Barahona…realmente se mueve

Por: Mayobanex De Jesús Laurens

Abrumado por los costos de la mercancía y las supuestas bajas en las ventas, un amigo comerciante se quejaba de la falta de dinero en las calles, razón por la cual su negocio estaba lento en cuanto al movimiento de gente.

Otro querido amigo, de mucha cultura general, me manifestaba la falta de apoyo de las autoridades gubernamentales para que el turismo de la zona despegara, achacándome la poca o nada inversión en infraestructura y en iniciativas tendentes a incentivar la industria turística en nuestra querida “Perla del Sur”.

En la famosa cafetería de la Nuestra Señora del Rosario, frente a la catedral, mientras degustaba un rico emparedado, otro estimado amigo me señalaba la falta de empleos en el municipio y la provincia, rememorando el impulso que daba a la economía local las otrora empresas Ingenio Barahona y  Las Minas de Sal y Yeso, las cuales tenían una gran cantidad de personas empleadas en esas entidades estatales.

Haciendo una rutina en el vehículo, decidí  recorrer ciertos sectores para comprobar la magnitud del impacto de la percepción negativa de los lugareños de mi querida ciudad natal. Llegando al Barrio de la Policía pude observar la inmensa cantidad de edificaciones que se han levantado y que están en construcción, cuyas calles asfaltadas hacen de esa barriada un sector muy hermoso.

De entrada al sector denominado El Naco, verifiqué las bellas casas que existen allí y algunas construcciones a media, observando que esa barriada se ha extendido de forma significativa. Mayor impresión me causó el hermoso Residencial Blanquizales, con majestuosas edificaciones en una zona sumamente tranquila.

El Barrio de Los Maestros comenzó con una propuesta de solares financiados por un profesor. Al cabo de unos  años el sector se ha llenado de elegantes edificaciones y ya cuenta con alumbrado eléctrico y líneas residenciales telefónicas. Pero girando hacia la entrada del Batey Central (Villa Central), a lo largo del recorrido se puede observar la inmensa cantidad de edificaciones bellas que se han levantado, entendiéndose las mismas varios kilómetros de distancia.

El centro urbano de Villa Central, como ahora se le llama a ese distrito municipal, está repleto de casas muy lindas, ahora adornadas con el asfalto de sus calles, dando a esa zona un agradable aspecto y condiciones adecuadas para vivir en  el lugar.

Los  denominados barrios marginados, tales como Teleantillas, Enriquillo, Pueblo Nuevo, Baitoita, Las Flores, Camboya Villa Estela, Palmarito y las áreas del centro de la ciudad se encuentran con sus calles asfaltadas en su gran  mayoría y repletas de edificaciones en block, que reflejan cierto manejo económico de su moradores.

Sorpresa realmente causa el gran movimiento de vehículos y motores en la ciudad, incluso varios de lujo y del año, dando la impresión de una gran actividad económica en el municipio, que  avanza sin darnos cuentas, dado que simplemente reparamos en las quejas y el pesimismo de nunca reconocer nada bueno.

En Barahona podemos encontrar los tipos de negocios que existen en las ciudades más organizadas, tales como: bancos, compañías telefónicas, gasolineras, ferreterías, farmacias, almacenes, discotecas, restaurantes, hoteles, negocios de ventas de computadoras, de motores…en fin, un poco de todo. Pronto tendremos la ciudad universitaria, extensión de la UASD; contamos con UCATEBA y  ha comenzado con fuerza las instalaciones que alojarán a la Universidad Central del Este (UCE).

El Ingenio Barahona y Minas de Sal y Yeso pasaron al sector privado, surgiendo el Consorcio Azucarero  Central y Cemex Dominicana, instituciones que han recuperado esas empresas, y cuya producción, exportación y venta ha contribuido a dinamizar la economía dominicana y la empleomanía de la zona, independientemente de que ya no laboren esa inmensa cantidad  de trabajadores improductivos que cobraban en ellas anteriormente.

El turismo interno mueve semanalmente en excursiones a cientos de vacacionistas en toda la Región Enriquillo, siendo Barahona favorecida con sus ríos, playas y hoteles. La falta de proyectos turísticos más ambiciosos se debe, vale decirlo, a que nuestras playas no tienen las condiciones arenosas como requiere el turista externo, condición esta que se da más en Playa Saladillos y Bahía de las Aguilas, en Pedernales, amén de los  inconvenientes de titularidad  que presentan, situación que obliga a negociar con los propietarios de los mismos.

El Proyecto de Las Aguas Termales, de Canoa, Vicente Noble, presenta los inconvenientes legales y la falta de aval del ayuntamiento del municipio y del Congreso de la República, aunque se encuentra a un paso en el Senado para su conocimiento y aprobación. Esta iniciativa se espera que impulse la industria turística local y genere cientos de empleos en la zona.

Después del recorrido, conversé con un entrañable amigo, manifestándole el pesimismo de mis compueblanos y la realidad que tenemos. Me dijo: “si quieres comprobar eso ve a las tiendas de la Padre Billini. Algunos de los comerciantes que allí tienen sus negocios permanecen con ellos llenos de gente, pero cuando le preguntas cómo está la cosa te dicen que está muy lento”

Definitivamente, algo se mueve en Barahona. El movimiento económico se aprecia en edificaciones, vehículos y la actividad comercial. Mi optimismo enfrenta al pesimismo de muchos compueblanos que todo lo confunden políticamente y que acabarán conmigo en los comentarios al pie del artículo.