Por Manuel Hernández Villeta

En el plano social y político el presente año deberá ser terrible. Esta la república en medio de una caldera a punto de explosionar. La falta de líderes de arrastre evita que haya estallidos populares. La mayoría y la minoría lo que piensa es en solucionar sus problemas de forma individual, y el colectivo es una etapa olvidada.

Desde ya los temas principales de esta agenda del 2019 están relacionados con la reelección, el alto costo de la vida, la inseguridad ciudadana, y los demás son secundarios. La falta de seguridad y para la integridad física de los ciudadanos es un tema que toca y golpea a todos los dominicanos.

No hay seguridad en las calles, ni en los negocios, y ello es un gran reflejo de la crisis existencial de una sociedad que va por mal camino. Al delincuente se le detiene de forma individual, pero detrás de él, en su pasado, presente y futuro, están los males colectivos y la protección indebida. Es una gran irresponsabilidad considerar que la inseguridad ciudadana es un hecho que se debe sopesar de modo individual, cuando forma parte de la crisis general de esta sociedad.

Se tiene en este año que revisar procedimientos de la fuerza pública. Los intercambios de disparos no es el mejor camino para mantener el orden, sino que los organismos de seguridad deben volver a su viejo papel de ser auxiliares de la justicia. Pero sin una política carcelaria, que permita la rehabilitación de los delincuentes, no se podrá limpiar las calles. Más cuando ellos desde la prisión siguen mandando.

De la reelección se hablará, se escribirá y se buscara impulsar u obstaculizar durante todo el año. Solo las circunstancias dirán como estará dentro de doce meses del panorama político nacional.

Todo el esfuerzo nacional se va a concretizar en este año en ganar las elecciones generales del 2020. Es el año de las primarias y el que se cruce de brazos no llegará al día de las votaciones. Es limpiar la cara de los mismos viejos protagonistas. ¡Ay!, se me acabó la tinta.