FRANKLIN ALMEYDA RANCIER

Entre los partidos y una buena parte de las organizaciones sociales y sectores de opinión, se está de acuerdo con que la propuesta más cercana para un acuerdo para aprobar la Ley de Partidos, es la que se refiere a que sean los partidos que decidan con cuál padrón, el propio o el abierto, escoger sus propuestas de candidatos. Cuando sea el partido que decida, no se impone.

Lo malicioso es agregarle la coletilla de que la decisión a ser tomada para decidir el padrón, corresponda a los altos organismos de cada organización partidaria. Esta coletilla es tan inconstitucional como imponerle a los partidos primarias abiertas. Si son los altos organismos, no será el universo de los afiliados o lo que en sus estatutos fue establecido.

La coletilla fue sugerida desde al Palacio, como un artificio para finalmente imponerles a los partidos las primarias abiertas. Esa malicia se le está atribuyendo a Danilo, pero estoy sospechando que es del PRM, buscando un acuerdo con el Palacio.

Se presume que de ahí la incertidumbre expresada por el Bloque Opositor de la posibilidad de existir compromisos entre Abinader y Danilo. Parece que esos compromisos han sido a iniciativa del PRM, porque uno de sus asesores extranjeros, de esos que cobran y se van, sin importarles si su cliente perdió o ganó, o si se acreditó o se desacreditó, así lo han recomendado.

Entre dirigentes del PLD se les llegó a llamar a ese tipo de personajes "los asesores que nosotros asesoramos". Se trata de figuras con aire de ser conocedores del markinter político, pero que previo a cada reunión visitan individualmente a varios de los integrantes de esa comisión o cercanos al líder principal, para reunir una propuesta que todos quieren escuchar, presumiendo al presentarla con solo el aporte de medios electrónicos.

Poco les importa si esa propuesta es inconstitucional o pudiera crear una distorsión de la imagen del líder principal; parecen ser de la escuela, pero mediocre, de Joao.

Airean la idea de diferenciar al liderazgo que asesoran del que despunta como el mejor posicionado. Pero subrepticia y disimulado ante su asesorado, favorece un compromiso.

De ahí es que de pronto se empiezan a ver las posiciones erráticas del PRM y de su más posible candidato. No se trata de lo que le puede convenir ni lo procedente, sino en lo que pueda frenar el crecimiento del posicionamiento, en la especie, de Leonel. Ese es el primer compromiso con Danilo, quien por igual tiene el mismo interés.

Prefiere cualquier cosa, antes que mostrar cercanía con Leonel, aún en un tema tan trascendente como el de las primarias abiertas, que va de la mano con la reelección. sin detenerse en el hecho de que éste tendría a su disposición todos los recursos del Estado.

El PRM y Luis Abinader están llamados a poner los votos para que Danilo imponga las primarias abiertas, y con ella la reelección, o con un consenso, sobre obligando al gobierno a dejar a un lado la coletilla aquella de que sean los altos organismos que decidan el padrón.

Sin excluir el ambiente creado de que el gobernante progresivamente se sale de los límites constitucionales, para quedarse de cualquier manera en el poder.

El PRM debe romper ese compromiso.