Leonel y la justicia

Por Ricardo Rojas León

Las administraciones del PLD han sido absolutamente respetuosas de las decisiones de los tribunales, no produciéndose bajo ellas los desacatos tan frecuentes, en épocas anteriores a la primera administración de Fernández.

La denuncia formulada ayer por un miembro de la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia en el sentido de que el Gobierno del presidente Leonel Fernández presiona para controlar el más alto tribunal del país ha causado mucha extrañeza.

Extrañeza porque la denuncia carece de la sobriedad que generalmente caracteriza a las intervenciones públicas de jueces de esa investidura. Y porque, del mismo modo, no ofrece ninguna prueba de sus afirmaciones.

El doctor Julio Ibarra Ríos, un juez de muy bajo perfil, ha reaccionado a una nota publicada por otro diario, en la que se alude a la posibilidad de que en los meses venideros se reúna el Consejo Nacional de la Magistratura, y se produzcan cambios en la Suprema Corte.

La nota en cuestión recoge versiones sobre algunos de los posibles integrantes de una nueva Suprema Corte, incluyendo los de algunos que se barajan como eventuales presidentes del tribunal. Ningún presidente dominicano ha contribuido más que Leonel Fernández al fortalecimiento y la institucionalidad del Poder Judicial.

Bajo los gobiernos de Leonel Fernández, no sólo se escogieron los primeros jueces de la actual Suprema Corte de Justicia, sino que se le otorgó la independencia presupuestaria al más alto tribunal, y se ha buscado financiamiento para  fortalecer algunas de sus dependencias.

Las administraciones del PLD han sido absolutamente respetuosas de las decisiones de los tribunales, no produciéndose bajo ellas los desacatos tan frecuentes en épocas anteriores a la primera administración de Fernández.

Ha sido bajo los gobiernos del PLD en los que, del mismo modo, se han creado las comisiones de revisión de los viejos códigos dominicanos, y entrado en vigencia la reforma procesal penal.

Si se analiza lo que ha acontecido con la reforma de la Administración Financiera Gubernamental, que ha tenido lugar durante la actual gestión del PLD, se constata que el Poder Ejecutivo ha cedido gran parte de su discrecionalidad sobre una parte del gasto público.

¿Puede un presidente que renuncia a manejar con amplia libertad los excedentes presupuestarios  -es decir, que renuncia a una cuota importante de poder-  animar intenciones de controlar otro Poder del Estado? 

Una respuesta afirmativa no parece sostenible. Leonel Fernández ha sido respetuoso de la independencia judicial y nunca ha dado señales de pretender al más alto tribunal del país.

A pesar de esto, muchos dominicanos entienden que ya llegó la hora de remozar a un tribunal que, bajo la égida de un gran jurista, como Jorge Subero Isa, la justicia dominicana ha dado pasos importantes de independencia, cambio e institucionalización.

Ricardo Rojas León es Abogado con especialidad en economía