FRANKLIN ALMEYDA RANCIER

El horno no está para galleticas, lo recomendable Presidente Medina es que Ud se acoja a lo establecido en la Constitución, especialmente al Vigésimo Transitorio, que lo inhabilita para ser candidato para el proceso comicial del 2020.

El axioma político está a la vista de todos. Más del 70% de la población rechaza modificar la Constitución para introducir una nueva reelección del Presidente Medina. El PLD se muestra en todas las encuestas con un posicionamiento por encima de un 50%.

Cabe preguntarse ¿cuántos de aquel 70% está entre ese 50% que votaría por el PLD? Digamos que 35% no votaría; quedaría un 15%; parece que serían muchos los que dejarían de votar. Mejor hagámoslo invertido y que sea 15% sobre ese 50%; quedarían 35% a su favor.

Es evidente que si los números hablan, de aceptar el PLD modificar la Constitución, el PLD se desplomaría a un 35% del electorado, en el mejor escenario. En el peor, se reduciría a un 15% de preferencia. Si el PLD reforma la Constitución para llevar de candidato a Danilo, el PLD pierde. Aún pierde en el imposible e hipotético caso de que Leonel lo apoyara.

El 50% del país mantendría su apoyo al PLD, si no toca la Constitución. Para lograrlo, el Presidente Medina debe acogerse a las disposiciones constitucionales o sufrir una derrota definitiva en el Congreso. Imponer con ardides la reforma, conduce a un ambiente de ingobernabilidad y a que el PLD sea sacado del Poder.

Desde el pasado miércoles 10 de julio, el entorno reeleccionista se asomaba con campañas sucias contra el Dr. Leonel Fernández, contra mi y otros dirigentes. Se escucharon vídeos en los medios digitales en la voz del speaker y una que otra bocina; o twitters en cuentas de desconocidos, con muy pocos seguidores, con provocaciones para que les respondan.

Sin embargo, el contexto se les complicó, cuando el Secretario de Estado de los estadounidenses, señor Pompeo, habló por teléfonos con el Presidente Medina, invitándolo a respetar la Constitución. Luce improbable que el Presidente Medina trate de seguir adelante con su proyecto reeleccionista. Desistir de ese propósito traería tranquilidad en el país.

Algunos chuscos sugieren fórmulas de entendimiento entre los dos líderes principales del PLD, pero es que la crisis va mucho mas allá de un conflicto entre ellos dos. Se trata de una causa asumida por partidos políticos, iglesias, organizaciones de la sociedad civil, profesores, profesionales, jóvenes, mujeres, etc., para que la Constitución no sea tocada.

Con solo acogerse el Presidente Medina a su inhabilitacion constitucional, inhabilitación que él mismo sugirió para poder reelegirse en el 2016, la crisis se superaría. Todo el resto sería dejar fluir los pasos institucionales, regirse por las leyes y normas que regulan esos pasos.

Este proceso tiene lecciones políticas significativas. La primera es entender que el país ha hecho suyo vivir en un Estado social, democrático y de derecho. No son palabras retóricas. Ellas significan lograr desarrollo, crecimiento e inclusión social en democracia.

La otra lección política es que el poder no es para hacer lo que conviene, sino lo que permite la Constitución. Finalmente, que la mayoría democrática está, en un régimen democrático, en el pueblo y sus representantes elegidos no pueden apartarse en ningún momento de su mandato.

El autor es miembro del CP del PLD, ex Ministro de Interior y ex Rector de la UASD.