Por Willey Peñuela

CARACAS, 13 dic (Xinhua) -- Todo parece indicar que el 2018 será un año decisivo para los tiempos futuros que vivirá la región latinoamericana. Ante un claro retroceso de los gobiernos progresistas durante los últimos años, las elecciones presidenciales de seis países latinoamericanos en 2018 decidirán si se mantiene o no esta tendencia.

Según varios analistas consultados por Xinhua, el triunfo de Luis Ignacio Lula en Brasil y Nicolás Maduro en Venezuela podría revitalizar el ala progresista en la región, de lo contrario, habría un retroceso aún mayor.

VIRAJE POLITICO REGIONAL

Durante la primera década del siglo en curso, la región latinoamericana experimentó un interesante ciclo de gobiernos de signo progresista que cuestionaron la hegemonía de las derechas e hicieron contrapeso al dominio pleno de EEUU en el continente.

Sin embargo, durante la segunda década, América Latina y el Caribe se encuentran experimentando "un claro retroceso desde la perspectiva de los países cuyos gobiernos, hasta hace poco, eran de signo progresista" al tiempo que vive un retroceso en su conjunto como región, considera el internacionalista venezolano y profesor de Geopolítica Internacional, Luis Quintana.

De distintos modos las derechas se han reacomodado en América Latina y el Caribe: a través de elecciones presidenciales obtuvo la presidencia Mauricio Macri en Argentina, y con una impugnación fue destituida Dilma Rousseff de la presidencia de Brasil.

Por su parte, en Ecuador, el antiguo aliado del expresidente Rafael Correa, Lenin Moreno, asume la Presidencia y comienza a mostrar signos de una política neoliberal en perjuicio de la fuerza del Estado ecuatoriano.

Quintana considera que, además, "los gobiernos progresistas que aún permanecen, enfrentan serios problemas de gobernabilidad política y económica", como resultado de lo que considera "desgaste", por estar más de una década en el poder, las "injerencias extranjeras" y "la crisis de los precios de los commodities" que, a su juicio ha afectado severamente a todos los países, en especial a Venezuela.

Dicho avance de las derechas se debe, en palabras de Quintana, a varios factores, entre los cuales destaca la "guerra mediática contra gobiernos progresistas" y las "intervenciones constantes de EEUU y sus aliados" contra dichos gobiernos.

Sin embargo, el analista considera que también han influido "errores e ineficiencias" en las gestiones de gobiernos progresistas, las contracciones económicas derivadas de la caída abrupta de los precios internacionales de las materias primas que sostenían programas sociales y una renovación del discurso de las derechas.

INCERTIDUMBRE EN 2018

Respecto al panorama que se vislumbra en la región de cara al 2018, será un año clave, pues se llevarán a cabo elecciones presidenciales en varios países, entre ellos Brasil, nación de un enorme peso en la región, y también se esperan elecciones en Venezuela, México, Chile, Costa Rica y Paraguay.

A juicio de Quintana, puede consolidarse la tendencia de que las derechas ganen más espacios en el continente. A su juicio "corren peligro la continuidad de los gobiernos actuales de Venezuela y Bolivia", al tiempo que el analista no considera que haya perspectivas claras de que Lula pueda ser reelegido.

"El panorama general es de restauración del modelo neoliberal como paradigma de la política económica y de la política en general y el desarrollo de mucha protesta social con mayor intensidad", prevé el analista venezolano.

Por su parte, la politóloga, internacionalista y magíster en Ciencias Políticas, Carolina Escarrá considera clave la elección en Brasil, "cuyo destino podría significar un cambio muy importante en la correlación de fuerzas para América Latina", y donde, de resultar victorioso el Partido de los Trabajadores de Lula, se podrían provocar transformaciones a nivel del bloque Mercosur y BRICS.

Escarrá, consultada respecto a las elecciones en México afirmó que "pudiera haber una sorpresa" en el caso de este país, ya que considera que "el PRI ha perdido fuerza y se han tomado decisiones muy impopulares de privatización" que afectan fuertemente a la población mexicana.

Opinión distinta tiene Luis Enrique Gavazut, analista y miembro investigador del Observatorio Económico de la Presidencia de la República, el cual considera que en el caso de Chile y de México "previsiblemente va a ganar la opción de derecha".

FUTURO DE VENEZUELA

Sobre el caso específico de Venezuela y las perspectivas políticas para el 2018, el analista internacional y politólogo Sergio Quintero, considera que será un año caracterizado por "la presencia de una fuerza opositora dividida, diezmada, con una pérdida de credibilidad muy importante".

"La oposición venezolana cometió una serie de errores consecutivos en materia política de los cuales va a ser bastante difícil que se recuperen en el año 2018. A la oposición se le dificulta bastante volver a presentarse como una opción política real que pueda tomar el poder", expresa Quintero.

Sin embargo, Quintero considera que "la política es bastante dinámica" ya que pudieran ocurrir eventos de distinto signo que "pueden marcar un rumbo y cambiar las tendencias". A pesar de ello, el politólogo ratifica que no observa en la oposición "capacidad para reorganizarse".

"Ellos (la oposición del MUD) tienen mucha dispersión, muchos mini-liderazgos, la mesa de la unidad implosionó, entonces volver a reconfigurar todo ese tejido y ganar la confianza de la sociedad les será bastante difícil", afirma Quintero.

También cree que la fortaleza política del gobierno "pudiera complicarse por las circunstancias sociales y económicas del país", pero manifiesta que "la gran maquinaria política" que se ha venido construyendo durante estos años, tiene la tendencia a consolidarse porque, a su juicio, "es difícil que esa posición de poder se pierda".

Sobre las proyecciones en el campo económico para el 2018 en Venezuela, Quintero afirmó que "pareciera ser uno de los años más complejos".

A su parecer, se requiere una serie de medidas de carácter fiscal y monetario "que deben ser asumidas con rigor por parte del gobierno" al tiempo que manifiesta que no observa "la intención (del gobierno) de dar un giro en materia económica".

"Ante un escenario de hiperinflación, donde el salario se pulveriza cada día y disminuye la capacidad adquisitiva del venezolano, es probable que esto conlleve a que tengan que hacerse reformas en materia económica", destaca Quintero.

Consultado sobre cuáles serían las medidas correctas a aplicar, Quintero considera necesaria "la unificación cambiaria, desmontar el sistema de controles de precios y controles sobre la actividad económica" que, a su juicio, en los últimos tiempos, "han venido atrofiando todo el aparato económico venezolano". Fin