Por Milton Olivo

Imposible,,,no puede ser. ¡Un río de Sangre! ?me dije- . Pero, es imposible la existencia de todo un largo, ancho y caudaloso río de sangre.

Es como si el corazón de la tierra estuviera sufriendo una terrible y extraordinaria hemorragia. Pero no, era la muerte en el río Margajita, en Maimón, Bonao, Republica Dominicana. Crimen este, realizado por la Barrick Gold, con la complicidad de las autoridades.

Resultado de las sustancias toxicas utilizadas en el proceso de la extracción de oro por la Barrica Gold. Las que luego son vertida al medio ambiente; contaminando los ríos, el subsuelo, las presas, las reservas subterráneas de agua, los canales de riego, los cultivos, los frutos, la población local y las extranjeras mediante las exportaciones agropecuarias.

Lo que consideramos misterios de la vida, o destino, es fruto de nuestra ignorancia de los principios de la vida. Que es una. Y todo lo existente no es mas, que ropaje de la misma sustancia, que es la vida. De manera que es imposible usted dañar, sin dañarse.

Porque al igual, que las diferentes notas musicales, que dulce y apacible brota de la flauta, pero que no son mas que el mismo aire y con diferente ropaje sonico.

¿Qué cual es la gran ley? Que todo acto tiene su consecuencia. Cada acción, su reacción. Cada atracción su repulsión. Cada positivo, su negativo.

Es triste que las autoridades, senadores y diputados que se prestaron a aprobar este maldito contrato con la Barrica, al ignorar esta ley eterna de la vida, se atraigan las consecuencias de sus malsanos actos.

Consecuencia que no son reparable con los 20 millones de dólares, que se afirmó repartió la Barrick en el Congreso ?según se denunció en el gobierno de la Mañana- para que aprobaran este desgraciado contrato para la sociedad dominicana.

Pues la vida te cobra. Cobra proporcionalmente reaccionando contra tus malas acciones. Y te cobra normalmente donde mas te duele.

De manera que, contrario a lo que muchos creen, la impunidad no existe. Lo que prueba que un ser eterno vigila desde lo alto. Que actúa de diferente manera, y usa como instrumento la naturaleza, a sus hijos, o la vida misma.

El General Santana, por ejemplo, traicionó los Trinitarios. Se convierte en dictador; encarcela, maltrata, y fusila a sus conciudadanos. Luego entrega el país a españa, para evitar que el poder cayera en manos de sus contrarios.

Resultado; su único hijo lo pierde. Los españoles lo traicionan. Tiene que renunciar al poder. Cuando le informan que se prepare para pasar preso a España; va a su casa, y aparece muerto. Se envenenó, afirmaron unos. Murió de rabia, dijeron otros.

El Presidente Lilís, luego de burlarse de la voluntad popular, acribillado terminó. El Presidente Cáceres, luego de la campaña de exterminio de la Línea Noroeste, cuyo lema era; vivo ni los lagartos, terminó igual. Trujillo, igual.

Muchos, muy equivocados, creen que el problema de la Barick Gold, es solamente de nuestros hermanos del Cibao. Pero esas aguas toxicas, que llegan a los ríos, a la presa, a los canales de riego, a los cultivos, especialmente el arroz que se riega en esa zona, con él, llegan esos venenos a nuestra mesa, a nosotros y a nuestros hijos.

Y veremos como cada vez mas, somos testigos, de como se han incrementado en el país los problemas de salud; de leucemia, de cáncer, de riñón, y otras complicaciones derivadas por la indeseable presencia de mercurio, cadmio, cianuro y otras sustancia mortales con que la Barrick Gold contamina la patria.

Deberíamos planificar construir en cada pueblo, el ?Monumento a la Traición?, sugiero, - un muro en forma de paredón- con un listado el bronce de las autoridades, senadores y diputados, que se prestaron a aprobar la Barrick Gold.

Ya lo dijo el padre de la patria; ?mientras no se castiguen a los traidores como se debe, los buenos y verdaderos dominicanos, seguirán siendo victimas de sus maquinaciones.

El autor es Escritor.

Milton_olivo@yahoo.es