Por: Mayobanex De Jesús Laurens

Desde jóvenes nos conocemos y respetamos, valores que hemos afianzado en el tiempo, muy a pesar de las posiciones políticas que nos diferencian y de las ideas que abanderamos.

Resultó muy grato poder compartir con él varios minutos de entrevista en el programa Acción Mañanera, emisión sabatina, que se transmite por la emisora Palma FM, en el cual participo en la conducción junto a mi hermano Néstor y José Luís Ramírez, quien se hizo representar esta vez por Alci Pimentel, voz ?locutoril? de amplia experiencia, que también es abogado de profesión.

Nos referimos al doctor Tavito Suberví, actual síndico reelecto del municipio de Barahona, cuya juventud no ha sido óbice para desarrollar una buena labor gerencial al frente del cabildo de Barahona, la cual se puede apreciar en un conjunto de obras realizadas en toda la ciudad, en las ayudas que presta a las instituciones sociales y a los grupos comunitarios de cada barrio.

El programa de dos horas y media transcurrió sin poder exponer a Tavito una serie de inquietudes, debido a que el tema del conflicto entre las autoridades del recién creado distrito municipal de Villa Central y del ayuntamiento que dirige el señor Suberví se tomó la mayor parte del espacio radial.

Mientras departíamos en las pausas comerciales del programa, le manifesté al honorable sindico municipal algunas sugerencias, algunas bien valoradas por él, y me pidió que se las escribiera, que las iba a tomar muy en cuenta, dada la trascendencia de las mismas.

Como una manera de afianzar la labor que realiza Tavito, le sugerí que se hacía impostergable la construcción de un museo dedicado a Casandra Damirón y a María Montez, oriundas de Barahona; dos de las más excelsas figuras del arte de nuestro país, quienes brillaron en suelo dominicano y extranjero, con gran fama mundial.

Su bien apreciada obra municipal se elevaría aun más con la construcción de una escuela de bellas artes, donde se enseñe a dibujar, se impartan clases de escultura, música, cine, ballet, teatro y otras formas de expresión del arte y la cultura. Cierto es que esto requiere de una alianza con la sociedad barahonera local y ausente, además de solicitar la cooperación a embajadas hermanas y de grupos empresariales, para que colaboren con estas iniciativas.

Barahona carece de un centro de convenciones para realizar eventos de importancia y para la presentación de actividades artísticas masivas. El Ayuntamiento podría abocarse a incluir en su presupuesto participativo la construcción de una obra como esa, en la cual podría asociarse con inversionistas privados para que la administren, pero que el cabildo sea accionista mayoritario e imponga las normas y reglas para su uso.

Los ayuntamientos reciben las asignaciones por vía de la ejecución presupuestaria del gobierno central. Sabemos que los ingresos dependen del nivel de las recaudaciones fiscales. La Ley 176-07 establece que el 25% de los ingresos recibidos por los ayuntamientos debe invertirse en gastos del personal; el 31% para la realización de actividades y el mantenimiento ordinario de los servicios municipales; un 40% para ser invertidos en infraestructuras, adquisición, construcción y modificación de inmuebles y bienes muebles asociados a esos proyectos; en tanto que un 4% debe ser invertido en programas educativos de genero y salud.

En adición a la asignación presupuestaria, los cabildos manejan recursos a través de los arbitrios municipales y los ?proventos?. Esos recursos, unidos a las gestiones gerenciales que se puedan hacer para canalizar ayudas con embajadas hermanas y de sectores empresariales progresistas, constituyen una fuente de ingresos para realizar esas obras. Una alianza con las autoridades gubernamentales de las áreas de cultura podría ser otra alternativa.

Una administración municipal no puede verse solamente en el marco de recogida de basura y realización de pequeñas obras. Eso es parte de su labor. Lo que dará valor en el tiempo al trabajo desarrollado por Tavito Suberví será la construcción de las obras que hemos señalado. Los moradores de la Perla del Sur reconocen su trabajo, y afianzarán ese reconocimiento cuando se comiencen y concluyan esas importantes iniciativas propuestas.