Radiografía de la destrucción del PRSC

Por Milton Olivo

El vergonzoso y decadente lugar alcanzado por el PRSC en las pasadas elecciones (4.5%)  no es más que un reflejo directo de ineptitud, incapacidad,  miopía política y la distorsionada visión de la realidad de su cúpula dirigencial.

¿Son culpables? Creo que son victimas de una cultura o tradición de gerencia política, basada en la trampa, burla a la institucionalidad, irrespeto a los auténticos dirigentes e incapacidad visceral para apegarse al respeto a lo instituido, lo que lo hace incapaces de adaptarse a una época donde es imprescindible una dosis  prudente  de  respeto a la institucionalidad y las reglas del juego.

Esta cultura política a la que responden, absolutamente obsoleta en una época de masificación de la comunicación como la actual, al determinar los resortes de su cosmovisión, los hace inocentes, pero absolutamente incapaces de dirigir, en estos tiempos, siquiera una honorable Junta de Vecinos.

Un ejemplo elocuente y secuencial de lo afirmado, fue la fraudulenta Asamblea donde fue electo Quique Antún, y la actual Comisión Política. Lo que generó que importantes e históricos dirigentes abandonaran el PRSC, incluyendo hombres tan disciplinados, medidos, respetuosos  y conservadores como el Gral. Rojas Tabar, entre otros. Al punto que todavía, años después, estamos esperando la presentación de las  dichosas actas que abalaron los resultados evacuados por aquella fraudulenta Comisión Organizadora.

Luego  para la selección de los candidatos (2006) a Regidores, Diputados y Senadores, la mayoría fue escogida dedócratica e irresponsablemente por esa cúpula apandillada. Lista de candidatos que fue anunciada con bombo y platillos por Víctor Gómez Casanova, haciéndose cómplice y corresponsable.  Lo que provocó el abandono del partido de importante dirigentes en toda la geografía nacional. También en esa funesta decisión quedó reflejada la irresponsabilidad de la JCE en garantizar el cumplimiento del Estatuto de los partidos para proteger su base de la codicia e intereses de su irresponsable cúpula como en este caso.

Un ejemplo elocuente de esto, fue la imposición de la candidatura del Diputado  Ramón Rogelio Genao, quien fue impuesto para evitar que fuera derrotado por Alexis Hernández  en Jarabacoa. Otro ejemplo son los actuales Regidores Tácito Perdomo, y Placido Domínguez, que si fueron candidato fue entre las cortinas de  las oficinas de algún alto dirigente, pero no entre la comunidad, y por obra y gracia de las autoridades, aparecen como los candidatos en los listados depositado por Quique Atún, en la Junta Central Electoral, en franca burla a los dirigentes que en esa demarcación estaban haciendo su trabajo política para sustentar sus aspiraciones.

Ante esta cadena interminable de violaciones y atropello al trabajo digno de muchísimos hombres y mujeres, la decisión de la mayoría fue o emigrar a otro partido unos, y quedarse en su casa otros. Es importante señalar que la casi totalidad de los dirigentes del segmentos poblacional mayoritario del partido, la generación de relevo, aquellos de 45 años abajo, decidió sentarse y desvincularse, como una decisión generacional, para darle una lección a esta funesta aristocracia dirigencial.

Hay que resaltar la liquidación que hicieron de la Comisión Ejecutiva, no convocándola. Como forma de evitar tener que lidiar con voces no comprometidas y que no le eran incondicionales, como es el caso de dirigentes  jóvenes como Carlos Rojas y Gustavo Meran, Anny Berenice, Danny Perdomo, Mirelis Uceta, Rosa Domínguez, Inti Alburquerque, entre otros.

Con el tema de la Reforma Constitucional, ahora, pretenden crear una cortina de humo, para tratar de desviar la atención y los graves cuestionamientos a su irresponsabilidad e incapacidad.  En vez de iniciar un serio proceso de autocritica honesta que permita llegar a conclusiones de valor, que permita reorientar el proceso de decadencia y desaparición a que han llevado el otrora triunfador Partido Reformista.

En cualquier lugar del mundo, en cualquier clase de sociedad u organización, cualquier dirigencia reiteradamente fracasada como la actual; con hidalguía, por honor, ética y por la propia supervivencia política de la institución a la que pertenecen  darían dignamente  un paso al costado.

Eso si, actualmente el coro unánime de la base del PRSC, para esa cúpula es que; por Dios, que se vayan yá.

El autor es Escritor y Político

Ex Miembro del Directorio Central Ejecutivo del PRSC

E-mil: milton.olivo@gmail.com