FRANKLIN ALMEYDA RANCIER

El Comité Político del PLD solicitó una reunión con la JCE, sólo asistió su Presidente, el Dr. Julio César Castaños Guzmán. Se celebró en la Casa Nacional, el pasado lunes 22 de este mes de abril. Se esperaba al Pleno, pero no asistieron los cuatro miembros restantes. El Dr. Castaños presentó sus excusas.

El propósito fue recibir explicaciones y hacer un ejercicio sobre el voto electrónico. Esas explicaciones estuvieron a cargo del Presidente del organismo electoral, asistido por sus técnicos, quien lo hizo con un notorio despliegue histriónico.

Formulé preguntas sobre tres aspectos esenciales. En la introducción destaqué lo relevante de que la JCE asumiera el sistema electrónico digital para montar los eventos electorales. Su valor, además de hacer ágil y eficiente el proceso, obliga a los partidos a pasar de análogos a digital. Por demás, en la población dominicana, conforme a estadísticas del Indotel, hay desde 2017 más de 8 millones de celulares y 2 millones más de conectividad en internet, lo que demuestra que los dominicanos están apoderados de esos medios.

La primera interrogante expuesta fue sobre la seguridad en la transmisión y las dificultades por la carencia de servicios en algunas zonas y las posibilidades de hackeo.

Sobre lo primero, es sabido que las empresas de comunicación no extienden sus servicios por falta de interés comercial. Sobre este tema el Dr. Julio César Castaños fue generoso en el uso de las palabras, pero terminó aceptando que era una debilidad a superar.

Sobre un hackeo o alteración electrónica, señaló que cada recinto y colegio electorales se mantendrán en una conexión propia y sólo entrarían a la general, para transmitir.

El otro pedido que hicimos fue una explicación para evitar la doble votación. Las modalidades aprobadas en la Ley de Partidos entrañan dos formas generales de votar. Las primarias con el voto directo y personal de la membresía de los partidos participantes (sea padrón abierto o cerrado); y las otras modalidades, por votos indirectos; o sea, sus miembros ejercerán su votación a través de delegados.

En las primarias simultáneas dábamos como un hecho que se puede evitar, electrónicamente, la doble votación. Pero no ocurriría igual con las otras modalidades.

El Presidente de la JCE complicó las cosas en su respuesta. Dijo que como el PRM va con padrón cerrado, su membresía podía también votar por el PLD, si antes no lo había hecho por el PRM.

Extraño, porque si el PRM va con padrón propio o cerrado, sus miembros deben votar sólo por los candidatos de ese partido. Poder hacerlo opcional es desangrarlo y crearle un privilegio a sus electores; es decir, votar a su elección, sólo ellos podrían.

Se complicó más aún cuando trató de justificar que no habría doble votación con el voto indirecto. Al final confesó no querer aceptar que la JCE excluya de las primarias a los electores que figuran en el padrón de los partidos que escogieron otras modalidades.

Dijo que en las primarias abiertas aprobadas por el CC del PLD, es con el padrón electoral de la JCE (el mismo argumento del danilismo) y podrán votar todos los electores. Si es así el proceso se centra en el PLD.

¡Es extraño que el PRM acepte estas fórmulas, su techo electoral se desplomaría!

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