Manuel Díaz Aponte

Kim Jong-un, el líder norcoreano que ha puesto a las potencias occidentales a sentarse en la mesa para debatir su poderoso escudo militar y eventualmente buscar una reducción del mismo, fue recibido con honores de Estado por el presidente ruso Vladimir Putin.

Un histórico encuentro donde se habló largo y tendido en torno al conflicto de EE.UU. y Corea del Norte, la seguridad mundial y las estrategias a implementar en el futuro.

De pronto, Rusia anunció que mediará para buscar que el presidente estadounidense Donald Trump y el gobernante norcoreano Jong-un puedan entenderse y finalmente llegar a un acuerdo en torno a las diferencias que mantienen.

Las poderosas armas nucleares de Corea del Norte han sido determinante para que las naciones occidentales comprendan que ya no pueden seguir ignorando al régimen de Kim.

Por eso, Trump ha buscado suscribir un acuerdo de paz definitivo tras dos fallidas reuniones con su homólogo Jong-un. La primera fue el 12 junio del 2018 en Singapur. Y la segunda, ocho meses después el 27 y 28 de febrero de este año en Hanói, capital de Vietnam.

En realidad, son muchas horas previas de coordinación de agenda, lugar de celebración y medidas de seguridad extrema alrededor de ambos líderes, que de acuerdo a medios comunicacionales estadounidenses se ha producido algún nivel de "química" entre Trump y Kim en el proceso de conversaciones que iniciaron en Singapur.

El presidente y líder de la República Popular de China, Xi Jinping, ha sido determinante en crear un ambiente de distensión en las tensas relaciones de Occidente con Corea del Norte.

Ha tenido encuentros sucesivos con Kim en Beijing, a quien ha recibido con todo el esplendor que rige el protocolo de Estado.

En principio el mandatario norteamericano y el propio líder norcoreano se lanzaban insultos, amenazas y palabras descalificativas. Pero después, dieron un giro a sus expresiones a tal punto de apelar a elogios mutuos que sorprendieron a la comunidad mundial.

Los Norcoreanos, ¿Desarmados?

La discordia esencial es la "total desnuclearización" de Pyongyang, lo cual no es aceptado por Kim ni su formidable estructura militar que sustenta su régimen.

Precisamente en este punto crucial entran en acción China y Rusia, cuyos principales líderes buscan disuadir al gobierno de Pyongyang, pero entendiendo que también tiene derecho a preservar su principal arma de defensa, sus temibles misiles nucleares.

Por consiguiente, nadie negocia para quedar siendo presa de su enemigo o dicho de otra manera, yo me desarmo: ¿y tú harás lo mismo?

Es impresionante que Corea del Norte con apenas 120 mil 538 kilómetros cuadrados sea determinante en las decisiones del más alto nivel en materia de seguridad mundial.

La geopolítica es un espacio cambiante y renovador donde conviven innumerables circunstancias políticas, económicas y estratégicas que son las que en definitiva permiten el dominio del mundo.

Ahora mismo, Estados Unidos de Norteamérica, la República Federativa de Rusia y la República Popular de China tienen el control fundamental del accionar político, militar y económico del planeta.

Desde luego la Unión Europea (UE) tiene un peso específico que también hay que ponderar a la hora de analizar el mapa de control de la geopolítica mundial.

Sus acciones son determinantes para que vivamos al borde del colapso o en la ruta del progreso y bienestar de la población mundial.

Irán, Corea del Norte y Venezuela representan el dolor de cabeza de la política exterior estadounidense actualmente. Aunque se reconoce que Donald Trump ha buscado acercarse a los norcoreanos ante circunstancias exógenas.

Seguridad Mundial

Ha trascendido que el gobierno de Trump acaricia poder constituir un acuerdo multilateral en materia de seguridad y de control nuclear liderado conjuntamente con China y Rusia. Así, se estaría ratificando el poderío tripartito de esas potencias alrededor del planeta en cuestiones tan fundamentales como el ciberespacio, el manejo de las armas nucleares y de lucha contra el terrorismo y la inseguridad pública.

El mayor desafío de Trump es convencer a los líderes chinos y rusos de la viabilidad de tal propuesta, especialmente después que la administración estadounidense se retirara del acuerdo nuclear con Irán.

En esa ocasión, la representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, lamentó la decisión de EE.UU. planteando que el bloque europeo debe cumplir con todas las fases de la implementación total del tratado.

El gobierno de Trump salió unilateralmente del Plan Integral de Acción Conjunto (PIAC), suscrito en 2015 por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China, Rusia, Alemania e Irán.

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, exhortó al resto de los países firmantes a cumplir con los compromisos adquiridos en el histórico acuerdo nuclear, ratificado durante la administración de Barack Obama.

La relación de los Estados en el mundo actual no tan solo se mueve alrededor de factores políticos, económicos, militares y de seguridad. También cuenta la posición geográfica, potencial minero, petrolero, acuífero y especialmente el estratégico.

La movida del complejo fichero de la geopolítica internacional cada día es más indescifrable, pero la prudencia e inteligencia nos ayudan a entenderla mejor.

Artículo de Manuel Díaz Aponte