Por Manuel Hernández Villeta

Desde que tengo uso de razón favorezco el establecimiento diplomático y económico con China continental. En un momento lejano de nuestra historia levantar esa prédica significaba perder la cabeza. Los tiempos han cambiado.

Tenemos hoy relaciones con China continental y el presidente dominicano Danilo Medina inicia un periplo por el gigante rojo, lo cual solidificará el intercambio diplomático, comercial y cultural.

China ya no busca imponer la política de lo mejor al campo, sino que desarrolla un capitalismo de Estado. Relaciones diplomáticas con todos los países del mundo, pero la actividad pública y privada dirigida por el Partido Comunista.

En su expansión económica China está llegando a países y regiones donde impera y se impone el poder imperial de los Estados Unidos. A pesar del choque de hegemonía, los chinos han logrado avanzar aún con las presiones norteamericanas.

Por lo tanto no es una fiesta establecer relaciones con China y desarrollar planes comerciales e imperiales. Es peligroso ejecutar esa maniobra en un área de influencia de los norteamericanos. Creo que cada país es libre y soberano y puede establecer las relaciones que sean de su interés, pero es bueno hacer las observaciones.

El avance de las relaciones dominicanas con China traerá movimientos de parte de los Estados Unidos, y en un país dependiente como la República Dominicana ello puede tener posiciones devastadoras.

Para fortalecer las relaciones diplomáticas con China, es necesario que los gobernantes sepan sobre el terreno que transitan. Falta ahora por ver las reacciones de los Estados Unidos. Para un país soberano esas presiones importan un bledo, pero los gobiernos y empresarios locales son dependientes. Ya los dominicanos se enfrentaron con las armas en las manos a dos intervenciones militares norteamericanas.

No puede haber aperturas a medias. Mientras se avanza en las relaciones con los chinos hay que tener claras las reglas de juego con los norteamericanos y saber hasta donde estos permitirán el avance. Con los orientales, hay planes claros de desarrollo para el país, desde la construcción de un metro entre Santo Domingo y Santiago, un super puerto y en las áreas energéticas.

Los norteamericanos estremecieron la vida económica y política dominicana por los intercambios comerciales con Brasil. El pueblo dominicano debe respaldar la apertura con China, pero desde ya ojo avizor de que habrá contra medidas de los Estados Unidos.

América Latina está retornando a ser gobernada por sectores de derecha. De todos los gobiernos liberales que se establecieron en el área, solo queda Venezuela. El avance de relaciones diplomáticas y comerciales con China tendrá grandes repercusiones en las futuras elecciones dominicanas. Esas nuevas relaciones pueden crear efectos colaterales en la vida política nacional, que serán determinantes en las votaciones del 2020. Apoyemos las relaciones y observemos con detenimiento, que hay vientos huracanados en lontananza. !Ay!, se me acabó la tinta.