La Cumbre del Sur-Suroeste, para hacernos valer

Por: Mayobanex De Jesús Laurens

Podría realizarse en Azua, como provincia que representa el eje donde se centran las ciudades del sur-suroeste, para facilitar la afluencia de todas las fuerzas vivas de esas comunidades al evento.

Se trata de la propuesta de una Cumbre Sureña para discutir y analizar los principales problemas que afectan a las provincias de San Cristóbal, Peravia, San José de Ocoa, Azua, San Juan de la Maguana, Elías Piña, Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales.

Sus actores principales serían los legisladores de esas provincias, los síndicos de sus municipios, los gobernadores provinciales, representantes de las iglesias, de los gremios profesionales, directores de universidades, de las filas militares y los directivos de las asociaciones comerciales y empresariales de la zona.

Sería también una oportunidad para que al encuentro se invite al Presidente de la República y a los principales funcionarios de las áreas a discutir, con lo cual se garantizaría que se nos ponga toda la debida atención que merecemos, y que las autoridades gubernamentales y municipales de cada provincia actúen en consecuencia ante los reclamos del liderazgo aglutinado en el mismo.

Los temas a discutir para la Cumbre Sureña serían los siguientes: 1.Situación económica y social de las provincias; 2.Prioridades de Obras; 3.Propuestas para el desarrollo del turismo y  la industrialización; 4.Narcotráfico, drogas y delincuencia; 5.Salud y Educación; 6.La agricultura en la zona.

Podrían incluirse otros temas de interés, pero en estos se concentra la atención de las comunidades enclavadas en las regiones sur-suroeste, siendo inherente a cada provincia la misma situación de necesidades y precariedades, así como los inconvenientes que se están gestando con el auge del tráfico, venta y consumo de drogas.

La Cumbre Sureña nos brindaría la oportunidad de hacer un bloque con el liderazgo de esas provincias que podría ir más allá de un  simple encuentro, dando lugar a la conformación de una fuerza poderosa que haga sentir la voz unida del sur en un solo grito, reclamando la solución de los acuciantes problemas que aquejan a nuestras comunidades.

Desde San Cristóbal hasta Pedernales, nuestro sur cuenta con unas 10 provincias que aglutinan un número importante de votantes y un potencial comercial, agrícola y turístico envidiable. La unión hace la fuerza y  los días de los reclamos en  el desierto han  quedado atrás. Juntos debemos hacernos sentir. Unir capacidades, talento, esfuerzo y deseos de contribuir en una misma dirección.

La Cumbre Sureña debe ser efectuada cuanto antes. La convocatoria debe salir de los legisladores, de los gobernadores provinciales o de los representantes de la llamada sociedad civil, agrupada en los gremios profesionales y empresariales. Crear un comité de trabajo para su organización que se encargue de todos los preparativos para garantizar el éxito de la actividad.

El encuentro debería de concluir con un manifiesto suscrito por todos los representantes de las comunidades participantes, en el cual se hagan de conocimiento público los temas tratados, los acuerdos arribados y los compromisos asumidos por las autoridades. Acordar realizarla todos los años, en la misma fecha, para evaluar los alcances y logros obtenidos y hacer nuevas propuestas desarrollistas.

Es tiempo ya de decirle al país que en la República Dominicana “el sur también existe” y tiene gente que siente y le duele ver el atraso imperante en sus comunidades.