno norteamericano  sin claudicar. Cuba necesitaba un aliado, un socio, un amigo, y lo encontr\u00f3 en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Realmente nadie pens\u00f3 que una revoluci\u00f3n  socialista podr\u00eda mantenerse en pie en Cuba, frente a las costas de los Estados  Unidos, incluso, con una base naval dentro de su propio territorio.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Esa es otra de las audacias de Castro. Su  esquema no est\u00e1 dentro de las computadoras. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Toma a todo el mundo de sorpresa.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Saca siempre de debajo de la manga la  baraja que nadie espera.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Este escenario no estaba estudiado en la  computadora de los norteamericanos: 90 millas, media hora de vuelo. No, no es  posible, \u00bfc\u00f3mo puede haber pasado esto? Esa es una pregunta que se deben hacer  diariamente.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el exilio muchos cubanos admiran a  Castro. No comparten su ideolog\u00eda, pero reconocen que su pa\u00eds de nacimiento es  conocido en el mundo por el papel pol\u00edtico que desempe\u00f1a y no solo por sus  peloteros ni por sus m\u00fasicos ni por sus mulatas, como era antes; claro est\u00e1,  son cosas que no se atreven a decir p\u00fablicamente ni pueden decirlas. Pero en mi  caso, con m\u00e1s de 60 a\u00f1os en las costillas, nada me preocupa.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Esta es una afirmaci\u00f3n que merecer\u00eda  ser fundamentada, \u00bfno cree?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Tienes raz\u00f3n. Lo digo porque Fidel Castro  se gana el poder, no se lo regalan. El pa\u00eds estaba cansado de la corrupci\u00f3n, de  los militares que se hac\u00edan ricos con los m\u00e1s dis\u00edmiles negocios, de los  pol\u00edticos robando a las dos manos. Es Castro quien encarna ese anhelo del  pueblo y hace la Revoluci\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Y contrario a la creencia de un siglo,  Castro no busca el apoyo de los Estados Unidos, sino que viaja a M\u00e9xico, viene  en el Granma, desembarca con un grupo de hombres por las costas orientales y  marcha hacia la Sierra   Maestra.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Desde all\u00ed inicia un movimiento de lucha  armada, hasta ese momento algo solo t\u00edpico en Am\u00e9rica Latina, en pa\u00edses de  dimensiones territoriales como M\u00e9xico y Brasil. Pese a todos los vaticinios,  reagrupa a los sobrevivientes y triunfa sobre un ej\u00e9rcito de 45 000 soldados,  entrenado y apoyado por los norteamericanos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Esto te demuestra que Castro no solo no  busca la ayuda de los Estados Unidos, sino que hizo su Revoluci\u00f3n aun en contra  de la voluntad de ellos. Algo realmente inconcebible.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Y la contin\u00faa haciendo.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Es verdad. El problema es que los  pol\u00edticos cubanos siempre se quedaron dentro de sus fronteras y Castro no.  Castro se sale de la frontera cubana. Le canta las cuarenta al imperio y llega  donde nadie se imagina. Y no solo llega, sino que tambi\u00e9n triunfa, aun cuando  sea en otro continente, a miles de kil\u00f3metros de distancia.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Hoy el castrismo est\u00e1 vigente en toda  Am\u00e9rica Latina y mucho m\u00e1s all\u00e1. Esto nadie lo puede negar. Es algo que los  historiadores no podr\u00e1n desconocer a la hora de estudiar el proceso cubano.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Por el tono en que lo dice, pudiera  pensarse que se siente orgulloso.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Me siento orgulloso de ser cubano. No soy  socialista ni comunista, ni lo ser\u00e9 nunca, pero soy cubano. Me siento orgulloso  de haber nacido en una naci\u00f3n que hoy es respetada por todos en el mundo, que  son los campeones en boxeo, en b\u00e9isbol; que no va a las Olimpiadas y todo el  mundo se preocupa. Antes no ocurr\u00eda as\u00ed.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00c9ramos solo una prolongaci\u00f3n territorial  de la Florida. No  se nos ten\u00eda en cuenta para nada.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nA m\u00ed me molestaba mucho en mi juventud que  se dijera que el cubano era s\u00edmbolo de ocio y se nos considerara incapaces,  vagos, fr\u00edvolos.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nJam\u00e1s olvido aquel art\u00edculo de Mart\u00ed  titulado \u00abVindicaci\u00f3n de Cuba\u00bb, respondiendo a las acusaciones de The  Manufacturer, de Filadelfia, en el que nos calificaban de ser una posici\u00f3n poco  apetecible para los Estados Unidos porque \u00e9ramos amanerados, inermes, sumisos.  Y Mart\u00ed contesta a esas ofensas diciendo que esos amanerados eran tan hombres  que hab\u00edan peleado como gigantes.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nHoy a nadie se le ocurre siquiera pensar  eso. Hoy el cubano es un hombre pol\u00edtico, es una doctrina. Se le respeta  dondequiera que va, aunque no se tengan sus mismos criterios.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nAunque muchos lo callen, yo no tengo miedo  decirlo, Luis. La edad de la vejez te ense\u00f1a a mirar las cosas de otra manera:  con m\u00e1s detenimiento, menos pasi\u00f3n; con m\u00e1s sentimiento pr\u00e1ctico y realista.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nAdem\u00e1s, recuerda lo que dijo el poeta:  \u00abQue nunca como en el ocaso de la vida son tan bellos los fulgores del  amanecer\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Caracas, 1989 <\/strong>\u2022 <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Granma 1 Enero 2008<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2008-01-02 04:14:33 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=34490'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=34489'>34489<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=34490'>34490<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>34491<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=34492'>34492<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=34493'>34493<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=36999'>36999<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=37000'>37000<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=34492'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=37000'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Orden de Batista:&#13; &#13; Si coges preso a Fidel, \u00a1qu\u00e9malo!, que el aire se lleve sus cenizas&#13; &#13; \u2022 Esta entrevista a Jos\u00e9 Su\u00e1rez N\u00fa\u00f1ez, \u00edntimo colaborador del dictador Fulgencio Batista, fue realizada en Caracas, Venezuela, en 1989 y forma parte del libro Los que se fueron y Los que se quedaron, ambos ampliados, reproducidos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-191743","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/191743","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=191743"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/191743\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=191743"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=191743"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=191743"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}