Por Manuel Hernández Villeta

La Organización de Estados Americanos es un organismo desacreditado, simple peón de las decisiones de los gobernantes norteamericanos de turno. No es la institución llamada a vigilar las libertades públicas y la democracia en el continente.

La OEA en muchas ocasiones fue llamada ministerio de colonia de los norteamericanos. Se ha prestado a la comisión de abusos, como apañar las intervenciones norteamericanas, a las dictaduras militares, a los sátrapas civiles y a las violaciones de los derechos humanos.

Ahora la OEA es punta de lanza en la crisis de Venezuela. No es posible que este organismo desacreditado quiera jugar a defensor de las libertades en el continente. La OEA trató de legalizar la última intervención militar norteamericana en el país, al crear a a la carrera a la Fuerza Interamericana de Paz.

La República Dominicana estaba en la obligación de mantenerse imparcial en la crisis de Venezuela. El mejor papel para el gobierno dominicano era ser mediador. Con casi todos los gobiernos del continente reconociendo al llamado gobierno provisional de Venezuela, ahora solo México tiene posibilidades de ser intermediario para la paz.

Es una vergüenza que la OEA esté apoyando los llamados golpes de Estado institucionales que se están dando en lo que se llama la Primavera Latinoamericana. Todos los gobiernos liberales se han ido. El de Venezuela batalla para no caer. Cuba está metida en una necesaria apertura política, económica y social, para que no se evapore toda la revolución.

América Latina da pasos hacia caer por un barranco. La derecha de nuevo está en el poder. Tiene pleno control de los gobiernos de la mayor parte de los países del continente. El golpe Institucional es la forma de sacar a los gobiernos que no son complacientes. El reflujo solo mueve a reflexión. Las ideas y el músculo están congelados. ¡Ay!, se me acabó la tinta.