{"id":100040,"date":"2019-03-23T10:23:06","date_gmt":"2019-03-23T10:23:06","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=100040"},"modified":"2019-03-23T10:23:06","modified_gmt":"2019-03-23T10:23:06","slug":"paises-en-desarrollo-y-sus-datos-nacionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=100040","title":{"rendered":"Pa\u00edses en desarrollo y sus datos nacionales"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/matrix-1799661_640.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>Parminder Jeet Singh<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Hay dos maneras de ver la econom\u00eda digital. Una es simplemente como la progresiva automatizaci\u00f3n de los procesos de producci\u00f3n, que ha estado en marcha durante muchos a\u00f1os y que ahora est\u00e1 alcanzando un nivel in\u00e9dito. Otra es verla como una discontinuidad distinta, como lo fue la revoluci\u00f3n industrial. Esta \u00faltima, a pocas d\u00e9cadas de algunos r\u00e1pidos cambios tecno-econ\u00f3micos, inicia un proceso que reforma nuestros sistemas econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos durante los siglos XIX y XX. Si bien la colonizaci\u00f3n del Sur hab\u00eda comenzado antes, fue la industrializaci\u00f3n la que la consolid\u00f3 como un sistema econ\u00f3mico global de extracci\u00f3n de recursos minerales de los pa\u00edses en desarrollo y de venta a \u00e9stos de productos manufacturados, obteniendo un beneficio neto que originaba una acumulaci\u00f3n continua de capital.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Este proceso econ\u00f3mico global de capital industrial basado en el Norte, que extrae la mayor parte del valor econ\u00f3mico, ha sido un factor clave de las desigualdades geo-econ\u00f3micas. Permanece incluso despu\u00e9s de que los pa\u00edses colonizados obtuvieran la independencia pol\u00edtica, que se conoce como neocolonizaci\u00f3n. Durante la \u00faltima parte del siglo XX, el control de las cadenas de valor mundiales se da cada vez m\u00e1s a trav\u00e9s de la posesi\u00f3n de la propiedad intelectual. Al tiempo que gran parte de la industria manufacturera se traslada a centros de mano de obra de bajo costo en el Sur.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>La deliberada invisibilidad del valor econ\u00f3mico de los datos<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 sucediendo ahora es que el capital digital ?que consiste en competencias para recopilar y procesar datos, y convertirlos en inteligencia digital? est\u00e1 reemplazando a la propiedad intelectual en la cima de las cadenas de valor mundiales. Seis de las ocho principales empresas mundiales por capitalizaci\u00f3n burs\u00e1til son, hoy en d\u00eda, empresas digitales y de datos, cuando hace una d\u00e9cada esta lista estaba dominada por gigantes industriales como GE y Exxon. No s\u00f3lo el nivel de dominaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n la velocidad con la que las empresas digitales y de datos lo han logrado, son igualmente ilustrativas del poder de lo digital y de los datos. Hasta las gigantes de la industria, la agricultura y la inform\u00e1tica, como GE, Monsanto-Bayer e Intel, se declaran empresas centradas en datos. Hoy, las principales empresas automovil\u00edsticas temen menos la competencia entre ellas y m\u00e1s que Google o Apple puedan dominar incluso el sector del transporte, dadas sus destrezas digitales y manejo de datos.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, cuando las salas de juntas de todas las empresas parecen estar totalmente preocupadas con el valor econ\u00f3mico de los datos, las discusiones sobre pol\u00edticas eluden este tema casi por completo? Este tema es, en efecto, dif\u00edcil y complejo, por muy importante que sea. Pero quiz\u00e1s lo m\u00e1s significativo es la econom\u00eda pol\u00edtica que est\u00e1 detr\u00e1s del hecho de que no se lo tome con la seriedad que requiere. Las potencias econ\u00f3micas y pol\u00edticas del Norte ?que tambi\u00e9n controlan gran parte del relato digital a trav\u00e9s de su financiaci\u00f3n y otros tipos de influencia sobre los grupos de expertos, los centros de investigaci\u00f3n acad\u00e9mica, etc.? tienen una resistencia activa a discutir este tema. La norma actual por defecto es que quien recoge los datos se apropia de todo su valor econ\u00f3mico. Como dicen, \u00abla posesi\u00f3n es el 90% de la ley\u00bb. Es esta ley de la selva la que opera actualmente en lo que se refiere al valor econ\u00f3mico de los datos, a medida que es reconocido casi universalmente como el recurso central de la econom\u00eda digital. Las empresas estadounidenses recopilan y procesan la mayor parte de los datos del mundo en la actualidad y, por lo tanto, est\u00e1n extrayendo miles de millones y billones de d\u00f3lares de todo el mundo. La UE y otros socios de EE.UU. miembros de la OCDE han optado por seguirle el juego como fieles miembros del club de los pa\u00edses ricos.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>El Norte quisiera que el valor econ\u00f3mico de los datos permanezca invisible, o que (como en el caso de la UE) se vea ocultado por debates restringidos a la privacidad. En el mejor de los casos, con reticencia aceptan abordar la propiedad individual de los datos e incluso la idea muy poco pr\u00e1ctica de monetizar dicha propiedad individual. Los estudios acad\u00e9micos del Norte han permanecido casi totalmente confinados a estas \u00e1reas. Qui\u00e9rase o no, esto ha servido a los intereses digitales dominantes a nivel mundial para ganar tiempo y protecci\u00f3n para afianzar sus modelos de negocio y su dominio econ\u00f3mico global. Pronto se convertir\u00e1 tambi\u00e9n en dominaci\u00f3n social, pol\u00edtica y cultural. Los pa\u00edses en desarrollo observan impotentes este futuro que parece inevitable. Los estudios y la incidencia pol\u00edtica por parte de la sociedad civil en el Sur han aportado poco en este sentido, puesto que tambi\u00e9n siguen centrados en temas de privacidad y propiedad individual de los datos.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la privacidad y dem\u00e1s demandas individuales de datos<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Por supuesto que no ser\u00eda ni l\u00f3gico ni pragm\u00e1tico negar o menoscabar la importancia de la privacidad. Los derechos civiles y pol\u00edticos de los individuos, y la soberan\u00eda sobre su persona y su espacio vital, constituyen la base misma de la vida civilizada. Pero al mismo tiempo, los datos, y la inteligencia digital derivada de ellos, son el insumo base de una econom\u00eda digital. El funcionamiento aut\u00f3nomo e inteligente de los procesos de producci\u00f3n y otros sistemas sociales proporciona nuevas e inmensas eficiencias y beneficios, al igual que lo hizo la mecanizaci\u00f3n para la revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>En primer lugar, se debe tomar colectivamente una decisi\u00f3n social y pol\u00edtica sobre qu\u00e9 tipos de datos no se deben producir y\/o procesar, en absoluto, porque la ventaja con respecto a un posible da\u00f1o puede ser demasiada exigua. Pero la decisi\u00f3n tiene que ser pragm\u00e1tica, en funci\u00f3n del inter\u00e9s p\u00fablico m\u00e1s amplio. Por ejemplo, es f\u00e1cil decir que nunca se debe recopilar datos de localizaci\u00f3n, pero los sistemas de transporte digital, como los servicios de viajes en autom\u00f3vil (incluso si son de la variedad cooperativa), no pueden funcionar sin tales datos. Ciertos tipos de discurso de \u00abnegaci\u00f3n de datos\u00bb, o de que \u00abtodos los datos son t\u00f3xicos\u00bb, son quiz\u00e1s similares a los anhelos po\u00e9ticos en la Europa del siglo XIX por la pureza de la vida preindustrial (y hasta mucho m\u00e1s tarde en los pa\u00edses colonizados). Tales reflexiones y literatura tienen un gran valor. Sin embargo, las consideraciones econ\u00f3micas, especialmente las que afectan al destino econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social a largo plazo de los pa\u00edses, tambi\u00e9n requieren ir m\u00e1s all\u00e1 de ello. Incluso cuando se toma una decisi\u00f3n de \u00abno recoger ni procesar\u00bb ciertos tipos de datos, siempre habr\u00e1 una gran cantidad de datos ?personales, sociales, de artefactos y naturales? que ser\u00e1 necesario recoger y procesar, y de all\u00ed extraer la inteligencia digital.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Los marcos econ\u00f3micos en torno a los datos deben mirar m\u00e1s all\u00e1 de la privacidad. Los datos son la materia prima de la econom\u00eda digital. El producto final es la inteligencia digital, que es lo que tiene un valor econ\u00f3mico real. Gran parte de esa inteligencia, derivada de datos sobre personas, grupos y comunidades, es b\u00e1sicamente \u00abinteligencia sobre ellos\u00bb: qu\u00e9 hacen, c\u00f3mo lo hacen, qu\u00e9 relaciones mantienen, probabilidades de comportamiento futuro, etc. A diferencia de lo que ocurre en el marco de la privacidad, donde el lema es casi \u00abno obtendr\u00e1n ning\u00fan dato m\u00edo\u00bb, en una econom\u00eda digital muchas personas encuentran que tales datos y la \u00abinteligencia sobre ellas\u00bb les es \u00fatil, en manos de actores benignos que les ofrecen servicios extremadamente beneficiosos. \u00c9stos pueden ir desde servicios digitales personales ?que pronto ser\u00e1n del nivel de asistente digital? hasta todo tipo de servicios relacionados con el transporte, la salud, la educaci\u00f3n, los medios de subsistencia, el comercio, etc. Ya sabemos que la inmensa mayor\u00eda de las personas valoran enormemente estos servicios y se negar\u00edan a renunciar a ellos. De hecho, empleados adecuadamente, podr\u00edan contribuir en gran medida al bienestar humano, en un orden comparable al de la industrializaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Por lo tanto, la cuesti\u00f3n clave de la econom\u00eda digital no es negar completamente la entrega de los datos y la \u00abinteligencia sobre uno mismo\u00bb (aunque algunos tipos s\u00ed tendr\u00edan que ser simplemente negados). Se trata de (1) compartirla s\u00f3lo con agentes de confianza que utilizar\u00e1n dichos datos \u00fanicamente en beneficio de la persona, y (2) mantener el control sobre c\u00f3mo se utilizan. Es ese control el que puede expresarse en t\u00e9rminos de ser due\u00f1o de los datos propios y de la \u00abinteligencia sobre uno mismo\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>El car\u00e1cter de activo econ\u00f3mico de los datos propios y de la inteligencia digital de una persona es, por lo tanto, diferente de las cosas f\u00edsicas, o incluso de buena parte de la propiedad intelectual, en el sentido de que estos \u00faltimos pueden ser totalmente disociados y separados del lugar\/creador\/due\u00f1o original, y su valor econ\u00f3mico sigue subsistiendo \u00aben s\u00ed mismo\u00bb. Por lo tanto, tiene sentido vender bienes f\u00edsicos o propiedad intelectual que uno\/a pueda poseer. Sin embargo, los datos y la inteligencia digital sobre un individuo o un grupo tienen valor econ\u00f3mico, principalmente al aplicarse a ese individuo o grupo en particular. Esto significa que su valor econ\u00f3mico no puede ser nunca desprendido completamente del individuo\/grupo en cuesti\u00f3n. Por lo tanto, nunca es prudente vender datos o inteligencia sobre uno mismo. El comprador de tales datos simplemente cobrar\u00eda esa cantidad al vendedor de datos en dinero u otro tipo de costo de los servicios basados en datos que proporciona. El comprador tambi\u00e9n se considerar\u00eda entonces plenamente autorizado a emplear la informaci\u00f3n resultante de la manera que mejor le convenga, lo que, por la propia naturaleza de dicha informaci\u00f3n, es probable que sea a expensas de la persona o el grupo que inicialmente proporcion\u00f3 los datos en cuesti\u00f3n, y a qui\u00e9nes se refieren estos datos. Nunca podr\u00e1 ser un acuerdo beneficioso.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Propiedad colectiva o comunitaria de los datos<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Por lo tanto, lo que realmente deber\u00eda interesar a cualquier persona no es monetizar los datos y la inteligencia digital sobre s\u00ed misma, sino asegurarse de que siempre se utilicen de una manera que sea beneficiosa para ella. Las numerosas iniciativas relacionadas con la monetizaci\u00f3n de los datos, incluida una propuesta reciente del Gobernador del Estado de California en los EE.UU., de \u00abdividendo digital\u00bb, son poco \u00fatiles, aparte de enturbiar a\u00fan m\u00e1s el debate sobre la propiedad de los datos y su aplicaci\u00f3n con sentido. Incluso la monetizaci\u00f3n colectiva de los datos por parte de grupos y comunidades tiene un sentido limitado si significa que el comprador obtenga derechos casi absolutos para utilizar esos datos y la inteligencia resultante, para controlar y explotar esos grupos y comunidades. As\u00ed de extremo es el tipo de poder que los datos y la inteligencia digital ponen en manos de quienes los poseen. (Por cierto, las empresas digitales que obtienen super ganancias deben, sin duda, estar sujetas a impuestos adecuados, pero esto es distinto de la monetizaci\u00f3n colectiva de los datos).<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>En cuanto a la verdadera cuesti\u00f3n de poder garantizar que los datos y la inteligencia digital se empleen de acuerdo con los intereses de quien los proporciona, hay dos problemas interrelacionados. Existe una asimetr\u00eda de poder extremadamente alta entre los individuos y las corporaciones digitales, y expectativas completamente irreales de responsabilidad y m\u00e9rito personal. Es pr\u00e1cticamente imposible que los individuos emprendan esta tarea por s\u00ed mismos; eso todos lo sabemos muy bien por la experiencia de varios a\u00f1os. Esto significa que s\u00f3lo el colectivo, que es lo suficientemente fuerte como para actuar de manera fruct\u00edfera, puede garantizar que los datos y la inteligencia digital sobre sus miembros se utilicen en su propio inter\u00e9s, y nunca de otro modo. Esto establece la raz\u00f3n de ser de la propiedad colectiva o comunitaria (incluyendo la comunidad nacional) de los datos y la inteligencia digital sobre los miembros de un determinado grupo, comunidad o naci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n de la propiedad colectiva de los datos se ve reforzada por algunos hechos importantes. Gran parte del valor de los datos no est\u00e1 en los datos individuales per se, sino en las relaciones entre los datos de diferentes personas y grupos. Por lo tanto, este valor est\u00e1 ubicado socialmente. La protecci\u00f3n de datos personales s\u00f3lo est\u00e1 disponible para los datos de identificaci\u00f3n personal. Pero supongamos que haya ciertos datos sobre algunas personas que viven en una aldea, aunque est\u00e9n anonimizados en relaci\u00f3n con las personas concernidas por separado. Estos datos comunes sobre lo que hacen y c\u00f3mo, sus preferencias, relaciones, etc. pueden ser utilizados para beneficiarlas o perjudicarlas, independientemente de si dicho perjuicio o beneficio es aleatorio con respecto a cu\u00e1l de estas personas resulte perjudicada o beneficiada en un momento dado. No hay ninguna raz\u00f3n que impida que estos individuos como grupo est\u00e9n justificados para poseer y controlar juntos el uso de datos e inteligencia sobre ellos, de la misma manera que un individuo lo hace por separado sobre s\u00ed mismo. Los posibles da\u00f1os o beneficios para las personas son casi igual de grandes. Por lo tanto, un grupo de personas deber\u00eda poder poseer colectivamente los datos sobre ellos. Adem\u00e1s, aunque no est\u00e9n personalmente identificables, muchos tipos de derivados de inteligencia a partir de datos tienen un enorme valor econ\u00f3mico. Es l\u00f3gico que a quienes se refieren los datos originales, y que se puede considerar que han contribuido a su generaci\u00f3n, tengan un inter\u00e9s en su valor econ\u00f3mico.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Se pueden dar muchos ejemplos que justifiquen esta propiedad colectiva o comunitaria de los datos. Es justo que los habitantes de una ciudad sean due\u00f1os de los datos de desplazamiento en la ciudad, y, por ejemplo, que no tengan que recomprarlos a empresas digitales como Uber o Google para emplearlos en la gesti\u00f3n inteligente del tr\u00e1fico. Los agricultores deber\u00edan poseer colectivamente los datos sobre sus campos, pr\u00e1cticas agr\u00edcolas, suelo local, condiciones clim\u00e1ticas, etc., y no permitir que las empresas digitales utilicen la inteligencia de esos datos para dictarles qu\u00e9 hacer unilateralmente. Y as\u00ed sucesivamente, pr\u00e1cticamente en todos los sectores.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>La geo-econom\u00eda de los datos<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Si bien, al menos en la UE, se habla mucho en torno a los datos, y tambi\u00e9n sobre diversos tipos de explotaci\u00f3n por parte de las empresas de datos, se tiende a ver el problema desde un marco de \u00abempresas frente a consumidores\u00bb. Esto centra toda la atenci\u00f3n en (1) la privacidad \/ propiedad personal de los datos y (2) la regulaci\u00f3n de las plataformas, \u00e1reas en las que se trabaja mucho en Europa. La UE no est\u00e1 tan interesada en el aspecto geoecon\u00f3mico de la din\u00e1mica entre pa\u00edses de la econom\u00eda digital mundial, porque quiere hacerle el juego a EEUU para mantener el dominio del Norte sobre la econom\u00eda mundial, incluso a medida que \u00e9sta se convierte en digital. (Aunque, internamente, la UE sigue siendo muy ambigua sobre el tema porque se encuentra marginada de la econom\u00eda mundial digital\/de datos, casi tanto como el Sur).<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>En un contexto en el que sus econom\u00edas digitales en formaci\u00f3n nacen en su mayor\u00eda con car\u00e1cter mundial y siguen estando bajo la fuerte influencia, sino bajo control, de corporaciones globales con sede en Estados Unidos, los pa\u00edses en desarrollo tienen actualmente muy poca influencia para la autodeterminaci\u00f3n econ\u00f3mica en esta \u00e1rea crucial. Para ellos, el primer paso pol\u00edtico m\u00e1s importante ser\u00eda instituir la propiedad de los datos por parte de la comunidad (incluida la comunidad nacional), junto con las pol\u00edticas, leyes y pr\u00e1cticas derivadas de dicho marco. Esto por s\u00ed solo proporcionar\u00e1 el espacio econ\u00f3mico, legal y reglamentario ?o podr\u00edamos decir la arcilla? necesario para comenzar a dar forma a las econom\u00edas digitales nacionales que mejor sirvan a los intereses de sus ciudadanos, al tiempo que se maximicen las eficiencias digitales sin precedentes y otros beneficios. As\u00ed como la industrializaci\u00f3n requiri\u00f3 de pol\u00edticas econ\u00f3micas claras y consistentes, los pa\u00edses en desarrollo necesitan las correspondientes pol\u00edticas de industrializaci\u00f3n digital para la era digital.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Las potencias econ\u00f3micas y pol\u00edticas dominantes en el \u00e1mbito digital tienen mucho inter\u00e9s en evitar que los pa\u00edses en desarrollo se den cuenta de la necesidad de ser due\u00f1os de sus datos y, por lo tanto, de regular su libre circulaci\u00f3n mundial. Est\u00e1n empe\u00f1ados en\u00e9rgicamente en insertar cap\u00edtulos de comercio electr\u00f3nico en varios acuerdos comerciales mundiales. En la reciente reuni\u00f3n anual del Foro Econ\u00f3mico Mundial en Davos, en enero de 2019, anunciaron el inicio de negociaciones sobre el comercio electr\u00f3nico en la OMC sobre una base plurilateral. El objetivo m\u00e1s importante, declarado abiertamente por sus protagonistas, es garantizar la libre circulaci\u00f3n global (l\u00e9ase apropiaci\u00f3n) de los datos. Si bien la mayor\u00eda de los pa\u00edses en desarrollo se quedaron al margen, no pocos han ca\u00eddo en la tentaci\u00f3n de estas negociaciones, con la esperanza de que, como en cualquier caso tienen poco conocimiento del fen\u00f3meno digital, estos acuerdos potenciales puedan ayudarles a desarrollar sus econom\u00edas e industrias digitales nacionales. La verdad es exactamente lo contrario. Estos pa\u00edses se quedar\u00e1n permanentemente en el punto m\u00e1s bajo de las cadenas de valor digital mundiales. Mediante el uso de sus datos y de la inteligencia digital derivada de ellos, todos sus sectores ser\u00e1n controlados digitalmente desde el Norte, principalmente desde EEUU. Su propio pueblo y sus empresas se ver\u00e1n relegados a realizar los trabajos de gama baja de fabricaci\u00f3n terciarizada, de log\u00edstica, servicios locales baratos, mano de obra digital a destajo como el etiquetado de im\u00e1genes, codificaci\u00f3n de software, etc., y la mayor parte del valor econ\u00f3mico se extraer\u00e1 hacia el Norte global. Equivale a una reedici\u00f3n de la colonizaci\u00f3n industrial, quiz\u00e1s incluso peor.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Es importante destacar que la dependencia de quien posee y controla la inteligencia digital referida a un pueblo ?sus actividades econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales? es tan completa y ruin que, una vez atrapada en ella, ser\u00e1 casi imposible que una comunidad o naci\u00f3n pueda salirse. La analog\u00eda m\u00e1s cercana tal vez sea la de la dependencia del cuerpo del cerebro. Si el cerebro est\u00e1 controlado por intereses externos, queda poco que se podr\u00e1 hacer al respecto.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Explorando caminos alternativos<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Afortunadamente, en los pa\u00edses en desarrollo est\u00e1n surgiendo algunas iniciativas positivas. La India dio recientemente el primer paso hacia una estrategia de industrializaci\u00f3n digital al instituir el concepto de \u00abdatos comunitarios\u00bb en su proyecto de pol\u00edtica de comercio electr\u00f3nico1. Se lo ha puesto a disposici\u00f3n del p\u00fablico para su consulta. La pol\u00edtica sostiene que las comunidades son due\u00f1as de sus datos y que los datos nacionales son un activo soberano que debe emplearse para el propio desarrollo de un pa\u00eds. Argumenta a favor de proporcionarlos selectivamente a las industrias nacionales y en contra de permitir el acceso irrestricto a los mismos por parte de compa\u00f1\u00edas extranjeras en el exterior. Se espera que esto ayude a desarrollar una industria y una econom\u00eda digital nacional s\u00f3lidas. La pol\u00edtica prev\u00e9 la creaci\u00f3n de marcos jur\u00eddicos y t\u00e9cnicos adecuados para estos fines.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Podemos esperar que otros pa\u00edses en desarrollo comiencen pronto a adoptar medidas similares, y algunos de ellos ya han iniciado conversaciones internas al respecto. Sin embargo, instituir la propiedad comunitaria de los datos y desarrollar los marcos legales necesarios es apenas un primer paso acertado. Los pa\u00edses en desarrollo tendr\u00e1n que crear una serie de nuevas instituciones reguladoras y habilitadoras relacionadas con los datos, por una parte, y muchos tipos de infraestructura de datos y sistemas y proyectos de datos comunitarios, por otra.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>El hecho de que un pa\u00eds sea due\u00f1o de sus datos nacionales no significa en absoluto que el Estado obtenga un acceso libre a esos datos para controlar a sus ciudadanos. Ello presenta una imagen aterradora de un estado autoritario de datos, una tendencia que muchos gobiernos han estado mostrando en gran medida. Sin embargo, tampoco se puede permitir que este peligro y este argumento se empleen para negar a las personas, las comunidades y las naciones su independencia econ\u00f3mica digital, su agencia y su desarrollo socioecon\u00f3mico. Esta es una trampa en la que muchos caen, incluso en el Sur. Entrar en un modo de ?negaci\u00f3n de la econom\u00eda digital&#8217; ser\u00eda muy peligroso para los intereses de los pueblos de los pa\u00edses en desarrollo. Aqu\u00ed, las lecciones hist\u00f3ricas de la industrializaci\u00f3n son, una vez m\u00e1s, instructivas.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Lo que se necesita es alg\u00fan tipo de nuevo contrato social en torno a los datos, expresado en el constitucionalismo de los datos, que consista en derechos fundamentales relacionados con los datos, as\u00ed como en disposiciones legales habilitantes. Se necesitan urgentemente muchas nuevas instituciones relacionadas con los datos, que este art\u00edculo no alcanza para ahondar. Mientras tanto, el desarrollo de las pol\u00edticas de propiedad e infraestructura comunitaria de los datos, por un lado, y la creaci\u00f3n de marcos de protecci\u00f3n de datos y privacidad, por otro, son dos pasos iniciales importantes. \u00c9stos deben considerarse complementarios y no antag\u00f3nicos entre s\u00ed. El proyecto de ley de protecci\u00f3n de datos de la India2 y los elementos relacionados con los datos de la comunidad en el proyecto de pol\u00edtica de comercio electr\u00f3nico3 destacan y expresan dicha complementariedad. (Traducci\u00f3n ALAI)<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Parminder Jeet Singh es integrante de IT for Change, India, y de la Coalici\u00f3n Just Net.<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p> Parminder Jeet Singh<\/p>\n<p>Versi\u00f3n para impresi\u00f3n<\/p>\n<p>Facebook25 Twitter Pinterest LinkedIn WhatsApp Compartir<\/p>\n<p>Opini\u00f3n<\/p>\n<p>22\/03\/2019<\/p>\n<p>matrix-1799661_640.jpg<\/p>\n<p>-A+A<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en la edici\u00f3n 540 (marzo) de la Revista Am\u00e9rica Latina en Movimiento: Nuevas pistas de la econom\u00eda mundial<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>1 https:\/\/dipp.gov.in\/sites\/default\/files\/DraftNational_e-commerce_Policy_23February2019.pdf<\/p>\n<\/p>\n<p>2 https:\/\/www.medianama.com\/wp-content\/uploads\/Personal_Data_Protection_Bill2018.pdf<\/p>\n<\/p>\n<p>3 https:\/\/dipp.gov.in\/sites\/default\/files\/DraftNational_e-commerce_Policy_23February2019.pdf<\/p>\n<\/p>\n<p>https:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/198890<\/p>\n<p>Facebook25 Twitter Pinterest LinkedIn WhatsApp Compartir<\/p>\n<p>Del mismo autor<\/p>\n<p>Pa\u00edses en desarrollo y sus datos nacionales    22\/03\/2019<\/p>\n<p>Why owning their national data is important for developing countries    14\/03\/2019<\/p>\n<p>ICTs, Internet, human rights and TNCs    14\/12\/2016<\/p>\n<p>TICs, Internet, derechos humanos y ETNs    14\/12\/2016<\/p>\n<p>Neutralidade de Rede por uma internet igualit\u00e1ria    30\/07\/2015<\/p>\n<p>In the Land Where Democracy Was Born, a Historic Chance for its Affirmation    30\/06\/2015<\/p>\n<p>Net Neutrality for an egalitarian Internet    21\/05\/2015<\/p>\n<p>Neutralidad de la red por una Internet igualitaria    30\/04\/2015<\/p>\n<p>WSIS: The US factor needs highlighting as much as the Tunisian factor    10\/11\/2005<\/p>\n<p>CMSI: EE.UU. merece cr\u00edtica igual que T\u00fanez    10\/11\/2005<\/p>\n<h6> 2019-03-23 10:23:06 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1937'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1936'>1936<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1937'>1937<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>1938<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1939'>1939<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1940'>1940<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30472'>30472<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=30473'>30473<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1939'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=30473'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parminder Jeet Singh Hay dos maneras de ver la econom\u00eda digital. Una es simplemente como la progresiva automatizaci\u00f3n de los procesos de producci\u00f3n, que ha estado en marcha durante muchos a\u00f1os y que ahora est\u00e1 alcanzando un nivel in\u00e9dito. Otra es verla como una discontinuidad distinta, como lo fue la revoluci\u00f3n industrial. Esta \u00faltima, a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-100040","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/100040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=100040"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/100040\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=100040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=100040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=100040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}