Discurso presidencial y realidad internacional

Por: Mayobanex De Jesús Laurens

En su discurso ante la Asamblea Nacional, el pasado 16 de agosto, el Presidente Leonel Fernández Reyna fue enfático al señalar los componentes globales de la crisis que abate al mundo y que ha venido afectando a nuestro país.

Los altos precios de los alimentos y del barril de petróleo, unido a las dificultades del sector financiero norteamericano con  los préstamos hipotecarios de alto riesgo y la especulación voraz del llamado capitalismo salvaje, que manejan las bolsas de valores con transacciones de facturas petroleras a futuro, y que inciden  en los altos precios del crudo, son  las causas fundamentales de la actual crisis global.

Los acontecimientos  económicos que se han estado derivando como consecuencia de esa serie de acontecimientos dados a conocer por el primer mandatario de la nación en su discurso de rendición de cuentas, están afectando las economías de las grandes potencias y por consecuencia a nuestro país.

Veamos un resumen de esos acontecimientos, derivados de la crisis global, impulsada por el choque petrolero:

El gigante de cafetería estadounidense Starbusck, anuncia la mayor caída de sus ventas desde el 2005; cerrará 600 cafeterías y suprimirá 12.000 empleos. El Euribor, principal indicador para fijar el tipo de interés de las hipotecas en España, cierra en julio con 5,39%, nuevo máximo histórico, encadenando cinco meses consecutivos de subidas.

La Renault, empresa de automoción francesa, ha dado a conocer la supresión de 5,000 puestos de trabajo, para compensar costes, debido a las fuertes caídas de las ventas de automóviles que se espera en el mercado europeo en el presente año. En tanto que la compañía estadounidense General Motors reportó pérdidas de 15.500 millones de euros entre abril y junio, el segundo consecutivo con números en rojo. BMW también anunció que sus ganancias para el 2008 serán menores que lo pronosticado. Mientras que Nissan reportó caída del 48% en  sus ventas de automóviles. De su lado, la compañía Toyota predice que sus ventas disminuirán en 350,000 unidades este año.

En España, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), informó a principios de agosto de este año, que las familias en quiebra se cuadruplican. Mientras que el ministerio de trabajo español situó el desempleo para julio en 2.426.916, un 1,5% más que en el mes anterior, y la mayor cifra de desempleados desde 1998.

En Estados Unidos, el departamento de trabajo daba a conocer el informe de desempleos, alcanzando un 5,7% en julio, su nivel más alto en 4 años. En tanto que la inflación en la Zona Euro (los 15 países de la divisa única) se incrementó en un 4,1% para ese mismo mes, la más elevada desde que se inició la estadística en 1997.

La gran tragedia económica global también llega a las aerolíneas. El gigante británico, British Airways, ha anunciado que durante el primer trimestre de este año ganó 46 millones de euros, un 88% menos que en el mismo período del año pasado. Air France KLM sufrió un desplome en sus resultados durante el segundo trimestre fiscal, un 60% menos que durante el primer trimestre fiscal de hace un año.

El ánimo de los consumidores británicos se desplomó durante el segundo trimestre de este año a niveles nunca vistos desde hace 4 años, debido a las subidas de los alimentos, la energía y el derrumbe del mercado inmobiliario. Mientras que el PIB se contrajo en julio un 0,2% en la eurozona, la primera caída desde que comienzan los registros de la Eurostat en 1995. En tanto que el Banco Central Europeo da a conocer en agosto el informe sobre la devaluación del euro, cambiándose a menos de 1,50 dólares, la mayor devaluación de su historia.

Las aseguradoras también se tambalean ante la crisis global. American Internacional Group (AIG), la más grande aseguradora del mundo, dio a conocer pérdidas por 5.360 millones de dólares durante el segundo trimestre de este año, acumulando ya tres trimestres consecutivos de pérdidas. La economía italiana, la cuarta europea,  se une a la cadena de países que ven contraer su crecimiento económico en el 2008, al crecer en el segundo semestre un 0,3%, dos décimas menos que entre enero y marzo.

El mundo está en crisis. Crisis de alimentos y altos precios del petróleo constituyen una bomba de tiempo para las economías emergentes como la nuestra. El presidente Leonel Fernández, en su discurso ante la Asamblea Nacional, puso en evidencia lo nefasto de las consecuencias que se derivan de ella para el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica. Junto a su equipo económico, ha venido tomando las medidas pertinentes y correctas que aconsejan la prudencia ante las incertidumbres globales.

La oposición, en campaña permanente, tiene el dedo acusador puesto hacia las autoridades locales, de forma irresponsable y hasta desconocedora del impacto mundial que ha representado la presente coyuntura económica internacional. La diferencia entre el presidente Fernández y ellos es que el primer mandatario actúa como estadista primero, y se pone la gorra del político en el momento preciso para derrotarlos en teoría y en la praxis cuando el tiempo lo amerita.