Por: Mayobanex De Jesús Laurens

La competencia en política crea avance y desarrollo partidario, siempre y cuando se creen las normativas para evitar los desgarramientos que conducen a división. Un partido estático está propenso a no crecer, a no generar expectativas, y los medios de comunicaciones no acuden dende no hoy pugilato.

La sabia decisión del comité político del Partido de la Liberación Dominicana de desestimar la odiosa idea de que sean los plenos de los comités intermedios que escojan los precandidatos iba a provocar que se ataje a muchas personas con potencialidades por el simple hecho de que a otros aspirantes que tienen control de sus organismos no les convenía que pasaran.

Ahora todos los aspirantes a cargos congresuales y municipales podrán inscribirse directamente ante la Comisión Electoral del PLD. Que aspire todo el que quiera. Que salgan a movilizar al partido por toda la geografía nacional, exponiendo sus planes de trabajo, exponiendo sus ideas y contribuyendo con acciones sociales para sus adeptos.

No soy partidario de la idea de candidaturas por consenso. Eso conduce al estatismo partidario. Danilo Medina, al enfrentar a Leonel, contribuyó a desarrollar la campaña competitiva más extraordinaria que se había generado en partido alguno en la República Dominicana y provocó la subida del PLD en las encuestas, posicionamiento que jamás perdió. El conato de descontento estuvo en no crear a tiempo las reglas que normen las acciones y los pronunciamientos entre peledeístas.

El encuentro del presidente Fernández con los posibles precandidatos presidenciables envía también una señal de que en el PLD se dará cabida a todas las posibilidades de aspiraciones presidenciales. Simplemente hay que imaginarse un partido movilizando sus estructuras a nivel nacional. Cada aspirante recorriendo el país, haciendo contactos con la militancia y atrayendo el sector externo.

Los que tienen simpatías ante las bases peledeístas y ante la sociedad que salgan a demostrarla. Nada de candidaturas por consenso. Que se permita la libre competencia y que las encuestas vayan marcando las pautas conforme se desarrolla la precampaña presidencial en la carrera hacia el 2012.

Lo correcto es pensar ahora en el 2010, pero los presidenciables movilizando sus estructuras y apoyando a los dirigentes que controlan en cada provincia. Por igual, manifestándose a favor de ellos en los actos que realicen. Un PLD en las calles, con los altos dirigentes caminando con el partido y creando las normativas para evitar las ofensas, el uso y abuso de los recursos del Estado, procurando siempre mantener la mística partidaria.