Por Manuel Hernández Villeta

La unificación de las elecciones no puede ser en estos momentos. Es improcedente realizar una modificación Constitucional ahora mismo. Se juega con el pueblo cuando se plantea reunificación electoral, pero no se dice claro que para esta maniobra hay que hacer modificaciones constitucionales.

A largo plazo, luego de las elecciones, es necesaria la reunificación electoral, para que en el 2024 se celebren en una fecha cercana las votaciones para presidente de la República, alcaldes, senadores, diputados y regidores. Que también quede habilitado Danilo Medina para que busque la candidatura en el 2024.

El principal fallo fue de los legisladores que establecieron fechas diferentes para las elecciones, y la Junta Central Electoral que se cruzó de brazos y no le dio importancia a un asunto capital. Elecciones separadas significa que se sufre de una permanente campaña electoral.

El tema de la reunificación electoral no se puede tomar a la carrera. Los legisladores no pueden entrar en una nueva crisis, en momentos en que se van a celebrar las elecciones a dos niveles. Lo que manda la tranquilidad nacional, es dejar congelado este aspecto hasta la nueva legislatura.

El panorama va a cambiar. No se sabe cuáles frentes políticos serán mayoritarios en el Congreso. Tal vez por eso se desea ahora lograr una reforma, cuando se podría alcanzar esa mayoría. No se olvide que los votos para una reforma corren un nuevo riesgo.

No se puede correr el albur de una nueva derrota de la reforma. De ahí que en vez de festinar una solución, lo que se tiene es que meditar a fondo lo que se tiene ahora mismo, que es garantizar unas elecciones libres y democráticas.

Lo saludable es que todo se ejecute de acuerdo al libreto original, y que se vaya a las elecciones congresuales y municipales como ahora mismo están integradas. Lo demás que espere a los nuevos legisladores.

Y ahora hay la explosión de las pre-candidaturas, lo cual significa que los ciudadanos llegan al cansancio con políticos de alto y bajo nivel tratando de posesionarse como candidatos. Esta además la rebatiña de los partidos, y las luchas internas entre cada uno de los pre-candidatos.

La reunificación electoral es una necesidad para las elecciones del año 2024, pero es intocable en estos momentos, si la condición obligatoria es que se haga una reforma constitucional. Nada de reformas hasta después de las elecciones del 2020. ¡Ay!, se me acabó la tinta.