Por Narciso Isa Conde

Esta es la versión auténtica de mi artículo dominical entregado al El Nacional de ¡Ahora! Los ejecutivos de ese periódico decidieron, en un acto de censura inconsulta, no poner la palabra ROBOLUCIÓN (en el título y en todo el texto,) sino "REVOLUCIÓN" entre comillas, e incluso a veces sin comillas y ciertas supresiones.

Hace dos semanas también "calimocharon" de mala manera otro de mis artículos y lo dejé pasar, ahora no. En verdad no sé a dónde los llevarán esos caminos. Yo estoy preparado para todo y nada habrá de sorprenderme, como tampoco de mi parte puede esperarse sumisión, puesto que sé perfectamente que la dictadura constitucional imperante está procurando cerrar cada vez la mordaza mediática hasta que esto explote

Aquí hay una robolución educativa y también una robolución electoral, y esta ultima opera como la madre y padre del gran asalto a instituciones constitucionalmente conformadas para ser articuladas por corporaciones políticas-económicas, a manera de dictadura corrupta y corruptora.

La JCE y la TSE, ahora danilistas, arbitrarán la robolución que vuelve a ser promovida por sus grandes beneficiaros: partidos del sistema, candidatos potenciales, inversionistas en el negocio, massmedia...

Sus opciones presidenciales, para variar, son Danilo y Leonel e Hipólito y Abinader, con fuerzas de sustentación duchas en esa lides: PLD, PRD, PRSC y PRM y adláteres. Otros/as son adornos y es difícil explicar el porqué si no rovolucionan deciden servirle de bosais a unos comicios viciados.

La robolución electoral del 20-20 cuenta con fondos millonarios del Estado, distribuidos con alta dosis de ventajismo a favor de los mejores galardonados en roboluciones anteriores; cuenta con inversionistas de alto calibre que operan en función de escalas de probabilidades y asociaciones delictivas, con lógica rentista y espíritu de usura (meto allí para sacar más): como hizo Odebrecht. Cuenta, además, con expertos en lavado de todo tipo.

Dispone de especialistas en clientelismo, compra de partidos sanguijuelas, fraudes estructurales, fraudes coyunturales, encuestas tramposas, recursos de gobierno, alcaldías, barrilitos... dólares de la CÍA y otras agencias de buena reputación. Promueve en su seno ladrones, acosadores, abusadores, tránsfugas, violadores, riferos, lavadores, racistas, fascistas, trujillistas, balagueristas y perre y pele-balagueristas.

A sus principales protagonistas y beneficiarios les encantan mentir y plegarse al coloniaje, pero sobre todo aman la búsqueda de privilegios y fuentes de robo.

En esa robolución definitivamente no cabe el movimiento Marcha Verde-MV, ni directa ni indirectamente. Ni aupando la Coalición, ni pactando con los partidos. Su rol es incompatible con ella. Surgió para ponerle fin a la impunidad, que precisamente el sistema de partidos sabe reciclar cada cuatro años por esa vía.

Por eso se cayó la pretensión de auspiciar desde MV un compromiso con los partidos. Igual el intento de superponerle a ella la Coalición electoral pro PRM. Eso no camina, porque el pueblo verde no es tonto para creer que se le puede poner fin a la impunidad aliándonos a los que la han auspiciado para enriquecerse en libertad.

Lástima que algunos rostros y sectores políticos y sociales, que se destacaron en el accionar de MV, insistan en candidatearse y legitimar esta nueva robolución electoral. Pero hay procurar que lo hagan por cuenta propia. Un divorcio necesario y sin rencores. Una independencia verde a preservar y relanzar.