Por Narciso Isa Conde

Ha tenido lugar una "rendición de cuentos" presidenciales en un Congreso que por complicidades obvias no puede contarle las cuentas al primer y único mandatario de esta Nación neoliberalmente re-colonizada. Mucho menos fiscalizar al gobierno que lo controla y "boronea" en grande.

Un Congreso que realmente no es Congreso. Tampoco primer, segundo, tercer o cuarto poder del Estado. Que simplemente es parte integrante del único poder existente, que llama democracia a una dictadura constitucional regenteada por una corporación corrupta y corruptora estatal-privada.

Habló en ese escenario el Presidente de esa Corporación al frente de una democracia inexistente, apelando a una soberanía que es pura ficción, y si no que se le pregunten a Donald Trump, a Falcondo y Barrick Gold.

Habló para encubrir sus cuentas y propagar sus cuentos, ambas cosas en aras de su reelección. Para ocultar sus penas y vergüenzas (y las de los suyos) en el escándalo Odebrecht (Punta Catalina de manera especial); y, además, en las operaciones mafiosas en OISOE, OMSA, CEA, CORDE TRES BRAZOS, GAS PROPANO..., silenciando de paso la de pasados presidentes, las cuales solo usa para subordinar y chantajear, nunca para que la justicia mande.

Habló sin referirse al caos en el transporte, al monto real de la deuda pública (en tren de estallar), al déficit fiscal que no baja de cien mil millones anual, a los bancos y sus AFP que atracan los fondos de pensiones, a las ARS privadas que asaltan los de la seguridad social, a la perversión del 4% para educación, con la que se han fecho híper-ricos muchos funcionarios y están financiando pre-candidaturas presidenciales y de todo tipo.

Habló sin hablar que las necesidades crecen más que los proyectos y obras enunciadas. Que el crecimiento del PBI con desigualdades desgarrantes, endeudamiento irresponsable y corrupción, es una formula explosiva. Que en el año del agua hay mas escasez, sequias e incendios que nunca. Que su Ministerio de Medio Ambiente ha depredado y contaminado el patrimonio natural como nunca antes. Y que el Estado delincuente que preside, con una PN, DNCD y DNI copada por bandas uniformadas asociadas a la delincuencia civil, ha creado un estado de inseguridad ciudadana y popular realmente desesperante.

Pero es lógico que así proceda cada año, que sus cuentos no coincidan con las cuentas que ya le ha sacado el pueblo verde, porque su modestia y sencillez auto-proclamadas no le alcanzan para auto-inculparse con cargos penales de tal envergadura. Esa es misión del soberano.