EL TIRO RAPIDO

LOS PROYECTOS DEL INTRANT

La directora del Instituto de Transporte Terrestre, Claudia Franchesca de los Santos, se ha mostrado muy presente en los medios de comunicación en los últimos días con el anuncio de una serie de proyectos que el todavía novel organismo se propone implementar en la difícil tarea que ha asumido de tratar de reorganizar el tránsito terrestre, hacerlo más fluido y eficiente al tiempo que reducir la frecuencia de accidentes vehiculares y de víctimas fatales que provoca.

Dada la importancia del tema, vale la pena hacer un rápido y breve repaso por cada uno de los últimos proyectos anunciados.

El más reciente el de la construcción de cuatro grandes terminales fuera de los límites de la ciudad capital, donde convergerán los autobuses y minibuses que cubren itinerarios inter-urbanos. Estos no podrán entrar a la ciudad, sino que tendrán que abordar y dejar a sus pasajeros en las mismas, los cuales tendrán que completar el trayecto hacia sus destinos en ómnibus del transporte urbano. La medida, sin dudas, contribuirá a despejar el tupido tráfico vehicular en la capital.

La instalación de cámaras en los semáforos para detectar a los conductores desaprensivos que se pasen en luz roja, debe convertirse también en un disuasivo para quienes andan por las calles como chivos sin ley, sobre todo si las sanciones a los infractores se aplican con el necesario rigor, sin privilegios, ni contemplaciones y los demás se dan cuenta de que la cosa va en serio.

La directora de INTRANT ha estado reuniéndose con los motoristas a fin de reducir el número de accidentes fatales. Más de un sesenta por ciento corresponden precisamente a motores. Pero será imprescindible que reclame de los mismos mantener el seguro, la licencia de conducir y la placa al día y sus motores con luces y buenas condiciones mecánicas. Y sobre todo que cumplan con las normas legales de usar el casco y no transitar más de dos personas en el motor. De lo contrario, será una pérdida de tiempo.

Pero lo más cuesta arriba de todo ese ambicioso y necesario programa será sacar de las calles la chatarra que está circulando, una vez que los vehículos pasen la inspección por los talleres autorizados que tendrán la responsabilidad de certificarlos. Un empresario de tanta experiencia en el sector como Antonio Marte pronostica que el 80 por ciento de los mismos, sobre todo los conchos, no pasarán la prueba.

¿Serán retirados de las calles donde se convierten en un serio peligro? ¿Cuál será el destino de esos choferes al verse privados de su medio de vida? De seguro habrá quienes no aceptarán ser reubicados y apelarán al socorrido argumento del "padrefamilismo", convertido en patente de corso para tratar de mantener el desorden y continuar operando al margen de la ley. ¿Cómo se procederá en tal caso? ¿Primará por encima del interés público y el ordenamiento del tránsito, el costo político que representará la aplicación de la medida?

Por proyectos no queda. Todos valiosos y que traducen el buen deseo de superar las cada vez más caóticas condiciones del tránsito nacional.

Obligado brindarles el mayor apoyo.

teledebate@hotmail.com