A Pleno Sol

La muerte del foquismo

Por Manuel Hernández Villeta

El foquismo fue una concepción política que se apartó de la ebullición de masas, para entrar en la acción guerrillera de un puñado de hombres, que con las armas en las manos pretendían tomar el poder para hacer cambios sociales.

Ese puñado de hombres seria el núcleo central para ir organizando un movimiento político-militar que derrocaría a los gobiernos que eran considerados oligarcas y colonialistas.

Por todos los países del tercer mundo se lanzaron a la manigua los grupos foquistas, buscando hacer los cambios generales en una revolución donde se integrarían todos los sectores sociales.

En la República Dominicana el foquismo fue ahogado en sangre y fuego, y ni siquiera se pudo consolidar como experimento político y social. El caso más significativo fue la expedición militar del Movimiento de la Liberación Dominicana, conocido históricamente como el 14 de Junio que buscó el derrocamiento militar del tirano Rafael L. Trujillo.

Manolo Tavarez Justo también intentó un movimiento guerrillero, que fue rápidamente aplastado por las fuerzas militares. No había condiciones militares para llevar a cabo una lucha rural de un puñado de hombres. Era obligatorio esperar otras coyunturas, el preciso momento político para actuar.

También fue notario el caso de Francisco Alberto Caamaño Deñó, que intentoó establecer un foco guerrillero, para sacar del poder el doctor Joaquín Balaguer. También fracasaron intentos de guerrillas urbanas como la de "Los Trinitarios", de Gillermo Rubirosa Fermín, y "Los Palmeros", de Amaury Germán Aristy.

Fidel Castro es el referente del foquismo triunfante. Con un grupo reducido de hombres, casi diezmados por el ejército de Fulgencio Batista, se logró establecer en la Sierra Maestra y crear conciencia de lucha y hacer una revolución popular que lo llevó al poder.

Sin embargo, Ernesto Quevara, El Che, el segundo hombre de la revolución cubana, quiso establecer un foco guerrillero en Bolivia y fracasó. Después de caer preso, el Che fue muerto el 9 de octubre de 1967. Allí se cerró el capítulo final del foquismo en América Latina.

El guerrillero inmortal nació el 14 de junio del 1928 en Rosario, Argentina. Su paso por la revolución cubana lo convirtió en el arquetipo del revolucionario sin frontera, luchando hasta el sacrificio de la muerte por la liberación nacional. Recuerdo eterno a su memoria. ¡Ay!, se me acabó la tinta.