Opiniones

El Salvador en la agenda de la política exterior de Washington

Rudis Yilmar Flores Hernández

ALAI AMLATINA, 24/03/2011.- El anuncio de la visita de Obama a distintos países como Brasil, Chile y El Salvador se dio a conocer en un evento de gran trascendencia política, en el informe anual del presidente Obama al congreso bicameral de los Estados Unidos.

Es promisorio que Obama y sus analistas diplomáticos hayan escogido estos tres países como emblemáticos y con algún tipo de representatividad en la región y no otros países que se convirtieron en aliados estratégicos como Colombia o países que conformaron nuevos tipos de gobiernos como Argentina.

Estos tres países tienen un pasado de dictaduras crueles y torturadoras que contaron con el patrocinio de gobiernos anteriores de Estados Unidos: Pinochet en Chile, la dictadura militar de Brasil y la larga dictadura de El Salvador por la que hubo guerra civil. Y los tres países han recorrido de manera diferente la construcción de nuevos modelos de sociedad que los llevaron en todo caso a enfrentar procesos democráticos arrastrando el lastre de su pasado.

Es de reconocer que los presidentes salvadoreños en su pasado histórico han tenido formas de congratularse con los representantes del imperio, Napoleón Duarte, besó la bandera de Estados Unidos mientras era presidente de El Salvador, el presidente Francisco Flores dijo que su mayor orgullo era que GW. Bush lo hubiese llamado amigo. (Como si en política hubiesen amigos), el actual presidente Funes dijo en su discurso inaugural que uno de sus referentes políticos era Obama. Sin duda el estilo más exitoso con relación a otros gobiernos de la región ha sido el del presidente Funes, pues Obama anunció con la visita a El Salvador y los demás países un punto de inflexión en la historia de las relaciones interamericanas.

Es importante reflexionar sobre los parámetros que fija Obama en su discurso: su gobierno quiere socios que asuman responsabilidades en materia de seguridad, y narcotráfico, el presidente Funes ha resultado ser el aliado más fiel al imperio en la región centroamericana, al manejar su política exterior condicionada a Washington y a los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y al Fondo Monetario Internacional.

Desde la llegada de Funes al poder en el 2009, vanaglorió los ?valores democráticos? del presidente Obama que continua arremetiendo con la guerra en Irak y Afganistán, ampliando su política guerrerista para América Latina, contra el pueblo de Venezuela, la implementación de bases militares en Colombia y Panamá, la ocupación militar en Haití, El desembarco de tropas en Costa Rica y el pasado golpe de estado de Honduras en junio del 2009.

Esta gira se convierte en la primera del presidente Obama por América Latina desde que asumió la Casa Blanca, se da coincidentemente cuando se cumplen 50 años del lanzamiento de ?Alianza para el Progreso? por el gobierno de Kennedy después del gane de la revolución cubana, con la intención de contrarrestar el avance de los movimientos revolucionarios en la mayoría de los países latinoamericanos y difundir la ideología dominante del capitalismo, en El Salvador se instalaron televisores en las escuelas públicas donde se busca socializar los modelos económicos imperantes, se puso en marcha un programa de alimentación a los niños y se comienzan a desarrollar las famosas experiencias de planificación impulsadas por la CEPAL.

La visita de Obama a estos países ha generado reacciones que van des

2011-03-25 04:35:48