Washington, 15 nov (PL) Un juez dictaminó hoy que la ley de Florida para manejar boletas con problemas de firmas se aplicó inconstitucionalmente y ordenó a ese estado norteamericano dar dos días adicionales a los votantes para demostrar su identidad.

La decisión beneficiará a aquellas personas cuyas boletas provisionales fueron descalificadas por contar con rúbricas no coincidentes con los registros y que fueron notificadas tardíamente de esa situación, quienes tendrán hasta el próximo sábado a las 17:00, hora local, para corregirla.

En su dictamen de este jueves, el magistrado Mark Walker calificó de impactante la facilidad con la que se rechazaron las boletas con problemas, en comparación con lo difícil que es cuestionar una decisión de ese tipo.

Sin la intervención del tribunal, estos votantes potenciales no tendrían remedio, simplemente estarían privados del derecho a votar, expresó el magistrado, citado por la agencia Bloomberg.

Medios estadounidenses consideran que ese fallo es una victoria parcial para el senador demócrata Bill Nelson, quien presentó una demanda para que se contabilizaran todas las papeletas, a menos que el estado pudiera probar que eran inválidas.

El equipo legal de Nelson expresó en una audiencia celebrada ayer en Tallahassee, la capital del estado, que incluso tres días adicionales no serían suficientes para abordar la cuestión.

Nelson ha interpuesto varios recursos legales en su intento por evitar perder el escaño ante el gobernador de Florida, Rick Scott, quien lo aventaja en las elecciones de medio término celebradas el 6 de noviembre.

Sin embargo, la estrecha superioridad conseguida por el republicano, que es de solamente 0,14 por ciento, obligó a realizar un recuento de máquina cuyo plazo límite concluye esta tarde, aunque no era seguro que todos los condados pudieran cumplirlo.

De mantenerse esa diferencia tan pequeña, podría procederse luego a un recuento manual, que debería estar listo el domingo.

A partir de la audiencia sobre esta demanda, el estado estimó que había aproximadamente cinco mil votos por correo y boletas provisionales con problemas de firma.

Incluso si todas esas papeletas fueran validadas y favorecieran al demócrata, no serían suficientes para igualar la ventaja de Scott, que tiene 12 mil 600 votos por delante, pero el senador parece apostar a otros desafíos legales para ampliar sus opciones.

Los republicanos, a su vez, acusan a la fuerza azul de intentar cometer fraude electoral, y el presidente del país, Donald Trump, repite acusaciones de ese tipo sin presentar pruebas.

Florida también realiza recuento de votos en otra contienda que genera gran atención nacional, la lucha entre el republicano Ron DeSantis y el demócrata Andrew Gillum para ocupar el cargo de gobernador que dejará Scott.

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