A Pleno Sol

Obispos y planes sociales

Por Manuel Hernández Villeta

La iglesia católica da un golpe en la mesa, y parece que su cúpula presenta una ligera línea de enfrentamiento con el gobierno. Esa curia con posiciones ambivalentes durante mucho tiempo, ahora le pone el dedo en la llaga a los planes sociales del gobierno.

Los obispos analizan el proceso electoral en su etapa municipal, y estima que la entrega de ayudas en el Plan Social puede ser considerada una forma de multiplicar el clientelismo.

Los trabajos de asistencia social vienen siendo a nivel popular la espina dorsal del gobierno, y enfrentarlos, indica de primera intención que los católicos están cambiando su senda. Al parecer hasta el momento los templos habían convivido con el gobierno.

La ejecutoria de monseñor Francisco Ozoria se había destacado por ser conservadora, alejándose a grandes pasos de la línea contestaria del Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez. Salir al frente de los repartos de electrodomésticos y asistencias varias, indica que tiene el sable en las manos.

Es una crítica abierta y golpeante a la ejecutoria del gobierno, si se toma en cuenta que el Plan Social se acaba de ver en medio de un torbellino, con enfrentamientos entre su directora Iris Guaba y sectores importantes de la prensa.

La oposición quiere atar las manos al gobierno en torno a los planes sociales, conociendo que la entrega de regalos puede inclinar el voto. Habría que ver hasta dónde llega este enfrentamiento entre la iglesia y el gobierno central. La posición de la iglesia siempre es determinante en los torneos electorales y es uno de los pilares institucionales del país.

También los obispos enfrentan a la señora Guaba y defienden el libre ejercicio de la prensa, y resaltan que se debe conservar una prensa libre e independiente de cualquier poder político, económico y religioso que tenga como único compromiso la difusión de la verdad, puesto que juega un rol fundamental en la preservación de la democracia de nuestro país.

Claro está el mensaje. El gobierno se encuentra en la obligación de responder y hablar claro. Ya los grupos de oposición están incoando demandas en el sentido de que se usa con fines de clientelismo político la ayuda del plan social, y la utilización de Guaba de las redes sociales ensombrece más el panorama.

Los programas sociales son un fardo demasiado pesado para ser cargado en medio de un torneo. Con las municipales en los hombros, el acoso de los opositores, y las cortes en espera, habrá que hacer cambios y variaciones, para mantener la tranquilidad en las elecciones municiples y presidenciales. ¡Ay!, se me acabó la tinta.