{"id":123443,"date":"2007-03-17T19:56:02","date_gmt":"2007-03-17T19:56:02","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=123443"},"modified":"2007-03-17T19:56:02","modified_gmt":"2007-03-17T19:56:02","slug":"presidentes-abogan-por-esfuerzos-concretos-en-la-lucha-antidrogas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=123443","title":{"rendered":"Presidentes  abogan por esfuerzos concretos en la lucha antidrogas"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<h2 align=\"justify\" class=\"titulogrande1\"><strong>Banco del Sur: Ruta hacia una nueva arquitectura financiera<\/strong><\/h2>\n<p>&#13;<\/p>\n<h3 align=\"justify\" class=\"textogrande\">Por\u00a0 Pablo D\u00e1valos<\/h3>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Hay un desgaste evidente del  modelo neoliberal en Am\u00e9rica Latina que se ha expresado en la adhesi\u00f3n  electoral a candidaturas que han sido cr\u00edticas del neoliberalismo, o que, en  todo caso, han construido sus discursos pol\u00edticos y electorales desde el  rechazo y la cr\u00edtica a las imposiciones del ajuste y estabilizaci\u00f3n neoliberal,  como son los casos de Ollanta Humala en el Per\u00fa, de L\u00f3pez Obrador en M\u00e9xico, o  los gobiernos de Ch\u00e1vez en Venezuela, Kirchner en Argentina, V\u00e1squez en  Uruguay, Morales en Bolivia, Lula en Brasil, y, m\u00e1s recientemente, Correa en  Ecuador y Ortega en Nicaragua. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Tambi\u00e9n existe, de parte de algunos gobiernos, una necesidad de establecer  distancias no solo formales sino reales con el FMI, como lo demostraron las  decisiones de Argentina y Brasil de cumplir anticipadamente sus compromisos  financieros con esta multilateral. Existe, entonces, un contexto en Am\u00e9rica  Latina en el que ning\u00fan gobierno de la regi\u00f3n, a diferencia de d\u00e9cadas  anteriores, adscribir\u00eda de manera p\u00fablica a las recomendaciones del FMI y har\u00eda  de los programas de ajuste el sustento de sus pol\u00edticas p\u00fablicas. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Empero de ello, la persistencia y presencia del ajuste y reforma estructural es  profunda en la regi\u00f3n. Las distancias que desde algunos gobiernos se han puesto  con el FMI no significa que \u00e9stos empiecen un proceso de reversi\u00f3n de las pol\u00edticas  neoliberales. La reforma estructural del Banco Mundial y del BID, que hicieron  un \u00e9nfasis especial en provocar fuertes cambios institucionales, ha  transformado profundamente el tejido institucional y ha desmantelado las  capacidades regulatorias del Estado, al tiempo que ha fortalecido a grupos  financieros, monopolios, y ha multiplicado la existencia de redes clientelares  y las pr\u00e1cticas asistencialistas. Estas reformas estructurales de car\u00e1cter  neoliberal han sido tan fuertes que incluso han obstaculizado la creaci\u00f3n de  alternativas al desarrollo en la regi\u00f3n. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n    <strong>La condicionalidad invisible y la persistencia del ajuste neoliberal <\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Es decir, existe un vac\u00edo en el que la cr\u00edtica al modelo neoliberal corre el  riesgo de ser una ret\u00f3rica de legitimaci\u00f3n pol\u00edtica ante electorados  descontentos del ajuste y la reforma estructural, antes que una propuesta que  implique cambios reales en la relaci\u00f3n entre el capital, el trabajo, el Estado  y el mercado. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Es por ello que el desgaste del FMI en la regi\u00f3n, no sea correlativo al  desgaste que pudiesen tener el BID o la Corporaci\u00f3n Andina  de Fomento, CAF; y que, a la larga, la din\u00e1mica del ajuste y la estabilizaci\u00f3n  persista a\u00fan por v\u00eda de algo que podr\u00edamos denominar como \u201ccondicionalidad  invisible\u201d (o condicionalidad impl\u00edcita), lo que ha asegurado la presencia del  neoliberalismo en la regi\u00f3n. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En efecto, la condicionalidad invisible es el recurso mediante el cual el BID, la CAF, o el mismo Banco Mundial,  crean l\u00edneas de cr\u00e9dito para el desarrollo, pero sus desembolsos se ven  condicionados a que los pa\u00edses cumplan con las metas establecidas previamente  por el FMI en cuanto a disciplina fiscal, que se expresa en super\u00e1vit fiscal, a  liberalizaci\u00f3n comercial, apertura de la cuenta de capitales, y desregulaci\u00f3n  econ\u00f3mica. De esta manera, el FMI sigue presente en la regi\u00f3n, bajo la  cobertura del financiamiento al desarrollo hecho por la banca multilateral. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Es por ello que, de las iniciativas recientes que han emergido desde gobiernos  cr\u00edticos al neoliberalismo, una de las m\u00e1s importantes sea aquella de crear el  Banco del Sur como banca subregional que vendr\u00eda a transformar las relaciones  de poder al interior de la banca multilateral de desarrollo, y reproblematizar  al desarrollo en un contexto en el que la ideolog\u00eda liberal ha cerrado el campo  de posibles humanos, sobre todo a los discursos y propuestas cr\u00edticas y  alternativas. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En efecto, la creaci\u00f3n del Banco del Sur se inscribir\u00eda de lleno en el debate  sobre la necesidad de una nueva arquitectura financiera mundial y la b\u00fasqueda  de nuevas modalidades al financiamiento al desarrollo, en un contexto en el que  la econom\u00eda de casino mundial ha generado poderosos marcos institucionales para  someter a sus decisiones, no solo a pa\u00edses determinados sino al conjunto de la  econom\u00eda mundial, como lo demuestra la primac\u00eda macroecon\u00f3mica que pretenden  tener los \u00edndices de riesgo pa\u00eds de las bancas de inversi\u00f3n. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  De ah\u00ed que la creaci\u00f3n del Banco del Sur debe ser vista desde una perspectiva  pol\u00edtica y epistemol\u00f3gica, m\u00e1s que financiera o econ\u00f3mica. Debe adoptarse una  perspectiva pol\u00edtica porque la creaci\u00f3n del Banco del Sur implica la disputa en  el locus central del sistema mundo en su hora neoliberal: la financiarizaci\u00f3n y  especulaci\u00f3n como centros de gravedad de la econom\u00eda mundial, que definen  nuevas relaciones de poder y cuyas expresiones son las estrategias de dominio,  imposici\u00f3n y colonialismo inherentes a la banca multilateral de desarrollo. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n    <strong>El mecanismo de la \u201cno-objeci\u00f3n\u201d y el control colonial de la banca  multilateral <\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En efecto, detr\u00e1s del financiamiento a proyectos de desarrollo hechos por la  banca multilateral, en la ocurrencia el BID, la CAF y el Banco Mundial, existen pr\u00e1cticas  colonialistas que utilizan la noci\u00f3n de desarrollo y crecimiento econ\u00f3mico como  mascarones de proa para acentuar y profundizar, tanto las condiciones de  aquello que en los a\u00f1os setenta la   CEPAL denominaba la dependencia, cuanto del control,  asimilaci\u00f3n o la ruptura de las resistencias sociales al neoliberalismo. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Hay que recordar que la banca multilateral cre\u00f3 un mecanismo de control en  todos los proyectos de desarrollo que aplica en la regi\u00f3n, y que se denomina  como el mecanismo de la \u201cno-objeci\u00f3n\u201d. Este mecanismo permite el control  absoluto sobre los recursos, las metodolog\u00edas, los tiempos, los mecanismos, los  t\u00e9cnicos y las respuestas que las sociedades generan ante los proyectos de  desarrollo de la banca multilateral. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  La \u201cno-objeci\u00f3n\u201d es parte de un ejercicio de poder en funci\u00f3n de objetivos  determinados desde la din\u00e1mica del sistema mundo y la lucha por la hegemon\u00eda  mundial, antes que por las caracter\u00edsticas de un determinado modelo de  desarrollo. Es por ello que, luego del financiamiento de un proyecto de  desarrollo por parte de esta banca multilateral, la sociedad y el Estado  terminan m\u00e1s desarmados, m\u00e1s vulnerables, y el tejido social aparece m\u00e1s  fragmentado, y m\u00e1s susceptible a la manipulaci\u00f3n clientelar y asistencialista.  El verdadero rol de la banca multilateral no es tanto el financiamiento al  desarrollo, como el ejercicio de un poder colonial, de ah\u00ed que su din\u00e1mica  releve m\u00e1s de la pol\u00edtica que de la econom\u00eda o las finanzas. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pero hay otra din\u00e1mica tan importante como esos ejercicios de imposici\u00f3n  pol\u00edtica que nacen desde la \u201cno-objeci\u00f3n\u201d, y hacen referencia a la episteme  desde la cual se construye el financiamiento al desarrollo; es en virtud de  ello, que hay que considerar que la banca multilateral ha trabajado de manera  profunda para reconceptualizar los marcos te\u00f3ricos desde los cuales se  comprende la realidad y, hasta el momento, ha ganado la batalla epistemol\u00f3gica;  quiz\u00e1 el signo de los tiempos de la derrota del pensamiento cr\u00edtico sea la  adscripci\u00f3n que ha hecho la   CEPAL a los contenidos epist\u00e9micos del discurso neocl\u00e1sico. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n    <strong>Banca multilateral y la epistemolog\u00eda del poder <\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Los institutos de investigaci\u00f3n relacionados con la banca multilateral, e  incluso los mismos estudios financiados desde esta banca, han posicionado con  fuerza conceptos funcionales a las nuevas relaciones de poder. Gracias a ellos  se ha generado un debate en una sola direcci\u00f3n y bajo un solo esquema te\u00f3rico:  el neoliberalismo y su expresi\u00f3n econ\u00f3mica en el pensamiento monetarista y  neocl\u00e1sico. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  As\u00ed por ejemplo, tenemos el trabajo te\u00f3rico hecho por el Banco Mundial  alrededor de la pobreza, y la disputa epistemol\u00f3gica suscitada sobre este  fen\u00f3meno, y en el cual el Banco Mundial ha logrado convertir a la pobreza en un  fen\u00f3meno econ\u00f3mico e individual, gracias a su noci\u00f3n del \u201cd\u00f3lar diario\u201d,  fracturando y disolviendo esa rica discusi\u00f3n que ve\u00eda a la pobreza como fen\u00f3meno  social y como fen\u00f3meno pol\u00edtico, y adscribi\u00e9ndola ahora a las coordenadas del  mercado y el homo economicus. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  La panoplia conceptual hecha desde la banca multilateral es extensa y ha  cobrado carta de naturalizaci\u00f3n en las ciencias sociales y en la econom\u00eda sin  que medie siquiera un proceso de reelaboraci\u00f3n cr\u00edtica. Por ejemplo, las  nociones de competitividad, aperturismo, etnodesarrollo, pobreza, capital  humano, capital social, desarrollo local, descentralizaci\u00f3n y autonom\u00eda,  poderes locales, cadenas productivas, participaci\u00f3n ciudadana, flexibilizaci\u00f3n  laboral, di\u00e1logo social, regionalizaci\u00f3n y mancomunidades, desarrollo  sustentable, gobernabilidad, g\u00e9nero y pobreza, ciudadan\u00eda, etc., son parte de  la discusi\u00f3n tanto de los denominados policy makers cuanto de las mismas  ciencias sociales. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Estos aspectos deben ser considerados como relevantes al momento de discutir la  conformaci\u00f3n de la Banca  del Sur, porque no se trata solamente de la creaci\u00f3n de una instituci\u00f3n  financiera que realice cr\u00e9ditos de financiamiento al desarrollo, sino de una  estrategia de recuperaci\u00f3n de las nociones de soberan\u00eda, regulaci\u00f3n y una nueva  contractualidad social que supere las nociones neoliberales de \u201ceconom\u00eda social  de mercado\u201d. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n    <strong>El Banco del Sur: desaf\u00edos y oportunidades <\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Por ello, la creaci\u00f3n del Banco del Sur no debe verse desde una visi\u00f3n  financiera sino desde una visi\u00f3n geopol\u00edtica y epist\u00e9mica, que implique: la  reformulaci\u00f3n de los contenidos del financiamiento para el desarrollo; las  posibilidades de integraci\u00f3n bajo criterios de complementariedad y  subsidiariedad, y la generaci\u00f3n de un pensamiento propio que se deslinde de  manera definitiva de los marcos te\u00f3ricos del neoliberalismo. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En virtud de ello, haya que pensar que la trampa inherente a la Banca del Sur ser\u00eda convertirla  en un instrumento que financie proyectos de desarrollo y que empiece a competir  en esa l\u00ednea con el BID, el Banco Mundial y la CAF, o que cumpla con las tareas de la  privatizaci\u00f3n del territorio proyectadas en el IIRSA, complementando de esta manera  a la banca multilateral. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  La idea de pensar, proponer y crear el Banco del Sur debe ser, en realidad,  para una reformulaci\u00f3n de la arquitectura financiera global en la cual se pueda  defender a los pa\u00edses de las apuestas de casino que hacen los especuladores  financieros, que pueda desprenderse de las decisiones de arbitraje a la  inversi\u00f3n y que se asientan en el riesgo pa\u00eds, y que permita un intercambio e  integraci\u00f3n sustentados en nuevas ideas de crecimiento con equidad,  interculturalidad y plurinacionalidad. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Es decir, el Banco del Sur, deber\u00eda ser parte de esas nuevas propuestas que  buscan proteger a los pa\u00edses de la globalizaci\u00f3n financiera y de la intromisi\u00f3n  pol\u00edtica que implican las condicionalidades del BID, de la CAF, del Banco Mundial y del FMI,  sea en su forma impl\u00edcita, como condicionalidad invisible, sea en su forma  expl\u00edcita de control a trav\u00e9s del mecanismo de la no-objeci\u00f3n. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Para ello, el Banco del Sur debe integrarse de manera democr\u00e1tica en el que en  su directorio el representante de un pa\u00eds tenga un voto, y que ese voto sea  previamente consensuado y transparentado con organizaciones sociales y sectores  productivos, es decir, la agenda del directorio del Banco del Sur, siempre  deber\u00e1 ser abierta, democr\u00e1tica, transparente, plural y consensuada. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En segundo lugar, el Banco del Sur tiene la oportunidad enorme de crear una  unidad de cuenta regional, en la ocurrencia el peso latinoamericano, que puede  indexarse en una pega deslizante al euro. Esta podr\u00eda ser una salida para los  tipos de cambio fijo adheridos al d\u00f3lar, sobre todo en los casos de Ecuador y  El Salvador; y puede permitir una transici\u00f3n del \u00e1rea d\u00f3lar, en la cual casi  todas las monedas de la regi\u00f3n est\u00e1n de una u otra manera \u201cpegadas\u201d al d\u00f3lar,  hacia el rescate de la soberan\u00eda monetaria de la regi\u00f3n. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Los cr\u00e9ditos del Banco del Sur se har\u00edan en funci\u00f3n de esa moneda com\u00fan, y se  emitir\u00e1n en euros, que es una divisa con poder liberatorio mundial y con  capacidad de mantener su funci\u00f3n de reserva de valor mundial, al menos hasta que  la regi\u00f3n pueda establecer una estrategia de integraci\u00f3n monetaria y pueda  finalmente consolidarse la moneda com\u00fan latinoamericana. Pero en ning\u00fan momento  el Banco del Sur debe pensar en mantener sus unidades de cuenta en d\u00f3lares,  salvo como c\u00e1mara de compensaci\u00f3n. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Un aspecto fundamental del Banco del Sur es su relaci\u00f3n con la banca  multilateral, una relaci\u00f3n que no puede ser ni subordinada ni dependiente. La  banca multilateral, en realidad, expresa una situaci\u00f3n de colonialismo y de  imposici\u00f3n. Detr\u00e1s de cada pr\u00e9stamo de la banca multilateral est\u00e1n una serie de  condicionamientos que se convierten en instrumentos pol\u00edticos de dominaci\u00f3n,  chantaje, e incluso, como en el caso del Banco Mundial, de destrucci\u00f3n de las  organizaciones sociales y populares. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El Banco del Sur puede abrir, en ese sentido, varias l\u00edneas de cr\u00e9dito en las  siguientes direcciones: <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  1) un fondo de transferencias para cubrir los saldos de los proyectos BID y  Banco Mundial que est\u00e1n pendientes en la regi\u00f3n, sobre todo para la construcci\u00f3n  de infraestructura local, y que han implicado la adopci\u00f3n de onerosas  condicionalidades expl\u00edcitas o impl\u00edcitas como, por ejemplo, establecer  fideicomisos para el pago de la deuda multilateral con los recursos de las  tarifas de los servicios p\u00fablicos financiados por esta banca multilateral; o el  endeudamiento p\u00fablico con el BID o el Banco Mundial, pero con la condici\u00f3n de  que una vez terminada la obra se la transfiera al sector privado. Este fondo de  transferencias permitir\u00e1 evacuar los proyectos emergentes que han sido o est\u00e1n  siendo financiados con recursos BID y Banco Mundial, para atenuar el peso de la  condicionalidad, relativizar el peso pol\u00edtico de estas multilaterales, y  rescatar la soberan\u00eda de los pa\u00edses sobre su propio endeudamiento, sobre todo  en las \u00e1reas de salud y educaci\u00f3n que son temas sensibles y que han sido  prioridades de la banca multilateral; esta l\u00ednea de cr\u00e9ditos deben permitir la  recuperaci\u00f3n de la soberan\u00eda sobre el financiamiento al desarrollo; <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  2) una l\u00ednea de cr\u00e9ditos para la reactivaci\u00f3n productiva, sobre todo de  aquellos sectores que m\u00e1s sufrieron los embates de las pol\u00edticas de  estabilizaci\u00f3n y ajuste macroecon\u00f3mico, y que conformaban el entramado de  producci\u00f3n y servicios de las econom\u00edas locales; la idea es que a partir del  Banco del Sur se vaya rearticulando el ciclo ahorro-inversi\u00f3n local hacia la  reconstituci\u00f3n de un sector productivo nacional que pueda establecer alianzas y  estrategias de integraci\u00f3n comercial en un espacio econ\u00f3mico com\u00fan; <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  3) l\u00edneas de cr\u00e9dito para I + D, es decir, investigaci\u00f3n para el desarrollo, en  donde se puede pensar en un banco de proyectos de investigaci\u00f3n con las  universidades de la regi\u00f3n. Esto puede provocar la necesidad de coordinar,  armonizar e integrar la producci\u00f3n del saber y la t\u00e9cnica a nivel de la regi\u00f3n,  en un contexto en el que las redes tecnol\u00f3gicas y la producci\u00f3n del  conocimiento cient\u00edfico est\u00e1 controlado desde el norte, estas l\u00edneas de cr\u00e9dito  pueden articularse dentro de lo que se denomina inversi\u00f3n de riesgo pero que  implica la apertura de nuevos espacios de producci\u00f3n y generaci\u00f3n de valor  agregado; <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  4) una l\u00ednea emergente para solucionar problemas de liquidez provocados por  d\u00e9ficit en cuenta corriente de balanza de pagos, y a fin de no competir con el  FLAR se puede pensar en mecanismos de sindicaci\u00f3n de cr\u00e9ditos entre el Banco  del Sur y el FLAR, de tal manera que se pueda mantener una instituci\u00f3n  importante como el FLAR dentro de las din\u00e1micas de control del ahorro de la  regi\u00f3n. Estos cr\u00e9ditos a la cuenta corriente de balanza de pagos desprender\u00edan  de manera definitiva a la regi\u00f3n del \u00e1rea de influencia del FMI. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Esto implica que los colaterales y las garant\u00edas sean diferentes para cada una  de las l\u00edneas de cr\u00e9dito. Sin embargo, aquello que debe separar radicalmente al  Banco del Sur de la banca multilateral es la existencia de la condicionalidad,  que se expresa en el mecanismo de la \u201cno-objeci\u00f3n\u201d. En ese sentido, el Banco  del Sur debe generar garant\u00edas para cada una de sus l\u00edneas de cr\u00e9dito, pero en  ning\u00fan caso puede establecer condicionalidades de pol\u00edtica econ\u00f3mica para los  pa\u00edses miembros. Adem\u00e1s, el colateral debe ser separado radicalmente de  cualquier intento de imposici\u00f3n v\u00eda condicionalidades o mecanismos parecidos a  la \u201cno-objeci\u00f3n\u201d. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Los recursos que pueden ingresar al Banco del Sur pueden ser: el ahorro  gubernamental expresado en las reservas internacionales, los fondos de  pensiones gubernamentales, los excedentes en la exportaci\u00f3n provocados por  ganancias excepcionales por los precios de los comodities, y las cuotas de  pertenencia al Banco que aportan los pa\u00edses que los constituyen. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El Banco del Sur puede tambi\u00e9n establecer alianzas con otros pa\u00edses de otras  regiones para absorber liquidez de corto o mediano plazo generando instrumentos  financieros, como papeles con rentabilidad variable. Para ello podr\u00edan  establecerse alianzas estrat\u00e9gicas con otros organismos financieros y bancas  centrales de pa\u00edses amigos. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El Banco del Sur deber\u00eda proponer una l\u00ednea de reflexi\u00f3n sobre la econom\u00eda  pol\u00edtica de la regi\u00f3n para recuperar la soberan\u00eda epistemol\u00f3gica, que al  momento est\u00e1 secuestrada por los discursos tecnocr\u00e1ticos de la banca  multilateral. Los conceptos operadores de las nociones de desarrollo, como  aquellos de crecimiento, renta, pobreza, equidad, etc., est\u00e1n construidos desde  las necesidades de legitimaci\u00f3n te\u00f3rica del centro antes que de la necesidad de  comprensi\u00f3n de los problemas de la periferie. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En ese sentido, el Banco del Sur abre posibilidades de disputar al  neoliberalismo en territorios antes prohibidos: de una parte el financiamiento  al desarrollo con respeto a la soberan\u00eda y a la integraci\u00f3n de los pueblos, y,  de otra, el pensamiento te\u00f3rico sobre un desarrollo equitativo, intercultural,  democr\u00e1tico, soberano y plurinacional.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2007-03-17 19:56:02 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=29322'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=29321'>29321<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=29322'>29322<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>29323<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=29324'>29324<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=29325'>29325<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30472'>30472<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30473'>30473<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=29324'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=30473'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Banco del Sur: Ruta hacia una nueva arquitectura financiera &#13; Por\u00a0 Pablo D\u00e1valos &#13; Hay un desgaste evidente del modelo neoliberal en Am\u00e9rica Latina que se ha expresado en la adhesi\u00f3n electoral a candidaturas que han sido cr\u00edticas del neoliberalismo, o que, en todo caso, han construido sus discursos pol\u00edticos y electorales desde el rechazo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-123443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/123443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=123443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/123443\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=123443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=123443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=123443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}