Por Narciso Isa Conde
Imitarlo solamente en lo del no pago de la luz, no en lo demás.
Tenemos más razones que él para no pagarla y para exigir que Celso Marranzini y las EDES nos den el mismo trato que le han dado a él: endeudarnos por más de 3 millones de pesos sin que nos corten la luz durante meses y meses.
Recibimos más apagones que él y además nos lo cobran.
Gastamos, proporcionalmente a nuestros ingresos, en combustibles, baterías, plantas, inversores, velas, velones, fósforos, cuaba? más que Euclides.
Sus ingresos son astronómicos, sobre todo después de la manera como administra y usa los bienes de la Superintendencia de Seguros.
Y aun así alegó que EDE-Norte lo sometió a apagones, obligándolo a comprar tres plantas eléctricas y a gastar en combustibles elevadas sumas de dinero.
¡Pobre Euclides!
Por eso decidió no pagar la luz servida con la seguridad de que nadie se atrevería a cortársela ni a cobrarle compulsivamente lo que debe.
Para eso ?diría él- es miembro del «selecto y todopoderoso» Comité Político del PLD, donde abundan los amigos íntimos y los cortesanos impenitentes de unos de los principales dueños del país, que a su vez funge de titular del poder ejecutivo; donde abundan los millonarios al vapor gracias al tráfico de influencia, al robo del patrimonio publico, a las comisiones por compras y contratos, estafas, contrabandos, evasiones de impuestos y conexiones con los nombrados Agosto, Quirino Ernesto, Nelson Solano y Atiemar.
Para eso pertenece al Club de los Intocables.
Tuvo que producirse una denuncia demoledora a cargo de Nuria Piera para que EDE-Norte y Celso le cortaran la luz a Euclides en una especie de «allante» que duró unos minutos, para de inmediato dar paso a un «acuerdo de pago» cuyos detalles se desconocen
Se justifica, pues, la desobediencia civil; mas cuando las grandes empresas y los nuevos ricos son favorecidos como «usuarios no regulados» por regimenes especiales, cuando las privatizadoras disfrutan de contratos onerosos y el sistema eléctrico se ha convertido en un espacio de lucro privado a costa de nuestras penurias.
Se justifica hasta que logremos desprivatizar el sistema para establecer un nuevo modelo de servicio público socialmente controlado, honestamente administrado y eficazmente operado. Con tecnologías apropiadas y pensando siempre en el bienestar colectivo y en los seres humanos como destino de las políticas públicas.
¡Desprivatizar? para socializar energía, salud, seguridad social, educación, agua recursos naturales es algo imperioso!
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2011-04-10 04:14:50