Por Juan Limachi

LIMA, 12 mar (Xinhua) -- Los países latinoamericanos necesitan fortalecer su liderazgo institucional para luchar contra la corrupción, afirmó el sociólogo peruano Rubén Ticona, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

"Para luchar contra la corrupción en América Latina debe haber un liderazgo institucional", dijo en entrevista con Xinhua el investigador del área de economía política internacional y políticas sociales.

Explicó que la tradición política en la región es que los liderazgos latinoamericanos no han logrado establecerse a la altura de las circunstancias de la actual coyuntura política.

"Lamentablemente, la experiencia histórica y de los últimos tiempos, nos muestra una clase política que no está a la altura de las circunstancias, de las demandas y de los retos que hoy demanda la sociedad", anotó.

Ticona también destacó la creación de las comisiones de supervisión en China, pues es una referencia para los países latinoamericanos.

Según el investigador, tal como se hizo en China, en América Latina se debe refundar la política, replanteando los aspectos de cómo gestionar, cómo administrar y cómo hacer política.

Ticona precisó que en Perú y el resto de los países latinomericanos no se ha logrado consolidar la figura de la institucionalidad y la informalidad le está ganando la partida a las instituciones.

"Este es un problema que es una cuestión sistémica de nuestros países, está entronizada, está prácticamente integrada a su forma de gestionar la política", anotó.

Con respecto al rol de las empresas privadas en los casos de corrupción, afirmó que éstas corrompen a las empresas públicas, no es sino una muestra de lo que evidentemente está presente en este sistema.

"Entonces sí encontramos que las empresas privadas han venido teniendo prácticas de esta naturaleza desde hace mucho tiempo atrás", subrayó.

Ticona también sostuvo que en la década de los 90 del siglo pasado el caso más emblemático de corrupción en Perú estuvo relacionado con Vladimiro Montesinos, asesor del entonces presidente Alberto Fujimori (1990-2000), involucrado en casos de corrupción y compra de parlamentarios de oposición.

Además, el experto puntualizó que, durante ese periodo, se constituyeron en diversas partes de América Latina regímenes políticos corruptos.

"Entonces, la empresa privada, el Estado y la sociedad civil, son parte de este entramado de lo que significa la corrupción, pero no podemos identificar o asociar corrupción a empresa privada o a Estado, única y exclusivamente", expresó.

Ticona aseguró que la corrupción está insertada en el sistema social y, como tal, se deben reorientar las políticas públicas, políticas, sociales y políticas culturales inclusivas, para construir una sociedad más equitativa libre de corrupción.

El profesor universitario expresó que para luchar contra la corrupción, no existen fórmulas o recetas milagrosas, ya que éste es un problema sistémico.

"Desborda la capacidad, inclusive estatal, porque está en el sistema social como tal, por eso no es una solución cortoplasista, sino que tiene que ver con políticas integrales que busquen sumar y articular esfuerzos desde la sociedad civil, política y empresarial", subrayó.

Asimismo, alertó que la corrupción está afectando la gobernabilidad y la forma de convivencia de la sociedad, la cual se dirige hacia un nuevo desborde, donde reinará la corrupción, informalidad y el autoritarismo.

"La corrupción genera una serie de pérdidas de recursos que podrían ser direccionados a poblaciones, sumamente vulnerables dentro de países tan desiguales en América Latina", afirmó.

Ticona puntualizó que la corrupción afecta la capacidad del sistema político y del sistema democrático.

Entre otros aspectos de la corrupción en Latinoamérica, Ticona precisó que también afecta el campo de la salud y la educación, dos áreas sensibles para la población de bajos recursos.

"Cada vez son más ineficientes los servicios públicos y se menoscaba la capacidad de gestión de estas entidades estatales y dan posibilidad de acceso a las empresas privadas en temas tan sensibles como la salud y la educación", subrayó.

De acuerdo con la Corte Suprema de Justicia, en Perú la corrupción genera pérdidas económicas por un aproximado de 3.700 millones de dólares anuales.

Según el máximo órgano de la justicia peruana, hasta diciembre de 2017 la corrupción en Perú había ocasionado 27.020 denuncias contra funcionarios de diversos niveles.

Uno de los casos de corrupción más extendidos en Latinoamérica es el protagonizado por el consorcio brasileño Odebrecht, que involucra a 27 países. Fin