Por Manuel Hernández Villeta

El seis de octubre toca a las puertas. Es una fecha inexorable. Se va a llegar a la misma se quiera o no. Sera el momento del triunfo y las desilusiones. Habrá que ver quienes tienen fuerzas para tratar de tomar tierra aparte.

Octubre tiene una raya en rojo. Si usted participa en las votaciones de las primarias, y no está de acuerdo con los resultados, no se podrá inscribir en otro partido político. Una acción que sin lugar a dudas va a tensar las relaciones entre las tendencias de los principales partidos.

En el Partido de la Liberación Dominicana se fumó el cigarrillo de la paz. Es tan corta la tregua y al parecer tan frágil, que no llegan a ser volutas de una pipa de la paz. Lanzar once pre-candidatos presidenciales fue una medida para evitar dolores de cabeza en el frente danilista, pero no pone fin a la fragmentación. Al Partido Revolucionario Moderno lo analizaré en la próxima entrega.

El expresidente Leonel Fernández esta solo frente a diez pre-candidatos que de una u otra forman responden a la línea del presidente Danilo Medina. Para los pre-candidatos, el pleito antes que con Leonel Fernández será para conseguir el respaldo de los votantes.

Leonel tiene un camino empedrado. Puede ser objeto de zancadillas y acciones para mermar su popularidad. Eso es parte de la lucha política. No se va a jugar en una tarde de rosas tomando te. Para Leonel solo hay un punto de inflexión y es ganar la convención. Si en algún momento decidiera irse, tendría que ser antes del 6 de octubre. Esta con la tea en la mano, pero no sabe si quemar las naves.

La pre-candidatura que no se dio fue la de Margarita Cedeño. Se quedó en el tintero. Su tiempo puede pasar ahora. En cuatro años surgirán nuevas caras en el PLD. Esas caras nuevas no las hay ahora, pero en cuatro años todo tendrá que ser nuevo.

Parece una locura lanzar a la pelea a diez pre-candidatos seguidores de Danilo Medina. Lo ideal era escoger a uno y sobre ese llevar y dirigir toda la carga propagandista. Ninguno de esos pre-candidatos ha presentado un gran apoyo de masas, y ahora tendrán que demostrar si tienen músculos.

Se dispersaran fuerzas, y muchos seguirán pensando que su popularidad aumentará simplemente por enfrentar a Leonel. Se trata de una convención abierta, donde votará todo el que quiera. Desde ya hay que tener programas de gobierno y hablar claro sobre la situación general del país. El fraccionamiento está vivo y la corta pre-campaña hacia la candidatura va a erosionar más el ambiente morado. Vamos a esperar a ver cómo llegan las olas embravecidas. ¡Ay!, se me acabó la tinta.