A Pleno Sol

Sigan medidas emergencia

Por Manuel Hernández Villeta

El toque de queda y las medidas de control sanitario se tienen que mantener en el país. Pensar en abrir puertas, sería una locura con esta pandemia incontrolada.

Ya en la primera etapa se impuso la sinrazón al evitar un toque de queda de 24 horas o lo más estricto posible, y se fue aligerando como una forma de que pudieran abrir los negocios. Ahora lo único que podría provocar el levantamiento de las acciones sanitarias de emergencia, es dar paso al libre comercio.

Lo económico no puede estar por encima de la vida. La reapertura comercial tiene que estar condicionada a que se respeten las medidas sanitarias. Levantar el toque de queda en estos momentos sería una simple locura. Lo que se debe es obligar al ciudadano a que lo cumpla.

Si se viola el toque de queda y si las personas transitan sin mascarillas ni practican el aislamiento social, es muestra de deficiencias en las acciones tomadas por las autoridades. Se necesita mayor energía. El puño de hierro es necesario para hacer cumplir las normas sanitarias.

Hay un desbordamiento en las redes sociales pidiendo que se levante el toque de queda, y las justificaciones son inaceptables. No se pueden aligerar las medidas sanitarias, para que una familia se vaya de playa o para que un grupo de amigos se dedique a ingerir bebidas alcohólicas.

Lo ideal sería que el toque de queda sea a las cinco de la tarde, y que las empresas cierren sus puertas a las tres de la tarde. Todos los manuales de lucha contra el corona-virus indican que es necesario el distanciamiento social, por lo que cualquier apertura debe ser autorizada siguiendo todos los protocolos.

Hay áreas productivas y de diversión que no están ahora mismo en condiciones de iniciar actividades. No hay condiciones para abrir salas de fiestas o estadios deportivos. Con muchas restricciones se permiten los cultos religiosos.

Con las medidas de seguridad ciudadana por la pandemia han seguido los hechos de violencia, lo que preocupa a la ciudadanía. Las autoridades no pueden bajar la guardia en las medidas de prevención para evitar los robos y la violencia.

Con esta pandemia, el pueblo debe tener paciencia. Con suerte, en algún momento saldremos adelante. Ahora mismo estamos, al igual que casi todos los países del mundo, sufriendo sus estragos, que no necesariamente se muestran en los cuadros estadísticos. Que siga el toque de queda y las medidas de emergencia. ¡Ay!, se me acabó la tinta.