RIO DE JANEIRO, 24 sep (Xinhua) -- La campaña electoral en Brasil entró en su recta final con un aumento de ataques entre los candidatos presidenciales, quienes buscan captar el voto de indecisos con miras a la primera vuelta prevista para el próximo 7 de octubre.

El ultraderechista Jair Bolsonaro, a quien las encuestas le dan alrededor de un 30 por ciento de las intenciones de voto en la primera vuelta, ha sido el principal blanco de sus rivales, superada ya la "tregua" provocada por el ataque que sufrió el pasado 6 de septiembre, cuando fue apuñalado por un hombre durante un acto de campaña.

Desde entonces, el candidato del Partido Social Liberal (PSL) permanece ingresado en un hospital, desde donde realiza su campaña a través de las redes sociales de internet.

"Sin duda, la paz (tregua) que todos los candidatos anunciaron tras el ataque a Bolsonaro ha terminado y podemos ver en los últimos días cómo ha pasado a ser el objetivo de los demás", en un desesperado intento para evitar lo que parece ser una más que clara victoria en la primera vuelta, afirmó a Xinhua el analista político Antonio Lavareda.

Según el experto, el ataque que sufrió Bolsonaro no supuso ningún cambio significativo en las encuestas, en las cuales el aspirante del PSL incluso logró aumentar su diferencia respecto al segundo candidato con más intenciones de voto, Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT).

La diferencia entre el primer y segundo lugar de las intenciones de voto en las encuestas aumentó en cuanto "se supo que Lula no podría postularse, lo que muestra la polarización en la que se encuentra Brasil", indicó Lavareda.

La inhabilitación de Lula dejó como candidato del PT al exalcalde de Sao Paulo y exministro brasileño, Fernando Haddad, quien según las encuestas puede obtener un 16 por ciento de los votos en la primera vuelta y empatar técnicamente con Bolsonaro en un hipotético segundo turno programado para el 28 de octubre.

El mismo Haddad hizo referencia el domingo a los ataques entre los candidatos, quienes aumentaron la tensión, principalmente en las redes sociales.

"Estoy viendo en las otras campañas un ataque muy fuerte en relación a los demás adversarios. Eso no es bueno. Lo que necesita Brasil son propuestas y paz", afirmó el candidato del PT en la región noreste del país.

Por su parte, el doctor en Ciencias Políticas de la Fundación Getúlio Vargas (FGV), Jairo Pimentel, consideró que los ataques "se intensificarán en estos próximos días. Hay cerca del 40 por ciento de la población que asegura que puede cambiar el voto, por lo que el objetivo de todos los candidatos es captar esta parte de electores".

Con Bolsonaro consolidado en la primera posición y Haddad como segundo, el resto de los candidatos busca posicionarse y acercarse principalmente a Haddad.

El exministro Ciro Gomes, candidato presidencial del Partido Democrático Laborista (PDL), el exgobernador de Sao Paulo Geraldo Alckmin, candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y la exministra ecologista Marina Silva, del partido Rede, intensificaron los actos en estos últimos días en un intento por reducir las distancias.

Gomes, tercero en la disputa con el 13 por ciento de las intenciones de voto, ha comparado en varias ocasiones a Bolsonaro con Adolfo Hitler y afirma que Haddad será un mandatario "débil".

En tanto, Alckmin, cuarto, afirmó este lunes que Bolsonaro no podrá vencer al PT ni gobernar Brasil.

"Más de la mitad de la población no quiere esos extremismos. La racionalidad va a caminar. Por un lado está la vuelta del PT, lo que es muy malo. Por el otro, una parte de la población es bien intencionada, pero cree que para vencer al PT (la opción) es Bolsonaro. Y no lo es", señaló.

Para Pimentel, "los ataques pueden condicionar posibles alianzas en la segunda vuelta".

"Veo difícil que cambie el resultado de esta primera vuelta, pero falta ver la posición de los que no lleguen al segundo turno, si se abstendrán o pedirán el voto para uno de los dos candidatos. Tanto Bolsonaro como Haddad generan un amplio rechazo, uno por sus posturas extremistas y el otro por ser el candidato del PT", expresó.

"Lo más probable es que ellos dos reciban duros ataques pero que sean moderados en sus discursos para no malgastar posibles acuerdos, esenciales en la segunda vuelta", explicó el miembro de la Fundación Getúlio Vargas.

En las redes sociales, la campaña entre partidarios de los distintos candidatos se ha intensificado, aunque en forma de ataques a sus oponentes, con Bolsonaro y Haddad como los principales objetivos.

Desde el hospital, Bolsonaro ha mandado mensajes prácticamente diarios, algunos para responder los ataques y otros para defender y explicar su programa político en caso de que sea elegido.

"Creo que la disputa de indecisos es más entre la izquierda, entre candidatos como Haddad, Gomes o Marina Silva, que entre Bolsonaro o Alckmin. Difícilmente alguien a estas alturas logrará ser convencido o convencida por Bolsonaro, por sus ideas extremistas, pero sí pequeños detalles pueden hacer cambiar el voto o convencer a alguien de votar entre Haddad, Gomes o Silva", agregó Pimentel. Fin