Opiniones

Los honorables del PRD: «Perdiendo ganan y ganando ganan»

Por Karlos Monte Agudo

Barcelona, 5 abril.- Voy a tratar de reproducir lo que me exteriorizó un amigo del PRD, cuyo dejo de frustración pude percibir a leguas conforme hacía su relato.

Según este amigo, en el PRD existe una claque que de manera solapada ha logrado, mediáticamente, que una parte de la sociedad dominicana los cataloguen de ?honorables?, pero que no son más que unos camaleones que luego de la muerte del doctor Peña Gómez, operan de manera deliberada en una especie de ?alianza estratégica? para usufructuar el control de esa organización política, tanto en procesos internos, como en la lucha por espacios de poder congresual, municipal o presidencial.

Su relato me pareció objetivo y convincente. No fue mezquino en reconocer que muchos de estos personajes, en menor o mayor cuantía, habría que reconocerle sus méritos por su participación en las grandes batallas políticas libradas por el partido blanco, sobre todo, en la postrimería de la Guerra de Abril del 65 y los doce años del balaguerato.

Una oposición feroz y combativa, sirvió de escenario para que muchos de estos personajes ocuparan primeras planas en periódicos nacionales, acuñando sus nombres en el consciente colectivo de la gente, lo que posibilitó el ascenso al poder del PRD en varias ocasiones y a los personajes de marra, ocupar posiciones políticas de Estado, así como en las alcaldías y el Congreso Nacional.

Eso sí, mi contertulio sacó del paquete al doctor José Francisco Peña Gómez, por la trascendencia de su figura y su inmaculada trayectoria de vida, apegada a los más sanos principios y valores humanos.

Me observa el amigo, que los ?sacrificios políticos? han sido cobrados con creces por muchos de los llamados ?honorables?. Según él, debido a que casi todos ha vivido una vida de ?príncipes y princesas?, sin dar un ?golpe ni de Karate? en toda su vida, luego de haber ocupado alguna posición pública.

Refiere, que casi todos tienen viviendas confortables, buenos vehículos con choferes, fincas y casas de veraneo, visten bien, sus hijos asisten a colegios y universidades de élites, viajan al extranjero a menudo, y se los ve a menudo degustando en buenos ambientes citadinos.

Ah? y si revisan la nómina del partido y de algunas dependencias del Estado, muchos de ellos reciben sueldos, conjuntamente como sus secretarias, hijos e hijas, esposas, amantes, choferes y hasta las domésticas de sus hogares.

Es tan así, que casi la totalidad de esos personajes nunca han ejercido la profesión estudiada, porque les ha ido tan bien con el uso de la chaqueta política, que no han tenido necesidad de ?sacrificarse? en el ejercicio de sus profesiones. No obstante, el amigo se cuidó en decirme, de que naturalmente hay excepciones, pero muy pocas.

Alude, que tienen un común denominador. Son poco generosos con los compañeritos de la base en extenderles la mano amiga, para mitigarles las penurias que padecen en su largo feriado de oposición. Solo se dejan ver para época de zafras y a penas comparten un apretón de manos y uno que otro saludo protocolar. Para ellos las bases solo sirven para ser pisadas, como en el béisbol.

A decir del amigo, nunca tienen un peso cuando de colaborar con el partido se refiere. Por el contrario ?viven pegao de la teta del partido?, y a la hora de la repartidera de cargos electivos (alcalde, regidor, diputado o senador), hay que señalarlos con el dedo sin someterse al escrutinio de las bases, porque hace mucho que por ahí ni van,

Pues bien. Estos individuos-según me cuenta mi amigo- se apandillan de manera estratégica. Unos se agrupan en lo que denominan ?Institucionales?, otros en ?Foro Renovador?, ?Viejos Robles?, ?Honorables?, ?Intelectuales?, en tanto que otros, de manera táctica se agencian ocupar posiciones importantes en las corrientes políticas que a lo interno del partido hacen vida, con el deliberado propósito de guardarse las espaldas unos de otros para ser tomados en cuenta, a la hora de la repartición del pastel del triunfo.

Pero mientras el hacha va y viene, hacen hasta lo indecible para ser los cabecillas o miembros de todos los organismos, comisiones o estructuras que se formen para gerenciar los procesos ordinarios y extraordinarios del partido, sean estos convenciones, congresos, seminarios, trabajos de organización y electoral, no sólo porque manejan presupuesto, sino para ejercer influencia a favor de la claque que representan y de sus particulares intereses.

El amigo continuó diciéndome, que todo esto tiene un propósito de triple acción. Primero tratar de tener cierto nivel de influencia y control en esos órganos de decisión, porque de esa forma se reciclan permanentemente.

Segundo, garantizar a sus homólogos (honorables) una parte del disfrute de los que se cuece y tercero, mantener el ego en su más elevada exaltación, porque no soportarían vivir sin el control de ?su empresa? llamada PRD.

Y yo le agregaría, que de paso hacen exorcismo de sus almas en pena ahogadas en los resentimientos y las frustraciones acumuladas.

Son personajes de verbo fácil y florido. En su verborrea cotidiana no faltan las palabras unidad, transparencia, institucionalidad, soberanía de las bases, equidad, participación y apertura, sintonía con las demandas del pueblo, oposición firme al gobierno, respeto a los organismos y a los estatutos, plan de Nación, volver a retomar la doctrina socialdemócrata, primero la gente, etc.

Para mi amigo, eso es pura retórica, porque esos ?honorables? están conscientes del rol que juegan. A ello no les interesa lo que pueda o no ocurrir en el partido, porque -según él-estas personas saben que su ?carnaval pasó dentro del PRD? y que ellos ?perdiendo ganan y ganando ganan?, una especie de palé premiao por anticipado.

Continuó relatando el amigo, que los definidos ?honorables? no pierden oportunidad para torpedear de forma sutil y a veces frontal, a aquellos de nuevo ingreso en la organización, por temor a ser desplazados, aunque de forma hipócrita predican la necesidad de una ?apertura? para que el ?partido se renueve y se abra a la sociedad?. Para él, eso no es más que un ejercicio de franca hipocresía y cinismo.

Le pedí que citara nombres, a lo que accedió diciendo: Hugo Tolentino Dipp, Milagros Ortiz Bosch, Tirso Mejía Ricard, Rafael Suberví Bonilla, José Rodríguez Soldevilla, Rafael Díaz Filpo, Tomás Hernández Alberto, Vicente Sánchez Baret, Esquea Guerrero, Ivelisse Prats de Pérez, Peggy Cabral, Ramón Alburquerque, Ana María Acevedo, Darío de Jesús, Yadira Enríquez, Miguelina Ortiz de Suberví, Héctor Cruz, Quico Tabar, Anibal García Duverge, Andrés Bautista, José María Díaz (Tilía), William Jana, José García Ramírez, Frank Joseph Thomen, Víctor Méndez, y otros que no me vienen a la memoria.

Para él, el 99 % de esas personas ya cumplieron su ciclo político y están totalmente desfasados, aunque se los escuche como cotorras teorizando sobre modernismo y haciendo supuestos planteamientos políticos progresistas y de avanzada.

Bien lo dijo el ex presidente de España, Felipe González, en una de sus tantas visitas al país?(cito) ?Tengo muchos años visitando la República Dominicana, y en cada oportunidad comparto con los compañeros del PRD y veo las mismas caras desde hace más de 20 años?. Indudablemente que el PRD necesita sacudirse y producir una verdadera renovación, de lo contrario seguirá gravitando en el vacío.

5 de abril del 2011.

2011-04-08 02:49:47