Mucho del arte del bien gobernar tiene que ver con señales emitidas por gobernantes. En ocasiones llegan a ser más importantes que discursos, decretos y leyes. Ejemplo de ello son los logros y aceptación que ha tenido el Presidente Obama en sus primeros 100 días de gobierno basándose en señales para encarar la crisis económica mas severa observada en los EEUU desde la gran depresión de los años 30s..

Estas señales han sido:

(1) La austeridad manifestada por la imposición de topes de gastos en la Casa Blanca y la exigencia para que cada dependencia reduzca en 100 millones de US$ sus gastos;

(2) Combatir la corrupción moviendo la acción pública contra ejecutivos causantes de crisis;

(3) Exigiendo cambios en las empresas protagónicas de crisis especialmente la GM, Crhysler, AIG, bancos ;

(4) Postulando nuevos modelos de desarrollo centrados en energía renovable y educación con expresiones de proteccionismo;

(5) Distensión política con gobiernos en las cumbres americana y del G20.

No obstante disponer de un gobierno nacional que ascendió por primera vez al poder bajo la consigna de ?apertura y globalización?, y en consecuencia propenso a la sintonización internacional; no parece que el Presidente Fernández está ponderando adecuadamente estas señales en lo que tiene que ver con la incidencia de la crisis internacional en nuestra economía a juzgar por las siguientes manifestaciones en relación a cada uno de los puntos citados:

(1) El gobierno sigue renuente a la austeridad no obstante la caída de las recaudaciones y las dificultades reciente admitidas por sus funcionarios para la obtención de financiamiento externo, compeliendo al gobierno a financiarse mediante endeudamientos con la banca nacional al peligrosísimo ritmo de 10 millones de pesos por hora entre abril 2008/2009, comparando los niveles de prestamos que aparecen en la pagina web del Banco Central; difiriendo así el déficit fiscal, no encarándolo, inhibiendo así la capacidad de emprendimiento de nuestros agentes económicos vía la desconfianza que genera en ellos las posibilidades devaluatorias e inflacionarias que suele originar toda finas públicas deficitarias. Una expresión de esa desconfianza es que los agentes económicos no están solicitando préstamos - han caído un 1% con relación a abril del 2008 y un 4% en lo que va del año ? a pesar de haberse reducido la tasa de interés.

(2) El combate a la corrupción ha sucumbido ante la incapacidad mostrada por organismos responsabilizados de ello, como el DPCA y la Cámara de Cuentas, debidamente dotados de presupuestos; cuando comunicadores con las carentes de la maquinaria burocrática que disponen las instancias oficiales, detectan mas casos de corrupción que ambos organismos del Estado. Y con el agravante que los organismos citados ejercen presiones a dichos comunicadores para que entreguen informaciones que ellos debían rutinariamente disponer; o al menos grabarlos ellos mismos directamente o recabarlos de organismos del Estado que graban los principales programas.

(3) Las autoridades siguen impasibles ante empresas demandantes de subsidios provocadores de déficits, como el caso de las eléctricas; sin que se les exija acciones conducentes a reducir sus costos no obstante disponer de leyes para ello como la Ley General de Electricidad y la de 340 ? 06 sobre compras gubernamentales que obligan a la adquisición de energía mediante licitaciones y al menor postor; y no mediante contratos a precios fijos y calculados como las distribuidoras están adquiriendo al energía de los generadores. Los altos costos de adquisición de energía, por los elevados costos de generación y de distribución, constituyen la fuente de los enormes subsidios gubernamentales al sector.

(4) Seguimos sin ajustar nuestro agotado modelo de desarrollo, por la crisis y al centrarse en servicios e inversión extranjera, e ignorando la apertura de Cuba y el resurgimiento del proteccionismo, que aumentarán la competencia al turismo y las amenazas a las zonas francas; desalentando inversiones extranjeras vía el efecto desfavorable en los déficits de nuestra balanza de pagos. La economía dominicana con menos turismo, menos zonas francas por el resurgir del proteccionismo laboral, menos remesas por el desempleo de dominicanos en ?los países?; tenderá a incrementar el déficit corriente en la balanza de pagos. Ante ese panorama, y ante una economía norteamericano que está demandando recursos y un Obama que está invitando a ello; no debería seguir contando tanto con la Inversión Extranjera para equilibrar la balanza de pagos; de donde se impone introducir los ajustes necesarios a la conceptualización del modelo de desarrollo que requiere la nación.

(5) Finalmente, políticamente no estamos promoviendo consenso alguno. La atención política está centrada en la reforma de la constitución que cada día produce mas disensos. El estamento gubernamental y partidario, incluyendo el carente de sentido político protagonismo del PRSC, sigue distrayendo la discusión de una constitución con visos de empantanarse hasta terminar siendo una estéril y desbocada pieza retórica en medio de tantas amenazas económicas. La Cumbre de las Fuerzas Vivas convocada a principios de año, terminó su primera etapa como una lluvia de ideas sin compromisos entre esas fuerzas. Y no se percibe entusiasmo alguno para comenzar la segunda etapa.

Ojala que el Presidente Fernández confíe mas en las señales como método de gobernar como lo está haciendo el Presidente Obama, y que las emita sintonizadas con las de él; sobre todo por que muchos de sus admiradores vieron similitudes entre ambos gobernantes al principio del mandato de éste último cuando se puede concluir que constituyen antítesis en cuanto a lo comentado en ésta colaboración.