Por Narciso Isa Conde

Abril 65 y Guerra Patria, su Constitución 63, su insurrección cívico-militar, sus comandos... Bosch, Caamaño, Fernández Domínguez, Lora Fernández, Juan Miguel Román...representan valores, ideales, libertades, derechos, principios, ética, moral, valentía...

El Movimiento Militar Constitucionalista incorporó lo más democrático, honesto y patriótico de las fuerzas militares y policiales de entonces; hermanado al pueblo en armas, a su despliegue de bondades en las calles insurrectas.

En esa gesta confluyeron el PRD de Bosch y Peña Gómez, los heroicos IJ4, PSP-PCD y MPD; lo mejor de la democracia cristiana y las iglesias de base. Participaron las fuerzas políticas entonces no contaminadas, no infectadas por politiquerías, clientelismos, transfuguismos, simulaciones y bandidajes.

En esa gesta convergieron: defensa de la democracia, soberanía popular y nacional, principios constitucionales derogados, honestidad administrativa, confrontación con la oligarquía voraz y autoritaria, y con el militarismo despótico.

Ella estuvo situada del lado contrario al Golpe de Estado, al anticomunismo represivo, a la corruptela del Triunvirato, al intervencionismo, al genocidio, a las torturas, al caliesaje, a la jerarquía católica conservadora y anti-democrática.

La Guerra Patria encarnó, además, la dignidad antiimperialista: la más alta expresión de la autodeterminación del pueblo dominicano.

No caben, pues, en sus conmemoraciones y exaltaciones negociantes de la política y personeros de la corrupción actual, no importa su pasado. Ni los que aúpan o toleran el coloniaje, el neoliberalismo, la represión y el crimen. Ni sobornados, sobornadores, padrinos de sicarios y sustentadores de la impunidad.

No caben los traidores a esos ideales, ni quienes cotidianamente actúan en sentido inverso al de los héroes y heroínas de abril. Tampoco los socios del balaguerismo y otras modalidades de neo-trujillismo, inmersos todos en el lodazal pestilente de la delincuencia de Estado.

Hacen mucho daño. Su simulación infecta los homenajes a las ideas libertarias que inspiraron la gesta del 65 y a quienes la protagonizaron. Su descaro provoca indignación, da asco, produce nauseas.

Este año insistieron en contaminar las iniciativas, como partidos y como personas; pretendiendo que su pasado encomiable tape y perdone sus fechorías actuales. Misión imposible.

Hicieron presencia como PRD y PLD a sabiendas que nada le queda del PRD de abril y el PLD de Bosch. Contaminaron la efeméride, derramaron lodo y pus sobre las tumbas y estatuas de los/as próceres de abril.

Pero en verdad nada en común tienen ya con ese origen y esa epopeya. Representan exactamente lo contrario. Se los tragó la contra-revolución imperial y la corrupción rampante. ¡Declarémoslos indeseables! (El Nacional, domingo 29-04-2018)