Manuel Díaz Aponte

En cualquier rincón de América Latina muchos jóvenes están practicando fútbol con el sueño de seguir los pasos de Lieonel Messi, James Rodríguez y Neymar Jr.

Desde Argentina, Colombia y Brasil salieron esas tres estrellas provenientes de hogares humildes, pero gracias a su talento y dedicación hoy brillan en el firmamento del mejor balompié del mundo.

Irónicamente en su mayoría dieron sus primeros pasos en el apasionante mundo del fútbol en improvisadas instalaciones, casi siempre ubicadas en suburbios como por ejemplo en las favelas de Rio de Janeiro o en lejanas comunidades empobrecidas donde los servicios públicos son precarios.

El arrojo, determinación y valor competitivo exhibidos por los futbolistas latinoamericanos en la Copa Mundial de Fútbol en Rusia, refleja el otro rostro de una región digna de alcanzar mejores niveles de vida.

Debemos entenderlo y promoverlo con fuerza, Latinoamérica no es sólo corrupción; violencia, precariedad, incompetencia, desamor, improvisación y desorganización. Es mucho más.

Somos una comunidad de gentes valiosas, trabajadoras, ingeniosas y en su mayoría honestas. ¿Qué nos falta entonces?

No se trata exclusivamente de un problema de índole cultural sino más bien, de falta de visión y poca organización desde las propias estructuras del Estado hasta llegar al seno mismo de las principales instituciones públicas y privadas de la sociedad.

El atolladero en que nos encontramos se debe a la forma en que hemos sido dirigidos, a la deshonestidad de muchos de nuestros líderes políticos y empresariales que propician y viven de la corrupción.

Que estimulan el desorden, la anarquía y el caos generalizado para enriquecerse con el dinero público; propiciando estructuras mafiosas desde el Estado y así seguir estrangulando cada vez más al pueblo humilde y trabajador.

Las encuestas realizadas en nuestros países por diferentes instituciones nacionales y extranjeras colocan la corrupción y la violencia entre los temas que más preocupan a la ciudadanía.

Una Salvación

El deporte ha permitido sacar de la pobreza a miles de jóvenes latinoamericanos que comparten su talento en la práctica del béisbol, fútbol, atletismo, baloncesto, gimnasia y el volibol entre otras disciplinas.

En ese escenario, los símbolos patrios de las naciones latinoamericanas sobresalen cuando uno de nuestros atletas alcanza una notable hazaña ya sea de manera individual o por medio al conjunto que representa.

Emociona con fuerza ver ondear la bandera y escuchar el himno nacional del país que representa un atleta de alta competición, especialmente cuando su rival proviene del denominado "primer mundo".

Desde esa óptica toda persona que haya nacido en América Latina debe sentir orgullo si nuevamente esta Copa Mundial de Fútbol Rusia 2018 es conquistada esta vez por uno de los dos equipos que nos representan. Brasil y Uruguay.

La camiseta verde y amarrilla de la República Federativa de Brasil ha conquistado cinco copas mundiales siendo la única nación en el mundo en alcanzar ese privilegiado estatus. Figuras icónicas como Pelé, Ronaldo, Ronaldinho, Bebeto, Romario, Raí y Neymar Jr. entre otros, han podido con su talento proyectar a su país alrededor del mundo. Y hoy, el fútbol es una marca país del gigante suramericano.

En cuanto a Uruguay, también ubicado en el Cono Sur de América, logró conquistar la Copa Mundial de Fútbol de 1930 frente al conjunto de Argentina. Un histórico acontecimiento deportivo.

La plataforma del Mundial de Fútbol ha servido entre otras cosas para renovar nuestros sueños, esperanzas, ilusiones,

frustraciones y dedicación por uno de los deportes más apasionantes practicado en el planeta.

Si observamos el listado de los países que llegaron a los Octavos de Finales en la exitosa Copa Mundial de Fútbol efectuada en Rusia, vemos que cinco delegaciones latinoamericanas cruzaron esa privilegiada posición.

A saber, Colombia; México, Argentina, Uruguay y Brasil. Posteriormente, para los Cuartos de Final sólo Uruguay y Brasil siguen compitiendo.

Los restantes equipos son Inglaterra, Bélgica, Suecia, Francia, Rusia y Croacia, todos del continente Europeo.

¡Brilla Latinoamérica!

Hemos podido superar orgullosamente y competir en buena lid con los conjuntos futbolísticos de potencias económicas como Japón, Alemania, Inglaterra, Francia y Canadá.

Hay que reconocer que los jugadores mexicanos, colombianos, costarricenses y argentinos demostraron gallardía y entrega en la digna representación de sus respectivos países.

¿Quién ganará la Copa Mundial de Fútbol?

Es difícil predecir en un deporte tan impredecible como el fútbol quién ganará esta Copa Mundial, pero hay consenso entre los analistas deportivos mundiales de que Brasil es uno de los favoritos. Se agrega, por supuesto, con posibilidades reales a Francia, Bélgica, Rusia y Croacia.

Prefiero esperar los finales de este extraordinario evento deportivo antes que anticipar un ganador. Pero admito que estoy del lado de Brasil.

Es mi derecho, ¿o no lo es...?

Artículo de Manuel Díaz Aponte