{"id":124520,"date":"2006-05-11T11:04:35","date_gmt":"2006-05-11T11:04:35","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=124520"},"modified":"2006-05-11T11:04:35","modified_gmt":"2006-05-11T11:04:35","slug":"america-latina-crece-pero-menos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=124520","title":{"rendered":"Am\u00e9rica Latina crece, pero menos"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"titulogrande1\"><strong>Am\u00e9rica Latina crece,<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n    <strong>pero menos<\/strong><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Por tercer a\u00f1o consecutivo  las econom\u00edas latinoamericanas han crecido. Se estima que en 2005 el pib creci\u00f3  alrededor de un 4,4%, con un aumento del pib per c\u00e1pita cercano al 3%. Para  2006 se proyecta crecimiento, aunque a una tasa algo inferior (4,2%). Este  per\u00edodo de crecimiento constituye un hecho sumamente positivo, si bien la  regi\u00f3n est\u00e1 creciendo menos que el conjunto de pa\u00edses en desarrollo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <span class=\"textogrande\">Jos\u00e9 Luis Machinea<\/span><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">El comportamiento actual de la regi\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y  el Caribe est\u00e1 determinado en gran medida por un contexto internacional muy  favorable. El crecimiento mundial motorizado principalmente por Estados Unidos  y China ha originado una mayor demanda de productos b\u00e1sicos, mejorando los  precios de los bienes basados en recursos naturales que exportan algunos pa\u00edses  de la regi\u00f3n. Asimismo, la gran cantidad de personas que han emigrado de la  regi\u00f3n, especialmente de M\u00e9xico, Centroam\u00e9rica y el Caribe, est\u00e1n enviando  ingentes recursos bajo la forma de remesas a sus pa\u00edses de origen. A este  contexto con rasgos estructurales se le agrega una coyuntura muy favorable en  materia de liquidez que mejora las condiciones financieras de la regi\u00f3n. <br \/>&#13;<br \/>\n  El gran interrogante es c\u00f3mo aumentar la competitividad en el mediano plazo  para mejorar la inserci\u00f3n internacional de la regi\u00f3n mediante la exportaci\u00f3n de  bienes y servicios con un mayor valor agregado y, en especial, con mayor  conocimiento incorporado. De esa forma, la regi\u00f3n comenzar\u00eda a sentar las bases  de un crecimiento sostenido y no tan dependiente de sus recursos naturales.<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong><br \/>&#13;<br \/>\n  Evoluci\u00f3n  reciente<\/strong><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">El  2005 fue el tercer a\u00f1o consecutivo de crecimiento en Am\u00e9rica Latina y el  Caribe: el producto regional creci\u00f3 a una tasa de 4.4%. Las econom\u00edas que  experimentaron las mayores tasas de crecimiento durante el a\u00f1o pasado fueron  Panam\u00e1 y Uruguay (6%), Per\u00fa (6.7%), Argentina (9.1%), Venezuela y la Rep\u00fablica Dominicana  (9.3%). En un marco de crecimiento regional generalizado, se destaca la  evoluci\u00f3n de las econom\u00edas de Am\u00e9rica del Sur y, en menor medida, de las  econom\u00edas del Caribe, cuyos niveles de actividad se han expandido m\u00e1s  r\u00e1pidamente que los de Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico (ver gr\u00e1fico 1).<br \/>&#13;<br \/>\n  Esta fase expansiva ha permitido una recuperaci\u00f3n del producto por  habitante, indicador que en 2005 experiment\u00f3 un crecimiento de 2,9% y que para  el per\u00edodo 2003-2006 acumular\u00e1 un aumento cercano al 10,5%.<br \/>&#13;<br \/>\n  Aunque desde una perspectiva hist\u00f3rica, el per\u00edodo de crecimiento que  atraviesa Am\u00e9rica Latina y el Caribe es un hecho positivo, debe tenerse en  cuenta que la regi\u00f3n est\u00e1 creciendo menos que otras regiones del mundo,  especialmente respecto del resto de las econom\u00edas en desarrollo, las que en el  mismo trienio crecer\u00e1n a una tasa de 5.7% (4,8% si se excluye a China, ver  gr\u00e1fico 2). Cabe mencionar que este hecho estuvo influido por el menor  dinamismo observado en las dos econom\u00edas m\u00e1s grandes de la regi\u00f3n (M\u00e9xico y  Brasil). Al igual que en 2004, los pa\u00edses del Cono Sur y de la Comunidad Andina  crecieron en 2005 a  una tasa superior a la del conjunto de pa\u00edses en desarrollo, aunque la tasa de  crecimiento de Centroam\u00e9rica fue inferior.<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong><br \/>&#13;<br \/>\n  Caracter\u00edsticas  del ciclo<\/strong><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">La  caracter\u00edstica m\u00e1s distintiva de este per\u00edodo de crecimiento econ\u00f3mico es que  coincide con un super\u00e1vit creciente en la cuenta corriente de la balanza de  pagos, hecho que no tiene antecedentes en la historia econ\u00f3mica de la regi\u00f3n  (v\u00e9ase el gr\u00e1fico 3). Se estima que en el a\u00f1o 2005 el saldo de la cuenta  corriente ha sido positivo y equivalente al 1,3% del pib, nivel a\u00fan mayor que  los excedentes registrados en los dos a\u00f1os anteriores (0,9% en el 2004 y 0,5%  en el 2003).<br \/>&#13;<br \/>\n  Cabe mencionar que se aprecian importantes diferencias subregionales  respecto al desempe\u00f1o de la cuenta corriente de la balanza de pagos, ya que  mientras en Am\u00e9rica del Sur el super\u00e1vit represent\u00f3 el 3,0% del pib en 2005,  las estimaciones para Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico apuntan a un d\u00e9ficit equivalente  al 1,8% del pib, mientras que en el Caribe, si se excluye a Trinidad y Tobago  \u2013exportador neto de petr\u00f3leo\u2013 el d\u00e9ficit de la cuenta corriente superar\u00eda el  10%.<br \/>&#13;<br \/>\n  Los resultados obtenidos en cuenta corriente se explican fundamentalmente  por la evoluci\u00f3n de los t\u00e9rminos del intercambio y las remesas de los  emigrados. Los efectos del crecimiento mundial y de las variaciones en los  mercados de bienes y servicios derivadas de la creciente participaci\u00f3n de  China, India y otras econom\u00edas asi\u00e1ticas se tradujeron en una significativa  mejora de los t\u00e9rminos del intercambio de los pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur (31% de  aumento entre el promedio de los a\u00f1os noventa y el a\u00f1o 2005) y en menor medida  de M\u00e9xico (22% de aumento en el mismo per\u00edodo). En cambio, los pa\u00edses de  Am\u00e9rica Central, importadores netos de petr\u00f3leo y competidores de China en el  mercado estadounidense de productos textiles, han sufrido un deterioro de los  t\u00e9rminos del intercambio (12% entre el promedio de los a\u00f1os noventa y el a\u00f1o  2005). Por su parte, M\u00e9xico y las econom\u00edas centroamericanas han recibido un  gran volumen de remesas de trabajadores emigrados que, en algunos casos,  representan m\u00e1s del 15% del pib.<br \/>&#13;<br \/>\n  Otra caracter\u00edstica relevante del ciclo expansivo que ayuda a explicar el  super\u00e1vit en cuenta corriente es que las exportaciones contin\u00faan siendo un  elemento din\u00e1mico de la demanda. Aunque la tasa de expansi\u00f3n del volumen  exportado del promedio regional se ubica alrededor del 8%, ritmo levemente  superior al promedio mundial, varios pa\u00edses registraron incrementos que superan  el 10% en el a\u00f1o 2005 (v\u00e9ase el gr\u00e1fico 4). Con algunas excepciones, las  mayores tasas de crecimiento se registran en Am\u00e9rica del Sur y las menores en  M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica. Los factores que explicar\u00edan estas diferencias son las  disparidades observadas en la evoluci\u00f3n de la competitividad y, tal como se  mencion\u00f3, los distintos efectos que tiene para las diferentes subregiones la participaci\u00f3n  de China en los mercados internacionales.<br \/>&#13;<br \/>\n  Adem\u00e1s de las exportaciones, otro de los motores  del crecimiento ha sido la inversi\u00f3n, que aument\u00f3 un 10% en el conjunto de la  regi\u00f3n, aunque con marcadas diferencias entre pa\u00edses (v\u00e9ase gr\u00e1fico 5). Sin  embargo, en casi toda la regi\u00f3n la inversi\u00f3n \u2013expresada como porcentaje del pib  (ver gr\u00e1fico 6)\u2013 sigue siendo muy baja e insuficiente para producir un  crecimiento que permita resolver los persistentes problemas del mercado de  trabajo y reducir en forma significativa la pobreza.<br \/>&#13;<br \/>\n  Los gobiernos est\u00e1n aprovechando la actual coyuntura favorable para mejorar  las cuentas p\u00fablicas. Mientras los ingresos fiscales se elevan, impulsados por  el aumento del nivel de actividad y el efecto de los altos precios de algunos  de los productos b\u00e1sicos que la regi\u00f3n exporta, la mayor disponibilidad de  recursos no se ha traducido en aumentos significativos del gasto: esto es una  diferencia importante con el comportamiento de este agregado macroecon\u00f3mico  durante los a\u00f1os noventa. Los excedentes que surgen del balance primario se  est\u00e1n utilizando para reducir el endeudamiento p\u00fablico en forma m\u00e1s acelerada  que los pa\u00edses desarrollados (que en rigor est\u00e1n intensificando su  endeudamiento) y que las dem\u00e1s econom\u00edas emergentes. Como resultado de estos  manejos fiscales \u2013m\u00e1s rigurosos y responsables que anta\u00f1o\u2013 la regi\u00f3n reduce su  vulnerabilidad frente a <em>shocks<\/em> externos.<br \/>&#13;<br \/>\n  Por otra parte, el mejoramiento de las condiciones  en que se mueven las econom\u00edas de la regi\u00f3n est\u00e1 comenzando a influir  favorablemente en los mercados de trabajo, puesto que el aumento del empleo  atribuible a la sostenida expansi\u00f3n de las econom\u00edas \u2013que se suma a un menor  dinamismo de la oferta de mano de obra, en cierta medida derivado de la menor  incorporaci\u00f3n de j\u00f3venes al mercado de trabajo\u2013 ha hecho posible una reducci\u00f3n  de la tasa de desempleo del 10,3% al 9,3%, en el marco de un incremento de la  proporci\u00f3n de empleo formal en la regi\u00f3n (v\u00e9ase el gr\u00e1fico 7). Como cabr\u00eda  esperar, el mejor desempe\u00f1o de los mercados de trabajo regionales ha comenzado  a traducirse en un descenso de los \u00edndices de pobreza, que seg\u00fan las  estimaciones en 2005 representar\u00edan poco m\u00e1s del 40% de la poblaci\u00f3n,  porcentaje que, aunque sigue siendo muy alto, representa una baja de casi  cuatro puntos en comparaci\u00f3n con 2003 (cepal 2005b).<br \/>&#13;<br \/>\n  Como un aspecto adverso del ciclo econ\u00f3mico reciente debe ser mencionado el  impacto de los desastres naturales que han afectado a las econom\u00edas de M\u00e9xico,  Centroam\u00e9rica y el Caribe durante el bienio 2004-2005. La cepal ha estimado que  el costo total de los da\u00f1os producidos en 2004 por los fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos  Iv\u00e1n, Frances y Jeanne asciende a los 6,059 millones de d\u00f3lares. En el caso de  Rep\u00fablica Dominicana, estas p\u00e9rdidas alcanzan 296 millones de d\u00f3lares y son consecuencia  de la tormenta tropical Jeanne. Respecto a los desastres naturales ocurridos en  2005, la cepal estim\u00f3 que los da\u00f1os totalizaron los 2,222 millones. Estos  desastres constituyen una amenaza permanente para el desarrollo econ\u00f3mico y  humano de estos pa\u00edses, especialmente para las peque\u00f1as econom\u00edas caribe\u00f1as y  centroamericanas, y sus efectos tienen una persistencia de mediano y largo  plazo sobre la inversi\u00f3n, el empleo y el crecimiento.<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong><br \/>&#13;<br \/>\n  Perspectivas  para 2006<\/strong><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Para  este a\u00f1o se espera que la econom\u00eda mundial crezca a un ritmo de 3.3%, la misma  tasa lograda durante 2005, de modo tal que la expectativa es un mantenimiento  de la tasa de crecimiento global. En este contexto, se prev\u00e9 que la regi\u00f3n siga  creciendo en 2006, aunque a una tasa menor a la de 2005. El crecimiento  proyectado para la regi\u00f3n es de un 4,2%, lo que supone un incremento de  alrededor del 2,7% en el pib per c\u00e1pita. Se espera que, al igual que en los  \u00faltimos a\u00f1os, todos los pa\u00edses de la regi\u00f3n crezcan, sin excepciones, y que la  subregi\u00f3n de Am\u00e9rica del Sur y el Caribe tenga una expansi\u00f3n superior a la  integrada por M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica (v\u00e9ase gr\u00e1fico 8). Dentro del conjunto de  econom\u00edas que crecer\u00e1n por encima del promedio de Am\u00e9rica Latina y el Caribe  destaca, una vez m\u00e1s, el caso de Rep\u00fablica Dominicana, cuya econom\u00eda crecer\u00eda  un 5.5%.<br \/>&#13;<br \/>\n  La normalizaci\u00f3n de las tasas de crecimiento de  algunos pa\u00edses \u2013que ven\u00edan expandi\u00e9ndose a tasas muy altas luego de recuperarse  de episodios de crisis por los que atravesaron a comienzos de la presente d\u00e9cada\u2013  es el principal factor explicativo de la desaceleraci\u00f3n prevista de la tasa de  crecimiento de Am\u00e9rica Latina y el Caribe durante 2006.<br \/>&#13;<br \/>\n  Asimismo, se prev\u00e9 que la tasa de inflaci\u00f3n se  mantenga estable alrededor del 6%, nivel similar al registrado en 2005. Adem\u00e1s,  se esperan pocos cambios en las condiciones financieras que deber\u00e1 afrontar la  regi\u00f3n, lo que hace pensar que se mantendr\u00e1 la tendencia de un bajo riesgo  pa\u00eds, el que est\u00e1 en sus m\u00ednimos hist\u00f3ricos, con lo cual ser\u00eda posible seguir  mejorando los perfiles de deuda y, de tal manera, reducir la vulnerabilidad de  la regi\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  La previsi\u00f3n de un ritmo levemente superior al 4% para el presente a\u00f1o da  lugar a dos comentarios. Por un lado, en un contexto de 14 elecciones  presidenciales entre noviembre de 2005 y diciembre de 2006, no se espera que  los cambios pol\u00edticos tengan un impacto mayor en el ritmo de crecimiento de la  regi\u00f3n. Esta es una buena noticia porque implica que, a diferencia del pasado  reciente, no se esperan grandes cambios macroecon\u00f3micos, lo que reduce la  incertidumbre, elemento clave en cuanto a inversi\u00f3n. En este sentido, ser\u00eda  deseable que los pa\u00edses de la regi\u00f3n aprovechen esta coyuntura de intensa  actividad pol\u00edtica para avanzar en la generaci\u00f3n de consensos amplios para  encarar algunas reformas indispensables para mejorar la gobernabilidad, tales  como las relacionadas con el gasto social o la mencionada reforma de los  sistemas tributarios.<br \/>&#13;<br \/>\n  Por el otro lado, las tasas de crecimiento levemente superiores al 4%  siguen siendo bajas, no s\u00f3lo cuando se las compara con las tasas de crecimiento  previstas para el resto del mundo en desarrollo, sino tambi\u00e9n cuando se las  eval\u00faa considerando las altas tasas de desempleo y los elevados niveles de  pobreza que afectan a la regi\u00f3n. La necesidad de aumentar la tasa de  crecimiento de nuestras econom\u00edas requiere un mayor incremento de la inversi\u00f3n,  as\u00ed como la aplicaci\u00f3n de una estrategia de pol\u00edticas orientada al realce de la  calidad y del contenido de valor agregado interno de los productos de exportaci\u00f3n.  Esto, a su vez, plantea a los pa\u00edses de la regi\u00f3n un importante desaf\u00edo:  sostener altos niveles de competitividad.<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong><br \/>&#13;<br \/>\n  El  desaf\u00edo: aumentar <br \/>&#13;<br \/>\n    la competitividad <\/strong><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Las  pol\u00edticas cambiarias aplicadas por los pa\u00edses de la regi\u00f3n han desempe\u00f1ado un  papel fundamental, tanto como causa de algunos episodios cr\u00edticos registrados a  fines de la d\u00e9cada pasada y comienzos de la presente, como en el nuevo ciclo de  recuperaci\u00f3n de la tasa de crecimiento. En este sentido, ha comenzado a surgir  cierta inquietud respecto del proceso de apreciaci\u00f3n experimentado en los  \u00faltimos meses por las monedas de casi todas las econom\u00edas regionales. La  favorable coyuntura regional, y en especial la mejora de los t\u00e9rminos del  intercambio y el aumento de las remesas, se ha traducido en un aumento de la  oferta de divisas, la que ha generado presiones a la baja en los tipos de  cambio reales de los mercados cambiarios de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, en  magnitudes que var\u00edan de un pa\u00eds a otro.<br \/>&#13;<br \/>\n  Vale la pena se\u00f1alar, sin embargo, que un an\u00e1lisis de m\u00e1s largo plazo  permite observar que, a pesar de la apreciaci\u00f3n observada \u00faltimamente, muchos  de los pa\u00edses tienen tipos de cambios reales que superan a los de los a\u00f1os  noventa, decenio que se caracteriz\u00f3 por grandes d\u00e9ficit de cuenta corriente.  Desde esta perspectiva, el problema de la apreciaci\u00f3n cambiaria parece afectar  m\u00e1s al norte que al sur de la regi\u00f3n (v\u00e9ase el gr\u00e1fico 9).<br \/>&#13;<br \/>\n  M\u00e1s all\u00e1 de esta diferenciaci\u00f3n, la inquietud ante  la posible profundizaci\u00f3n de las tendencias de las paridades cambiarias reales  refleja la dificultad con que los gobiernos se enfrentan para mantener altos  niveles de competitividad sin afectar los equilibrios macroecon\u00f3micos internos.  La literatura econ\u00f3mica se ha referido a este problema como el principio de la  \u201ctrinidad imposible\u201d: es decir, la imposibilidad de controlar el tipo de cambio  real, tener independencia monetaria y estar integrado a los mercados  financieros internacionales. La trinidad imposible fue evidente durante gran  parte de los a\u00f1os noventa en la regi\u00f3n, cuando una total apertura de la cuenta  de capital gener\u00f3 una fuerte apreciaci\u00f3n del tipo de cambio en la mayor\u00eda de  los pa\u00edses. La cepal ha enfatizado que en ese contexto, un cierto control sobre  los movimientos de capital permitir\u00eda un mayor control sobre el tipo de cambio  sin tener que renunciar totalmente a la independencia monetaria. Asimismo, como  los mercados internacionales de capitales no son perfectos existe, a\u00fan en el  contexto de movilidad de capitales, cierto margen de maniobra para la autoridad  monetaria.<br \/>&#13;<br \/>\n  Independientemente de la eficacia de los instrumentos de pol\u00edtica, el  problema que enfrenta nuestra regi\u00f3n es en cierto sentido distinto, dado que la  expansi\u00f3n de la oferta de divisas obedece en gran parte al alza de los precios  de algunos productos b\u00e1sicos que la regi\u00f3n exporta o a las remesas de los  trabajadores emigrados. Ambos factores pueden colocar al tipo de cambio real de  equilibrio en un nivel inferior al necesario para que un amplio segmento del  tejido productivo pueda competir exitosamente en los mercados internacionales  (este problema es conocido en la literatura econ\u00f3mica como \u201cenfermedad  holandesa\u201d, t\u00e9rmino que hace referencia al problema cambiario que se produjo en  Holanda a partir del descubrimiento de importantes yacimientos de gas). Por otra  parte, en la medida en que, en el mejor de los casos, este problema responde  s\u00f3lo en parte a la integraci\u00f3n a los mercados financieros internacionales, es  menor el margen que tiene la pol\u00edtica econ\u00f3mica para adquirir mayores grados de  libertad mediante la imposici\u00f3n de restricciones a la entrada de capitales. <br \/>&#13;<br \/>\n  En este contexto, sin embargo, la posibilidad de defender el tipo de cambio  aparece como m\u00e1s complicada, aunque siempre hay posibilidades de, al menos,  demorar la apreciaci\u00f3n, mediante distintas acciones de los bancos centrales.  Por otro lado, teniendo en cuenta el relativamente bajo crecimiento de algunas  econom\u00edas de la regi\u00f3n, pareciera que no ser\u00eda elevado el costo en materia de  inflaci\u00f3n de una mayor expansi\u00f3n monetaria que permitiera un incremento del  nivel de actividad econ\u00f3mica superior al actual. El mayor crecimiento al  aumentar las importaciones incrementar\u00eda a su vez la demanda de divisas. La  factibilidad de esta estrategia, obviamente, depender\u00e1 de las condiciones de  cada pa\u00eds y ser\u00e1 menor cuanto mayores sean la tasa de expansi\u00f3n del pib y la  tasa de inflaci\u00f3n observadas.<br \/>&#13;<br \/>\n  Se trata, en cierta forma, de una carrera contra el tiempo ya que, a  mediano plazo, es posible elevar la competitividad mediante el aumento de la  productividad o de la calidad de los bienes comerciables o de ambos. Si la  productividad aumenta m\u00e1s r\u00e1pido que los costos de producci\u00f3n calculados en  moneda extranjera, existe la posibilidad de mantener un determinado nivel de  competitividad aun si se produce una apreciaci\u00f3n cambiaria. Sin embargo, para  que aumente la productividad se requiere, adem\u00e1s de inversi\u00f3n en equipos e  infraestructura, un fuerte impulso a la capacitaci\u00f3n de la mano de obra y a la  innovaci\u00f3n en todas sus dimensiones.<br \/>&#13;<br \/>\n  En este sentido cabe destacar que, aunque como se se\u00f1al\u00f3 anteriormente, la  formaci\u00f3n de capital est\u00e1 aumentando en los \u00faltimos a\u00f1os a un ritmo m\u00e1s  acelerado que la tasa de crecimiento del pib, este aumento es insuficiente si  se lo considera desde la perspectiva de la necesidad de alcanzar niveles de  competitividad m\u00e1s altos y sostenibles a lo largo del tiempo. Aumentar la  inversi\u00f3n requiere, entre otras cosas, reducir la incertidumbre, para lo cual,  adem\u00e1s de respetar las reglas de juego, es necesaria una pol\u00edtica  macroecon\u00f3mica orientada no s\u00f3lo a controlar la tasa de inflaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n  a reducir la volatilidad real, es decir, la volatilidad del pib. Esto requiere  que tanto la pol\u00edtica fiscal como la monetaria apunten a amortiguar las  fluctuaciones originadas por el ciclo econ\u00f3mico.<br \/>&#13;<br \/>\n  La otra alternativa para incrementar la competitividad de manera perdurable  consiste en realzar la calidad o elevar el grado de elaboraci\u00f3n de los  productos. Como la cepal ha afirmado en varias publicaciones (por ejemplo  cepal, 2004), para lograr este objetivo el necesario incremento de la inversi\u00f3n  debe complementarse con una estrategia de desarrollo productivo centrada en la  reducci\u00f3n de la heterogeneidad estructural caracter\u00edstica de nuestras econom\u00edas  y en el est\u00edmulo de la incorporaci\u00f3n de conocimiento en el proceso productivo a  trav\u00e9s de pol\u00edticas de fomento de las actividades innovadoras. En algunos  pa\u00edses de la regi\u00f3n, la renta que generan los recursos naturales podr\u00eda ser  parcialmente derivada, a trav\u00e9s del cobro de impuestos espec\u00edficos, hacia el  financiamiento de estas actividades.<br \/>&#13;<br \/>\n  La prolongaci\u00f3n de las actuales condiciones favorables para nuestra regi\u00f3n  y su repercusi\u00f3n en cuanto a una sostenida presi\u00f3n de oferta en los mercados de  cambio dificulta el sostenimiento de las paridades reales en niveles elevados.  A la larga, si sigue vigente la favorable situaci\u00f3n representada por la mejora  de los t\u00e9rminos del intercambio y las voluminosas remesas de los emigrados, es  probable que la apreciaci\u00f3n nominal o la mayor inflaci\u00f3n estimulada por la  presi\u00f3n de la demanda provoquen una ca\u00edda del tipo de cambio real. La clave  estar\u00eda entonces en aprovechar las condiciones que se dan actualmente, cuando  es posible sostener un tipo de cambio real alto, para provocar cambios en las  econom\u00edas que permitan alcanzar niveles de competitividad sostenibles en el  tiempo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong><br \/>&#13;<br \/>\n  Jos\u00e9 Luis Machinea<\/strong> es  secretario ejecutivo de la cepal. Economista argentino, posee un doctorado en  Econom\u00eda de la Universidad  de Minnesota. Se desempe\u00f1\u00f3 como consultor del bid y del Banco Mundial. En su  pa\u00eds ha sido ministro de Econom\u00eda, presidente del Banco Central, presidente de la Fundaci\u00f3n Argentina  para el Desarrollo con Equidad (fade) y director de Investigaci\u00f3n del Instituto  de Desarrollo Industrial de la Uni\u00f3n Industrial Argentina. Es autor de numerosas  publicaciones especializadas y libros sobre macroeconom\u00eda y asuntos financieros  y monetarios. Sus publicaciones m\u00e1s recientes son: <em>Macroeconomic coordination in Latin America: does it have a future?, La  esquiva equidad en el desarrollo latinoamericano: una visi\u00f3n estructural, una  aproximaci\u00f3n multifac\u00e9tica, <\/em>y <em>Comercio,  inversi\u00f3n directa y pol\u00edticas productivas.<\/em><br \/>&#13;<br \/>\n  <strong><br \/>&#13;<br \/>\n  Referencias<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  cepal,  2004. <em>Desarrollo productivo en econom\u00edas  abiertas, <\/em>Santiago de Chile.<br \/>&#13;<br \/>\n  cepal,  2005a. <em>Balance preliminar de las  econom\u00edas de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, <\/em>Santiago de Chile.<br \/>&#13;<br \/>\n  CEPAL,  2005b. <em>Panorama social<\/em> <em>de Am\u00e9rica Latina, <\/em>Santiago de Chile.<\/p>\n<h6> 2006-05-11 11:04:35 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=30399'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30398'>30398<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30399'>30399<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>30400<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30401'>30401<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30402'>30402<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30472'>30472<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30473'>30473<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=30401'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=30473'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00e9rica Latina crece,&#13; pero menos &#13; Por tercer a\u00f1o consecutivo las econom\u00edas latinoamericanas han crecido. Se estima que en 2005 el pib creci\u00f3 alrededor de un 4,4%, con un aumento del pib per c\u00e1pita cercano al 3%. Para 2006 se proyecta crecimiento, aunque a una tasa algo inferior (4,2%). 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