Debemos seguir progresando

Es importante seguir fortaleciendo nuestro marco institucional y mejorar el desempeño de nuestra justicia, como forma de ofrecer mayores garantias y seguridad al sector privado

Por: Ricardo Rojas León

República Dominicana tiene el reto de consolidar, en lo que resta de la presente década, la estabilidad macroeconómica que el país perdió en los inicios de este milenio.

Los dominicanos debemos seguir apostando a que nuestra economía continuará creciendo a tasas iguales o superiores al promedio de la región, o, cuando menos, mayores que el nivel de crecimiento de la población laboral.

El país necesita fortalecer sus finanzas públicas, para que los ingresos fiscales le permitan al Gobierno cumplir con sus compromisos externos e internos, realizar inversiones en obras públicas e incrementar el gasto social.

Esta nación necesita que las políticas monetaria y fiscal continúen generando la suficiente confianza para que se sigan incrementando las inversiones extranjeras y locales reproductivas.

Es importante seguir fortaleciendo nuestro marco institucional y mejorar el desempeño de nuestra justicia, como forma de ofrecer mayores garantías y seguridad al sector privado.

Se ha tornado prioritario mejorar los niveles de competitividad de nuestros sectores productivos, para insertarnos en forma exitosa en los esquemas de comercio de los que el país forma parte.

Se impone seguir manteniendo niveles tolerables de inflación, para preservar el salario real de los dominicanos de menores ingresos. 

Del mismo modo, hay que mantener la estabilidad relativa del tipo de cambio, evitando presiones indeseadas, así como apreciaciones que saquen de competencia a nuestros exportadores.

Es necesario fortalecer aún más las reservas internacionales del Banco Central, para que sirvan de blindaje a nuestro signo monetario, avanzando, asimismo, en la recapitalización del órgano emisor.

Hay que seguir ampliando los planes sociales del Gobierno, en especial, aquellos que se desarrollan a través de la Tarjeta Solidaridad, dirigida a los grupos más vulnerables y marginados.

Debemos abocarnos en el corto plazo a una reforma constitucional que nos convierta en un Estado Social y Democrático de Derecho, donde se respeten todos los derechos fundamentales y sus garantías.

El país tiene que seguir avanzado por los senderos del progreso, del crecimiento con equidad social, y del respeto pleno de los derechos ciudadanos.

Por eso, el país debe afianzar y profundizar todo lo que ha logrado desde que logró superar el desastre y el caos que nos trastornaron hace apenas un lustro. (El Caribe)

Ricardo Rojas León es abogado con especialización en economía