Las crisis son oportunidades, solo requieren "cabeza"

Franklin Almeyda Rancier

Decirlo parece algo retórico, pero citando a un genio luce posible, así que apelo a Albert Einstein cuando dijo: "En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento".

Entre los dominicanos tener imaginación y conocimiento es "tener cabeza", y eso hemos logrado en un liderazgo, en Leonel Fernández. Ahí están sus propuestas para controlar esta crisis de salud, la cual crea otra económica y ambas arrastrarán la profundización de la crisis política.

Esta del Covid-19 está produciendo, por necesidad, grandes cambios. El primero, y está a la vista, es imponiendo un mundo digital; no habrá quien contradiga que el peligro de contagio ha obligado a muchos a pasar de ser análogos a ser digitales, o queda sin relacionarse ni enterarse. La comunicación personal, las reuniones, las informaciones de prensa, las operaciones comerciales y financieras, las intervenciones en televisión, etc., todo ha pasado a ser virtual, o sea digital.

Sin ser autores de esta crisis de salud, los "milemnials y centennials" han preparado a la población mundial análoga para el uso de la revolución digital. En esta crisis se supera otra crisis, el tránsito de lo análogo a lo digital; lo afirmó Berthold Brecht, dramaturgo y poeta alemán, dijo: "La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer".

De hecho la crisis de salud ha provocado grandes oportunidades. En primer lugar, ese tránsito hacia el proceso revolucionario digital, la cual es sólo comparable con la revolución industrial del siglo XVII, cuando se incorporó el carbón y el vapor para producir exponencialmente para el mercado mundial e impulsar el nuevo régimen o sistema capitalista.

El segundo gran cambio que provoca esta crisis es hacerle entender a los dueños del capital que el mercado mundial colapsa sin salud; una población que no tiene garantizada la salud, por haber convertido ese derecho fundamental en un negocio, constituye un gran riesgo para el mercado mundial.

Lo tercero es que el liderazgo mundial girará. Trump en su dilema de mercado vs salud, eligió dejar activo el mercado y ha provocado el más alto contagio en un país en el mundo; desde la semana pasada a la fecha hay más de 100 mil contagiados; más que en China, Italia y España. Crear el efecto colmena, dejando correr el virus para inmunizar, es fallido y sólo busca dejar en movimiento los mercados, los cuales colapsan. En España el liderazgo ha tenido un problema, tiene el Presidente de Gobierno, pero desde la salida del dictador Francisco Franco, para complacer a los que él representaba, se volvió a la monarquía y ahora el mando no se sabe, está diluido.

China controló la crisis y no tengo más que recordar que es lo más parecido a una "Dictadura con Respaldo Popular", propuesta por Juan Bosch en 1969.

En nuestro país ha habido otra experiencia. Las propuestas han sido hechas por una persona con "cabeza", desde la oposición, por su destreza, iniciativas, creatividad, conocimientos, confianza y credibilidad en la población.

Lo cuarto es que antes del término de esta pandemia, y ya empezó, habrá una recesión económica mundial, acompañada de una inflación que creará un nuevo orden. Para eso también se requiere la misma "cabeza", Leonel Fernández.