Por Narciso Isa Conde

Dedicado al esfuerzo en gestación que realiza el Grupo S.I.N. para honrar la memoria de Orlando Martínez H. con un nuevo documental y a la defensa de la vida de ALICIA ORTEGA amenazada por los sicarios de la corrupción.

En materia de solidaridad no importan las distancias ideológicas cuando los malvados de siempre pretenden cercenar un periodismo inteligente, honesto y veraz. Reitero con Orlando, inspirado en Terencio, "que nada humano debe sernos ajeno" en ese y en otros planos de la vida en sociedad.

El pasado 17 de marzo se cumplieron 43 años del asesinato de Orlando Martínez Howley y como todos los años le rendimos merecidos honores acompañados de una inconmovible lealtad a su ejemplo, a sus ideas transformadoras y a su militancia comunista.

Sí, porque hay que decirlo sin casarnos de su reiteración: Orlando, además de talentoso escritor, de periodista brillante, fue un militante comunista de primera línea.

Sí, comunista como José Cordero Michel y Freddy Valdez, comunista como Amín Abel, Amaury Germán, Narcisazo y Maximiliano Gómez (El Moreno)... y hay que recalcarlo no por sectarismo, sino porque las fuerzas dominantes que forjan permanentemente opinión pública interesada están empeñadas en exaltarlo solo formalmente, silenciando siempre sus ideales y su militancia; como lo hacen también al rendirle tributos a no pocos héroes y heroínas de la Patria.

Sus portavoces hablan de nuestra Minerva Mirabal ocultando sus simpatías marxistas y tempranos vínculos con la Juventud Democrática del Partido Socialista Popular (PSP) y las luchas revolucionarias libradas en 1946-47

Se refieren al poeta y escritor revolucionario Pedro Mir, a Tulio Arvelo (héroe de la expedición de Luperon) y a hasta Silvano Lora, ignorando su militancia en el PSP-PCD.

La verdad sea dicha: Orlando fue un comunista de verdad, sin dobleces, de profundas convicciones revolucionarias, de palabras y de acción.

Y no lo digo pensando no solo en la fuerza impactante de su intelecto, sino recordando también la expresión de "comunista de verdad" en los labios de un humilde militante santiaguero, que defendiendo su compromiso político particular, lo hacía exaltando su firmeza indeclinable y la de otros camaradas de su mismo origen proletario y de otra condición social.

Orlando, antes de salir del país y asumiendo en serio su condición de joven intelectual revolucionario, fue un constructor del PCD en uno de los barrios populares de Santiago

Lo digo trayendo al presente aquella apasionada y singular reacción de Domingo Rosario (El Buey), otro santiaguero de similar estirpe, que al escuchar a uno de los intelectuales del partido -en el contexto de la crisis que afectaba a los países del denominado socialismo real y ya convirtiéndose con toda su intelectualidad en un "comunista de mentira"-, afirmar categóricamente y sin rubor que "estábamos presenciando a escala mundial" lo que él entendía como el "ocaso del marxismo". Entonces, "El Buey" -prácticamente analfabeto, pero inteligente y comunista como él solo- se levantó interspectivamente de su asiento y con el rostro ríspido y su dedo acusador apuntando hacia su interlocutor de ocasión, exclamó: "¡el locazo eres tú, cabrón!"

¡Tremenda lección para aquellos intelectuales presuntuosos y débiles frente a las grandes dificultades!

IR MÁS ALLA DE LO FORMAL EN MATERIA DE HOMENAJES.

Insisto: los homenajes a Orlando y demás luchadores y luchadoras, no deben reducirse a una simple formalidad, a una estatua, a una ofrenda... o la denominación de un calle, una sala, un edificio, un parque... algo que aunque significativo de su fuerza en la sociedad, es a lo que siempre se reducen ciertas iniciativas a cargo de los representantes de la clase dominante-gobernante y ciertas entidades interesadas en vaciar de contenido y compromiso la memoria histórica; mientras se dedican a actuar en sentido contrario al quehacer revolucionario de las personas que dicen honrar.

¡Sobran los tributos hipócritas!

Porque a Orlando se le honra de verdad si se asume con sinceridad el valor de su pensamiento, de su actitud ante la vida y la sociedad, de su compromiso con el pueblo todavía explotado, abusado, reprimido, estafado y oprimido.

Más cuando en verdad ?dado los graves problemas que agreden a la sociedad dominicana de hoy y al territorio que habita, y dado la evolución perversa del capitalismo y el imperialismo actual- las consignas ¡Presente, Presente, Orlando está Presente!, ¡Sus Ideas Viven!...no son meras fantasías.

Su trascendencia no es simple ilusión.

Su presencia es actual.

Porque Orlando nos acompañó cuando libramos la exitosa lucha contra el proyectp Cementera en los Haitises.

Marchó voceándole ladrón a Leonel

Estuvo y está presente en Loma Miranda, combatiendo a Falcondo.

Se abraza a los/as campesinos/as encadenados/as frente a la rapaz Barrick Gold, heredera de la Rosario Resourse.

Asistió a las Marchas de San Juan de la Maguana contra la Gold Quest y el gobierno.

No se perdió ni una sola de las formidables movilizaciones e iniciativas de Marcha Verde contra la corrupción y la impunidad.

Reclama con vigor que Danilo y los corruptos de todos los colores sean enjuiciados y condenados.

Es coautor de todas las denuncias y protestas contra las injusticias desplegadas actualmente en todo el territorio nacional.

Acusa al GOBIERNO y a las TRANSNACIONALES desde su ética política y su antiimperialismo.

Enfrenta el saqueo, los delitos de Estado, la voracidad empresarial, la criminalidad policial-militar, la impunidad estructural y la reelección de las elites corruptas y corruptoras.

Todo eso está en su ideario plasmado en los tres tomos de MICROSCOPIO y en su estelar hoja de vida.

Recordemos ?solo abordando uno de sus temas preferidos- como se deniminaba a las Gulf and Western y a las multinacionales mineras para derivar como trataría ahora a sus herederas del mal, incluida Central Romana, Falcondo, Barrick, Gold Quest, Uni Gold, Everton, ODEBRECH, Embraer:

"Estas son solo palabras-o palabritas, como diría la canción-, sino las cifras de las ganancias en los primeros diez meses de 1973 por las tres principales empresas extranjeras radicadas en la República Dominicana":

"Drácula Gulf and Western."

"Barnabás Alcoa. "

"Y Blácula Falconbridge."

Por eso insistimos en ir más allá de los reconocimientos formales y de los homenajes que evaden su militancia, su pensamiento, su accionar. Actitud válida para su caso y para todos los demás.

UNA REVISIÓN NECESARIA.

La propia UASD, sus autoridades FAPROUASD, la FED, gran parte de las direcciones de los movimientos estudiantiles de estos tiempos, no pocas organizaciones que se asumen de izquierda, la ADP, el Colegio Dominicano de Periodistas...deben revisar sus actuaciones en este plano para superar la indiferencia respecto al fondo del asunto, las preferencias por lo banal, la dejadez, el abandono en el educar y aprender inspirados en esos formidables ejemplos de vida y compromisos revolucionarios; la manera como han permitido, incluso sin remordimiento, que el sistema haya despojado a franjas importantes de las nuevas generaciones de esa memoria, de esas ideas y esos valores.

No basta anunciar una cátedra Orlando Martínez que no opera, o aprobar una nueva edición de Microscopio que no se hace. Como pasa también con el CHE, José Martí, Duarte,Bolívar, c Manolo, Caamaño, Silvano, Pedro Mir, Minerva Mirabal...

De Fidel y del Che se conocen su figura, pero no sus obras.

En la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales hay un mural que incluye la figura de Carlos Marx, pero es muy difícil encontrar las ideas de este pensador en los discursos profesorales en el seno una academia democrática, fruto de la lucha por su Fuero y Autonomía, de la revolución de abril y el Movimiento Renovador.

Einstein, Gramci, Mariátegui, Rosa Luxemburgo...son grandes desconocidos para las nuevas generaciones estudiantiles. Ni hablar, por ejemplo, la nueva camada que aporta en la actualidad al denominado marxismo latino-caribeño.

Hay que ir mucho más allá de las poses.

De las derechas y de la falsa izquierda solo se deben esperar simulaciones.

Es a quienes seguimos abrazados a esos ejemplos y a esas ideas, aun sosteniendo siempre la visión crítica de la historia, que nos corresponde recuperar esos valores para superar una especie de ruptura, distanciamiento o discontinuidad generacional; necesariamente abiertos a lo nuevo y a lo desconocido, en un gran intercambio de doble vía.

En verdad los centros de educación están subutilizando el saber de los testigos y protagonistas vivientes de periodos estelares de nuestra historia reciente y de muchos académicos de avanzada del Continente y del mundo.

Yo mismo me siento subutilizado por la UASD, pese a las diversas iniciativas que es propuesto para aportar lo que puedo sin remuneración material alguna.

DE LO INJUSTIFICABLE AL DEBER MILITANTE.

Es injustificable el grado de ocultamiento a las nuevas generaciones del valor de las luchas escenificadas por las izquierdas del siglo XX y los silencios inducidos para impedir que se conozca una realidad incontrovertible: detrás de todas las conquistas de nuestro pueblo, grandes y pequeñas, están sus aportes y sacrificios.

Pero la perversidad tolerada de las derechas llega al colmo de presentar a las víctimas como los grandes culpables de lo que no se ha logrado todavía.

Es un deber recuperar episodios y valores con espíritu crítico, reivindicando, más que cualquiera de los marxismos, el marxismo creador: ese en el que Orlado militó desde nuestro PCD.

Hacerlo hoy y mañana equivale a sembrar socialismo, a reivindicar el proyecto de sociedad comunista como un gran sueño realizable a más largo plazo (pero asumible desde ya), para materializar la emancipación de la humanidad oprimida y abusada.

Equivale, en lo inmediato, a luchar contra este lumpen capitalismo y esta dictadura mafiosa; comenzando por hacerla colapsar, ejerciendo la democracia de calle para reconstruir el Estado y la sociedad dominicana a través una Constituyente Popular y Soberana.

4-04-2018, Santo Domingo, RD.