MEXICO, 11 jun (Xinhua) -- Las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos a Canadá y México pueden ser de corta duración, debido a que no son convenientes para fortalecer la competitividad de Norteamérica, dijo hoy lunes un dirigente industrial mexicano.

El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) de México, Francisco Cervantes, señaló que los industriales mexicanos han estado en "permanente comunicación" con sus pares de Estados Unidos para tratar de dar marcha atrás a las medidas comerciales anunciadas.

"A nadie le conviene, hay presión de la industria estadounidense para parar esto", dijo Cervantes a periodistas, en el marco del foro "Rueda de Negocios del sector Textil-Confección".

"Son diferencias que se van a limar, la economía del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es muy poderosa, tiene que haber ajustes o marcha atrás", agregó.

La administración del presidente Donald Trump anunció el pasado 31 de mayo un arancel del 25 por ciento a las importaciones de acero y del 10 por ciento a las de aluminio procedentes de Canadá, México y la Unión Europea (UE), a partir del pasado 1 de junio.

Como represalia, Canadá, México y la UE anunciaron también medidas arancelarias equivalentes en contra de Estados Unidos, en varios sectores comerciales.

El anuncio tarifario ocurrió mientras Canadá, Estados Unidos y México intentan modernizar el TLCAN, vigente desde 1994 y cuya actualización se encuentra en pausa por diferencias en los temas más sensibles.

Cervantes dijo que en el marco de la complicada renegociación del TLCAN, México debe modificar su estrategia política para evitar que los eventuales desequilibrios del exterior generen escenarios económicos complicados que lastimen a las empresas.

"La presión de Donald Trump y los problemas estructurales del país, como pobreza, bajo crecimiento, inseguridad y corrupción, reclaman acciones y liderazgos comprometidos", dijo el líder de la Concamin.

"Creo que esto será temporal, estas diferencias a nadie convienen", recalcó.

México inició la semana pasada un proceso de solución de controversias en la Organización Mundial de Comercio, como respuesta a los aranceles que Estados Unidos aplicó a sus importaciones mexicanas de acero y aluminio.

El gobierno del presidente Trump utiliza la llamada Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 para imponer aranceles a los productos de acero y aluminio importados, con el argumento de la seguridad nacional.

Las medidas generaron una fuerte oposición en la comunidad empresarial nacional y en los socios comerciales de Estados Unidos. Fin