ANTE EL INCUMPLIMIENTO DEL ACUERDO POR LA REFORMA CONSTITUCIONAL:

Ahora que el acuerdo firmado por los dos principales candidatos presidenciales de la pasada contienda electoral ha entrado en una fase enjabonada que hace pronosticable su incumplimiento, debería aprovecharse la voluntad de concertación evidenciada al firmarlo en presionar a las instancias responsables de la nación, acicateadas por el debate público, para concertar, complementariamente si se quiere, otro acuerdo esta vez inspiradas en el interés general de la nación.

(Creemos que el acuerdo firmado entre los dos candidatos está cayendo en una pendiente enjabonada por las declaraciones emitidas por el Presidente Fernández en España, por el primer rechazo que sufrió el mismo al no aprobarse los senadores de ultramar y por la gravitación que habrán de tener las urgencias económicas que obligará al congreso a sesionar ordinariamente, prolongando por lo menos el debate constitucional, para aprobación de leyes y acuerdos de préstamos).

Pensamos que la reforma constitucional no reviste interés general para nuestros conciudadanos mas allá de tratarse de un proyecto particular del Presidente Fernández, puesto que ninguna encuesta así lo ha demostrado. Y lo que expresan los dominicanos a través de la voz de la calle que podemos escuchar si ponemos los oídos en el corazón del pueblo, son los temas derivados de la crisis económica, precariedad de servicios sociales, indefensión ciudadana predominio de la delincuencia, infiltración de la drogadicción narcotráfico, descontrol migratorio fronterizo y continental, depredación ambiental, etc. Y las repercusiones que todo ello pueda tener en tal desintegración nacional que sirva de pretexto para justificar intervenciones foráneas procedentes de potencias que siempre han pretendido que los problemas haitianos sean resueltos por nuestro país

(Evidencia el desinterés nacional por la reforma constitucional, el desgaste que se percibe, la despreocupación, indiferencia y aislamiento, cada mas mayor, sobre el debate que se escenifica en la Asamblea Nacional relacionado con ésta reforma).

Los siguientes hechos recientes constituyen manifestaciones de magnifican lo que si preocupa a los gobernados:

La compra de las acciones de EDESTE bajo la absurda pretensión de resolver la litis internacional en la que se envolvió la nación por el torpe manejo de sus funcionarios, como compensando un error con otro peor; y por ser efectuada por un gobierno que atraviesa serias dificultades fiscales.

Las declaraciones de funcionarios de que ésta situación deficitaria se resolvería con nuevos impuestos o endeudamientos, relegando prácticamente de agenda la reducción del gasto público

La improcedencia, intrascendencia, impracticabilidad y ambigüedad misma en el debate sobre temas neurálgicos como el derecho a la vida y la nacionalidad en una constitución que, como todas, no debe dejar margen a la interpretación.

Incumplimiento de políticas emanadas del Banco Central conducentes a la reducción de la tasa de interés;

Dominio de la delincuencia organizada manifestada por prisiones convertidas en centros de operaciones y escenario de ajustes de cuentas agravadas por admisiones en circunstancias que los funcionarios superiores reconocen impasiblemente tales situaciones

Abrogación de atribuciones por parte de gremios de transporte de roles que les compete a las autoridades como sucedió con el trasiego de cargas fronterizas

Debilidad de la autoridad ante el chantaje de grupos a los que se les exige el cumplimiento de la ley como sucede con gremios de transporte les exigen cumplimiento de obligaciones financieras; Denuncias como estas y otras corruptas, procedentes de la ciudadanía, se dejan caer en el olvido;

Destrucción alegre de patrimonios nacionales, incluso reconocidos universalmente, para ejecutar proyectos agresores del medioambiente.

Estos males se suman a situaciones estructurales como la precariedad de servicios públicos, salud y educación, que pierden calidad y se encarecen.

Nuestro habitat se desenvuelve entre basura, desperdicios y residuos industriales y agrícolas, incluyendo aquellos que enrarecen el aire que respiramos y de ruidos que ensordecen.

El tránsito se caracteriza por sus taponamientos originados en la mala organización del tráfico y el mal servicio de transporte.

La crisis internacional abona las deficiencias en la producción y el empleo.

Las exportaciones no solo han perdido dinamismo sino que penden sobre ellas corrientes neoproteccionistas que se apoderan de nuestros principales socios comerciales afectando las zonas francas.

Políticas migratorias agravan la disminución de remesas. El turismo sufre los efectos de la competencia actual y potencial por la reapertura de Cuba.

En el orden político la institucionalidad se desmorona: En el PRSC unos entran otros salen, el PRD luce expuesto a conflictos dirigenciales y en el PLD toma cuerpo una confrontación ante el potencial accionar de su segunda figura.

Para colmo EEUU emite signos de favoritismo hacia la nación con la que compartimos la isla y sus intenciones unificadoras hacen recordar las intervenciones militares sufridas.

Todo ello podría formar parte de un acuerdo nacional para defender y reforzar la dominicanidad, en términos de identidad y calidad de vida; el cual pudo haberse logrado mediante la Cumbre convocada a principios de año pero cuyos responsables de implementarle han dejado caer.

Las instancias responsables de la nación tienen la obligación de pues abocarse a la concertación de un acuerdo de éste género; que en su vertiente política y si la debilidad partidaria se mantiene, podría recurrirse a expresiones lamentablemente menos institucionalizadas como el acuerdo firmado entre los dos principales candidatos presidenciales de la pasada contienda.