Una directiva de rescate para el ICPARD

Por: Mayobanex De  Jesús Laurens

El Instituto de Contadores Públicos Autorizados de la República Dominicana (ICPARD) nuevamente se aboca a escoger su directiva para los próximos dos años, en un ambiente de incertidumbres en donde los conflictos institucionales han venido socavando  el prestigio bien logrado de esa institución profesional gremial.

Las elecciones en el ICPARD han sido fijadas para el 29 de noviembre y estarán basadas en un reglamento electoral que ha dejado sin el derecho al voto a muchas de las filiales que existen en el país, aunque sólo se reconozca el derecho de las que supuestamente han puesto a sus miembros al día con el pago de sus cuotas, mecanismo que se presta a desconfianza.

Pero el objetivo de este artículo es resaltar el brillo que otrora exhibía nuestro querido ICPARD en las anteriores gestiones de Agustín Lizardo, Nelson Hanh y Sixto Peralta., periodos en los cuales se logró sacar esa institución de la metrópoli y establecer filiales funcionales en todas las provincias del país, con locales abiertos equipados y  ofreciendo servicios profesionales a los contadores.

Uno de los actores de esas directivas es el licenciado Lázaro P. Arias S., quien fuera una de las bujías inspiradoras para que se pusieran en vigencia Las Normas Internacionales de Contabilidad,  las Normas Internacionales de Auditoría y se complementaran con un plan vasto de charlas, seminarios, congresos y cursos talleres de alto nivel a través del ICPARD.

Lázaro Arias pasó a dirigir el Instituto de Auditores Internos de la República Dominicana de forma interina en el año 2002, y durante ese corto tiempo se hizo sentir con una  serie de seminarios internacionales que se  realizaron en importantes hoteles del país.

Animado por la frustración e impotencia de ver al ICPARD inoperante y falto de dinámica, ha decidido optar por la presidencia de esa institución para tratar de volver a convertir lo en la prestigiosa entidad profesional gremial que era. Para ello se ha unido a valiosos colegas de la contaduría pública, tales como: Andrés Jorge Billini, Pedro Matos, Felipe Montero, Pedro Arno, Héctor Ciprián, y  Héctor Rodríguez, para conformar una boleta triunfal.

Me alegró ver en la plancha conformando el tribunal disciplinario a los licenciados Marcial Soto Gil, José Campusano Pimentel,  Guarionex Pérez Vásquez, Joaquín Rondón y Silvio Pimentel, magníficos profesionales del área que darán brillo a una directiva  que se presenta con muy buen aval.

Soy de los que confía en la capacidad profesional, la entereza y  la dinámica de trabajo del licenciado Lázaro Arias, para que logre rescatar el ICPARD del abandono en que se encuentra y que se puedan poner en vigencia muchas normativas que están pendientes: modificaciones a nuestro código de ética, control de calidad de la profesión, la ley de colegiatura, las modificaciones a la ley y su reglamento y coordinar los ajustes para que los recursos del “sello para dictámenes” se distribuya entre todas las filiales de forma equitativa.

Aspiro a que esa futura directiva vuelva a reabrir las filiales en todo el país, y que se elabore un plan de trabajo integral, en donde se contemplen un ciclo de charlas, conferencias, seminarios, congresos y cursos talleres, tanto en Santo Domingo como en las distintas regionales del ICPARD. Que se ponga en vigencia el espíritu de convivencia que nos mantenía unidos y compartiendo en familia.

Aspiro a que las informaciones de actualidad profesional puedan llegar por igual a todas las filiales; que haya un canal permanente de comunicación y que se permita de nuevo integrar al instituto a todos los contadores que deseen estar a filiados. Por igual, poner en vigencia la cooperativa del ICPARD, la venta de material didáctico a profesionales y estudiantes, así como la modificación curricular de la carrera de contabilidad, entre otras muchas cosas que se pueden hacer.

Un ICPARD con más presencia en los medios de comunicaciones, participando en la toma de decisiones que nos corresponden por Ley como organismo rector de la profesión ante el Estado Dominicano. Prudencia profesional no significa excluirse de los debates competentes que atañen en los aspectos económicos, contables y financieros del sector público y privado.

Voluntad, dinamismo y capacidad de trabajo tienen de sobra. Un líder y guía era lo que faltaba. Lázaro Arias representa esa esperanza que los contadores anhelamos tener de nuevo en el Instituto de Contadores, para que la profesión de Contabilidad ocupe su sitial que otrora tuvo en gestiones anteriores.