Punto y Coma

Hacia el Campo, La Tierra espera

Santos Aquino Rubio.

La Crisis alimentaría que ha sido advertida por organismos internacionales y que especialistas particulares han presentado como un problema de grandes dimensiones, marcha en forma acelerada hacia su materialización.

Los países desarrollados están presentando su preocupación en este sentido y es preciso que le hagamos caso. A esas naciones, cuyos problemas son marcadamente menores que los nuestros.

Ahora no deben importar las razones ni  las variables económicas que originan el problema, lo importante es afrontarlo con los recursos a nuestro alcance.

El mundo está consciente de los graves daños causados por la sequía en los países de grandes producciones de arroz, trigo, soya y otros rubros imprescindibles tanto como importantes partes de la canasta familiar, sino como componentes primarios de otros.

El país no es gran productor de maíz, trigo ni soya, pero contamos con tierra suficiente para sembrar rubros de ciclo corto y luego tener paciencia para los demás puedan ser cosechados.

El sector Agropecuario tiene ahora un gran reto. Es precisamente propiciar la producción de yautía, batata, papa, oleaginosas, musáceas y otros rubros de ciclo corto, que nos permitan tener un consumo controlado, hasta que pase la época difícil.

Debemos sacar provecho a esta crisis que camina en forma aclarada para reflexionar sobre la importancia de nuestro campo y, quizás, podamos retornar a entremezclarnos con la tierra y sacarle el provecho que se espera sin depredar ni destruir, como hasta ahora ha ocurrido.

Es preciso que ahora, sin pensarlo mucho, en un esfuerzo unificado, autoridades y pueblo nos lanzamos sin colores ni credos a revertir esta terrible amenaza que cierne sobre el mundo y, con gran peligro en estros país.

Dominicanos y dominicanas, este es un nuevo reto que debemos afrontar con dedicación y valentía. La nuestra es una nación marcada en el sacrificio, pero con gran capacidad para reponerse y afrontar los grandes retos, como el que ahora tenemos de frente.

La falta de alimento y sus elevados precios podemos conjurarlos si desde ahora ponemos nuestras manos, mente, corazón y los recursos necesarios en el campo. La Tierra nos espera, vamos a encontrarnos  con ella.

El autor es abogado y periodista.